Juan Abreu: Postsexual

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Oigo hablar de lo postsexual. Al principio no tengo muy claro de qué se trata. Pero, al rato, miro alrededor y me doy cuenta de que sí lo sé, y de que hasta conozco a alguno que se define como postsexual. Es un tema interesante.

Lo primero es decir que me parece que no hay tal cosa como un ser humano postsexual. No es posible la sana existencia humana si se excluye el ser sexual. No hay forma de “superar” el estado sexual, que sería la única manera de arribar al imaginario mundo de lo postsexual. Uno puede renunciar a otros cuerpos en nombre de una deidad o de alguna otra superstición, pero la hora del deseo y en consecuencia la hora de la paja llega inexorable a nuestra puerta.

No existe, obviamente, plenitud semejante a la que proporciona lo sexual. Hasta el llamado éxtasis religioso, es sexual. Véase a Santa Teresa. Ante Dios postrada, pero mojada. Noten que digo lo sexual, no el acto sexual, porque el acto sexual con ser evidentemente importantísimo solo es una parte, a veces, ni siquiera la más importante, de lo sexual.

Hay mucho de renuncia y de cobardía en lo postsexual (cuyos apologistas suelen ser literatos, intelectuales y gente así). Y toda esa renuncia y cobardía tiene mucho que ver, lógicamente, con la obscenidad de los que consideran que el sexo es sucio y que es, para descender a la siniestra jerga religiosa, pecado. En el fondo del asunto, me temo, está la culpable y siempre calumniada Eva, que le puso el chocho, digo, la manzana, en la boca a Adán. Qué mala.

A veces estoy bebiendo unas copas sin alcohol (después de una cena con variados vinos) y observo, con gran curiosidad, a algún autoproclamado postsexual. Son hombres, por otro lado, estupendos e inteligentes. Pero. Desprecian lo sexual. Aborrecen lo físico. Que es algo absurdo. ¿Cómo se puede aborrecer lo físico si lo físico es lo único que hay?

Según mi experiencia, este tipo de hombres (las mujeres, siempre más inteligentes, no suelen apuntarse a la superchería de lo postsexual), lo que pretenden con esta actitud es camuflar sus deseos. Es un espectáculo fascinante, aunque algo patético. Los veo con sus colegas, a los que están desesperados por chuparles la polla, y resalta el sufrimiento, la desarmonía; es algo sumamente evidente. Y después que se beben dos o tres gintonics el reprimido anhelo de estos hombres se convierte en un espectáculo lacerante, al tiempo que enternecedor. Son hombres que aspiran a un mundo desinfectado, libre de babas, marmóreo, digital (que es lo marmóreo pasado por la tecnología). Pero ese mundo no existe. Solo existe una sopa química dentro de una nube de impulsos eléctricos dentro de un artefacto sanguinolento que lenta pero inexorablemente muere y se seca.

Hablan mucho de camaradería, de colegas, los postsexuales. A mi modo de ver hay bastante mariconería (dicho cariñosamente) en esa llamada camaradería. Solo hay que observar a un grupo de colegas mirando un partido de fútbol para darse cuenta de que hay mucha mariconidad en el asunto. Y ya que estamos en el campo de fútbol: ¡cómo se tocan el culo a la menor oportunidad los futbolistas! Es muy significativo.

Yo me sacaría la polla y se la ofrecería a los postsexuales, pero va y se ofenden.

Santo cielo, ¿pero qué habrá de inmoral, de malo, de tremebundo, de innombrable en chuparle la polla a otro hombre? Se pregunta uno. Y se responde que lo insultante para la moral común suele ser la única fuente de moral verdadera disponible. Y sigue adelante.

Hace muchos años que no pierdo mi tiempo pensando en que hay algo más allá de nuestro ser físico (léase sexual). Una especie de mundo espiritual (espiritual es una palabra cada vez más difícil de escribir) e intelectual, un mundo donde la fuerza de ese “espíritu” y ese “intelecto” sustituyen al ser sexual (léase carnal). Y no solo lo sustituyen, lo derrotan. No es verdad. Lo “espiritual” y lo “intelectual” no son más que secreciones de lo físico. Supuraciones de nuestro gran cerebro. Confortan, no digo que no, porque con estas invenciones consoladoras vamos tratando de tapar el creciente y negro agujero de la extinción y del fin de lo físico, y en consecuencia, del fin de todo.

Pero las cosas en su sitio: supuraciones, invenciones consoladoras

Dicho esto, sé que para muchos no hay nada malo en reprimirse. A veces ni siquiera se dan cuenta de que viven reprimidos, pues es fácil esconderse detrás de la moral y otras invenciones. Pero vivir libremente no es, para mí, una opción entre tantas, es la única manera que tienen los seres humanos de superar sus limitaciones y de conseguir algo firme sobre lo que permanecer de pie y esperar con cierta dignidad el fin.

