Jot Down Cultural Magazine – Tabúes en la universidad

Tabúes en la universidad

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Foto: Carlos Delgado (CC)

Foto: Carlos Delgado (CC)

Con el nuevo año, he acumulado energía suficiente para volver a temas no estrictamente de ciencia, pero que son tan importantes para que esta no desaparezca en nuestro entorno que no me resisto a tratarlos. Insisto en hablar de la universidad en España. No querría que pensaran que es por mirarme el ombligo, sino porque sigo pensando que el futuro depende de su mejora. Y a pesar de entender el riesgo me voy a centrar en un par de temas casi tabú en la universidad española: los sueldos y las tasas. Sí, es sorprendente que dos asuntos tan centrales queden a menudo marginales por los supuestos, los sobreentendidos y la «corrección» política.

En la búsqueda de la famosa excelencia, la piedra angular es atraer, y retener, al mejor personal. Y eso nos lleva al tema de los sueldos del profesorado, un asunto malévolo. Al personal de la universidad, al igual que al resto de funcionarios, se le ha rebajado el sueldo en diversas ocasiones en los últimos años. Por supuesto, como siempre suele ocurrir ha sido una rebaja para todos, sin distinción, sin separar a los que se dejan la piel de los que simplemente la dejan tostar al sol. Siempre he sostenido, creo que de manera «inconveniente», que los sueldos universitarios son muy malos (muy bajos, quiero decir). Y debo confesarles que nunca entendía la razón por la que casi nadie se quejara de este asunto. Lo fui entendiendo con el tiempo y además fui aprendiendo a callarme. Les confieso que incluso hace años escribí un artículo sobre este asunto para un periódico nacional que en el último momento preferí dejar sin publicar.

Pero ahora, y aquí, no me resisto a volver a comentarles lo que creo que son algunas de las razones de este silencio más o menos general y de ese generalizado acatamiento de las rebajas. La razón es que en la universidad española muchos prefieren un sueldo malo y poco competitivo. De esa manera sienten que se le exigirá en consonancia. Como al final todo tiene un precio, si lo que te pagan es poco, no se te demandará demasiado. Claro, esto no es todo. Existen dentro de la universidad, múltiples «realidades» universitarias. No es lo mismo lo que ocurre con los profesionales del derecho, que con los de letras, los de medicina, de ingenierías o los de ciencias. En algunos casos, se tiene el sueldo de la universidad como un mero «complemento» de otros ingresos menos magros. Y, como «complemento» no está mal, ya que es además seguro y permanente. En el caso de los universitarios que tienen un «único» sueldo, también existen ciertas triquiñuelas. Se desarrollan actividades paralelas, por ejemplo en cursos, que complementan el bajo sueldo. Esto suele ser muy demandante de tiempo, pero poco productivo para la institución. Y debemos considerar otro factor importante. En muchos casos (no conozco si existen estadísticas), los sueldos familiares son dobles. Supongo que conocen de manera directa el caso de muchas parejas y matrimonios en los que ambos trabajan en la universidad. Un sueldo flojo, que multiplicado por dos, ya es menos flojo.

¿Alguna solución en el tema de los sueldos? Tan fácil como aparentemente imposible. Copiar en parte lo que ocurre en la mayoría de las universidades excelentes: que cada cual «negocie» su sueldo con la universidad en razón de lo que aporta. Que sea revisable periódicamente dependiendo de la productividad y que se utilice como una herramienta de reclutamiento de los que más tengan que aportar.

El otro tema relacionado y también casi de pensamiento único es el precio de las matrículas. ¿Deberían pagar los estudiantes de las universidades públicas el valor íntegro del coste de sus estudios? Por supuesto, la respuesta casi unánime desde los rectores a los sindicatos de estudiantes es que eso no puede ser, por reaccionario y antisocial. Que la educación universitaria debe de ser completamente gratuita.

