Jot Down Cultural Magazine – ¿Recuerdas a Hillel Slovak?

¿Recuerdas a Hillel Slovak?

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La vida da giros extraños. Aún no ha dejado de sorprenderme que un grupo como los Red Hot Chili Peppers se haya convertido en un producto de consumo masivo aunque en su momento, cuando llegó el éxito multitudinario —con el extraordinario Blood Sugar Sex Magik— me alegré bastante; me pareció una justa reivindicación del que por entonces era uno de mis grupos favoritos. Ahora, en el 2012, casi lamento ese éxito, porque a la larga me ha dejado sin la música de la banda que yo admiraba, los ha convertido en otra cosa. Ahora son, para mi gusto, una bandita intrascendente, pero así son las cosas. Nunca llueve a gusto de todos. Pero bueno, por una vez obtuvo el éxito quien lo merecía.

Pero antes de eso hubo un día en que los Red Hot Chili Peppers estuvieron acabados. O eso es lo que decía la gente y no sin motivo. Cuando murió su guitarrista original Hillel Slovak parecía no haber ningún futuro para ellos. No cualquier individuo podía ocupar su puesto. Hillel era un músico especial; su forma de tocar era especial. Era un guitarrista enérgico, el típico guitarra de rock en algunos aspectos, pero además tenía el funk en sus muñecas. Un tipo particular de guitarrista que no se encuentra fácilmente; en los noventa hubo decenas que intentaron cultivar ese estilo y la mayor parte de ellos sólo conseguían sonar a pastiche. No era fácil sustituir a alguien como Hillel Slovak. Los Peppers, contra todo pronóstico, encontraron un suplente idóneo “robando” a un John Frusciante de diecinueve años que estaba en plena audición para entrar en Thelonius Monster. Frusciante era un genio, eso lo puede decir cualquiera que admire por igual el funk-rock y la guitarra eléctrica. Aunque necesitó un disco de transición —el nervioso, irregular y quizá demasiado brusco, pero pese a todo bastante bueno Mother’s Milk— para acercarse y, por qué no, en algunos aspectos superar el trabajo de Slovak a las seis cuerdas. Después, repetición de la historia; los Peppers siempre tuvieron mala suerte con los guitarras. Slovak había tenido muy serios problemas con las drogas, y Frusciante empezó a tener muy serios problemas con las drogas. Enfrentado con sus propios demonios internos y asaltado por episodios más que preocupantes de enfermedad mental, Frusciante sobrevivió a un negrísimo infierno de manera que sólo podemos calificar de milagrosa. A mediados de los noventa nadie daba un duro por su vida, literalmente; quizá deberíamos dedicar un artículo a su indescriptible travesía por el mundo de los casi muertos. Pero Frusciante, como decimos, salió del pozo y pudo volver a su antigua banda aunque estuvo muy, muy cerca del abismo.

Hillel Slovak no tuvo tanta suerte. Dentro de poco se cumplirá el quincuagésimo aniversario de su nacimiento, pero él no sobrevivió y no está aquí para celebrarlo. Lleva ya tanto tiempo muerto como tiempo estuvo vivo. Pero —y ninguno de los actuales o pasados miembros discutiría jamás esa idea— los Red Hot Chili Peppers son su banda, más que de ningún otro.

Flea y Hillel

Los escolares Flea y Hillel en tiempos más inocentes.

El grupo, que no nació como un grupo establecido sino más bien como una especie de comunión de amigos sin un propósito musical muy definido, basculaba en torno a Hillel. Enseñó su música a sus compañeros, les mostró el camino a seguir, les contagió sus influencias y fue el líder en torno al cual orbitaron durante sus años de formación. Flea, por ejemplo, era un trompetista de conservatorio y fue Hillel quien lo convirtió en lo que conocemos hoy. Sin embargo, en los inicios, el guitarrista iba y venía. Puede resultar extraño visto dese ahora, pero los Peppers no eran la prioridad musical para Hillel, sino más bien un mero divertimento con el que dar rienda suelta a su ramalazo más funky mientras intentaba sacar adelante a su otra banda, la “principal”, What is this. De hecho, cuando los Peppers entraron en el estudio para grabar el primer álbum del grupo, llamado simplemente The Red Hot Chili Peppers, Slovak había abandonado la banda temporalmente. En aquel disco no tocó una sola nota y tuvo que ser reemplazado por Jack Sherman, un buen guitarra pero que no conseguía que la banda sonara igual. Además de la pobre producción del disco, sin Hillel no eran lo mismo. Basta comparar una canción como Out in L.A, en la floja versión del álbum, y en una versión grabada previamente, una poderosa maqueta con Hillel a la guitarra.

