¿Cómo empezar un blog? Ésta es una pregunta que me hacen con frecuencia en las charlas-coloquio imaginarias sobre nuevo periodismo a los que acudo yo mentalmente invitado por mí mismo –porque a los reales no sé qué pasa, que no me invitan–. Hasta la fecha, no obstante, no he podido concluir una respuesta satisfactoria. No es que importe mucho, claro, tratándose de eventos imaginarios; en los suyos no sé, pero en los míos suelen sacarme a hombros de la sala de todos modos entre vítores, aplausos y volteretas hacia atrás. Pero ustedes, si no me equivoco, son reales, empíricamente speaking, y por ende presumo que no tan proclives a montarme gratuitamente la cabecera de Fraggle Rock así porque sí y según entre yo por la puerta. Así que el tema, no se crean, me tiene preocupado.
En todo caso no quiero empezar con una columna seria, porque el blog pretende ser de humor y sentaría un mal precedente. Además tengo un problema de carlosboyerismo severo y siempre que empiezo serio acabo pedante y soltando unas perífrasis que son para darme de bofetadas. Tampoco puedo empezar con una columna de humor, porque se van a pensar ustedes que soy imbécil profundo de nacimiento ya directamente el primer día. ¿Y una columna política? Una en plan qué enfadado estoy. Eso siempre funciona, y además últimamente llevo un rollo zen que es que no me lo creo ni yo. Pero tampoco, miren; con el enfado me pasa como con la seriedad, que se me sale la cadena. Y entre eso y Bono, Camps y el Teddygate es posible que acabe invocando a Satanás entre gritos.
Así que esta mañana me he levantado a una hora ridículamente temprana, me he puesto un café, he repasado la actualidad actual de la mañana y he decidido empezar con una crónica de actualidad. Con resolución, carácter y una flagrante falta de originalidad. A ver qué les parece.
07:45. Empecemos por la Cuore, me he dicho yo a mí mismo en un arranque de intelectualidad. Slurp, sorbito de café. Veamos; David Bisbal y Elena Tablada se separan. Noticias frescas, Cuore; cuéntame algo que no sepa. Madonna y su hija Lourdes Maria presentan la nueva colección de su línea de ropa y lo hacen acompañadas de Kelly Osbourne, que tiene la misma cara de goblin que su padre. Esto último no lo pone en el titular, es una apreciación que hago yo. Qué más, qué más. Jonathan Rhys Meyers se ha intentado suicidar. Vaya por Dios. Jonathan me cae bien, morritos aparte, pero lo sentí más cuándo le pasó a Owen Wilson, fíjate tú. No me pregunten por qué, aunque seguramente sea por Los Tenembaums. Busco, sin éxito, la sección de los arrghs! y descubro que los arrghs! ya no se publican en la Cuore, sino en un especial de arrghs! de Cuore que se llama así, Especial Arrghs! de Cuore. Siento, a tenor de esto, que mi mundo se tambalea.
07:52. Me reprocho mentalmente estar leyendo la Cuore a las ocho de la mañana y entro en mi siguiente web de noticias; Jenesaispop. Ajá, pienso: esto ya sí que va más con mi perfil de joven preparado, dinámico y culturalmente activo. Leo que Ultranol presenta su metacanción Patitos de goma. Me pregunto qué será una metacanción. Me pregunto quién será Ultranol. El mejor debut popero del año, sigo leyendo, corresponde, por lo visto, a Foster the People. Tampoco, oigan. Se estrena en iTunes el nuevo single de la cantante con nombre de atragantarse: Björk. Ésta sí que sé quién es, pero es que no me gusta. Single lanza nuevo single, y explico; hay una banda que se llama Single y esa banda, en sí misma, ha lanzado un single. Yo también pienso que son ganas de joder. Bon Iver se reinventa a sí mismo, leo, y lo único que viene a mi mente tras tres segundos de silencio cerebral es: anda, como Alaska. Se lo prometo. El siguiente titular pone Glasvegas : Euphoric y no soy capaz de discernir al grupo del álbum, o del single, o qué coño. Finalmente leo que Hercules & Love Affair y Lady tron, en The Bradbery, pero en esta frase ya no distingo directamente a los grupos musicales de los lugares topográficamente hablando y cierro espantado el Janesaispop.
