Cristian Campos: El exorcista

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Anda el periodista de El Mundo Arcadi Espada enviando estos días una carta a un puñado de personalidades de la sociedad catalana. En esa carta, Espada pregunta lo siguiente:

1. ¿Quiere usted que Cataluña siga formando parte del Estado de España?

2. ¿Defendería activa y públicamente su punto de vista si en algún momento Cataluña y el resto de España iniciaran un proceso de discusión de su vínculo constitucional?

En el momento de escribir este texto, la carta la han recibido, entre otros, José Manuel Lara, Ferran Adrià, Eduardo Mendoza, Josep Cuní, Gemma Nierga, Carlos Ruiz Zafón, Judit Mascó, Lluís Bassat, Jordi Labanda y Gemma Mengual. Las respuestas, también en el momento de escribir este texto, oscilan entre el regate más o menos sutil de la cuestión y el escaqueo puro y duro.

Yo opino que el deber de todo español es huir de España igual que el de un preso es fugarse de la prisión. La diferencia entre el español y el preso es que mientras el segundo se labra su camino a la prisión de forma consciente y en pleno uso de sus facultades mentales, español te nacen con premeditación y alevosía. A mí, sin ir más lejos, mis padres me nacieron español sin referéndum ni consulta previa. A traición. Política de hechos consumados se le llama a eso. Con el tiempo he llegado a perdonar a mis padres, pero eso son cosas que no se le hacen a un hijo. Pudiendo nacer francés o italiano o incluso andorrano no deja de ser un desgaste que te nazcan español. Ojalá existieran exorcistas especializados en el tema. Exorcistas capaces de expulsar al español que llevas dentro. Y dirán ustedes “¡y del catalán que también llevas dentro quién te exorciza!” Y tendrán razón. La respuesta es que aquí uno es un individualista recalcitrante. Pero un individualista recalcitrante realista, de los de chi va piano va sano e va lontano: ya que me dan la oportunidad, de momento me libro de España y mi españolidad. Ya veré más adelante cómo me libro de Cataluña y mi catalanidad.

Del experimento de Espada extraigo un par de conclusiones.

La primera es que las preguntas de los referéndums las carga el diablo. Observen cómo Espada retuerce la primera pregunta para que la opción independentista sea la del NO y la unionista la del SÍ. Penalti claro. ¡Así, así gana el Madrid! Digo yo que cuando se le pregunta a los ciudadanos si desean o no una nueva realidad política lo correcto sería preguntarles sin rodeos si desean esa nueva realidad, no si prefieren conservar la vieja. Esto es como ir al Corte Inglés y que el dependiente te pregunte “¿desea usted salir de la tienda vistiendo la misma gabardina con la que ha entrado en ella?” en vez de “¿desea usted comprar este abrigo?Hombre, hombre. No descarten ustedes que, con un presidente gallego y funcionario de carrera, la pregunta del referéndum acabe incluyendo una triple negación adornada con algún que otro condicional: ¿No es acaso menos cierto que a la pregunta de si no desearía usted nunca la independencia de Cataluña su respuesta jamás sería un no rotundo? A ver quién tiene cojones de contestar eso sin que se le licue el cerebro durante el proceso. La única respuesta posible es “la gallina”.

La segunda conclusión es que no me interesa tanto lo que los catalanes voten con las manos como lo que van a votar con los pies durante los años posteriores al referéndum.

Me explico.

Ya conocen ese mito que dice que los ciudadanos votamos con las manos. La realidad es más bien que votamos con las manos cada cuatro años y con los pies a diario. Con las manos votamos el sistema político que queremos para los demás, el que nos gustaría imponerles a la fuerza a nuestros vecinos. Con los pies votamos el sistema que queremos para nosotros mismos, el que deseamos para nuestros hijos. Los cubanos y los coreanos del norte votan cada día con los pies cuando arriesgan sus vidas para huir de los regímenes dictatoriales que gobiernan sus países. El señor Gordillo vota comunista con las manos cuando roba productos de algún supermercado andaluz pero capitalismo con los pies cuando se dirige a la comisaría más cercana para denunciar el robo de su preciado iPhone. También vota con los pies el espalda mojada que a la hora de decidir entre quedarse en su país, caminar sin riesgo alguno hasta Venezuela o correr hacia los EE UU opta por cruzar los desiertos más jodidamente criminales de su enemigo del norte. Ese mismo espalda mojada, una vez conseguida la ciudadanía estadounidense, tendrá la oportunidad de votar con las manos el régimen que desea imponerle a sus nuevos compatriotas. Y votará demócrata, pues los demócratas son aquellos que tienen mayores incentivos para confiscar una parte significativa de las rentas de la clase media y entregársela a él a cambio de su próximo voto. Pero que nadie olvide que cuando ese espalda mojada tuvo que votar con los pies votó en el mismo sentido en el que han votado con los pies todos y cada uno de los seres humanos que en algún momento se han enfrentado a esa misma decisión: hacia el capitalismo de libre mercado.

También votarán primero con las manos y después con los pies los ciudadanos catalanes a los que se pregunte por la posible independencia de Cataluña. Creo adivinar que muchos catalanes de izquierdas y partidarios de la independencia votarán primero en un sentido y después en otro muy diferente si la futura Cataluña soberana no se dota de inmediato de una estructura burocrática asfixiante y de fiscalidad confiscatoria que permita a la mitad de la población, es decir ellos, seguir viviendo de la otra mitad del mismo modo que ocurre ahora en el estado español. Si la Cataluña independiente no crea en definitiva un entramado funcionarial y de mimbres formalmente democráticos pero esencialmente totalitarios diseñado para el latrocinio de la clase media. Un entramado idéntico en todo al del actual gobierno español del que pretenden independizarse. Los catalanes de izquierdas serán “los españoles que nos roban” de una futura Cataluña independiente. Irónico, ¿cierto? Y, en sentido contrario, tengan por seguro que veremos a muchos partidarios del unionismo votar con las manos en un sentido y con los pies en otro muy diferente si la futura Cataluña independiente se convierte en un paraíso fiscal más parecido a Singapur, Suiza, Luxemburgo o Hong Kong que a los obesos e insostenibles estados español, francés y alemán.

No nos vayamos a engañar: todos conocemos cuánto nos roba el estado español en el presente y cuánto pretende robarnos en el futuro. Mucho y mucho más aún. ¡Hasta que duela! Ese es su plan. Porque a mí el estado español no me roba por catalán: me roba por clase media. IVA, IRPF, Impuesto de Bienes e Inmuebles, Impuesto de Sociedades, Impuesto de Patrimonio, Impuestos Especiales, Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, tasas, recargos, licencias, multas… Así que esperaré a que los soberanistas me comuniquen su oferta. ¿Cuánto pretende robarme la futura Cataluña independiente? ¿Edén kumbayá oclocrático o Shangri-La anarcoliberal? En una escala de cero a diez y con esas dos utopías infantiloides en los extremos, me conformo con un oferta situada sobre el siete o el ocho. Y eso que no tengo ninguna duda de que la viabilidad económica de una Cataluña independiente es incierta; pero tampoco la tengo de que una España sin Cataluña es 100% inviable. ¿Se imaginan una España en la que Rajoy ganara todas las elecciones con una abrumadora mayoría absoluta? Somalia sería Massachusetts comparada con este país.