Los Peppers no funcionaban sin Hillel Slovak; no funcionó aquel primer disco, no funcionaba el directo… la química ya no estaba allí. Anthony Kiedis y el bajista Flea sabían que la esencia se había evaporado junto con Slovak, así de importante era el guitarrista para ellos. Hicieron todo lo posible por hacerlo volver a casa. Lo consiguieron. Hillel regresó a tiempo para grabar el segundo disco, producido por uno de los ídolos del grupo, el gran George Clinton. Aquel nuevo álbum, Freaky Styley, curiosamente tampoco contó con la formación original: el batería Jack Irons también se había ido temporalmente y fue suplido por Cliff Martinez, un buen suplente, por cierto. Pero la presencia de Hillel a las seis cuerdas ya se dejaba notar. Él era el guitarrista que necesitaba la banda. O mejor dicho: por entonces, a juzgar por lo que opinaban sus compañeros, él era la banda.

Cuando Jack irons decidió regresar también, los cuatro Peppers que habían comenzado la banda pudieron juntarse finalmente en un estudio. Parieron el tercer álbum del grupo, The uplift mofo party plan, que fue el primero y único grabado por la formación original. Finalmente, un disco de los Peppers sonaba a lo que la banda quería sonar. Hillel tenía esa vibración de guitarra a medio camino entre el rock y el funk que había heredado de Hendrix o de Eddie Hazel de Parliament/Funkadelic, y que era una de las principales señas de identidad del grupo. Sí, aquello era funky como el demonio. Por aquel entonces los Peppers empezaban a ser conocidos gracias a sus actuaciones gamberras con calcetines cubriéndoles los genitales o a sus vídeos más bien chorras, en los que Hillel solía robar la gloria cuando llegaba el momento de su solo de guitarra. El tipo estaba tocando realmente bien. Era un “guitar hero” en ciernes. Sólo necesitaba un gran éxito para convertirse en un icono de las seis cuerdas.

Aunque honestamente, nadie pensaba que los Peppers fuesen a alcanzar ese éxito. Ni ellos mismos. Eran un grupo “underground” aunque tras aquel tercer disco ya hubiese algunos nombres importantes de la industria que les dedicasen entusiastas elogios (Aerosmith, Metallica, etc). Los Peppers, a decir verdad, no estaban demasiado preocupados por adaptarse a las modas: a final de los años ochenta su actitud irreverente, su estética y su música estaban completamente “fuera de onda” y no parecían tener intenciones de cambiar. Hoy podrá parecernos una tontería, pero llegaron a ganarse críticas de grupos feministas por actuar sin camiseta o por sus letras más bien guarras. Y desde luego tampoco agradaban a los grupos cristianos rodando vídeos sobre colegialas católicas en celo.

¿Quién necesitaba el éxito? Al parecer ellos no. Probablemente habían llegado ya mucho más lejos de lo que nunca habían previsto; grababan discos, rodaban videoclips… ¿para qué tener una actitud acomodaticia? Eran unos de los enfants terribles del negocio. Pero dos o tres años más, y la formación original de los Peppers hubiese llegado unida al momento en que la industria musical dio un giro y todo el mundo empezó a imitar lo que ellos habían estado haciendo. Un par de discos más y una buena parte de las bandas de rock del planeta estarían influidas, en mayor o menor medida, por sonidos o actitudes de los Peppers. En 1987, sin embargo, todavía se los consideraba una rareza, una pequeña parada de monstruos que rendía culto nostálgico a unos estilos pasadas de moda; lo cual, como suele suceder a menudo, estaba conformando la nueva modernidad. Faltaban apenas tres años para la explosión del “rock de fusión”, lo que ellos hacían, pero la droga impediría que Hillel Slovak llegase a verlo con sus propios ojos.

RHCP

La formación original de Red Hot Chili Peppers: Flea, Kiedis, Irons, Slovak.