Pero mi sensación (quizá errónea) es que lo realmente reaccionario es la situación actual que beneficia sobre todo a las clases medias y altas e impide y limita la movilidad social. Supongamos que los estudiantes pagaran unos diez mil euros por año de matrícula, unas diez veces el coste actual, y una cantidad que podrían afrontar la mayoría de las familias de clase media-alta. En una universidad con unos veinte mil estudiantes, se dispondría aproximadamente de doscientos millones de euros extra al año. Una cifra con la que se acabarían los problemas de financiación y se podría afrontar un reclutamiento de calidad. También solucionaría otros graves problemas. Habría otros diez mil estudiantes que no pagarían nada por razones de ser buenos estudiantes y provenir de familias con recursos limitados. Las familias de los que pagaran (la mayoría) tendría un interés mayor en seguir el comportamiento de sus hijos estudiantes. Estos tendrían en general una mayor dedicación y exigirían más. Estaríamos en una situación normalizada, equiparable a lo que ocurre en muchas de las mejores universidades del mundo. A partir de ahí, podríamos empezar a pensar en la excelencia…

Por supuesto en estos temas no todo es blanco o negro sino que aparecen muchos grises. Si hubiera una voluntad real de mejorar nuestras universidades, tendríamos un momento «cero» (ahora) en el que sería injusto cobrar tasas elevadas por un producto de baja calidad y que no aportara un valor significativo a futuro. Una opción que he sugerido en alguna ocasión sería trocear las universidades actuales segmentando sus mejores partes a las que se aplicaría este modelo y derivando el resto hacia un esquema similar a los community colleges americanos. Si no hacemos nada, el espacio de excelencia lo ocuparán solo universidades privadas (como ha ocurrido con las escuelas de negocio) y todas nuestras universidades irán pareciéndose cada día más a flojas academias. En ese escenario, los jóvenes brillantes pobres tendrán menos oportunidades de subir en la escala social a base de esfuerzo y talento. Y eso sí que es reaccionario.

75 comentarios

  1. Lo que genera la deuda de financiamento de los estudios es una merma la emprendeduría, frenando el consumo y a la larga fomentando la desigualdad de renta, que en EEUU, por cierto, está en máximos históricos -y la deuda educativa tiene mucho que ver aquí-.

    Y como dato, la media de lo que se paga por curso en primera matrícula en España son 1105 euros/curso. Repito en primera matrícula porque en segunda, aquellos grados de experimentalidad 5 -ahora sí me salgo de ámbito nacional para centrarme en las universidades “públicas” (con minúscula y entrecomillas)- de la comunidad de Madrid ascienden a 2274 euros, 4263 la tercera y 5685 la cuarta. Parece que se te llena demasiado la boca -o los dedos- al escribir “Supongamos que los estudiantes pagaran unos diez mil euros por año de matrícula, unas diez veces el coste actual”.

  2. me hace gracia que hables de tabues, pero no digas sueldos

    respecto al tema de pagar la totalidad, bueno tienes muy en cuenta USA pero USA tiene otro concepto de vida/social/administrativo/ejecutivo etc etc

    creo que lo ideal seria mirar nuestro entorno, también porque si formas parte de Europa, estaría bien tener un planteamiento homogéneo en esta materia

    hablar de excelencia esta muy pero que no se utiliza como excusa de otros TABUES

  3. Por mi experiencia en la universidad, (la Autónoma de Madrid), a algunos profesores y catedráticos habría que pagarles con dinero del Monopoly, porque eso es lo que vale el trabajo que hacen… Vamos, Iñigo Errejón es un pobre aficionado comparado con algunos de los pajarracos que pululan por el claustro, y viven de la teta pública gracias a un enchufe de un amigo o familiar. Cuando no mandan a un becario para dar las clases, están en la cafetería o en algún “seminario” en uno de esos paradores con encanto; y si se presentan, es todavía peor: podrían poner un magnetófono con una grabación suya recitando el libro de texto de su asignatura la noche anterior, y no notaríamos la diferencia. Y ya ni hablo de los supuestos ‘másters’ que se imparten en esa aspiradora de dinero que es la UAM, y que no valen para nada en el mundo real. Gracias a universidades como esta nos hemos convertido en la generación de parados con más títulos inservibles de toda Europa.