Así que para saber si la mayoría de los catalanes son verdaderamente independentistas o si los españoles son indudablemente contrarios a la independencia yo no contaría los votos catalanes o los manifestantes capitalinos a las 22:00 del día del referéndum, sino el número de ciudadanos que cruzan en uno u otro sentido la frontera hacia España, Francia o Cataluña durante los dos o tres años posteriores a la separación. Es decir que no me importará tanto lo que voten los ciudadanos con las manos como lo que votarán con los pies. Los mismos empresarios que le hicieron el vacío a Artur Mas cuando esté visitó Madrid tras la manifestación del pasado 11 de septiembre vendrán hasta Cataluña arrastrándose si es necesario con los molares y los premolares si se les promete una fiscalidad significativamente inferior a la española para sus empresas. ¿Creen ustedes que España negociará desde una posición de fuerza? No lo tengo yo tan claro. Cataluña dispone de una bomba atómica llamada “secreto bancario”. Un artefacto capaz de convertir España entera en la tierra sin pan de Las Hurdes en apenas una década. Van a tener que licenciar como guardias civiles a los presos de las cárceles para poder vigilar la frontera con Cataluña en toda su extensión sin que se les cuele un Amancio Ortega con peluca por las rendijas.

Pero que no me hagan caso los sentimentales: yo soy un cínico y todas estas sensiblerías para infantes de teta de la España indivisible, la independencia de los pueblos, los derechos colectivos, las banderas grandes como los huevos del Cid Campeador, los vínculos sentimentales, los presidentes españoles que se van al fútbol con el país en quiebra y la prima de riesgo en 600 puntos, las televisiones públicas, los editoriales conjuntos de la prensa del régimen y las portadas oligofrénicas de la prensa del otro régimen, los toros, las sardanas, los reyes y sus elefantes y sus amantes y sus yernos, el agujero de 26.000 millones de euros de Bankia, los caciques de villorrio y sus aeropuertos y sus horrendas esculturas, las lenguas todas de la primera a la última incluida esta en la que escribo este texto, las naciones con y sin Estado, las tercermundistas sanciones lingüísticas, la Roja y el artículo 2 de la Constitución me la traen al pairo. Y al Barça que lo ondulen. Lo digo por los originales que preguntan, con el palillo en la boca, eso de “¿y en qué liga jugará el Barça, eh?” Me suda el forro de los cojones dónde juegue el Barça y otro tanto dónde lo haga el Real Madrid. A mí que me digan el precio del alquiler que ya decidiré yo si me quedo con el apartamento de nueva construcción en la Costa Brava o me interesa más la vieja casa pareada abarrotada de golfos apandadores. Que me digan si en la nueva nación los policías correrán detrás de los delincuentes o serán estos los que corran detrás de los policías. O a su lado, como suele ocurrir en la España de los peritos incapaces de distinguir la gimnasia de la magnesia y en la de los alijos de cocaína que desaparecen milagrosamente de las comisarías sevillanas.

Y vista su fiscalidad y su Código Penal, del nuevo proyecto soberanista no me interesa mucho más. Ni siquiera la corrupción: a las nuevas autoridades catalanas les regalo un 3% de mis ingresos para que se lo gasten en putas y vino rancio si prometen no robarme más allá de un razonable porcentaje del 10% en impuestos. A fin de cuentas, a mí qué me importa que la Cataluña independiente no tenga acceso al crédito si la Cataluña dependiente tampoco lo tiene y no por catalana sino por española. ¡Mientras lo tenga yo como ciudadano soberano! Aunque estoy seguro de que una amplia mayoría de los catalanes agradece la sincera preocupación del resto de España por la salud financiera de una hipotética Cataluña independiente. Tanta bondad desinteresada abruma. En este sentido, los independentistas son bastante más sinceros que los unionistas. Los independentistas se quieren largar porque creen que van a vivir mejor sin España. De hecho, es eso lo que le dicen a todo aquel que se para a escucharles. Los unionistas dicen rechazar una Cataluña independiente porque les preocupa que los catalanes vayan a vivir peor en ella. Eh, oigan, que yo no soy tonto. ¿Por qué no nos dejamos de mariconadas y decimos todos la verdad? España no quiere la independencia de Cataluña porque sabe perfectamente que vivirá peor sin ella. Y me importa un carajo si es “mucho peor” o sólo “un poco peor”. Aquí lo que está en discusión es la propiedad de la vaca y si la vaca debe opinar al respecto o no. Y lo demás son hostias.

Así que concretemos. ¿Qué me ofrece España? De momento, ardor de orejas. Yo soy de los que sufrieron un fogonazo de vergüenza ajena mientras leían aquella entrevista con un conocido aristócrata español en la que este, preguntado por Garzón y el caso Assange, decía que “después de leer la trilogía de Millenium llega uno a la conclusión de que en Suecia no es oro todo lo que reluce”. Me sorprende esa beligerancia contra los suecos de Millenium cuando mucho más chungos son en la Estrella de la Muerte, pero allá cada cual con sus neuras. Más me preocupa el hecho de que uno de los individuos con más poder del estado español, uno de esos capaces de condicionar la política del gobierno con una sola frase, muestre serias dificultades para distinguir hechos como el bombardeo de Guernica de ficciones como los dibujos animados del Pato Donald. Aunque tampoco es tan extraño: parece ser que el mismísimo ministro del Interior don Jorge Fernández Díaz está convencido de que el comunismo cayó gracias a la intervención celestial de la Virgen de Fátima. La Cataluña dependiente tampoco se ha cubierto de gloria en este terreno. A fin de cuentas, por aquí se considera a Teresa Forcades una intelectual de postín, lo que ya da pistas de cómo está el patio. Y si las futuras leyes catalanas son escritas por el mismo grupo de burócratas ágrafos, alambicados y repelentemente cursis que redactó el Estatut, vamos servidos. Porque esa oda al intervencionismo, la inanidad y la falta de claridad conceptual llamada Estatut es la antítesis de lo que debería ser un texto legal del siglo 21. Claro que a escribir claro, corto, recto y verdadero se aprende. Lo de dejar de creer en los duendes de jardín, ya sean estos la Virgen, la lengua o la patria, ya es más jodido.

La desventaja de España es que ya ha demostrado de lo que es capaz. O mejor dicho: de lo que es incapaz. Es incapaz de convertirse en un estado moderno. Es incapaz de renunciar al control mafioso del sector privado por parte del poder público. Es incapaz de desengancharse de esa droga financiera que es el expolio masivo de la clase media. Es incapaz de salvaguardar la seguridad de sus ciudadanos o de castigar a aquellos que la violentan. Es incapaz de reducir los niveles de corrupción africana que han hundido al país en la miseria. Es incapaz de consolidar una verdadera separación de poderes. Es incapaz de educar a sus ciudadanos sin adoctrinarlos por el camino. Es incapaz de evitar la selección de los peores y de impedir, tanto a derecha como a izquierda, que estos alcancen los puestos más altos en la jerarquía administrativa del estado. Es incapaz de proponer un proyecto ilusionante de futuro. Y es incapaz de organizar una manifestación que reúna en las calles de Barcelona no ya a dos millones, sino a una décima parte de los 600.000 ciudadanos que reunió la manifestación del pasado 11-S. Y eso no es una opinión: es una realidad. Mucho rasgarse las vestiduras y mucho amenazar con el primo de Zumosol de la Unión Europea pero los contrarios a la independencia no se desincrustan del sofá ni con lejía. Ellos también están votando con los pies. A diario. Tendría narices que la única batalla que ganara Cataluña en toda su historia fuera aquella en la que no se le presenta el contrario. Independiente por incomparecencia del enemigo. A ver si va a ser verdad que España es un pozo de sablistas y tristes hidalgos de barra de bar al que no defienden ya ni los más estrictos partidarios de su unidad. ¡Pero si hasta Esperanza Aguirre, la única razón por la que un español sensato querría continuar siendo español, ha dimitido de todas sus responsabilidades políticas!