La heroína había entrado en el grupo pero como suele suceder en estos casos, no afectaba a todos los miembros de la misma forma. Anthony Kiedis, por ejemplo, modificó visiblemente su conducta y a todo el mundo le quedó claro que se había convertido en junkie. Hillel Slovak, por el contrario, era un tipo unido a su familia y se sentía profundamente avergonzado por su adicción. Es más, durante bastante tiempo logró disimularla con maestría y poca gente, aparte de sus colegas de banda, sabían de su problema con la heroína. Paradójicamente, pese a esa capacidad para el disimulo estaba mucho más enganchado que Kiedis y al contrario que el cantante, sencillamente no soportaba los intentos de rehabilitación. Slovak siempre había sido el “más artista” de los cuatro Peppers, el que pintaba y escribía, el más sensible. Era el que decía en las entrevistas que la música de Sly Stone lo había hecho llorar muchas veces, porque pensaba que “su música es la Biblia, es sagrada” (¡eso es un hombre con criterio!). Pero la drogadicción lo estaba arrastrando a un punto de no retorno y lo hizo caer finalmente en un pozo de aislamiento. Durante la gira de The uplift mofo party plan empezó a aislarse del resto del mundo y se convirtió en la clase de adicto del que uno termina pensando, normalmente con razón, que nunca saldrá adelante. Los hay que pasan por la heroína y salen; los hay que no salen jamás y Hillel era de estos. Un caso muy similar al de Layney Staley, el cantante de Alice in Chains, cuya muerte por sobredosis era prácticamente un final anunciado desde hacía años. Hillel estaba en ese mismo pozo. Una y otra vez anunciaba su deseo de abandonar la heroína, pero sin la droga sencillamente perdía la cabeza. Su comportamiento se volvía inmanejable, abandonaba el escenario a mitad de concierto… no podía vivir sin heroína. Incluso el “junkie oficial” de la banda (de puertas afuera), Anthony Kiedis, podía mantenerse limpio a temporadas y cumplir con las actuaciones. La situación era tan mala que sus compañeros recurrieron a expulsarlo temporalmente de la banda, para ver si así reaccionaba. Los Red Hot Chili Peppers, pues, hicieron varios conciertos con “Blackbird” McNight, guitarrista de Funkadelic, sustituyendo a Slovak. Poco antes de terminar la gira, Hillel pidió una oportunidad y le permitieron volver al grupo. Acabaron las actuaciones pactadas, pero en cuanto volvieron a pisar Los Angeles… Hillel Slovak desapareció. Literalmente.

El 25 de junio de 1988, después de varios días de preocupación, sus amigos y familiares llamaron a la policía, que forzó la puerta de su casa. Hillel Slovak fue encontrado en su apartamento, muerto por una sobredosis de heroína; tenía veintiséis años.

Aún no había nacido la “era alternativa” y el que podía haberse convertido en uno de los rockeros icónicos de la década de los noventa había muerto antes del advenimiento. Era como si George Harrison hubiese muerto antes de la Beatlemanía: probablemente poca gente conocería hoy su nombre. En aquel 1988, nadie en el mundillo musical concebía cómo iban a poder los Peppers sustituir a un guitarrista tan particular, en quien descansaba el alma de la banda. Durante un tiempo, críticos musicales y fans daban por finiquitada la historia del grupo. Los propios músicos dudaban de poder seguir adelante, dada la dificultad de encontrar un guitarrista idóneo. Algo nada fácil, como se vio años después con Dave Navarro: un guitarrista fantástico e imaginativo, pero que no terminaba de encajar del todo. El batería Jack Irons pensó que sin Hillel aquello no tenía sentido y se marchó. Sin embargo, en mitad de la más negra incertidumbre, un golpe de suerte cruzó a Flea con el jovencísimo John Frusciante, ficharon a otro batería (Chad Smith) y los Peppers renacieron de sus cenizas. Grabaron Mother’s Milk, que era más guitarrero de lo habitual en ellos y gracias al cual tuvieron su primer gran éxito (su famosa versión de Higher ground, el clásico de Stevie Wonder). Un Frusciante veinteañero aún se debatía entre su yo hard-rockero y las influencias que a marchas forzadas estaba asimilando de los discos grabados por Slovak (el propio Frusciante decía: “yo no era un guitarrista funky, todo lo aprendí imitando a Hillel”) pero en algunas canciones conseguía casi imbuirse del espíritu de su antecesor, aunque todavía recurriendo a más de una pista de guitarra. Todo cambiaría en el siguiente álbum, Blood Sugar Sex Magik, donde Frusciante terminó de crecer y se convirtió en el paradigma de guitarrista de los años noventa, mezclando a Slovak con Hendrix. El éxito de la banda se multiplicaría hasta hacer de ellos un fenómeno mundial: Europa, Asía, Sudamérica… los Peppers estaban en todas partes.

Hillel

La heroína condujo a Hillel a un callejón sin salida.

Pero Hillel Slovak no había vivido para verlo. Uno cerraba los ojos y podía escucharlo a menudo en la forma de tocar de Frusciante, desde luego, como a veces uno escucha a Hendrix en la forma de tocar de Stevie Ray Vaughan. Ni siquiera el propio Frusciante negaba este hecho evidente, por más que en algunos aspectos hubiese igualado o incluso superado a su predecesor. Dado su carácter humilde, el genial guitarrista no tenía inconveniente en considerarse un sustituto de Hillel por más que todos estuviésemos comprobando que en realidad había ido más allá y también había creado su propio lenguaje. Pero él se consideraba un seguidor; por seguir a Hillel, estuvo a punto de seguirlo incluso a la tumba.