22 comentarios

  • Lo del sexo es un atraso en si mismo. Quizás estos postsexuales son realmente consecuentes con sus palabras, quizás están castrados como los gatitos que castramos. O quizás se toman las famosas pastillas castradoras (las que dan a los violadores). Deberían hacerlo, así serían consecuentes y no cargarían con ninguna culpa ni nada de reprimirse.
    En un futuro desactivaremos ese gadget, esa aplicación sexual a voluntad igual que hoy en día desactivamos el wifi de nuestros smartphones.

  • Me hace gracia, porque los que piensan como tú, que todo es sexual, nunca dicen lo que hay que hacer cuando, como nos pasa a todos, no podemos cumplir con nuestros anhelos. Por poner un ejemplo burdo: a mí me gustaría tirarme a Sharapova, pero no puedo. ¿Qué hago con esa frustración? Efectivamente, una paja. Pero… no es suficiente. ¿Qué hacer con la mayor o menor cuota de frustración que siempre se tiene en el plano sexual? “Chupar pollas no es suficiente”. Quiero decir que es fácil llenarse la boca de libertad sexual y de todo eso, pero cuando lo haces parece que no tienes en cuenta a la otra persona. No quiero parecer un retrogrado (o peor, un postsexual, ssshhhh), pero tu visión se podría enmarcar perfectamente en lo que YO entiendo por postsexual: materialismo frío, desconcierto, desorientación, niñatería lividinosa; en definitiva: convulso s.XXI.

    • mi no comprende… usted quiere tirarse a Sharapova? Al hacerlo la consideraría una persona?
      Materialismo frio? A mi el materialismo cubano, calentón y ajustado a lo que hay (lo material) de lo que estamos hechos, es más lo que somos – nuestro cuerpo, ni siquira, está mal dicho, no es mi cuerpo, es yo, yo soy mi cuerpo, estas manos, estos ojos, soy yo.
      Cuando muera y me descomponga ya no habrá yo que valga, solo lo que quede en el recuerdo de otros.
      Venimos a este mundo con los besos, los polvos, las busquedas, los desencuentros, hasta la niñateria lividinosa, todo eso nos forma y no conforma, son nuestras horas, los escasos segundos que nos han sido dados, con todo eso contado.
      A mi los que me hacen gracia son los que pierden el tiempo tratando de ajustarlos a una supuesta recompensa ulterior.

      • Mil disculpas, me habia comido esto:
        El materialismo cubano, caletón y ajustado a lo quee hay de Abreu me parece la forma más inteligente y menos de hacerse pajas mentales de estar en este mundo… sexual, que lo es.
        Por mucho que los elevados espíritus a los que les repugna de lo que están hechos por algún trauma infantil que francamente ya deberían haber superado se empeñen.

  • Creo que soy un Postsexual involuntario. Es lo que tiene que la violación sea delito. Puto siglo XX y sus derechos humanos.

    • ¿La única alternativa a la castidad para ti es la violación? Mi más sincero pésame.

      • Supongo que se puede entrar en el juego procreador, pero me faltan cualidades, obviamente.

  • Si se trata de poner de moda el término postsexual porque el “asexualismo” no tuvo tirón, discrepo. Busquemos un término medio, el pansexualismo.

    • A mi esto de renunciar a los instintos animales que rigen la sexualidad, dando primacía a la racionalidad sobre los institos, para luego matarte a pajas en solitario en casa, me parece eminentemente pseudosexual por no decir hipocríta.

      Y es que de hecho una de las grandes carácterísticas de nuestros tiempos es el concepto “pseudo”, es decir, el dotar de un falso sentido a lo que obedece principalmente a otras causas.
      En el caso de marras, lo que trasciende es que hay personas que tienen menos facilidad para relacionarse sexualmente y llega un momento en sus vidas en que deciden dar un mayor peso a su yo racional.

      De todas formas esto es un poco viejo, no?? No ocurría ya en Grecia o es que lo que nos sorprende de esta opción es que pueda existir aun gente asi, teniendo meetic, e-darling, etc???

  • Quizás me arrogue facultades interpretativas que no me corresponden, pero creo que el autor no se refiere a la negación del acto sexual sino a la negación de la propia sexualidad. A ese intento de saltar sobre uno mismo en pirueta circense. Y es de esa impostura de la que se “carcajea”. Que me folle un pez si me equivoco.
    Es el futuro evolutivo de la humanidad, la llegada de la polinización, eso sí, mientras tomamos un vermuth y nos chupamos las…., asexualmente (que también se podrá hacer).

  • Pues parece que el autor ve el “postsexualismo” desde su punto de vista sexual como los retrogrados ven la homosexualidad desde su punto de vista heterosexual. Con desprecio, ignorancia y hasta con extrañeza (el tipico todo el mundo es heterosexual/sexual asi que tu eres un raro o un tipo que intenta ir de raro rollito cool).