Algunos comentaristas de ese taxi del intelecto que es Twitter piden que España “saque los tanques a la calle”. Lo dicen como quien ahorca al galgo con una soga cuando este ya no le sirve. “Si Cataluña se independiza Aragón tendrá playa”. Cierra la boca y convoca si puedes una manifestación de 1.000.000 ciudadanos que colapse la Avenida Diagonal, valiente cobarde. ¿España no sacó los tanques a la calle cuando ETA mataba a un español cada semana y los va a sacar contra las familias con carrito que se manifestaron el pasado 11-S? ¿Y quién va a apretar el gatillo? ¿El cabo primero Washington Aymar Guerrero de los Santos mientras suena Calle 13 por los auriculares de su iPod? ¿Y qué tanques serán los que entren por la Diagonal? ¿Los mismos que llevan aparcados casi 40 años en los cuarteles? ¿Esos que sólo vieron la luz durante unas horas en febrero de 1981? Como si los tanques fueran un Cadillac de colección que sólo se saca del garaje para las grandes ocasiones: golpes de estado y masacres de catalanes. Que le digan a los militares españoles que están jugándose la vida en Afganistán que tienen que volver a España para disparar a manifestantes pacíficos que pasean con sus hijos. Qué miseria moral la de quien es capaz siquiera de plantearse eso. En fin. Si a España le pagaran por cada nuevo mamarracho que nace en su territorio ya nos habríamos comprado los EE UU. Al contado.

En este sentido, España ni siquiera puede quejarse de Cataluña. ¿Qué poder, qué influencia tendría el averno español sobre los catalanes si estos no tuvieran la esperanza de poder huir de él? No ha habido un solo presidente español que haya sabido manejar esa contradicción. Bah, España tiene la batalla perdida. Su capacidad de seducción es inferior a la de una patada con carrerilla en los cojones. ¿Cuáles son los eslóganes de la España actual? “Hemos de tirar del carro entre todos”; “la prioridad es el déficit”; “no es momento de aventuras”; “de momento no vamos a tocar las pensiones”; “estamos dispuestos a dialogar y a escuchar”; “nadie romperá España”. La fiesta padre, ya ven. El tipo de frases que construyen naciones, pero al otro lado de la frontera. Incluso Bono, que hasta hace unos días prefería morir a matar, dice ahora que prefiere morir a ver la independencia de Cataluña. Tanta apetencia por la muerte empieza a resultar tétrica. Ahora toca averiguar qué prefiere Bono en caso de que la opción de morir no esté disponible: matar o la independencia de Cataluña. Una persona sana preferiría un gintonic.

En este sentido, el independentismo hace trampas: en la comparación entre una Cataluña independiente idealizada y la realidad concreta y tangible de una España derruida social, ética y financieramente la decisión no tiene vuelta de hoja. La única opción de España es que la clase política catalana no se atreva a dar el paso definitivo. ¿Y es o no es esa la señal del fracaso total y absoluto de este país como proyecto no ya político sino vital? De hecho, como no saquen la noticia en el Marca Rajoy ni se entera. Pero que no sufran los españoles de corazón porque la clase política catalana no se atreverá a dar el paso. Mariano se hará el loco y Artur Más aún. Entre la puta y la Ramoneta ganará la Ramoneta. ¿Acaso lo dudan? Y eso que el referéndum lo tiene ganado el independentismo por mayoría aplastante. Sólo hace falta darse una vuelta por cualquiera de las poblaciones del extrarradio barcelonés, esas que se suelen calificar de “obreras” y en las que hace apenas un par de décadas no se oía catalán ni por equivocación, para ver cómo las banderas independentistas cuelgan a docenas de los balcones de los edificios sin que les replique ni una miserable bandera española. Ni una. Las nuevas generaciones de catalanes fueron amamantadas con biberones de Camarón pero lloran de emoción cuando ven una estelada.

Pero ese referéndum que España tiene perdido no lo permitirán las famosas 100 familias de la alta burguesía catalana. Vivir del cuento les ha llevado 40 años de agotadores mamoneos: no es cuestión de volver a empezar el trabajo desde cero. Un error fatal desde el punto de vista del independentismo. Porque al proyecto España ya no se le vota ni con las manos ni por supuesto con los pies. Jamás volverá España a mostrar tanta debilidad como ahora. Este país ya no lo quieren los españoles ni regalado. ¿Por qué iba a querer quedármelo yo? El español no es contrario a la independencia de Cataluña por amor a España o a la legalidad constitucional, sino por odio hacia quien amenaza con largarse de ese infierno en el que él va tener que quedarse toda su vida. “¡Este mamón se larga y yo me quedo aquí! ¡Pues que se joda porque yo voto NO!” Si sorteáramos una docena de nacionalidades estadounidenses entre todos los partidarios del NO a la independencia de Cataluña lloverían hostias como panes por hacerse con los boletos. Que se lo pregunten a los miles de ciudadanos que han huido de aquí durante los tres o cuatro últimos años y que dicen no tener ni la más remota intención de volver a España. Y eso también es soberanismo. Del de verdad. Del que empieza por uno mismo y que se vota paso a paso, poniendo un pie delante del otro, con una mano en el asa de la maleta y la otra diciéndole adiós a un país incapaz de camelarse ni al más iluso de sus ciudadanos. Quédense con la imagen porque demuestra lo que yo decía poco antes: votamos con los pies cuando caminamos en dirección a cualquier otro destino, ya sea realista, utópico, mesiánico, absurdo o demente, que suponga una alternativa a nuestro triste presente. A mí lo que me extraña no es que Cataluña y el País Vasco anden pidiendo la independencia de España. Lo que me extraña es que no la pida Madrid.

Alguien inteligente me enseñó hace tiempo que las lenguas deben cuidarse como se cuida a los vivos, no como se embalsama a los muertos. No veo ningún motivo para no aplicar ese mismo razonamiento a las naciones. Estas también nacen, se utilizan mientras sirven y se cambian por otras más útiles y ágiles cuando mueren. A eso se le llama en la práctica “emigrar”. La independencia no es más que una emigración que se lleva a cabo sin moverse del sitio. Y eso vale para España, para Cataluña y para Laponia. Ojalá Rajoy o Rubalcaba vieran este asunto como una oportunidad para modernizar España y convertirla de una vez por todas en un país del Primer Mundo, uno de esos más parecidos a los EE UU, a Australia o a Japón que a Grecia o Bolivia. No habría un solo catalán que votara por la independencia si eso ocurriera. ¿Quién querría huir de un país próspero, del que se siente orgulloso y en el que está cómodo para catar las incertidumbres de un proyecto incierto de final dudoso? Yo desde luego no. Pero no duden ustedes de que la vieja burocracia caciquil española no perderá la oportunidad de perder otra oportunidad. Lleva viviendo de las ruinas 400 años. Es la primera interesada en conservarlas.

 

61 comentarios

  1. Walton

    Justo cuando parecía que ya no iba a poder excretar bodrios más infames que los precedentes, llega el tal Campos y se supera.

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  3. Señores de Jot Down, de verdad, ¿no hay más cera?

  4. Arkaitz Mendia

    De acuerdo en todo, menos en una cosa. Esperanza Aguirre es el demonio, lo siento. La encarnación del mal. ¿Liberal? es funcionaria, va a volver a su plaza. Supongo que estará en contra de que recorten en turismo. No ha cobrado ni un euro en su vida que no venga de los impuestos de otros. Ha apuñalado por la espalda a miles de adversarios y aliados sin perder la sonrisa. Ha manipulado los medios de comunicación a su antojo. ¿Por qué echaron a Germán Yanke de Telemadrid?. Por lo demás gran artículo: Este país da vergüenza, y yo, que soy vasco, cada vez encuentro más atractiva la idea de emigrar sin moverme del sitio.

  5. Alo font

    desolador el articulo….y lo peor, lo jodido de verdad, es que no se puede discutir ni un parrafo.
    lo siento de verdad, pero tanto cutrerio, tanto analfabeto de coche oficial me ha rebasado…yo me voy

  6. Miguel

    No estoy de acuerdo en muchas cosas, pero me mola el artículo.

