Guillermo Ortiz: El cambio que le costó un despido a Jorge Valdano

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Fotografía: EMPICS / Cordon Press.

El periodista de EFE llamó para preguntar y se encontró con más de lo que esperaba. Jorge Valdano, abatido, reconocía su situación: «Tengo un pie fuera del club. O los dos, no sé. Lo que está claro es que no tengo los dos dentro». Horas después, efectivamente, Francisco Roig, presidente del Valencia anunciaba su destitución. Tiempos de marejadilla constante a orillas del Turia; la etapa post-Luis Aragonés, resaca del fichaje de Mijatovic por el Madrid y el subcampeonato de liga.

El club ya era por entonces complicado de manejar. Obsérvese el uso constante de eufemismos para no decir que aquello era un cachondeo. Roig se aferraba a sus acciones como podía mientras sus directivos, encabezados por Pedro Cortés, que acabaría imputado por estafa cuatro años más tarde, le pedían que se echara a un lado, que dejara que otro ocupara el palco y sus influencias. El público se había abonado al «vete ya» dedicado para cada entrenador, un cántico que empezó cuando Luis, siguió con Valdano y ya cogió carrerilla y no paró incluso con entrenadores victoriosos como Ranieri, Cúper o Benítez.

Hasta que el madrileño se fue al Liverpool, el grito solía llegar al tercer o cuarto partido sin ganar. Desde entonces, el tiempo de cortesía se ha reducido a los 35 minutos de la primera parte.

La ingobernabilidad de Mestalla, uno de sus principales motivos de orgullo. «Mestalla nunca falla», decía un locutor de la radio, como si los que fallaran siempre fueran los otros. Valdano había heredado la plantilla de Luis Aragonés a mediados de la temporada anterior, la 1996/97, envuelto en esa mística que siempre envuelve a Valdano en todo lo que hace. Una mística ganada en últimas jornadas de Tenerife y un año histórico en el Real Madrid, el año en el que Cruyff se fue por fin con cinco goles a casa e incluso Amavisca parecía Hristo Stoichkov.

Valdano cogió al equipo undécimo, cuando Romario ya se había ido de vuelta al Flamengo y Zapatones se había cansado de estar siempre bajo sospecha. Al acabar la liga, veintisiete jornadas después, el Valencia seguía décimo. Mucho ruido y pocas nueces. Para compensar, en aquellos tiempos locos de fichajes multimillonarios y ley Bosman recién aplicada, Roig tiró la inmobiliaria por la ventana y se trajo del tirón a diez jugadores que acabarían siendo dieciséis después del mercado de invierno, ya con Valdano fuera del equipo: Angloma, Djukic, Carboni, Milla, Angulo, Juanfran, Campagnuolo, Gerard, Albelda, Nico Olivera, Illie, Marcelinho Carioca… todo aquel que tuviera un agente FIFA tenía la puerta valencianista abierta, pero sobre todo, la gran esperanza de aquel verano se llamaba Romario, el gran Romario, de vuelta de su extraña cesión a Río de Janeiro.

Dibujos animados en blanco y negro

La historia de amor de Romario con España fue fugaz: apenas una temporada en el Barcelona, la de su Pichichi y sus treinta goles, junto a meses sueltos durante tres cursos más: el 1994/95 en Barcelona, de donde salió tras pelearse con Cruyff; el 1996/97 en Valencia, con aquel «míreme a los ojitos» de Luis Aragonés y por fin este 1997/98, también en Valencia, vitoreado por las masas y cuidado con mimo por Jorge Valdano.

Y es que poca gente ha hecho más por la leyenda de Romario que Valdano, con su famosa frase de los dibujos animados. Era agosto de 1993 y el Tenerife había viajado al Camp Nou como invitado de gala del trofeo Joan Gamper, agradecimiento a los servicios prestados en las dos anteriores temporadas. En semifinales, para deleite de los culés, Romario se presentó con tres goles. Preguntado Valdano por el brasileño soltó una frase que cayó en gracia y que desde entonces no se ha podido separar de ningún reportaje sobre el delantero brasileño.

Por cierto, el Tenerife de Valdano se llevó aquel Gamper en la final.

Si Romario y Valdano, por separado, no habían funcionado en Valencia, a nadie le cabía duda de que, juntos, algo bueno tenía que pasar. Roig, de hecho, estaba obsesionado. Buena parte de la culpa de que Valdano siguiera ahí era la confianza del propio Romario en la conjunción cósmica. «Sin él, yo ni me muevo de Brasil», vino a decir, a la vez que recomendaba el fichaje de Edmundo para ponerle las tres patas al banco. El constructor cedió por una vez, le dio al brasileño su capricho, acordó con el Flamengo el fin de la cesión y a cambio les recompensó con un partido amistoso en el marco del Trofeo Naranja, pocos días antes del principio de la liga.

Aquel partido sería el inicio del fin para Valdano y la constatación de que aquel sueño no iba a ningún lado: a los 33 minutos, Romario intentó una chilena y en el proceso se desequilibró de tal manera que cayó al suelo retorciéndose de dolor. Cuando se supo que estaría varias semanas de baja, las acciones de Valdano bajaron repentinamente en la Bolsa.