    • En mi experiencia en la universidad pública española (soy “lisensiado”, o eso dice una cartulina que tengo por ahí guardada) algunos profesores deberían salir en aquel mitico programa de Lobatón, “Quien sabe donde”, porque no pisan la facultad. En una ocasión tuve que buscar a un profesor para hablar con él sobre pormenores de su asignatura y a punto estuve de denunciar su desaparición en la comisaría más proxima. Ni rastro del sujeto, por más notas que le dejé en su buzón para concertar una cita.

  4. ¿Quién dice cuáles son las mejores universidades?¿Las que dan trabajo por su red de contactos?¿Las más lujosas?¿Las que tienen más medios?¿Las que emplean a más estudiantes?¿Las escuelas de negocio privadas que son más bien un modelo de influencias, casta y contactos para hijos de corruptos adinerados son el ejemplo?

    Quién dice que las universidades públicas españolas son las peores miente o no se ha paseado por el mundo. No son ni las más lujosas ni las que tienen mejores medios, ni las que mejor colocan, pero si tienen es un gran nivel de formación.

    Lo que faltan son empresas, i+d,… para completar la formación y emplear a esos jóvenes. Generalmente los universitarios españoles que se van fuera están mejor formados que sus compañeros de trabajo, o como mínimo no tienen ninguna carencia a la hora de responder en su trabajo. Pero siempre el problema es que los hijos de obreros vayan a la universidad.

    Son modelos distintos, universidades exclusivas para minorías adineradas y superdotados, o universidades con igualdad de oportunidades que formen buenos profesionales que luego podrán completar su formación. Y como siempre el progreso es ir al modelo excluyente.

    • Da la sensacion de que no has leido el articulo. Lo que yo entie do que sugiere es que unos paguen el coste real y otros o paguen nada si son buenos estudiantes.
      Si el sistema funcionara en una universidad buena, los hijos de obrero listos sacarian la cabeza.

      • El último párrafo anula todo lo dice anteriormente.

        • Completamente de acuerdo con Dani.

          Leyendo bien el texto, el autor del artículo defiende que solo se subvencione a los buenos estudiantes para que él pueda cobrar más.

          Es decir, estudiantes muy limitados, capaces de aprobar, pero con los mismos derechos para estudiar que cualquiera, no tienen sitio en la universidad.

          Porque el problema de la falta de profesionalidad de los profesores universitarios es que cobramos poco.

          Hace falta ser ciego y egoísta…

          • Yo creo que tu no te has enterado. Abrir los ojos y plantear situaciones es lo mas alejado de estar ciego.
            Quienes son egoistas son los que chupan del bote sin dar nada.

      • Curiosamente, cuando se aplica un sistema así todos los buenos estudiantes proceden de buenos colegios – vamos, nadie que estudie en la pública llega a ser “buen estudiante”. Al final la universidad acaba convertida en un cortijo elitista: solo van los que pueden pagarse la matrícula (ricos) o los que han tenido una educación primaria de calidad (ricos).
        El sistema, para que funcionase, debería complementarse con la prohibición de los colegios privados y concertados. Todo Dios a la pública, como en Francia, y a compartir la clase que te toque con un 35% de alumnos inmigrantes.

  5. ¿En la universidad se cobra poco porque si te pagan poco te exigen poco? Me parece que esa regla de tres se cae por todas partes.

  6. Debo confesar que el profesor Artal me ha abierto los ojos en este articulo.
    Gracias por decir las cosas tan claras, como siempre.

  7. Echo en falta cifras, ¿cuando se habla de sueldos bajos de cuanto estamos hablando exactamente?

    Tambien echo en falta otro asunto clave: horarios. Si como dices, muchos complementan el sueldo con otro tipo de tareas fuera de la universidad, es que muchas horas no echan. Si pueden compaginarlo con otra actividad son privilegiados respecto a la media.