    Efectivamente lo mentar a Esperanza como la única esperanza (valga la redundancia) es lamentable, porque refleja todo lo que usted ha dicho que desprecia (el mamoneo desde lo público a lo privado)

    Y lo otro que es “gracioso” es que un catalán piense que las cosas les irán mejores con un Mas o con un Ribau que, por mucho que les pese, son tan españoles como Rajoy, y mamonearán como mamonean los gallegos o los andaluces o los leoneses con el dinero público. Pero bueno, como dice Ramoneda (y usted), la independencia es un “además de” a los mantras actuales de déficit, recortes, etc.

    Un saludo desde Madrid

  7. goslum

    Los tipos que no permiten escoger entre inmersión ó 50% catalán y castellano en la escuela ahora exigen escoger nación… Hum… Conmigo que no cuenten.

  8. goslum

    Los tipos que te multan si decides rotular sólo en castellano (lengua oficial) exigiendo derecho a decidir… Hummm… No cuenten conmigo. Y así todo.

  9. Claro Golsum, es mejor quedarse en la España que te quita una bandera independentista y te multa con 3000 euros por el simple hecho de llevarla, la que te expolia y encima te llama insolidario, la que se harta de demostrate que sólo te quiere por el dinero, la que asfixia financieramente a las empresas catalanas, la que te considera un botín de guerra, la que te dice que tu tierra no es tuya, sino suya y aún les tienes que dar las gracias, la España que chulea ridiculamente delante de Europa pero que vuelve con el brazo bajo el ala, la España de la derecha rancia e intransigente, la España que va directa al precipicio, etc…
    Hummm… Pues conmigo, en esa España, que tampoco cuenten.
    Por lo menos Catalunya ofrece un futuro. Quizás un futuro incierto, pero entre lo incierto y la mierda asegurada, me quedo con lo incierto.

  10. Pepito Grillo

    Todavía ignoro qué hace este hombre escribiendo en una revista, por lo demás, excelente.

  11. El artículo capta a la perfección el sustrato real del independentismo en Catalunya. El independentismo no es un plan premeditado de la partitocracia catalanista (arrollada por los acontecimientos y el impulso de la sociedad civil de corte soberanista), ni una regresión esencialista de la forma de explicar la historia. Es la esperanza de poder fundar un proyecto nuevo, alejado del chanchullismo, el matonismo y el desprecio que emana de esta España tan radial, mojigata, ignorante y afectada. Un proyecto que, en segundo término, permita también soltar el lastre de la anquilosada oligarquía catalana. Un horizonte quizá ingenuo, pero la única salida hacia algo, sencillamente, diferente.

    Sólo discrepo con el autor en su elogio hacia el modelo neoliberal, hacia los libertarians yankees (nos daríamos de tortas por un pasaporte de EEUU? A mi póngame uno canadiense por poner un solo ejemplo), hacia esa neocon llamada Esperanza Aguirre (la de Bankia, la de Gürtel, la del déficit enmascarado) y su fobia hacia los impuestos. Estoy de acuerdo en denunciar el ahogo de la clase media, pero que eso no lleve a una postura pendular: la desregulación total de responsabilidades y dinamitar el bienestar colectivo. Ese tampoco es el nuevo estado que en el que yo querría vivir.

    Dicho esto, fantástico artículo de obligada lectura.

    • Entiendo, el independentismo es, en definitiva, una carta alos Reyes Magos.

    • Frigopedo

      “un proyecto nuevo, alejado del chanchullismo, el matonismo y el desprecio que emana de esta España tan radial, mojigata, ignorante y afectada”

      Imagínate que cualquier otro describiera no a España, sino a Cataluña en esos términos. Qué lloreras habría, qué rasgados de vestiduras. En el resto del país no somos esa especie de untermensch que se infiere de tus palabras. No te vendría mal poco más de respeto y algo menos de soberbia.

      Y no veo qué hace suponer que una Cataluña independiente estaría libre de todos esos males, qué clase de receta mágica se aplicaría. Y a ver si es exportable, claro.

      En fin, supongo que en tiempos de crisis hay gente con ganas de encontrar soluciones rápidas. Unos votan a Amanecer Dorado y a otros les da por pedir la independencia.

      • Tal que usted lo dice, sociología, Frigop…, el independentismo es la respuesta radical a la crisis en .CAT y tiene el agravante de que sus patrocinadores ya están en el poder: político y mediático! ojo! Permanezcan atentos a sus televisores ante la que se avecina. (Dada la no comparecencia del resto de televisiones en Cataluña, se recomienda seguir el orden de los acontecimientos vía TV3-BTV-TV8, máximos referentes de la mayor libertad de expresión, de elección y de decisión, que jamás ser humano o marciano pueda llegar a imaginar.

  12. Interesante articulo, pero las 100 familias con abono al Liceu, ya sacaron una estelada recientemente en el histórico teatro.

    También quieren aventurarse a ganar mas en SU estado propio.

  13. Wil. E. Coyote

    Me encanta la disonancia cognitiva que está provocando este artículo entre los simpatizantes independentistas: por un lado, a favor de darle la patada a esta España cutre, casposa e improductiva, y por otro lado… ¿elogiando a Esperanza Aguirre?

    Desengáñense, señores: Cristian Campos es un anarcocapitalista randiano que, ante la posibilidad de que se cree un estado nuevo en Europa en pleno siglo XXI, saliva ante la posibilidad de que dicho estado se convierta en la utopía minarquista con el que él lleva soñando toda la vida. Su ejercicio mental es algo similar a la iniciativa de los libertarios americanos hace unos años de emigrar en masa a New Hampshire hasta constituir una mayoría ahí y fundar un estado 100% libertario (iniciativa que, dicho sea de paso, ha acabado en la nada absoluta). Si los independentistas que están leyendo esto son en su mayoría de izquierdas, como me da la impresión, harían bien en fijarse un poco antes de elogiar el artículo: la Cataluña soñada del Sr. Campos tiene poco que ver con la de ustedes.

    Claro que, por otro lado, el Sr. Campos también debería desengañarse. Es posible que si todos los independentistas catalanes fueran como él y como Salvador Sostres, ese nuevo paraíso anarcocapitalista junto al Mediterráneo se hiciera realidad, pero seamos realistas: la fuerza política dominante en Cataluña ahora mismo es CiU, la que quiere prohibir que los comercios abran en domingo (por no hablar de los casos Banca Catalana, Palau, Oriol Pujol…), y las demás serían ERC y el PSC, aún más estatistas e intervencionistas. ¿De verdad cree el Sr. Campos que una Cataluña en la que manden estos tres partidos va a bajar los impuestos al 10%? ¿Y cómo se pagarían los seis (¡seis!) canales de la TV pública catalana entonces?

    Desengáñese, Sr. Campos: una Cataluña independiente sería tan burocrática, intervencionista y estatista (dominada por las 100 familias de siempre) como la España actual. Y es que, les guste o no, nos parecemos más de lo que nos gustaría a ambos.

    • Cristian Campos

      Alguna diferencia importante hay que hace inclinar la balanza. Y no es precisamente la lengua, los castellers o la butifarra. La diferencia es que, hoy por hoy, una noticia como esta…

      http://www.lavanguardia.com/politica/20120924/54351788689/militares-amenazan-tribunales-castrenses-independencia-catalunya.html

      …sólo puede darse en España, jamás en Cataluña. Y precisamente por noticias como esta hay que huir de España.

      Fíjese en que los militares de la noticia no acusan del delito de alta traición únicamente a los que “promueven” el separatismo, sino también a aquellos que “gozando de la mayoría (se supone que parlamentaria) mantienen un sistema de representación electoral que fomenta la aparición y el asentamiento de nacionalismos separatistas”. Es decir: una asociación de militares EN ACTIVO está amenazando ¡a todos los cargos electos del Congreso de los Diputados, PP y PSOE incluidos! Si esto no es golpismo puro y duro, que venga dios y lo vea.