Al rescate con Marcelinho Carioca

El Valencia inició la liga con el runrún de la bronca que se avecina. Un padre esperando la siguiente trastada de sus hijos. El rival no era el más propicio: el pétreo Mallorca de Héctor Cúper esperaba en el Luis Sitjar. La primera alineación oficial del año de Valdano reunió a Zubizarreta de portero junto a Angloma, Cáceres, Djukic y Juanfran de defensas, Milla, Gerard, Saïb y Morigi en rombo como mediocampistas y el «Burrito» Ortega junto a Vlaovic en la delantera.

Aquello no fue un desastre, pero sí una decepción, amplificada por el autogol de Cáceres en el minuto 86 que dio la victoria final por 2-1 a los baleares. Pronto se empezó a hablar en la prensa valenciana de «romariodependencia» cuando el delantero ni siquiera había debutado. Valdano hizo lo que se hace en estos casos: pedir fichajes y criticar al presidente por no traérselos. Con diez no bastaba. El ambiente con el que Mestalla recibió al equipo para el partido contra el Barcelona de la siguiente jornada no era el mejor posible, pero, con todo, las visitas de los grandes a Valencia siempre suelen ser divertidas y para el equipo es un escaparate inmejorable, una especie de «ahora o nunca» algo suicida.

Aquel era el primer Barcelona de Van Gaal y Valdano prefirió ser prudente: Farinós y Del Solar entraron por Morigi y Ortega, también tocado en la víspera. En punta, un falso nueve, Marcelinho Carioca, el típico fichaje multimillonario que es bendecido por el Marca como «el mejor jugador brasileño desde…» y que acaba jugando cinco partidos en su club. Si alguien tenía buenas vibraciones se le pasaron al minuto, cuando Sonny Anderson marcó el 0-1. Imagínense lo que puede ser un partido en Mestalla, noche de lunes en Antena 3 TV, cuando pierdes desde el principio y todo es impaciencia, amagos de pañuelos, silbidos, «Valdano vete ya» y ese largo etcétera.

Carboni no ayudó y se fue a la calle justo antes del descanso. Para entonces, el Barcelona ya ganaba 0-2. No quiso hacer sangre y en la segunda parte solo marcó un gol más, obra de De la Peña.

En la rueda de prensa, en cambio, Valdano parecía eufórico y presumía de haber jugado los mejores 70 minutos desde que era entrenador del equipo quejándose de que las ausencias por lesión habían sido la única diferencia. «La situación clasificatoria —uno lee esta frase y se puede imaginar a Valdano pronunciándola, para qué decir la clasificación— va a provocar un debate incómodo, que tenemos la obligación de superar. Si uno es capaz de digerir este veneno, se hace invencible».

El rocambolesco último cambio de Jorge Valdano

Llamar «debate» a lo que estaba pasando en el Valencia ya era de por sí otro eufemismo: recordemos, la directiva quería cargarse a Roig y Roig había dejado claro que no tendría problema alguno en cargarse a Valdano si el público así lo insinuara. Lo que sucedió en Santander, en la jornada tres de liga, aceleró todo el proceso pero probablemente, si no hubiera sido ahí, de esa manera, lo habría sido en cualquier otro lado, en cualquier otro momento, más temprano que tarde.

¿Qué pasó en Santander? La inmolación de un entrenador que ya no sabe si quiere seguir siéndolo.

Valdano salió a por todas contra el Racing: el «Burrito», mal que bien, estaba para jugar y jugó junto a Vlaovic. Dos medias puntas con buen promedio goleador más Angulo y Saïb, interiores de ataque. Sosteniendo al equipo, Del Solar y Milla, esa extraña y veterana pareja. Al principio, todo salió sobre ruedas: Vlaovic marcó el 0-1 y la remontada ché en la clasificación se veía venir… hasta que solo tres minutos después marcó Javi López el empate. Completamente descompuesto el equipo y con El Sardinero volcado, oliendo sangre, Correa marcaría el 2-1 antes del descanso, dejando mucho que pensar a Valdano y sus asistentes.

Lo incomprensible de lo que pasó después fue precisamente que pasara de esa manera, en el descanso. Que todos tuvieran tanto tiempo para meditar lo que iban a hacer y lo hicieran así. Lo explico: en liga aún había un límite de extracomunitarios sobre el campo. Cada equipo podía tener los que quisiera, pero solo podían jugar cuatro a la vez. El Valencia estaba jugando con Djukic, Ortega y Vlaovic, así que había margen, pero Valdano decidió que saliera Claudio «el Piojo» López por Angulo, cubriendo así el cupo. Parece complicado pensar que el entrenador no supiera que jugaba al filo, no fuera consciente de los extracomunitarios que estaban en el campo, cuando apenas tres años atrás, casi un debutante en el Real Madrid, decidió meter a Dubovski en un campo donde ya estaban jugando Laudrup, Redondo y Zamorano y tuvo que sacarlo al minuto al darse cuenta del berenjenal que había montado. Aquel partido acabó en empate, en casa contra el Compostela, y si la cosa no fue a más fue porque aquel año se ganó la liga.

El problema era que en Valencia no había ligas que ganar sino batacazos que evitar. El Racing se quedó con diez y Valdano decidió ir a por todas y meter a Marcelinho Carioca, el cañonero milagro, para asediar a los cántabros en la última media hora de partido. ¿A quién quitar? Puede que Jorge no tuviera ni idea de cuántos extracomunitarios estaban jugando o puede que lo calculara pero lo hiciera mal, es decir, que eligiera a Fernando Cáceres pensando que jugaba como argentino cuando lo cierto es que tenía la doble nacionalidad. Carioca salió al campo, Cáceres se retiró con cara de una cierta incredulidad y al instante se empezó a sentir un revoloteo preocupante alrededor del banquillo valencianista: la habían vuelto a cagar.