Los Red Hot Chili Peppers, los que un día conocimos, sobrevivieron a la pérdida física de Slovak pero no a su pérdida espiritual. El caos personal en que se vio sumido Frusciante, su heredero directo y el portador de su antorcha, alejó a los Peppers del sonido Slovak. Grabaron un disco con Dave Navarro (One hit minute, denostado por muchos por entonces, pero mejor que cualquier cosa que hayan grabado después) mientras el pobre John se debatía entre la vida, la muerte, la degeneración y la locura. Pese al domesticado retorno del atormentado Frusciante, que aparentaba quince años más de los que realmente tenía, los Red Hot Chili Peppers ya estaba navegando en otra dirección. El cantante Anthony Kiedis se hizo con el timón de la banda y los Peppers se convirtieron, con la dócil aquiescencia de Flea y Chad Smith, en un grupo de pop melifluo, donde el funk-rock de sus seis primeros discos terminó siendo un mero condimento para adornar otro tipo de producto. Siempre resulta más fácil idealizar a quien se ha ido, pero uno no imagina a Hillel Slovak dejándose arrastrar como le ocurrió durante años al pusilánime Frusciante, uno de los músicos de rock con más talento del panorama —eso sin duda— pero también un individuo sin demasiado rumbo fijo… bastante tiene con mantenerse cuerdo y seguir vivo, no vamos a pedirle más. A veces no es solamente lo que un músico toca con su instrumento lo que escuchamos en los discos, sino que también escuchamos su personalidad, su capacidad para decirle a sus compañeros o a sus productores “esto no”. Frusciante mimetizó de manera asombrosa el estilo interpretativo de Hillel Slovak, e incluso lo redondeó, pero Frusciante no era alguien destinado a heredar su espíritu. Aun así, hay que reconocerle un mérito: prolongó los días de gloria (y hablo de gloria musical) haciendo lo imposible y supliendo a quien no parecía tener suplente. Pero aquellos días de gloria no estaba destinados a durar. Esperaba otro tipo de gloria, la comercial, y otro tipo de público que está hecho para otro tipo de banda, la que son ahora, una banda de pop.

Para cada cambio artístico siempre están los que descubren algo nuevo y los que pierden algo que conocían. Con el cambio de estilo, muchos perdimos a aquella desenfadada banda de funk-rock y otros muchos ganaron una banda que fabrica estribillos radio-friendly en cadena. ¿Quién tiene razón? No lo sé, pero hubo unos días en que los Red Hot Chili Peppers sonreían y bailaban mientras grababan un disco. Los días de Hillel Slovak. Como suele decirse: qué tiempos aquellos.

36 comentarios

  1. Genial artículo. Los Chili Peppers actuales dan ascopena.

    • bueno bueno bueno, el articulo esta genial, pero yo soy fan de red hot chili peppers de toda la vida, como mucha gente aqui prensente, tendrá toda su discografía caras b, se habra leido “Scar tissue” y no consiento que se trate a frusciante como una simple marioneta que no estaba destinado a seguir el espíritu… PAMPLINAS yo escuche californication y quise ser músico, adoro a frusciante por encima de cualquier otra cosa y no estoy de acuerdo con clasificar a los red hot de Frus en música pop. Joder Throw away your tv, solo final en el directo de Slane Castel, give it away… y podría seguir con 20 más.
      Stadium Arcadium, disco que todo el mundo tacha de comercial, me parece la culminación de su carrera por la madurez musical que desprenden en sus composiciones, y la consolidación de Frusciante como segundo vocalista de la banda.
      Vamos que los Red Hot de Frusciante sean POP, es como decir que Black sabbath, Metallica y Soad son grupos cristianos de misa y han sido canonizados por el papa por ser el mejor ejemplo a seguir del cristianismo. venga ya… Para mi frus es y será el mejor guitarrista de la historia (y se que técnicamente no lo es) pero es el único que ha llegado a conectar tanto conmigo… su personalidad, su filosofía su manera de ver el arte… que ha conseguido que por lo menos yo pase de querer ser piloto militar a dedicarme por completo a la música. Algo que es totalmente opuesto
      Para POP ya tenemos a Phoenix, The Kooks o algunos otros muchos que también me gustan, Pero quitando este ultimo disco de los Red Hot( el cual solo me gusta que el bajo ha adquirido muchísimo protagonismo), me parece que con frusciante tiene la mayor parte de su historia mítica, han conseguido sacar lo ma´s maduro de su interior y aun así, siguen teniendo un estilo y personalidad única en la historia.
      y lo siento por Hillel, que es un muy gran guitarrista, pero Frusciante es Dios, y creo que los Red Hot, sin anthony, sin Flea, sin chad y sin Frus (como están ahora) jamás podrán ser el mítico Red Hot. Se necesitan todos de todos.