08:01. Entro en la web del ¡Hola! Ésta ya me gusta más, para qué les voy a engañar; copete, tonos pastel y gente que se apellida como regiones de Alemania. Estupendo. Especial Boda Real en Mónaco, pone en un banner gigantesco. Albertito se casa con una tal Charlene que, por lo visto, ha intentado poner los pies en polvorones a dos días del enlace. Bien por ella, pienso. También me entero de que Alberto tiene uno hijo negro –de color, pone, de lo que deduzco que es de color negro– y me parece lo mejor que ha ocurrido en Mónaco, así se lo digo, desde que Estefanía se enroló en el circo de Teresa Rabal. El niño, lamentablemente, ni irá a la boda ni heredará la hectárea monegasca porque es ilegítimo. Una lástima, me digo; un príncipe negro en Zamunda, digo en Mónaco, hubiera quedado muy Juanma Bajo Ulloa. Después entro en la Lecturas y en la Qué me dices y leo que Pippa Middleton sigue con su novio, que Jennifer López derrocha sensualidad en no sé dónde y que Ortega Cano iba, amén de a toda hostia, más cocido que un piojo. Al no apellidarse ninguno Battemberg o Dos-Sicilias, paso de ellos.
08:12. Reuters. Hugo Chávez tiene cáncer. Mala noticia, y eso que me cae como una patada en los cojones. Me la leo entera, incluyendo la pormenorización que Boss, Hugo, ha hecho en vivo y en directo sobre el drenaje de sus abscesos. ¿No querías arrghs? Pues toma. Siguiendo con arrghs: Aznar ha regresado de entre los muertos one-more-time, esta vez para pedir elecciones anticipadas por, atiendan, necesidad nacional. Hay que ver, cómo es este hombre. En BBC Mundo leo que Clinton, Hillary, llega hoy a España; que Martin, Ricky, lo peta en su concierto en Madrid; y que Thyssen, Borja, va al concierto. Y por Menéame me entero de que en pleno orgullo gaylor, el obispado de Alcalá de Henares va y publica en su web una serie consejos para dejar de ser homogaylor –y ninguno de ellos es ir a concierto de Ricky Martin–. En Europa Press leo otras noticias de alcance internacional, como por ejemplo que Sara Carbonero pone rumbo al amor (sic.) y que Cayetano Martínez de Irujo se sincera en un documental autobiográfico como hijo, padre y jinete (también sic.)
08:17. Muy Interesante abre con un artículo de incontestable vigencia científica: ¿Se puede comer del suelo? Los expertos te dan las claves. Otro artículo anuncia que meditar es bueno para el corazón y después otro te ayuda a controlar tu sensibilidad al olor corporal. Por el amor de Dios, le grito a la web; dónde quedaron los quásars, los robots japoneses, qué se yo. Aunque sea una entrevista a Zahi Hawass. Como respondiendo a mis plegarias, veo que en Muy Interesante han hecho un monográfico sobre mierdas; pasado, presente y futuro del excremento humano –incluye una tabla con los siete tipos básicos–. Cierro la web convencido de que Muy Interesante se ha convertido en la edición en papel del programa de de Mariló Montero.