Aquello fue doloroso. A Valdano le llamaban «filósofo» para insultarle, que es el insulto de los mediocres. Se decía de él que comunicaba mucho y entrenaba poco, pero ganó una liga a Cruyff y metió al Tenerife en la UEFA. Muchos pensábamos que aquel hombre se merecía algo más que seis temporadas como entrenador, pero en el momento en el que el propio Valdano, desolado, ordenó a Carioca salirse del campo, como hiciera con Dubovski, para no incurrir en sanción disciplinaria, supimos que aquello se acababa, como se había acabado Cruyff un año y medio antes. No más futbolecciones, no más «situaciones clasificatorias». Al menos no en Valencia.

El equipo acabó jugando con diez y perdió el partido. El tercero consecutivo. Puede que Valdano se agarrara al hecho de que su siguiente rival era el Madrid y nadie podía negar que el Madrid se le daba especialmente bien… Dio igual. Roig ejecutó la sentencia que todos bramaban y el cese llegó casi a la vuelta del norte. Aquel cambio rocambolesco acabaría siendo el último de su carrera como entrenador. En la rueda de prensa, a Valdano le preguntaron por Romario y pareció emocionarse: «Creo que me merecía una oportunidad con él, creo que me la merecía».

Dos meses después, Romario estaba de vuelta en Brasil tras marcar solo un gol en seis partidos, Cortés había conseguido ser califa en lugar del califa Roig y Ranieri entrenaba al equipo aunque la prensa ya apuntaba a su más que segura destitución. La historia de siempre, vaya, solo que esta vez hubo paciencia y empezó un nuevo ciclo en Mestalla, un ciclo en el que a los pañuelos les acompañaron al menos los títulos y las finales de Champions, pero esa es otra historia y, desgraciadamente, duró poco.

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47 comentarios

  1. Ni a Benitez ni a Ranieri ni a Cúper se les cantó “vete ya” en Mestalla, de hecho ninguno de los tres fué destituido, se fueron pese a que la afición les cantó “quedate”, basta ya de criticar a la afición del Valencia cuando no es distinta a la de cualquier equipo de la Liga.

    “Desde entonces, el tiempo de cortesía se ha reducido a los 35 minutos de la primera parte.”
    Emery estuvo 4 años y Djukic pese a los nefastos resultados nunca se le a dicho que se fuera, así que por favor más informarse y menos hablar de oidas.
    Saludos.

    • Juan Valdés

      Emery estuvo 4 años, sí, 4 años de silbidos y “vete ya”.

    • Iceman

      Que poquita memoria tienen algunos…

      http://elpais.com/m/diario/2000/02/21/deportes/951087604_850215.html

      Un saludo.

      • Big Ramón

        Dentro de unos años en algún remoto lugar de internet, alguien que hablará de oídas utilizará este artículo como prueba de que en Valencia le cantaron el “vete ya” a Cuper. Que a lo mejor algún exaltado lo hizo, a título personal.
        Lo que sí fue más unánime fueron los varios “Cuper quédate” que también se escucharon a lo largo de su etapa.
        El único “vete ya” generalizado a Cuper en Mestalla, se le cantó de cachondeo cuando vino como entrenador visitante con el Inter.

  2. Rodrigo

    La afición de Mestalla pide que se gane a los inferiores, se compita contra los iguales y se intente contra los mejores. Ni más, ni menos. Pero el clásico palito a Mestalla que no falte nunca.

    Además, a Benítez nunca se le cantó el vete ya que yo recuerde.

    • Valhue

      El “vete ya” no lo sé. Pitidos sí que ha habido al equipo y a los entrenadores cuando ha habido mal fútbol. Y me parece bien.
      El fútbol es un espectáculo deportivo, y no barato por cierto. Está muy bien ganar, especialmente si se ganan títulos que quedarán en las vitrinas, pero en general el público de Valencia exige que se gane con brillantez, con un fútbol bonito, con partidos entretenidos.
      Yo he visto a Mestalla ovacionar al equipo tras honrosas derrotas y también he visto cómo se abucheaba al equipo tras ganar de milagro un partido de mierda. Y es de las pocas cosas que me reconcilia con la afición valencianista.

  3. Roberto Berrío

    Este señor Ortíz lo escribirá todo igual ‘de bien’? Este texto insulta a la verdad, a la historia, a la razón y la decencia. Ya empieza fuerte en los tres o cuatro primeros párrafos que no están más que llenos de mentiras y falsedades que va arrastrando durante todo el artículito.

    Porque es de no tener vergüenza soltar esto: ” El público se había abonado al «vete ya» dedicado para cada entrenador, un cántico que empezó cuando Luis, siguió con Valdano y ya cogió carrerilla y no paró incluso con entrenadores victoriosos como Ranieri, Cúper o Benítez”.