      • Al menos has puesto “para mi” porque vamos… Frus mejor guitarrista del mundo….por lo general estas afirmaciones las encuentro infantiloides, ningún guitarrista es el mejor del mundo.

    • Se me olvidada. si esto es pop (yertel the turtle) http://www.youtube.com/watch?v=nXWzbsnb638&feature=related

      LOS JONAS BROTHER SON HEAVY METAL!

    • No dan asco pena, os lo dará a vosotros, aun siguen teniendo seguidores y algunos de ellos como yo.
      Llevo escuchando este grupo desde hace 4 años, y los 4 últimos discos me parecen fenomenales, sin embargo escucho Blood Sugar Sex Magik y veo que han mejorado mucho para mi opinión, quizá haya perdido fans de otras generaciones, pero ha ganado otros muchos fans de “nueva” generación.

  2. Se me ha hecho corto el artículo, pues las primeras épocas de los Peppers me encantan. Pero me ha gustado en conjunto.

    Para romper una lanza a favor de Frusciante podría hablarse de sus discos en solitario. En los últimos años son bastante más interesantes que los de los propios peppers. La trayectoria descendente de los peppers es obvia pero aún soy capaz de encontrar buenos temas (obviando singles) en “Californication” o “By the Way”. Normalmente en los que se nota más la mano de Frusciante.

    Sobre la etapa de Navarro creo que el problema es que en Jane’s Addiction está sobrevalorado el aporte de Dave Navarro. La verdadera fuerza de Jane’s Addiction está en lo bien conjuntados que están baterista y bajista.
    Dave Navarro es un buen guitarrista pero es normal que con los peppers no funcionara, le faltaba el extra de mordiente que proporciona la sección rítmica que tienen Jane’s Addiction.

    Para finalizar, sería interesante un artículo sobre Frusciante porque la historia de su vida es como para una película.

  3. Mis felicitaciones, genial artículo.

    Con el primer párrafo me he sentido completamente identificado.

  4. Pingback: ¿Recuerdas a Hillel Slovak?

  5. El viejo tópico de “lo de antes era mejor”.

    Entiendo la nostalgia que puedan sentir algunos hacia los RHCP originales, pero se dicen muchas barbaridades.¿Intrascendentales? El cuarteto formado por Kiedis-Flea-Frusciante-Smith ha sido una de las mejores bandas de la historia con su directo aplastante y loable capacidad de improvisación. Fué su momento. Limpios, madurez personal y creativa, es un echo señores.

    Podria citar canciones, vídeos, pasajes dónde las líneas de bajo y los riff de guitarra se funden en un solo y perfecto ser que danza, junto a Kiedis, alrededor de ese jodido metrónomo humano que es Chad Smith. Pero los discos, producidos con maestría por Rick Rubin, están ahí. Escúchenlos, si les parece música de supermercado, lo siento, están muertos.

    Me despido parafraseando a Juan Gómez:

    La década prodigiosa siempre es curiosamente, exactamente, aquella en la que follabas un montón, la década actual es… ominosa. Cualquier tiempo pasado, fue anterior.

    • Por curiosidad, ¿has leído el texto? En él digo que el “Blood Sugar Sex Magik” es su mejor disco (grabado sin Slovak) e incluso afirmo más de una vez que Frusciante me parece un guitarrista más completo que Hillel.

      Lo que resulta incuestionable es que el espíritu del grupo, el espíritu construido por Slovak y que el primer Frusciante supo heredar en lo musical, desapareció después de aquel disco.

      Kiedis+Flea+Smith no tienen el espíritu. A los hechos me remito. No sin Slovak o sin Frusciante. Y con Frusciante lo han tenido a ratos, pero después han cambiado. Su nueva música me parece intrascendente, y no lo digo desde ninguna pose intelectual… es que ya no es funky, ya no me llega ni percibo pasión en ella. Y no han sustituido el funk por nada que me merezca la pena. No son lo bastante buenos haciendo pop, francamente. ¿Que tú te sientes igualmente identificado con el nuevo espíritu que con el antiguo? Genial, enhorabuena. Pero no es mi caso.

      • No me lo he leído simplemente trataba de trollear porque no tengo mejor cosa que hacer. ¿Has leído tú mi comentario?

        Ahora en serio, no atacaba este artículo en concreto, mas bien el pensamiento generalizado de que los peppers después de Blood Sugar son basura y el modo de presentarlo como si de una verdad absoluta se tratase. No es necesario magnificar el pasado para criticar el presente.