    Vamos, que en sus palabras, ademas de bastantes chorradas, suelta usted grandes cantidades de odio, ignorancia e intolerancia.

    El mundo iria mucho mejor si gente como usted se dedicara a sus asuntos y dejara a los demas vivir la vida como le salga del zapato mientras a usted no le afecte…

  • Yo soy muy postsexual, es más, tan post que después no me vuelven a ver el pelo.

  • El autor ha omitido tres requisitos imprescindibles para poder autoproclamarse como postsexual:
    1-Ser un imbécil.
    2-Aburrirse mucho.
    3-Estar muy solo.
    Huelga decir que dichos requisitos son válidos para cualquier futura tendencia sexual (o no ) sustentada en soplapolleces fruto de no tener que hacer nada más interesante que hacer, salvo emparejar calcetines y/o contar cenefitas del techo.Por ej;
    Tont@delculosexual;Dícese del individuo o individua,vete tú a saber,que observando detenidamente su genitalia y no sabiendo que hacer con ella,vuelca sus esfuerzos en fastidiar a tod@s los que sí sabemos como sacarle partido a la nuestra ,ya sea de una manera u otra.

  • Ya me molaría a mí probar eso de la postsexualidad, lástima que intuyo que habrá que haber sido sexual primero.

  • Desde luego, qué sarta de gilipolleces puede uno llegar a escribir. Ahora resulta que, por rescatar una de tus muchas perlas, Juan, “lo “espiritual” y lo “intelectual” no son más que secreciones de lo físico”. Olé tus cojones.

    JotDown es una revista de calidad, en serio que lo creo así, pero algunos de sus articulistas no dicen más que chorradas. Chorradas tan grandes que hacen que pierda las ganas de seguir leyéndola. Y ojo, no porque esté en desacuerdo, sino porque su nivel argumentativo brilla por su ausencia.

    Ah, y antes de que tú, Juan, pases a catalogarme como “postsexual” o como cojones quieras llamarme, déjame decirte que mi vida sexual tiene poco de tranquila.

  • Sigmund Froyd dijo “que el orgasmo era la columna capital del matrimonio”, entonces cuando llegue y a quien le llegue la postsexualidad que podra hacer con el, dejara a su esposa, le planteara el divorcio, para ir a justificarse con los miedos que nos brinda la religion, cualquiera que esta sea, algunos cuando llegan a esta etapa, se convierten en degenerados sexuales, lo mejor es seguir gozando como puedas hasta el final, si es posible, hay muchas cosas en el mercado para los postsexuales honestos e interesados en seguir follando.

  • Advierto que casi no leí los comentarios posteriores al artículo, así que quizá repita algo, pero de todas formas, seré breve.
    “Lo que pretenden con esta actitud es camuflar sus deseos”, dice una parte del escrito, y estoy de acuerdo. Cuando leí ese fragmento, me pregunté: ¿Y aparte de camuflar sus deseos, no es una forma también de disfrazar sus fracasos pasados en el ramo, o evitarse otros futuros, amparados en una idea que los hace sentir seguros y los justifica?
    La vida sexual es muchas veces vital para el hombre (masculino, no genérico) y su autoestima, no me extrañaría que se buscaran y rebuscaran vueltas dialécticas para justificar cualquier cosa que la hiera, y de paso evitar que tales cosas se repitan: los fracasos sexuales.
    Cualquiera sea la opción sexual, una persona sola es casi siempre una persona triste, y creo que si hay algo que supera el miedo a la muerte, es justamente el miedo a la soledad. Y si hemos de estar solos más vale tener un buen justificativo a nuestras espaldas que mantenga viva nuestra autoestima: somos postsexuales, no nos molesten.
    Al final no fui tan breve, mi palabra vale cada vez menos, maldita sea.

  • “Uno puede renunciar a otros cuerpos en nombre de una deidad o de alguna otra superstición, pero la hora del deseo y en consecuencia la hora de la paja llega inexorable a nuestra puerta”.

    Una persona también podría renunciar al sexo por motivos de salud. Algún caso existe.

  • Postsexual no intelectuloide (made in Spain): http://www.youtube.com/watch?v=ziqk1litpRw

  • De tal artículo, tales comentarios. Con su permiso, me voy a vomitar

  • Hace muchos años que no pierdo mi tiempo pensando en que hay algo más allá de nuestro ser físico (léase sexual). Una especie de mundo espiritual. Una especie de mundo espiritual (espiritual es una palabra cada vez más difícil de escribir) e intelectual, un mundo donde la fuerza de ese “espíritu” y ese “intelecto” sustituyen al ser sexual (léase carnal).

    Prueba con la música, y no me refiero a tocar el piano con la polla.

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