    Ni a Valdano, ni a Aragonés, ni a Ranieri (ni en su segunda etapa que fue altamente surrealista) ni a Benítez se les cantó nada, ya sé que ustedes ‘los de la meseta castellana’ viven en matrix y por más que les digan seguirán repitiendo esa mentira (que a base de ello la han convertido en realidad hasta creérsela ustedes mismos, los inventores y mentirosos), pero no deja de ser una mentira. Un cliché que han incrustado a un determinado club o afición como tantos otros no se sabe muy bien por qué. Bueno, es lo que tiene la ignorancia, la falta de inteligencia y las nulas ganas de informarse y el desconocimiento con el que se habla. Que si no tiras de clichés, por muy falsos y aberrantes que sean, no sabes qué contar.

    Pero bueno, seguirán los de la ‘meseta castellana’ con sus historias falseadas y su visión matrixera de la realidad por mucho que les digan, no sea que la realidad les deje sin un buen mondongo que poder escribir (y cobrar, que es triste que encima les paguen por mentir de esta forma y por hacer exhibición de tanta ignorancia).

    Igual si le interesará saber que el Valencia ha utilizado menos entrenadores que el Barcelona. Me pregunto por qué estas trolas insidiosas no las utilizan para plasmar otros casos que sí están basados en realidades. El Calderón cantando “Manzano muérete” o “Aguirre Vete Ya” (El único entrenador que les había metido en Champions hasta Simeone) y se sacan la mentira de la manga en otros casos.

    Que se le cantara a Quique Sánchez Flores (tan excelso entrenador que se lo rifan los grandes de Europa… espera, no está entrenando en Arabia?) por un determinado caso (el incendio que montó en vestuario y club) no les da derecho para creer y vender que a todos se les tratara por igual.

    Pero bueno, todo esto se la bufará a usted y a todos los de la meseta castellana y alrededores. No sea que se queden sin la ristra de tópicos, invenciones y deformaciones que utilizan y no puedan escribir sobre nada más. Porque antes eso que preocuparse en conocer la realidad de las cosas. Que trabajar cansa oye.

  4. Ahora resultará que Mestalla nunca ha pitado a su equipo en mitad de un partido. Incluso han llegado a pitar a un jugador ¡al entrar al campo!

    Afición de lujo, sí.

    • Roberto Berrío

      Y? también pita San Mamés o el Calderón (pregúntenle a Falcao y sus celebraciones de goles encarándose con la grada). Y además, aquí no se está hablando de si se pita a un jugador o a otro, sino de inventarse ‘vetes yas’ que no han existido. Hasta se remonta a Aragonés… le dan dos líneas más y mete en el ajo a Anton Fibver.

    • sergio

      De ahí a decir que es la norma general media un abismo.

    • fco javier

      Gazza en mestalla se pita a un jugador cuando no rinde, cuando tiene comportamientos antideportivos y es poco profesional y lo han pillado varias veces de fiesta, lo mismo que se pitan en los demas campos, ¿o es que solo se pita en mestalla y en los demas campos siempre se aplaude a todo el mundo?

  5. “Los de la meseta castellana”???
    Ya estamos con la bobada… Viaje un poco, señor Berrío.

  6. Tengo 29 años, y desde que tengo uso de razón acudo a Mestalla cuando hay partido. Tenemos una afición vergonzosa, y me parece acertadísimo el comentario del “minuto 35”. Es así, tal cual. No puede ser que un jugador falle un pase y ya se escuchen silbidos. Para los jugadores serán un alivio los partidos que juegan fuera. Me parece que la razón es que Mestalla está lleno de señores mayores cascarrabias, con muy mala uva, que se creen que por pagar un pase, los jugadores y el entrenador ya les deben algo, cuando lo único que les deben es esfuerzo y sacrificio. Lo que se suele llamar cojones.

    Y si, aquí se silbó a Benítez cuando estuvo en la cuerda floja, y cuando ganábamos también. Muy lógico todo.

    • Eso es falso y lo sabes. Tu no eres del VCF, si lo fueras no dirías eso. Saca un vídeo dónde haya pasado eso que dices. A ver si lo encuentras. Jamás, repito, jamás, se ha silbado a Benítez. Si fueras del VCF sabrías que a Benítez se le llevó en volandas desde siempre. Así habla de nuestra afición, con respeto y cariño.

      • Si no recuerdo mal, el principio de la primera temporada de Benítez fué difícil, y si, en Mestalla se le silbó. Y si, también se le silbaba cuando hacía cambios que no gustaban (pero ganábamos los partidos).

    • fco javier

      Javi, cuando en mestalla se pita a alguien es por su bajo rendimiento en el campo, porque no ha sido profesional con el club que le paga o porque es un fiestas, nunca se ha pitado aun jugador que lo de todo en el campo o sea un profesional tanto dentro del campo como fuera y nunca se ha silvado a un jugador por un mal pase. Y se que se suele pitar al equipo cuando no corren y luchan y del mismo modo que se les ovaciona y se les aplauden cuando lo dan todo por el club independientemente del resultado. Yo he visto silvar al equipo ganando 5-0 al cadiz y despedirlos con aplausos perdiendo 1-3. Nosotros no somos los unicos que gritamos el vete ya, sin ir mar lejos en el bernabeu se ha gritado mas veces estos ultimos 5 años que en cualquier otro campo de España, pero eso no intersa ¿verdad?

      • A mi no me interesa lo que pase en el Bernabéu. Si, he visto a Mestalla ovacionar al equipo tras una derrota, eso no lo niego. Y se me ha puesto la piel de gallina. Pero no retiro nada de lo que he escrito antes.