      • carrete22

        pero no iba usted a responde a Will Coyote?

      • Wenceslao

        Vaya soplapollez. La diferencia es que, hoy por hoy, una noticia como esa sólo puede darse en España porque Cataluña no cuenta con un ejército porque no es un Estado. Además, eso de que sólo puede darse “en España, jamás en Cataluña” asume totalmente la retórica más nacionalista, como si Cataluña, hoy por hoy, no fuera parte de la misma España.

        Ese párrafo que empieza “La desventaja de España es que ya ha demostrado de lo que es capaz”. Cambie “España” por “Cataluña” y no sabrá distinguir uno de otro. Usted quiere irse, sin moverse, de España para seguir en… ¡¡España!!!. ¿Esa manifestación que reunió a 600.000 (¿?) personas en Barcelona el 11 de septiembre es del tipo de la del 10 de julio de 2010 (“somos una nación, nosotros decidimos”) y que “reunió a un millón de ciudadanos mientras la empresa Lynce contaba apenas 60.000? ¿Es manifestación de esa “típica afición barcelonesa a reunirse multitudinariamente en rebaños quejosos por las imbecilidades más nimias”? ¿Esa manifestación es una confirmación de ese rasgo barcelonés que lleva a participar en “eventos meramente estéticos, borreguiles, declarativos, pasivos y estériles que no comprometen a nada pero que permiten sostener la ficción de que se estuvo allí, se hizo algo y serviste a un fin superior”? ¿Esa manifestación también es “una pamema para pueblerinos aburridos y perezosos con mucho tiempo libre para el autoengaño por delante, la antítesis de la iniciativa personal y la independencia de pensamiento”? ¿Esa manifestación también fue “un pasatiempo hipócrita y hortera para una ciudad infantiloide, menopáusica, quejosa, sin tensión ni espíritu de afinación”?

        Además de individualista y recalcitrante es de un candoroso enternecedor. ¡De los burócratas ágrafos, alambicados y repelentemente cursis que produjeron “El Nou Estatut”, esa oda al intervencionismo, la inanidad y la falta de claridad conceptual, ahora nos llega “Catalunya, paradís fiscal”!

        Eso sí, le diré para finalizar que me parece perfecto que cada cual persiga sus propias utopías.

  14. Asterix en Jot Down

    Sr. Campos su artículo me ha gustado mucho pero este último comentario es bastante torticero, como lo es el artículo que cita de La Vanguardia.

    Hablar de “los militares” en estos términos es como cuando los Testigos de Jehová argumentan en base a lo que dicen “los científicos”.

    Por favor, entre usted en la web de la AME y vea de que se trata antes de generalizar.

  15. Carlos

    Me parece uno de los mejores y más incisivamente sarcásticos artículos que he leído en mi vida sobre el tema en cuestión. Bravo.

  16. goslum

    Cristian, pues tienes toda la razón en lo de que suena bastante mal lo de los militares. ¿Pero qué esperabas? Una vez comenzada la fiesta todo el mundo quiere participar.
    Ant, ¿qué miedo hay a que los catalanes decidan? Si están capacitados para decidir quedarse o marcharte de España lo estarán igualmente para decidir en qué lengua educar a sus hijos o rotular sus comercios. Es de primero de democracia.

  17. Qué lástima!!!!

    hubieses podido ser un charnego, anarcocapitalista y antiindependentista, un tío realmente único en Cataluña y dispuesto a recibir por todos lados… pero no, en la más transgesora has fallado. La que te reconcilia con tus vecinos, que opinan que estás un poco zumbado pero que en tu catalanidad, aunque un poco dispersa, no fallas.

    En serio, estoy harto de los catalanes, sus lloriqueos, ese cansino porculismo, esa permanente amenaza plasta, ese nosotros que somos distintos, no mejores, pero distintos… joder, claro que pensáis que sois mejores!!!

  18. Fulgencio Barrado

    Vaya por delante que parece tan respetable el sentimiento catalanista como el españolista, el ovejista, el abejista, el hormiguista…, o el que a uno le surja de las gónadas.
    Pero el artículo este me parece tramposo hasta lo estrambótico. Sitúa la realidad política catalana como ajena a la española, como si ese “proyecto ilusionante” de la Cataluña libre e independiente estuviese encabezado por una serie de personas de liderazgo, honestidad y credibilidad contrastada. Yo también quisiera ser catalán si eso significase vivir en el país que “describes” tan diferente del español, pero es que los que abanderan esto, -y que en realidad están usando a su ciudadanía de parapeto-, son participes y cómplices de los que rigen en el estado invasor.
    Es imposible para cualquier persona conocer una realidad distinta a la que le rodea, salvo de oídas, pero basándome en eso, me da la sensación de que lo que en realidad quiere ser el autor no es catalán, sino islandés (ya digo que basándome en “oídas”).
    Desde luego de lo que estoy seguro es de que si los gobernantes catalanes hubiesen tenido todos estos años el concierto fiscal, con, -pongamos de ejemplo-, 200.000 millones de euros más para administrar que los que han tenido, el problema de los catalanes sería aún mayor, pues hubiesen creado más embajadas, más televisiones “educativas”, más puestos funcionariales “amistosos”, y estaría todos ellos con mayores soldadas y prevendas.
    Yo tampoco quiero seguir siendo español, y si esa Cataluña fuese como la describe el autor, también querría ser catalán; pero de momento lo que me gustaría es ser islandés (de oídas).

  19. Fulgencio Barrado

    En cuanto a la noticia de los militares; deberíamos pensar si a lo mejor no son muchos de ellos catalanes, que supongo que los habrá de todas clases, como en el resto del mundo. Si es que esto va a volvernos a todos esquizofrénicos…, ahora reclamando tolerancia…, ahora censurando a los otros…, ahora quiero que todos los catalanes puedan ser lo que quieran…, ahora solo los que quieran ser como yo…
    Desde luego es estupendo ser un personaje de ficción, lo difícil es ser una persona real.

  20. Pingback: Jot Down Cultural Magazine | Tsevan Rabtan: El énfasis

  21. Como siempre, gran artículo, pero ¿por qué el aprecio a Esperanza Aguirre, Cristian? Esta señora dice ser liberal pero a la vez es funcionaria de carrera y ha dedicado gran parte de su actividad política a engrandecer y controlar un monstruoso banco público (Caja Madrid-Bankia). Tampoco acabo de ver cual ha sido el efecto de sus supuestas políticas liberales en Madrid respecto a las políticas no liberales del resto de España. Supongo que es aquello de la dificultad de que un verdadero liberal se meta en política, porque es improbable que alguien que desconfía del Estado quiera formar parte de este.

    Reconozco que le ha dado color a la política española y siempre ha sido divertido contemplar como se recreaba en su personaje de ogro de la izquierda, porque el carisma es un activo muy escaso y muy importante en este ámbito, pero de ahí a cualquier tipo de admiración…

  22. David Gistau en El mundo, resumía el sentir de un huevo de gente aquí, en la centralista, castradora y facha Madrid:

    “Señores, esto no es serio. No se puede confiar en ustedes. Justo cuando la independencia de Cataluña se ha convertido en una reivindicación española, y cuando la manifestación del millón y pico nos ha llenado de esperanzas por su cercano cumplimiento, van ustedes y ya comienzan a matizarlo todo con un primer asterisco, el del fútbol -o fupbol, en idioma xaviano-, que nos obliga a dudar de la firmeza de sus propósitos. ”

    Sinceramente, ¿no os recuerda todo esto a la guapa aunque un poco pedorra adolescente que achacaba no ligar mucho porque sus compis eran feitas? ¿la que requería estar rodeada de palmeros que le dijesen todo el día lo cojonuda que era?