    La realidad laboral española está llena de ejemplos de jornadas interminables de 9:00 a 20:00, horas extra sin remunerar y mileurismo, ojo con eso. Si me está tratando de decir que un profesor universitario es mileurista pero trabaja 4 o 5 horas diarias, es un completo privilegiado respecto a la media.

    Y el tercer asunto: vacaciones. Un empleado por cuenta ajena tiene en torno a 20-25 días al año (remunerados, se entiende), ¿cuántos tiene un profesor universitario? ¿Cuantos profesores se pasan todo el mes de julio en la universidad pese a no haber clases?

    En resumen, contando en horas anuales, ¿cuanto cobra por hora un profesor? A lo mejor, desde esta perspectiva, no está tan mal pagada como se afirma en el artículo.

    • En España, un profesor universitario funcionario a tiempo completo empieza cobrando algo menos de 1800 euros netos al mes. Una miseria atendiendo a la preparación que se le exige y a la responsabilidad del puesto, que además no admite comparación con ningún otro país del mundo (es más o menos la mitad de lo que cobran en Portugal o Colombia). No conozco ningún país del mundo donde los profesores universitarios tengan una jornada laboral con horario fijado. En España han de trabajar 38’5 horas a la semana. Por lo que conozco, en la práctica son muchas más ya que los proyectos de investigación no duermen por las noches. Esto también es una ventaja para las universidades, que puede asignarle a un mismo profesor clases con la dispersión horaria que desee. Las vacaciones de un profesor universitario son de veintipico días al año. La mitad de las que tienen en Alemania.

      • Creo que además habría que hacer una distinción entre profesores de ciencias y de letras.

        En mi carrera sólo tenía clase de lunes a miércoles de 8 a 14:00, 6 asignaturas, 6 profesores. Jueves y viernes optativas, una o dos por cuatrimestre.Cada profesor no tenía más de 3 asignaturas distintas, que a 3 horas por semana da un total de 9 horas por semana de trabajo “real” in situ. Súmale las horas de tutorías (cuando estaban) y ahí tendrás el total de horas semanales.

        Los peores profesores de la carrera eran los que más años llevaban, por lo tanto los que más cobraban (sexenios, investigaciones, etc) y que no necesitaban nada de preparación para sus clases, ya que siempre daban las mismas asignaturas y si tenías apuntes de años anteriores veías como repetían todo con puntos, comas y hasta incluso gracietas el que las hacía.

        Investigaciones? Prácticamente todo lo que presentaban en congresos o que publicaban no eran más que refritos de sus tesis doctorales o de investigaciones de sus alumnos en las que aparecían como “coautores”.

        Por supuesto, hay otros que se lo curran mucho, ni siquiera tienen plaza fija, cobran una miseria y encima cada año tienen que prepararse asignaturas diferentes porque las “buenas” ya están copadas por los catedráticos y dinosaurios.

  8. Meritocracia y competencia descarnada, el modelo americano que tanto y tan bien nos venden desde Hollywood para que los paisanos pretenciosos caigan en un “elitismo” intelectual por el hecho de defender y proyectar lo americano al resto del mundo. Así que hoy se limita la movilidad social pero con matrículas de 10.000 euros no?? Y dónde pones el sesgo, el sesgo que diferencia al eestudiante gratis o al que pagará millón y medio de las antiguas al año?? Crees que será justo que por un criterio burócrata X se pueda saltar de ese modo?? Y si eres idiota y rico a estudiar (como hoy en las privadas) pero si eres idiota y pobre a la huerta? Muy justo, claro que sí. Me parece que deberias dejarte de tecnocracias y pensar en la justicia social. En que un estudiante brillante tenga los mismos derechos siendo rico o pobre pero un estudiante poco capsz también. Hablas de clases medias-altas, ah, que hoy aún quedan? Infórnate mejor de la distribución de la renta en clases que los que pueden pagar 10.000 euros de matrícula al año lo hacen, en las universidades privadas, no les llamaria clase media ni media alta. Universidades mejores?? Lo dudo, universidades con mejores redes de enchufismo, eso sí. A mi ver la primera medida directa es dinamiizar mucho el mercado laboral docente. Despidos por baja productividad, o por llegada de un candidato mejor, eso es lo que falta. Hoy los profesores están blindados, y lo saben, de hay su mediocridad intolerable (en la facultad de Derecho son mayoria tristemente). Hay que opinar con mayores conocimientos, amplitud de miras y pies en la tierra. Un saludo.