    • cheeeeee

      Jajajajajaja tipico infiltrado de la central lechera. Jajajaj no engañas a nadie

      • ¿Lo dices por mí? Si es así, ¿te puedo pedir que te fijes en la luna, y no en el dedo?

        Aunque si quieres también te puedo decir mi número de socio, te puedo decir que empecé a ir a Mestalla cuando por edad entraba gratis, que más tarde tuve que sacarme un pase que no tenía asiento asignado y que me sentaba en las escaleras de Anfiteatro, que de ahí pasé a General de Pie Norte (luego Sillas Gol Norte) y de ahí a la Grada Joven. Pero prefiero no decírtelo.

        Cuando ganábamos títulos no paraban de decirnos en los medios que éramos la mejor afición de España, que el campo siempre lleno, etc. Y la gente se lo creía. Cuando las cosas no van tan bien, no es que no seamos de las mejores aficiones, es que somos de las peores.

        Y no os lo toméis como un ataque personal. Estoy generalizando. Obviamente, no sé lo que hacen las 45.000 personas que van al campo.

  7. Detude

    “Señor” Javi, y ya de paso, señor Ortiz ¿Serían ustedes capaces de señalarme en que momento se cantó “Vete Ya” a Luis Aragones, Benitez, o Emery?
    No. No son capaces. Porque simplemente es mentira.

    • No he dicho que se le cantara vete ya, he dicho que se le silbaba. ¿Te acuerdas cuando hacía cambios defensivos ganando 1-0? Era en esos momentos cuando se le silbaba. Y como he dicho más arriba, al principio también se le silbaba, porque los resultados tardaron un poco en llegar.

      A Luis Aragonés no recuerdo que se le silbara, pero a Emery si. Igual que a Quique.

  8. Manolin

    Bravo artista! Incluso en un articulo del Valencia tienes que sacar a relucir tu Barcelonitis.
    Te falto meter un Villarato por ahí suelto.

  9. Quiero creer que Vicent Molins no es un malvado periodista mesetario:

    http://www.plazadeportiva.com/ver/3945/-la-aficion-de-mestalla-debe-disculparse-.html

    Y que Mauricio Pellegrino algo sabe de Mestalla, cinco años como jugador y unos meses de entrenador:

    http://www.marca.com/2012/12/02/futbol/equipos/valencia/1354443511.html

  10. Big Ramón

    Sí que recuerdo, sin embargo, los cánticos de “Ranieri quédate”, “Cúper quédate”, “Rafa Benitez lolololo Rafa Benitez”, el villancico “Benitez adoremus”, “Rafa quédate”, “Valverde quédate”, o las pancartas de apoyo a Pellegrino y Djukic a pesar de sus desastrosos resultados.
    Supongo que es más fácil escribir de oídas y dárselas de entendido.

  11. Silbador da Silva

    Vaya, vaya, y yo que el otro día vi como se silbaba en el Camp Nou cuando el Valencia iba ganando 1-2 tras el gol de Piatti y los jugadores del Barça fallaban en la conducción.

    Sí, los jugadores del vigente campeón de liga, silbados por su afición, después de tantos años gloriosos. La memoria futbolística debe ser muy corta.

    Que buenos amigos tuvo Quique Sánchez Flores para que se demonizase a la afición valencianista y del resto de aficiones ni se hable.

  12. Desde mi perspectiva “mesetaria” (mi madre, qué insulto más patético, es tan absurdo como si desde Madrid denomináramos de manera peyorativa a los valencianos como “litorales”) he visto en la tele cómo pitaban y pedían que se fueran a Cúper, Rainieri, Bénitez, Quique, Emery y demás que nombra el autor del artículo (fantástico, como siempre). Entiendo que el juego no era satisfactorio (ninguno de esos entrenadores se ha caracterizado precisamente por el “jogo bonito”, sino más bien por aburrir a las ovejas) y podría entender que se les pitaba por eso, pero se les achacaba no ganar y estar a la altura del Madrid o el Barça, y eso no es justo. Creo que el problema siempre ha residido más en creerse un club más importante de lo que en realidad se es.

    • Valhue

      (mi madre, qué insulto más patético, es tan absurdo como si desde Madrid denomináramos de manera peyorativa a los valencianos como “litorales”)

      El término que usáis es “levantinos” y no litorales. Y sí, lo hacéis constantemente. ¿No has visto nunca un informativo de cualquier cadena de televisión con sede en Madrid?

    • Valhue

      Matizando lo anterior, me refiero al Madrid “político”, no al ciudadano. Jamás he visto a un madrileño de a pie decir semejante tontería. Tampoco creo que haya una intención peyorativa, sólo de negación nacional – hay que evitar por todos los medios que Valencia y Cataluña puedan ira a la par en algo.
      Por lo demás, en cuanto a creerse más de lo que es, algo hay. Tampoco puedo decir que me parezca mal.
      En el Athletic de Bilbao se sigue la tradición de que los jugadores sean “de la casa”. Si no todos de Bilbao, por lo menos vascos, formados en la cantera. Por eso mismo se admite que quizá el equipo no pueda competir con otros.
      En Valencia no es el mismo caso. No se nutre exclusivamente de jugadores valencianos, sino que va buscando lo mejor de cada casa. No tiene el presupuesto del Barça o el Madrid, así que en lugar de fichar estrellas consagradas por cientos de millones ficha niños y jóvenes promesas apostando por su desarrollo futuro. Pero si formas un equipo a base de lo mejor que puedas pagar, exiges un equipo a la altura de lo que se paga. Y lo que se paga es mucho, no jodamos. No tendrán el presupuesto de un Chelsea, pero tampoco es que paguen el sueldo mínimo.