        Eso si, afirmar que el trío Kiedis+Flea+Smith no tienen “el espíritu” por grabar un par de discos malos me parece una burrada. Frusciante y Slovak fueron algo más que simples guitarristas, en eso coincidimos, nunca es fácil substituir a alguien así.

        Insisto, “By the Way” y “Californication” son discos redondos, incluso “Stadium Arcadium” no esta del todo mal. Lo que me sorprende es la dureza con la que se juzga todo lo nuevo, como si no fuera blasfemo seguir componiendo y crecer como artista. 30 años de carrera dan para mucho, amigo.

        En fin, nunca llueve a gusto de todos. Como dicen por ahí arriba, seria interesante un artículo sobre John Frusciante y su tremenda carrera en solitario ;)

  6. Decir que los RHCP de ahora o los de hace unos años son mejores o peores no me parece justo. No creo que se propusiesen cambiar su estilo, pero esta claro que despues de la vuelta de Frusciante las cosas habian cambiado mucho, con respecto a sus adicciones sobretodo, por la epoca de Californication estaban todos limpios….

    En los peppers de los primeros años la droga influenciaba claramente su musica y su forma de actuar, es todo muy diferente.

    Gran articulo!

    • Jose,

      No creo que la droga tuviera una influencia constructiva en su música, más bien al contrario. Creo que al principio hacían una música disinta porque era más inocente, más apegada a lo que les gustaba entonces: Hendrix, P-Funk, etc. Más juvenil, si quieres. Era más producto de la pasión que ponían en ello que de ninguna droga.

      • No crees en la influencia de la droga en esa gente?
        Obsérvalos en sus primeras actuaciones. Aparte de tener ese nervio de la juventud, llevan escrita la heroína en la cara.
        Imposible transformarse en esas bestias con una Coca-Cola. Invito a observar la cara de Hillel Slovack en la parte final de una actuación del 86 donde homenajea a Hendrix

  7. Este tipo tenía el sol de California en su guitarra, sonaba escandalosamente caliente y divertida.

  8. Decir que los peppers son malos solo xq no son funk no es un criterio inteligente…en realidad todo es madurez…kiedes,flea y chad son personas que tambien maduran…no se puede esperar que en estos tiempos con familias y mas adultos lleguen al escenario usando solo medias…simplemente su musica era juvenil en aquellos tiempos pero no significa que ahora haya perdido su pasion…al contrario el disco stadium arcadium es un disco de muy buena composicion,lo que sucede es que no es lo que se espera de los peppers…y slovak fue genial x supuesto pero frusciante logro no solo sustituirlo si no superarlo…

  9. A mi criterio devemos destacar cuatro etapas en la vida de los red hot la Primera, con Slovak y las tres ultimas con fruncsiante la segunda con sus cabezas locas llenas de eroina y con ganas de hacer musica frenetica y divertida por que les gusta mas no por agarrar a publico y ser heroes del rock.. la tercera con frunciante limpio de porquerias es indudablemente es una epoca de madures …. Californication definitivamente, aunque no este lleno del funck de primeros años, es una gran produccion, mas inteligente, menos frenetica, mas Profecional, menos loca descabezada, con letras y tonos con mas meditacion y paciencia y menos demente y desiquilibrado y la Cuarta la que estamos viviendo actualmente con la salida de Frunsciante y el acabose final del poco funck y lado divertido que les quedava hacia una etapa en la que tocaran con la locura de un abuelo de 60 años… pero concuerdo, en que si esperamos ver a los red hot en calsones hasta los 70, los locos seriamos nosotros… despues de todo, todos tenemos un momento en donde debemos sentar cabeza

  10. Es absurdo debatir si los primeros trabajos de cualquier artista o grupo son mejores o peores que los posteriores.
    Los Red Hot tenían su gracia al principio según para quién y veintitantos años después, llegan al publico.
    Más comerciales ahora? Yo no diría eso exactamente. Más bien abarcando más publico e intentando no repetirse con los mismos sonidos.
    Personalmente no siento predilección por su último trabajo pero tampoco me imagino a un Anthony Kiedis dando las convulsiones epilépticas de aquellos actuaciones a sus 50 años.
    Todos vamos cuesta a abajo al final, y por supuesto la creatividad también tiene su descenso. Pero lo dicho, no se puede sorprender permanentemente.

  11. En mi opinión, el trabajo realizado por Frusciante después de su adicción es algo digno de admirar. Cómo algunas composiciones tan simples son capaces de transmitir tanto. Es cierto que esos discos son totalmente distintos a los primeros de los RHCP, pero en todo grupo/músico existe una madurez musical y personal, quedando reflejado en la composición.