  23. Alfredo

    Un artículo divertido, pero me temo Cristian que Cataluña independiente no será más que una Españita; desengañate, que esto no tiene remedio.

  24. Álvarez

    Bien, vale, pero… por que escriba lo que escriba siempre acaba hablando de lo mismo?

  25. ¿Esperanza Aguirre la única razón por la que un español sensato querría continuar siendo español? Mira que nos han insultado de muchas y muy variadas maneras, pero esta se lleva la palma. Los madrileños no podemos pedir la independencia de España porque esta ciudad es un crisol de esa España, e independizarse unos de otros va a ser complicado. El crisol que supone Barcelona, sin embargo, ha quedado bien enmascarado con su buena capa de nacionalismo. Unas cuantas banderas independentistas y ya todos son catalanes. Siguiendo la línea del individualista, el problema para muchos de esos españoles, no es si Cataluña se quiere independizar o no sino dónde coño dirigirse, fuera de España, para huir de una vez por todas del fantasma de Fernando VII. La respuesta no pasa por Cataluña precisamente.

  26. Isismoking.

    Lo de las Fuerzas Armadas:

    Artículo 8 de la Constitución Española

    1. Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

    Vamos, la Brunete bombardeando las ramblas con surfing bird de fondo mientras las putas nigerianas le dicen ·”Yo chupa, chupa,hacer contigo amor bueno, 15 euros cada” a nuestros milites. Épico, Homérico. Eso en la versión amable. La otra versión es acabar como Yugoslavia, enterrados de mierda hasta las cejas.

  27. fueradejuego

    Aunque hay cosas muy ciertas hay algunas cosas que bien las podría haber firmado Romney a micro cerrado. Bien es cierto que no es de extrañar viniendo de alguien que firma aquí con un avatar claramente inspirado en el símbolo republicano. Me alegra ver que en esta revista se da espacio a todo tipo de miradas. Y no seré yo quien se crispe leyendo las redacciones de este señor dado que sé discernir entre las cosas que dice que me parecen interesantes y las que me parecen una chorrada total. Por cierto,como han dicho en Madrid no nos podemos independizar porque no somos nada,yo soy madrileño de 2ª generación y aquí hay menos “gatos” que en un barrio chino. Además,por mi parte soy consciente de que con una independencia tampoco ganaríamos gran cosa. Quizá no nos expoliarían tanto desde el estado español pero seguiríamos teniendo que aguantar a los payasos del PSM y a los malnacidos del PP. Y por mi parte individual, tendría que seguir aguantando a los madrileños,que no es poco. Opto por la opción de pirarme a Reino Unido,EEUU o Alemania.

  28. Madrid como se va independizar si tiene 430000 funcionarios. Quizas un millon de personas dependientes directamente de sueldos de funcionarios. Estos no se independentizan ni de su madre en ningun sitio. Los funcionarios, I mean.

  29. DocTrollVellino

    Resulta chocante como pasas del individuo al colectivo en tu discurso, mezclándolos sin ningún inconveniente.
    El camino que es fácil de recorrer para una persona es mucho más difícil para dos, ya simplemente porque se tienen que poner de acuerdo en la dirección. Poner de acuerdo a siete millones y medio parece menos difícil que a cuarenta y cinco millones, pero tampoco creo que sea tan sencillo. La gente es tan cabezona que siempre se empeña en estropear las bonitas teorías de organización social de todos los ideólogos.
    Por otra parte, no se puede huir de uno mismo. Emigres a otro lugar o emigres “quedándote en el mismo sitio”. Y Cataluña será la misma fuera de España que la que ha sido dentro. El crear una crisis al sistema establecido da la posibilidad de quitarse esa vieja gabardina, así que entiendo la esperanza y la ilusión, pero una vez te has quitado la vieja tienes que ver que te vas a poner y que le vas a hacer vestir al resto, y me temo que lo menos traumático será seguir vistiendo esa vieja gabardina. Por lo menos, mientras Cataluña no sea independiente, os proporciona una dirección común a corto plazo hacia la que andar, que ya es más de lo que hay en la España unida.
    De todas maneras, como muy bien has dicho, serán los individuos los que “voten con los pies. Lo que tenga que ser será. Y a ver lo que le depara el futuro a cada uno.

  30. Blackkader

    Una vida pública ejemplar consiste en:
    Con 24 años consigues una plaza de funcionaria para trabajar con tu tío secretario de estado.
    Durante 7 años asciendes en el escalafón en puestos de designación directa (es decir, digital. Gracias, tito).
    A los 31 enganchas cargo y pasas de poltrona en poltrona hasta los 60.
    Cuando estás cansada de la política (o funciona el chantaje del indeciso escaleril, lo que sea) vuelves al puesto (o mamanduria) que te han tenido calentito y sigues sin haber cotizado en tu vida por un trabajo en la empresa privada.
    Dejando por el camino politicas tan liberales como el intervencionismo en Telemadrid y sus mariachis o la instalación de limbo jurido/lúdico.
    Lo cierto es que como al Sr Rabtan, los raptos de adolescencia tardia me parecen un desvario peligroso pero le comprendo a usted Sr. Campos…

  31. Todo correcto. Se te olvidó decir que la pela es importante para los catalanes, y ahora cuando falta hay bronca, pero no antes. Mi abuelo, que en paz descanse, a esto lo llamaría infidelidad.

  32. Manudo

    Incluso cuando escribes en serio se hace insoportable leerte.

  33. Daniel

    ¡Qué manía con el complejo de inferioridad de los españoles! ¿No conocen el refrán? “En todas partes cuecen habas”. Y mira que poner como ejemplo a Japón… país que está atrapado en un peligroso esquema Ponzi con sus finanzas y que hace poco ha demostrado estar jugando con la salud de sus ciudadanos (y la de sus vecinos) a través de un conglomerado mafioso en el que participaba la industria nuclear y el gobierno (a la castuza nuclear en Japón le llaman “la aldea”).

    Pues eso, que alguien que se ha leído (espero que en versión original) The Blank Slate y que tenga la más mínima noción sobre la naturaleza humana piense que andando va a encontrar un paraíso que aquí no existe es simplemente un iluso idealista.

  34. albert

    Leía el otro día un reportaje de Pilar Rahola en La Vanguardia donde se entrevistaba a un ciudadano normal, de la calle, en Badalona. La conversación tenía lugar en un bar. Del hombre sólo se indicaba que era hijo de inmigrantes del sur de España. Se le preguntaba que qué votaría en ese hipotético referendum prohibido. Pues el hombre, después de indicar que él era un patriota español, decía que votaría Sí a la independencia y que además lo haría pensando en el futuro de sus sobrinos, ni siquiera el de sus hijos (que al parecer no tenía) sino ¡el de sus sobrinos!

    Creo que esta anécdota encajaba como anillo al dedo al post río del autor.

  35. Pingback: Vayamos por (2) partes « Mujerárbol Nueva

  36. Desear una nueva realidad conlleva abandonar la vieja y desear conservar la vieja supone rechazar la nueva. Tanto da que lo preguntes en un sentido o en otro. El símil de la gabardina no vale: de El Corte Inglés te vas con las dos: con la nueva en una bolsa y con la vieja puesta. O al revés. Pero con las dos.

    Creo que muchos de los que dicen que desean la independencia lo que realmente desean es quedarse a media salida, como los malos porteros: nos independizamos de España, pero no a la inversa. La independencia asimétrica.

    Y ahora, que queda el canto de un duro para que nos adecenten algo el país los hombres de negro, quieres hacer con las manos lo que no hicieron ni tus manos ni (creo) tus pies, amosnomejodas. No te creía tan cándido.