  13. Soy un gran aficionado al fútbol, ni del Barcelona ni del Madrid (ni del Levante ni del Villarreal para que no se me tilde de resentido) e imparcial con el Valencia y he de decir que la afición de Mestalla es la peor de España. Así, con todas las letras.
    Independientemente de que a Benítez se le cantara el “¡vete ya!” o no, siempre ha habido gente descontenta con su magnífica labor. ¡Ganaron Liga y UEFA en la misma temporada, si no se han visto en otra igual!
    Con Emery más de lo mismo. Durante tres años consecutivos, dejó al equipo tercero con una plantilla que no era para tanto y aún así se le exigía más a pesar de que el Madrid y el Barcelona ya empezaban a tener un dominio insultante.
    Nunca han sido conscientes de las posibilidades reales de su plantilla.

    Cuento mi experiencia personal en Mestalla: la única vez que fui fue para ver el 5-0 al Villarreal. En ese partido, el Valencia lo bordó. Aún así, con 1-0, un pase atrás de Jordi Alba a César (el portero también juega) hizo que culminara en bronca el runrún que se había levantado unos minutos antes inexplicablemente. Los valencianistas que estaban a mi alrededor empezaron a gritar improperios varios, tales como: “¡Jordi Alba, qué malo eres! ¡En qué mala hora te trajimos del Barcelona!” Sí, a ese pedazo de jugador que en esa temporada ya empezó a despuntar mucho para explotar, definitivamente, a la temporada siguiente.

    Hacéoslo mirar.

    • Valhue

      Define “mala afición”.

      ¿Que no apoya a muerte a su equipo, haga lo que haga y pete quien pete? Claro que sí. El Valencia tiene (o más bien tenía) una proporción de aficionados de ese tipo. Los hay en todos los equipos de fútbol de España. Se los llama ultras cuando están dentro del estadio y neonazis cuando están fuera.

      Quizá el Valencia tenga un público mucho más crítico, más exigente con la calidad del fútbol que se juega y los resultados que se esperan y menos dispuesto a apalear a cualquiera que lleve la camiseta de otro equipo.

      Pero no veo qué hace de ellos la peor afición de España.

  14. Pingback: Bitacoras.com

  15. César

    Soy socio del Valencia desde hace 9 años. Anteriormente también iba asíduamente.
    En Mestalla se pita y mucho, a mí a veces me desespera. Pero eso no quita que lo de Ranieri, Emery o Benítez sea mentira

  16. Albert

    Una mentira mil veces repetida no se convierte en verdad. Nunca se le cantó “vete ya” ni a Ranieri ni a Cúper y ni mucho menos a d. Rafael Benítez. Me parece un artículo vergonzoso de un periodista que parece tener muy poca información ni idea de lo que ocurre en el Valencia. Supongo que sales de Real Madrid y Barcelona y se te hace de noche.

    Esto sí que es un artículo con gran veracidad, escrito por un periodista que sigue el día a día del Valencia desde hace años; léelo, es muy recomendable:

    http://www.plazadeportiva.com/ver/17793/-los-3-falsos-documentales-del-valencia-cf-.html

  17. Joselito

    Que podran hablar las aficiones del Madrid o del Barca.

    El Madrid echo a Del Bosque despues de ganar Champions, ligas, Intercontinentales y demas titulos, echo a entrenadores cuando iban primeros de liga porque no les gustaba el juego del equipo, echo a Heynckes cuando gano la Champions, ha fichado a 15 entrenadores en los ultimos 10 años, el club que mas entrenadores ha fichado, con resultados desastrosos, son la afición mas cateta del mundo porque no tienen ni idea de los jugadores que tiene, solo van al estadio a comer pipas. Luego tenemos a la afición del Barcelona, que despues de perder un partido quiere echar a todos los futbolistas incluido Messi, un equipo que tanto les ha dado, y encima vienen las 2 aficiones mas ignorantes del futbol español a decirnos algo a los seguidores del Valencia. Mirais la paja en el ojo ajeno pero no veis la viga en el vuestro. Sois unas aficiones de ignorantes futbolisticos que solo sabeis repetir lo que os cuentan los manolos, el marca, el as y demas basura periodistica y encima os la haceis saber de grandes expertos futbolisticos, y creeis que podeis opinar de los demas. Al autor de esta mierda de articulo de opinión se la puede meter por el culo, porque no eres nadie para opinar de un club de futbol al cual ni siquiera sigues.

    • devilinside

      Que sí, Joselito. Que los valencianistas sois la mejor afición de España, los que más sabéis y los que mejor valoráis el fútbol. Y en tu caso, además, los más educados.

  18. JUGAR BIEN, GANARLES A LOS INFERIORES Y LUCHAR CONTRA LOS SUPERIORES. No se pide más, ni nos creemos semidioses. Se ha pitado mucho (siempre con razón) pero NUNCA se le ha cantado el ‘Vete ya’ ni a Rainieri, ni a Benítez, ni a Emery, y se ha apoyado a Pellegrino y Djukic aún cuando el equipo no ganaba un solo partido.
    Yo de esto puedo aportar pruebas, no como los ‘valenciólogos’ que dicen que tales cánticos existieron.
    Un saludo.