    Si me tuviera que quedar con algo de los trabajos realizados por Frusciante es con lo que me transmite. Feeling del que no se encuentra hoy en día. Recomiendo escuchar sus trabajos en solitario, son bastante mas trascendentales y profundos. Llegan al alma, y eso es lo que diferencia a una leyenda de la música de un buen músico. Este hombre no se preocupa por tocar el canon de Pachelbel a toda velocidad y fliparse (que seguro que podría hacerlo). Se preocupa de componer algo que conecte con la gente, por muy simple que sea. Y es lo que agradezco en estos tiempos que corren para la música.

  12. Felicitaciones por el artículo.
    Y por no repetir lo ya dicho, suscribo totalmente el comentario de javi. Es justo lo que venía a decir. Bueno, menos la parte de Dave Navarro y Jane’s Addiction, ya que no los he escuchado lo suficiente como para opinar.
    Y quería puntualizar que a mí me encantan Californication y By The Way, incluyendo sus singles. Es evidente que ya no son funky, a excepción de alguna que otra canción, pero aún con otro estilo son sublimes, sobre todo Californication. Es un auténtico milagro que John Frusciante sobreviviera y consiguiera realizar un disco como ése.
    Los últimos discos de los Red Hot son buenos, a mi parecer, pero no son especiales, como por ejemplo sí son Blood Sugar Sex Magik, Californication y Uplift Mofo Party Plan.
    De hecho para mí esos son los 3 mejores discos de los Chili Peppers, diferenciando 3 épocas:
    1. Uplift Mofo Party Plan: Formación original. Funky.
    2. Blood Sugar Sex Magik: Frusciante. Transición.
    3. Californication: Vuelta de Frusciante. Nuevo estilo.
    Y repito también la petición de un artículo sobre John Frusciante, que arroje algo de luz sobre esos años tan oscuros de su vida. Desde luego me dejó inquieto escuchar Niandra Lades and Usually Just a T-Shirt.

  13. Gran artículo, solo un par de temas, por tocar un poco los buevos. En primer lugar no es “One hit minute”, sino “One hot minute”, y en segundo lugar romper una lanza por el pobre Jack Sherman, la versión de “Out in L.A.” del disco está bastante peor interpretada(por todos) y producida que la de la maqueta, escucha esa mezcla, apuesto a que se lo produjo un especialista en …………. (poner aquí el estilo americano equivalente al pasodoble, yo no sabría)

  14. siempre he dicho que hay que saber retirarse a tiempo y los red hot nunca lo supieron…se que dentro de sus ultimos discos han hecho algunas cosas bien pero se les ha acabado el flujo de creatividad.

  15. A mí solamente me queda por decir, como ya he dicho en relación a otros artículos de jotdown, la historia de los peppers se merece una película.

  16. Lo primero de todo, mi enhorabuena por este gran artículo, enorme homenaje al malogrado Hillel Slovak.

    Es muy interesante todo lo que cuentas.

    No entiendo por qué la (mayoría) de la gente tiende a decir que Frusciante es mucho mejor que Slovak, la respuesta es tan fácil como que son dos guitarristas diferentes cada uno con su propio sello identitario y personalidad, obviamente Frusciante tiene un talento increíble que no sólo dejó constancia en el Mother’s y el BSSM sino también en todos sus discos en solitario que son excepcionales.

    Yo también prefiero a los RHCP de antaño, está claro que el BSSM fue el último disco “marca de la casa”. El OHM lo veo como una especie de proyecto con Navarro que no cuajó. Y desde la vuelta de Frusciante con el Californication… ya no eran los Peppers, éste último disco, el BTW, y el SA son otra música, por supuesto que tienen temas buenos, interesantes y/o rescatables, pero ya son otra historia.

    Respecto al último disco, ese ‘I’m With You’ me parece tan vergonzoso como innecesario. Todo lo que hagan ahora mismo me es completamente indiferente.

    Yo también creo que Kiedis-Flea-Chad son un trio que necesitan un espíritu, un alma, etc… de alguna manera, cuando murió Slovak, Frusciante resultó ser ese “recambio espiritual” que necesitaba la banda, y lo consiguió. Aunque luego cuando volvió con el Californication se le fue la mano (o el alma).

    Este Josh Klinghofer no me convence para nada, será un buen multi-instrumentalista pero me parece muy soso, en fin.

  17. Voy a ser largo de c*jones, advertidos quedáis:

    Que echamos de menos a Hillel, eso es evidente. Que el grupo no sería lo mismo si hubiera estado, mira, ahí no estoy tan seguro por lo que se ha dicho antes: los músicos maduran. Y madurar no significa venderse, y vender bien tampoco significa venderse.