    Un saludo.

    • siperòno

      “nos adecenten algo el país los hombres de negro” Joder! yo también pensaba esa posibilidad. Pero aún no asumo la catarsis.

  37. Grunentahl

    Veo muy bien a esa Cataluña independiente dibujada en los carteles de aquella campaña del PSOE (de 1977 creo que era, cuando la mayoría de ustedes eran prácticamente pequeñitos).
    Como hacer previsiones (“sobre todo si son de futuro”) es muy arriesgado, no voy a decir que me parece más que dudoso que llegue el caso. Pero si llegara, tengan por seguro que no sería ni de lejos tan idílico. Más bien tipo Kosovo…
    Por cierto: ¿qué significa independiente?

  38. Aquiles Talón

    ¡Fantástico artículo, sr. Campos! ¿Me lo puede resumir en un tweet para enviarlo a mi primo de Jaén?

  39. telesforo

    del sur tenía que ser.

    El día en que se ponga como ejemplo un inmigrante hijo de asturianos, Cataluña habrá llegado.

  40. alimañero

    Querido Cristian: observo fascinado tu apego a esas doctrinas neoliberales que tú y tus jefes de Punto H aplicabais tan a la ligera cuando eras jefe de redacción ahí. Lo digo sobre todo por lo de no pagar a los colaboradores ni a la de tres, ya sabes. Hala, a seguir bien, y espero que en tu Catalunya triomfant siga habiendo freelances que se dejen explotar a cambio de que su firma aparezca en un colorín.

  41. Jordi

    Servidor se presenta, raudo y veloz. Un catalán que ha flirteado con el independentismo varios años, y que a día de hoy, reside en aquella ciudad que el sr.Campos tanto adora: Los Angeles. Por cierto, no es bonita pero es un jodido universo, con planetas, galaxias, agujeros negros y constelaciones inacabables.

    Me ha sorprendido gratamente. Le he ido leyendo durante un tiempo y a veces me ha indignado (en el sentido no posmoderno) pero siempre le he leído con respeto. Y que quiere que le diga, estoy muy de acuerdo con usted. Le podría hacer alguna apreciación sobre política americana, ya que, según como se hagan los cálculos, sale que Obama no tan sólo no ha subido impuestos, sino que los ha bajado. Y Clinton desreguló mercados, vaya si lo hizo.

    Pero en el caso catalán estoy de acuerdo. Si quiero un país nuevo no quiero que reproduzca los vicios del viejo. No en el sentido de ir a un paraíso del mercado libre (los “libertarians” y conservadores fiscales son tan pesados e iluminados como los eurocomunistas de finales de los 70) pero si siendo eficaces y coherentes. Y mire lo que le he dicho al principio, discrepo mucho en sus observaciones de educación y lengua, pero por lo menos es refrescante saber que hay gente que se preocupa de ser prácticos.

  42. Javier Moreno

    Este artículo de Cristian Campos es, sin duda, una boutade. Es la única explicación coherente y benévola con su autor que se me ocurre. Coincido con él en que muchas veces me lamento de haber nacido español y creo que en el largo plazo España (Europa entera) lo tiene muy, muy negro. Pero el hecho de ser español se agrava, a mi juicio, aún más, con el hecho de ser español y, además catalán. Todos los defectos del Estado Español (Entiénsase aquí Estado en el sentido estricto del término y no con en el que habitualmente lo emplea TV3) se multiplican en Cataluña por 3 o por 4. Por lo tanto ¿Como puede especular que un futuro Estado Catalán pudiera ser más liberal que el español? No olvidemos, que hasta hace poco en Cataluña gobernaba una coalición de izquierdas impensable en España, que el supuesto partido de derechas catalán (CIU) no sólo interviene en lo económico, sino que es el principal impulsor de una política de ingeniería social sin precedentes en este país (España) y sólo superada (Tampoco hay que exagerar) por los regímenes totalitarios fasciata y socialista. En fin, le recuerdo lo que escribió en su anterior artículo sobre Barcelona, la kapital de las manifas; todo eso no parece muy propio de un futuro paraíso liberal. En fin, lo que le digo, que o es una boutade o, realmente, no le trae tanto al pairo lo de esas “sensiblerías para infantes”.
    Un saludo y a seguir repartiendo leña (Intelectualmente, calro)
    P.D: Personalmente creo que a España le iría mejor sin Cataluña (Cosa que no deseo porque de momento vivo en Barcelona, aunque no tengo problemas en votar con los pies, pero me jode que me obligena hacerlo). El que el PP obtuviera siempre mayorías absolutas, no sería tan malo, al fin y al cabo los liberales de verdad, aunque a regañadientes, seguro que votan PP y su admiarada Espe (Admiración que comparto) es del PP. El PSOE desaparecería (¡Al fin!) y con Cataluña se irían los miles (Tal vez millones) de progres tóxicos que en ella habitan.

  43. Javier Moreno

    Leyendo el anterior comentario de Jordi me he dado cuenta de lo perdido que andaba. Claro, siempre me había intrigado porque había independentistas. Realmente, pensaba, una persona racional y realista no puede pensar, porque sino no sería racional ni realista (¡Ojo, pensaba, antes de leer a Jordi!) que el independentismo sirviera para algo, es decir, que pudiera generar algún beneficio para alguien (A menos que te tragues esos topicazos de los impuestos y demás, pero entonces no eres racional). Más bien, pensaba, es un juego de diletantes con mucho tiempo libre. Un juego que a veces es peligroso, pero es lo que tienen los juegos para que sean divertidos.
    Pero hay una frase de Jordi (Y no estoy de coña, aunque lo parezca) que me ha revelado como puede haber gente racional (Aunque no muy realista) que sea independentista, a saber: “Si quiero un país nuevo no quiero que reproduzca los vicios del viejo”. O sea, que se trata de eso. El independentista piensa que alcanzada la orgásmica independencia, podrá diseñar a voluntad un nuevo estado de la nada. Claro, esto es muy goloso. Pero si nos calmamos un poco y razonamos, enseguida nos surgiran los primeros problemas ¿Y quien coño de los 7,5 millones de catalanes va a diseñar el nuevo estado? Y lo que es peor ¿Que hacemos con el viejo? ¿Que hacemos con sus políticos, burócratas, con esa ideología giliprogre que está en las cabezas de todos los catalanes que les lleva a pensar que si un oficinista lleva corbata es un pretencioso y clasista, pero si lleva una camiseta del barsa y la junta de una tubería en la oreja mutilada, es un tío superguay?
    Lo que me lleva al principio, si se trata de hacer un estado nuevo, desde cero, para que la independencia, hagámoslo con los que ya existen ¿Pero cómo?

  44. Estimado señor Moreno. Le agradezco que tenga en tan alta consideración mis comentarios.

    Primero, lo tengo que reconocer: Llevo un colador de pasta en la cabeza, me paseo en pelotas por Hollywood y voy gritando que el mundo se acabará en siete días. Es aquella irracionalidad que me hace ser independentista. Según usted.

    Ya se sabe que ser partidario del “status quo” unionista es síntoma de una gran sabiduría, el verdadero nirvana intelectual. Me puede creer si le digo que leo a Arcadi Espada a diario, pero por lo visto debo imprimir un poster suyo y dedicarle una vela a diario.
    Por cierto, para dar cuenta de tal sabiduría, el gobierno español ha rechazado de plano las insinuaciones militares. Oh, wait…..

    Pero bueno, sigamos con sus comentarios. “Todos los defectos del Estado Español se multiplican en Cataluña por 3 o por 4”, dice. Y cierra España. Me sorprende que seamos tan multiplicadores si Cataluña carece de factores multiplicadores. ¿Tiene Cataluña escándalos de exceso de gasto en defensa con su ejercito catalán? ¿Tiene defectos en el diseño de sus vías ferroviarias? ¿Qué política exterior tiene? Créame que si Cataluña asume su condición de país tendrá que comerse algunos marrones de estos. Pero no puede multiplicar vicios si no tiene capacidad de adquirir dichos vicios.