  19. Guille Ortiz

    Después de tres días de recibir insultos y amenazas tanto en Twitter como en mi propio correo por gente muy ofendida porque digo que tienen tendencia a tomarse las cosas con poca calma, creo que ha llegado el momento de contestar algunos de los comentarios que se han vertido en este mismo artículo y en privado, todos muy en la misma línea. Supongo que es absurdo recalcar la ironía de acosar a alguien para demostrarle que nunca han acosado a nadie o caer en algo obvio como es que la intención del artículo no era en primer ni en segundo lugar hablar de la afición del Valencia sino de la situación caótica que vivía el club en ese momento preciso y lo mal que gestionó Jorge Valdano esa presión.

    A nadie le interesa ya eso porque, como muchos dicen, prácticamente nadie de los que aquí escriben o me llaman mentiroso han pasado del segundo párrafo.

    Sí me alegra saber que al menos estamos de acuerdo con la gran mayoría de lo que se dice en el artículo, es decir:

    – Que Valdano entrenó al Valencia, en eso parece haber consenso.
    – Que la situación accionarial era muy compleja y lo siguió siendo durante años
    – Que el presidente que fichó y echó a Valdano fue a su vez sustituido por otro a las pocas semanas, y que este presidente después de ser imputado fue sustituido por otro y así sucesivamente.
    – Que todo esto indica una cierta falta de estabilidad institucional en el club.
    – Que Romario jugó en el Valencia y que se fue y vino en los términos que se explicitan.
    – Que el Valencia perdió tres partidos seguidos para empezar la temporada 1996/97 y que en el último su entrenador hizo un cambio que iba contra la reglamentación y que, entre otras cosas, le costó el puesto.

    Comoquiera que el 97% del artículo habla de esto, centrémonos en el 3% restante que al parecer es mentira: es decir, que el público de Mestalla le grita “vete ya” a determinados entrenadores.

    Las generalizaciones son peligrosas aunque a veces necesarias. Por ejemplo, cuando se dice: “El paro es un problema que preocupa a los españoles” se entiende que no tiene por qué preocupar a todos y cada uno de los españoles. De la misma manera cuando se dice que en Mestalla se silba o se grita tal cosa, no se quiere decir “todos y cada uno de los aficionados valencianistas que fueron a Mestalla…” y quien no lo haya hecho, pues no tiene por qué darse por aludido.

    Como mi análisis va de Luis Aragonés a Héctor Cúper, no entra al detalle en posibles “vete ya” o silbidos a Quique Sánchez Flores, Ranieri en su segunda época, Pellegrino, Koeman, Emery o Djukic. Si alguien los recuerda, excelente; si no los recuerda y está convencido de que no ocurrieron jamás, excelente también. En cualquier caso la crítica principal –decir “crítica” es ser muy generoso- se centra en la figura de Benítez. Al parecer todo el artículo es una fabulación porque digo que a Benítez se le gritó el “vete ya”. Y es una fabulación que merece que se me insulte, que se me acose y que a esta publicación se la llene de mierda.

    Yo recuerdo que a Benítez se le gritó el “Benítez, vete ya” y que de hecho hubo una especie de sorna posterior con el “Benítez, vuelve ya” cuando fichó por el Liverpool tras desavenencias con la junta directiva. En cualquier caso, lo que yo recuerde no viene al caso porque ya se me ha dejado claro que como soy madrileño no tengo ni idea de lo que se cantaba en otros campos. Soy madrileño y por lo tanto idiota, es el sentir general. Tampoco podría afirmar que el Valencia ganó el doblete en 2004 jugando un fútbol maravilloso o que es un equipo que siempre ha caído bien a la gran mayoría de los españoles entre los que me incluyo que sueñan con que alguien que no sea Real Madrid o Barcelona gane una liga. Como soy madrileño no puedo ni siquiera mencionar la palabra “Valencia”, eso se me ha dejado muy claro.

    Como la memoria es frágil, y por mucho que yo esté convencido de que oí esos cánticos en los partidos anteriores al Espanyol-Valencia que estuvo a punto de costarle el puesto a Benítez a mediados de la temporada 2001/02, la de su primera liga en el banquillo valencianista, busqué y encontré unas declaraciones de David Albelda en las que afirmaba a El Mercantil Valenciano que sí, que en diciembre de 2001, a Benítez se le coreaba ese cántico y que, en general, la afición valencianista (en general) es poco paciente. Las declaraciones están íntegras aquí: http://www.levante-emv.com/deportes/2013/02/26/dueno-presente-futuro-tranquiliza/977360.html

    David Albelda no es madrileño. Resulta que es valenciano. He intentado explicarlo a algunos que me han increpado con mayor educación pero la respuesta ha sido siempre la misma: “Es que Albelda se llevaba muy mal con Benítez”. Así que yo me he inventado los gritos porque soy madrileño y Albelda se los inventa porque odia a Benítez, pero los gritos jamás existieron. También se me llegó a decir que a Djukic jamás de los jamases se le gritó algo así –Djukic no duró ni una vuelta entera en el banquillo del equipo- y cuando saco esta crónica de un partido: http://vlcnews.es/deportes/mestalla-pita-y-pita-pero-nadie-escucha/ de un medio valenciano y afín al Valencia, se me dice que, bueno, que eran pocos.