    Hillel era un astro, como bien indica este artículo, y Frusciante supo acertadamente continuar su legado, y hacerlo suyo, al igual que hizo suyas muchas cosas de otros, siendo esta una de las esencias de cualquier arte, y quien no entienda esto, unos puntos suspensivos para él/ella …

    Que la música de los Chilis a día de hoy no destila la misma testosterona, esta claro, pero hay que tener en cuenta de que esta peña llega ya a los 50 tacos, no queriendo decir eso que no puedas rockear toda tu fruta vida, pero a los que echamos de menos el “Bone crushing mayhem funk”, decir que hay grupos ahí fuera, y que esta gente ya ha pasado por ahí. Recordemos que son los Red Hot Chili Peppers, ni los Ramones ni AC/DC. Esta gente les gusta avanzar estilísticamente con cada disco, y yo lo comparto.

    Por otra parte, si, Hillel era clave en la banda, pero sin Flea y Kiedis, el grupo hubiera pasado a mejor vida, ¿conoceríamos entonces a What is this?/Anthym?

    Por otra parte, hasta el bueno de Jack Sherman merece crédito, hasta Kiedis admite que de no ser el por él, no habría banda ya que, aún teniendo la presencia en el escenario de un monaguillo y la maldad de una monja, el tio fué capaz de aguantar una gira con este personal, que si en Scar Tissue se cuentan escenas esperpénticas, imagina lo que no se ha contado.

    Mi apoyo también para Dave Navarro y Josh Klinghoffer, precisamente porque ninguno de los dos intentó reemplazar a Frusciante. El primero por traernos el One Hot Minute, si el nombre del grupo fuera otro, la gente le tendría más cariño ya que es buen disco con buenos temas. El segundo por aguantar a todos los hijos de fruta que esperan que sea Frusciante, cuando él por si mismo tiene un estilazo propio. No es el punkfunk de Slovak/Frusciante, pero encuéntrame un guitarrista con personalidad que encaje en el cuadro como él.

    Al único que no puedo defender tanto es a Arik Marshall, no por su forma de tocar sino por su poca sangre en el escenario.

    Y para terminar, me remito a la pregunta que abrí al principio del comentario: ¿Acaso “Behind the sun” no daba una idea del posible futuro más amable y menos cafre de los Chilis? Y era un tema “pura esencia Slovak” dicho por el propio Kiedis.

    Copiarse a si mismo acaba dejando de tener gracia y estoy seguro de que el propio Hillel hubiera firmado esto último

    Si Cliff Burton estuviera vivo… si Syd Barrett siguiera vivo… si Randy Rhoads siguiera vivo… Si Jimi Hendrix siguiera vivo… Este tipo de conjeturas si que no son nuevas.

    Como colofón, quiero decir que he disfrutado con este artículo, a pesar de no estar del todo de acuerdo, hay muchos más aciertos que fallos =)

  18. Este artículo (por cierto, es bastante interesante) está escrito a partir de una decepción y eso es siempre peligroso, ya que lleva a exagerar muchas veces las cosas. Yo también soy consciente que los RHCP han bajado el listón pero de eso a catalogarlos de “grupo de pop” me parece muy exagerado sinceramente. Y no se puede ni titubear diciendo que Frusciante está a la sombra de Slovak porque no es verdad, ambos son íconos y no está ninguna a la sombra, y lo más triste que se pueda decir de la banda es que Frusciante la haya dejado, porque ahora sin él si que ha sido un cambio considerable y para mi, el nuevo disco y sus directos ahora, han sido por primera vez mi gran decepción.

  19. Supongo que el autor del artículo ya no se pasará por aquí, pero quería darle las gracias. Soy un gran fan de los Red y sobre todo de Frusciante. AMO el sonido funk-rock anterior a One hot minute y estoy de acuerdo en que ESE es el sonido que tendría que haberse mantenido. Por muy, MUY bueno que sea Californication.

    A los que critican al autor: os señalan la luna y miráis el dedo

    Lo dicho, gracias por el artículo.

  20. muy buen artículo, aunque me debo sumar a las quejas por la forma en que se retrata a john (fru).

    Para los que seguimos su carrera en solitario tanto como con los RDHP, sabemos que john tiene una filosofía propia hacia la música y la expresión artística, así como una profundidad espiritual hacia lo que hace (además de ser un genio creativa y técnicamente).

    Escucha sus colaboraciones con MArs Volta, o omar rodríguez lopez como solista, sus discos con micheal rother, Ataxia o incluso su incursión actual con la electrónica.

    el autor del artículo ignora todo esto y se da la licencia de hablar de john como un “músico pusilánime”.

    Desde el principio john tuvo que cargar con grandes presiones por el espacio que tuvo que llenar y la amistad que tiene con el resto de los RHCP (especialmente flea).

    bueno, a parte de eso buen artículo…

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