    Y bueno, del resto no se qué comentar. Es que soy muy limitado intelectualmente y la tubería y la camiseta del Barça pueden conmigo. No he estudiado ciencias políticas como usted, por lo que veo.

    Siga con salud.

    J.

    • World tour 24

      Hostias Jordi, que no hacía falta lo de bailar en pelotas por Hollywood Boulevard.

      Bastaba con que explicaras de que manera una Cataluña independizada por los mismos tíos que ahora la gobiernan se iba a convertir en algo completamente diferente de lo que efectivamente es bajos esos mismos independentistas. Suena mas como un acto de fe que como algo realista.

      A Cataluña le sobran escándalos propios como para ser considerada netamente española en ese sentido.

      Y de hecho en Cataluña estar hoy a favor de la independencia es estar a favor del status quo. El de CiU y el de ERC, claro, que no son precisamente unos marginales que no conocen las mieles del poder.

      Salud y recuerda que siempre nos quedará Cesc!

    • javier moreno

      Parece que Jordi no anda muy bien informado. Desde luego que demuestra que, como dice, no vive en España. No sé si vivirá en USA pero desde luego en España, no. Y además debe de llevar ausente de este país no menos de 40 años, sino no se entienden las cosas que dice ¿Cómo puede llegar a decir que Cataluña no tiene capacidad de gasto? La Constitución, que data ya del 78, reconoce en el artículo 156 (Si no recuerdo mal) la autonomía financiera de las CA (No estaría mal que todos esos críticos con la CE se la leyeran, aunque fuera sólo por encima. Desde luego está llena de errores y es obsoleta, se aprobó en una época en que el comunismo era una alternativa política (Además presumía de democrático) y ahora ni la socialdemocracia lo es). Eso quiere decir que las CA tienen capacidad de gasto. Y esto no es papel mojado, como muchos otras disposiciones de su articulado, sino que muy al contrario, por desgracia, la disposición se ha interpretado de manera maximalista.
      El gasto no solo se produce en defensa y “diseño de vías ferroviarias” (Esto de las vías ferroviarias creo que aparece en el manual del militante de ERC) Como vives en el extranjero, Jordi, tal vez no sepas que el gasto de las CA es superior al del Estado. Que la deuda de la maltratada Cataluña es el 40% del total de la deuda de todas las CA, cuando la población catalana es aproximadamente del 15% (Y esto sin ejército y sin vías ferroviarias). Que la deuda de Andalucía, con mayor población y con las mismas competencias asumidas, es inferior a la catalana (Y mira que allí, corrupción hay un rato) ¡Menos mal que Cataluña no puede gastar!. Cataluña controla sectores tan seductores para el político corrupto como la sanidad, la educación, los medios de comunicación…

    • javier moreno

      Respecto a que los males de España se reproducen en Cataluña pero multiplicados, dos ejemplos:
      – A los gobiernos españoles, como a los de cualquier país, les encantaría tener maniatados a los medios de comunicación. De hecho el inefable ZP creó a la Sexta y Público para que le bailaran sus desastrosas (A la larga, catastróficas) decisiones. Pero siempre han tenido en frente a medios que no comulgan con sus intereses y defienden los propios, sean estos espurios o no. Sin embargo, en el paraíso catalán, la absoluta totalidad de la prensa escrita y las TV bailan al son que les dictan los nacionalistas (Ya sean de CIU, ERC o PSC). La política de medios de la Generalitat es simplemente TOTALITARIA y no utilizo la palabra de manera gratuita.
      – Asimismo, a los gobiernos españoles, como los de cualquier otra nación, les gustaría tener bien amarrada la educación de niños y jóvenes para poder moldear las tiernas mentes de los infantes con su propaganda política. Sin embargo, excepto en los regímenes totalitarios y en la CA de Cataluña, esto no es así ¿Hay en la escuela pública catalana y aún de la privada, algún profesor que no sea de izquierdas y/o nacionalista y que se atreva a confesarlo públicamente? No lo creo. Si lo hay, será tan marginal que se le considerará como un bicho raro, un personaje excéntrico y por supuesto, equivocado.
      Esto por no hablar de las multas lingüísticas, ignorar que la mitad de la población es castellanohablante, el CAC, el hecho de que mientras hubo dinero en todas las tiendas de electrodomésticos en los televisores de exposición siempre emitieran TV3 (¡Que curiosa y oportuna coincidencia!) etc.
      Y ya basta, por mi parte, con este tema. Cataluña no va a ser independiente, no porque lo diga el gobierno español, sino porque no le interesa. Esto no es más que una cortina de humo para ocultar una gestión calamitosa y una manera de asegurarse la victoria en las elecciones de CIU. Las consecuencias de todo esto, ninguna positiva. Pero eso, supongo, les trae al pairo a los que tienen asegurado su puesto otros 4 años más. Si al menos todos aquellos manifestantes del 11S se percataran de que una y otra vez están siendo utilizados… pero no lo creo.

  45. Si habla mal de España es español, confirmado por enésima vez. Él mismo se resume: es un cínico. Y este artículo es la típica rajada contra unos y otros, compensando un insulto a una parte con una pulla a la otra, para mayor gloria de su lucimiento literario. Porque hay que reconocer que está bien escrito, te enerva y al mismo tiempo te engancha.

    Ahora bien, es todo mentira. España perderá mucho si Cataluña se independiza, pero seguirá adelante, igual que siguió adelante cuando en 1824 dijimos adiós a toda la América continental cuando más la necesitábamos para industrializarnos. Yo, francamente, no entiendo este auto-odio contra lo español, cuando la nuestra es en realidad una historia de éxito, y la de quienes nos abandonaron, de fracaso (con la excepción holandesa, pero nunca fue parte del Estado español moderno. El resto, ya se sabe, a pesar de tener por lo general muchos más recursos. Cuba era la provincia más rica en 1898 y hoy sería la más pobre).

    La mayor parte de España es un secarral sin recurso alguno, y aún así somos un país desarrollado. Es cierto que hay muchos fracasos en la historia de España, pero también muchos triunfos. No hay demasiados funcionarios, ni la culpa de la crisis es el gasto público ni demás lugares comunes que la matraca neoliberal repite cada día. Por cierto, EEUU está lleno de descendientes de alemanes y nórdicos que emigraron allí cuando sus países eran pobres (sí, lo fueron), y no pasó nada.

    Por otro lado, la patria y la lengua sí son importantes -menos para el capital, claro, que no las tiene, supongo que por eso lo dice-.Y yo entiendo que mucha gente en Cataluña se cabree por la falta de comprensión del resto del país hacia su cultura. Por supuesto que existe una nación catalana y debería poder decidir su futuro.

    En resumen, el artículo viene a decir que en el fondo el independentismo catalán es una cuestión económica, y es falso. Es una ideología política nacionalista ante todo, por supuesto legítima, que lleva más de 100 años elaborando su discurso, y que gracias a la riqueza de Cataluña está en condiciones de convencer a aquellos para quienes la retórica identitaria carece de importancia.

  46. Pingback: (anti)Teologia de la unitat d’Espanya | Out of time

  47. Zuriakov

    Bajo circunstancias de libertad, todo individuo debería poder decidir lo que quiere ser, alemán o judío o lo que sea […] Si de mí dependiese, y es algo que no se puede alcanzar en la actualidad [1947], habría simplemente un cambio de las circunstancias, de tal forma que todos pudiesen elegir libremente dónde piensan desarrollar su responsabilidad política y en qué tradición cultural se encuentran más cómodos.
    Hannah Arendt

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