08:22. Y por último, la traca final: La Revista de AR. ¡Alegrémonos, petisuis! AR –acrónimo y a la vez onomatopeya de Ana Rosa– abre con el titular Mujer, madre, trabajadora e incluye, para aquellas tontuelas que anduvieseis despistadas de qué se cuece en los fogones de la fémina contemporánea, las secciones imprescindibles para la desenvoltura y realización de cualquier mujer, madre y trabajadora del siglo XXI: Moda, Belleza, Psico-sexo, Shopping, Salud, En casa e Hijos. Qué gran revista, concluyo. Aunque eso sí: echo en falta una sección de costura y bordados y algún que otro artículo sobre las ventajas de no conducir. Llaman poderosamente mi atención, por el contrario, dos titulares. El primero es de la sección 100% AR, en la que la propia AR herself nos dedica la columna Por fin el sol, en la que subtitula con incomparable maestría zen que Es tiempo de guardar el negro en la ropa y los pensamientos y aprender de la naturaleza que florece. El segundo corresponde a la sección Espacio eco, en la que desde un entendimiento muy particular de lo que sería un espacio eco propiamente dicho, nos asegura AR que Triunfa el eco-chic, subtitulando que Ya no tienes que convertirte en una activista verde para luchar contra el cambio climático. ¡Ole! Ávido de más y porque me va la marcha, visito el blog de AR con tips de make up para un look absolutamente stunning, oh yeah baby –tips de make up, por si hay alguien de Cuenca, significa consejos de maquillaje, y look stunning es pintarse como una talla polícroma de la baja edad media– y después el apartado Diario de una dieta, en la que AR titula ¡Declárale la guerra a la celulitis y a los kilos de más! y no añade ¡gorda de los cojones! no sé por qué. Me reafirmo en que AR, como persona y como concepto del merchandising, constituye un hecho de una trascendencia histórica para la cultura femenina universal sólo comparable a la de cuando le dieron el Nobel a Marie Curie o a cualquier ejercicio comunicativo, sea del tipo que sea, de Espido Freire. Y cierro la web, finalmente, como consecuencia de aporrear con fruición la cabeza contra el teclado, despidiendo mi repaso a la actualidad femenina del día añorando el pulido sentido de la corrección política de, por, ejemplo, la Sección Femenina.

Sólo comentar que a mí el gorila rojo desde que mandó callar al de las muletas me cae de puta madre.
Yo tanto como de puta madre, pues no, mire. Pero concedo que con el episodio se hizo merecedor de un minipunto en positivo. Lo que pasa que yo el chándal no se le perdono ni a mi vecina, con que imagínese a todo un presidente comandante.
Pues AR tiene muchísimo tirón social. Vamos, que educa las conciencias de nuestras madres y abuelas. Ahora todo cobra sentido.
Con AR, de hecho, todo cobra sentido. Del Renacimiento a las mamachicho.
Hay que ver para lo que dan casi tres cuartos de hora de beber en las fuentes!!. ¿Sería un desafío sobrehumano la crónica de actualité de 24H de un lunes cualquiera?. Podría resultar, por lo menos, en un segundo Ulisses, post by post (o tacita a tacita).
Amigo Meccanica, usted que me conoce sabrá que a mí con una sola Cuore me daría para, por lo menos, la mitad del Ulises. Horror vacui, se llama, o escribir al peso. Ya sabe usted que soy un gran fan de la cantidad y de que a mí de esa burra no me baja nadie.
Lo de “¡Gorda de cojones!” me llegó al alma.
En fin que la crónica de actualidad da pena,y no por ustedes, o quizás ya la pena la lleva uno todos los días al leer y saber que esos son los que tienen que inspirar a ustedes sufridos periodistas, para lograr arrancar artículos que llenen tantos espacios como hay hoy.
A veces imagino que debe ser terrible para ustedes, aunque otras pienso que igual es que tenéis mentes privilegiadas para encontrar oasis en el desierto, pero mas terrible debe ser la vida de un guionista de telecinco digo yo, si como creo se debe a su “Amo”, y resulta que ese sabe de números y de lo que demanda la audiencia, y si esta demanda justo eso, seguiremos como estamos y ellos, los profesionales “condenados” a escribir e imaginar lo que nos “echan” día a día. No lo tengo muy claro, no creo que la estupidez sea natural en ellos ni que abunde tanto memo suelto ¿no?.
Es una duda existencial.
Pero así y todo estando como estamos, aún tenemos suerte de encontrarnos con artículos como este.
Gracias.
Estupendo artículo. Entre otras cosas, me ha abierto los ojos a la necesidad de apellidarse como una región alemana. Si es que no hay nada para forjar el carácter como un buen par de apellidos germánicos, y si son separados por un guión, mejor que mejor.
Tiene usted en mi un nuevo ávido lector, estimado Sr.