    Si eran pocos o muchos o si desde su asiento no les escuchaba, comprenderán que tiene poco que ver con que el hecho sea verdad. Si la generalización les molesta, les pido disculpas: la afición valencianista es exigente con sus jugadores y su entrenador y sus presidentes. Tiene todo el derecho a ser así. Lo que no tiene sentido alguno y bordea el ridículo es que algunos –que son valencianistas como podrían ser cualquier otra cosa en la vida y esos sí que no representan a nadie- sigan empeñados en insultar y amenazar a alguien que simplemente constata esa exigencia. No es que espere que este comentario mejore la situación, pero al menos permitan que me saque esto de encima, porque las úlceras son muy malas.

  20. Ignatius

    Sr. Ortiz. Lamento que haya sido amenazado o se haya sentido acosado por su artículo. Por constatar la verdad. O su verdad. Como valencianista, siento vergüenza. No es necesario llegar a ciertos extremos para defender posturas.
    Dicho lo cual, me gustaría explicarle el porque muchos valencianistas nos hemos sentido ofendidos o molestos.
    Básicamente es por el poso. Algo en lo que creo que ud., no ha tenido mala intención. Se pitó a Benítez? Si. Todo el campo? No. 45000 personas? No. En varias ocasiones? No. Pero claro, Benítez aquí acabó siendo dios, nos dio dos ligas y una UEFA. Como serán los valencianistas para pitar a un dios. Menuda afición. Con ese nivel de exigencia, ya me dirás. Y este pensar generalizado, recurso muy frecuente en medios madrileños y madridistas, crea un poso que queda, que cala. Y que se repite. Y que hace pensar a aficionados que nunca han pisado mestalla “menuda afición, que pitar pitaba hasta a Benítez”. Queda el poso de una afición inconformista, pero no con un poso de ambición, justificada o no, sino peyorativo. Caprichosa e injusta.”Ahí pitaban a Unai, que les metió 4 años seguidos en champions….” Como si quedar a 30 puntos del campeón con un equipo con Albiol, mata, Silva y Villa (4 campeones del mundo), fuese como para estar contento y darse con un canto en los dientes. Ese poso además, no se crea con otras aficiones ni otros equipos. En el Madrid, tiran abajo una portería, y son los locos del frente sur. La afición merengue es ejemplar. En el atleti, un loco mata a un aficionado de la real, y son los locos del frente. La afición del atleti es ejemplar. En Sevilla, apalizan a un seguridad. Habrán sido los biris, porque su afición es también ejemplar. En Barna, un flipado se lleva la cabeza de un cerdo al estadio y la tira al campo, pero la afición cule tiene un seny…. Repito, ni le he visto mala intención, ni su artículo iba sobre este tema, pero con la coletilla de afición exigente, llueve sobre mojado. Hay una frase que viene a decir que lo importante no es lo que se es, sino lo que la gente quiere querer creer que es. Y desde aquí, el litoral, Levante, o lo que se quiera llamar, se tiene la sensación de que desde ciertos medios, mal llamados nacionales, hay una línea editorial clara y concisa de desprestigio hacia el club y hacia su afición. Algunos, podrán pensar que esto es una paranoia, una excusa. Para qué pararse a preguntar el porque tanta gente se ha sentido molesta y ha reaccionado? Lo cuál no quita para, como por desgracia pasa en todas partes, haya maleducados. Como valencianista le pido disculpas, Sr. Ortiz.

  21. Lo de “Benítez (y otros), vete ya” es una falacia sin ningún rigor, que invita a no seguir leyéndole. ¿Podemos decir que los españoles son ultraderechistas porque partidos fascistas hayan recibido votos, a todas luces minoritarios? Pues eso: que vas a lo que te interesa, y en lugar de rectificar, continuas en el error supongo que por orgullo, cuando lo más honesto sería, modificar lo que no es veraz. Puede ser que alguno cantase “Benítez (y otros), vete ya”, pero a todas luces el cántico era ampliamente minoritario, y por añadidura, no representativo.

    Persistir en el error, y contribuir al “mito”, con una contestación que comienza siendo victimista para luego pasar a la arrogancia, y finalizar con argumentación ridícula, no creo que sea lo más conveniente.

  22. dragondan

    El articulo es magnifico , pero la respuesta es formidable, encendidas reacciones a la referencia mas baladí del escrito; excusatio non petita, accusatio manifesta, es lo unico que se me ocurre al leer segun que cosas.

    Muy bien una vez mas.

    • Javier

      Touché dragondán, es lo mismo que se me ha ocurrido a mi después de leer las airadas reacciones de valencianistas a una parte insignificante del artículo,

  23. Johann

    Quizá la respuesta de los valencianistas no se deba al peso específico del referido tema en el artículo, si no más bien al nivel de hartazgo en el que nos encontramos por un tema que es falso.

  24. Roberto

    Pero ¿a quién hay que reprochar la alineación indebida, al entrenador, o al delegado del equipo? ¿Un entrenador tiene que estar al tanto de la condición de extracomunitario, o como se llame, de un jugador? ¿Y por qué no dijo nada Cáceres cuando lo sustituían? Según parece, se dio cuenta de que estaban metiendo la pata…

    Es una lástima que Valdano no continuase su carrera como entrenador. A mí me gustó mucho su Tenerife; era un equipo modesto que jugaba muy bien.

  25. Pingback: La irresponsabilidad corregida y una explicación | Salmon Palangana

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