    • Siento discrepar de tu comentario.
      Si miras la biografia de Pablo Artal igual te das cuenta que pocos pueden hablar con tanto conocimiento y amplitud de miras como el sobre este asunto.

    • Alucino ver como se reivindica el derecho de ser pobre e idiota con cargo a los demas.

      A ver, la universidad, por definicion, no deberia ser para los “idiotas” (utilizando tus propias palabras) sean ricos o pobres. Ahora bien, si el idiota rico quiere gastarse su dinero, nada que objetar, estamos en un pais libre. De lo que si tengo que objetar es que el idiota pobre, quiera ir tambien y que se lo paguen los demas. Aqui ya si me molesta, primero porque si quieres un lujo te lo pagas tu y segundo porque hay minimizar la presencia de malos estudiantes que devaluan los titulos universitarios.

      Pero no, aqui hay q ser politicamente correcto, igualar a todos por abajo y el “pan para todos”, porque somos un pais de envidiosos.

  9. Aun no gustándome mucho el sistema universitario americano en lo que respecta a las tasas (se de lo que hablo, trabajé allí algún tiempo), reconozco que algo se debe hacer en la universidad española. Ahora mismo hay mucha mediocridad en el profesorado que al final afecta a todo el mundo: a los excelentes, porque no les permite aprender suficiente, y a los no tan excelentes, porque no les motiva ni les exige para que se esfuercen.

    Pero mucho ojito con lo de las matrículas. 10.000€ al año por matrícula es una auténtica barbaridad, se mire por donde se mire. Son 50.000€ para poder obtener un máster, y ninguna familia “media” española se puede permitir ese gasto. Especialmente si tiene varios hijos, y todos son unos estudiantes “esforzados” (digámoslo así, ya que no son “excelentes”, pues estarían becados, pero tampoco unos incompetentes). A esos 50.000€ súmenle gastos de manutención, alquiler de un piso etc etc, y se encontrarán con un panorama muy cuesta arriba para todos aquellas familias que no sean “pudientes”.

  10. Es un tema peliagudo, la verdad

    Por poner un paralelismo. En Polonia la Universidad es gratuita, estudia “todo el mundo” una gran cantidad de ellos “por estudiar”, vamos, como en España. Creo que el nivel allí no es mejor que en España (aunque, si se permite la generalización, la generación polaca nacida en1985 en adelante tiene más luces en la cabeza que la española, o , al menos bastante más madurez – no así la generación anterior).

    El caso es que hay un sinfín de jóvenes licenciados polacos y licenciados españoles con trabajos de m…. y sin muchas expectativas de mejora. No veo yo a licenciados británicos, holandeses, escandinavos, etc, etc trabajando por cuatro perras en empresas “picadoras de carne”

  11. Me da la sensacion de que algunos lectores no estan entendiendo bien al senor artal. Los mal pagados son obviamente los que trabajan todo el tiempo y bien.
    Que son pocos? Quizas.

    • La conclusión del artículo es clara y evidente: pagan justos por pecadores y sería preferible una meritocracia, que los mejores cobren más y que los malos sean expulsados. Pero estamos hablando de instituciones públicas, donde reina el enchufismo, el amiguismo y todos los -ismos negativos posibles.

      En España cobra igual un funcionario que trabaja de verdad que otro que emplea su jornada laboral en tomar café e irse a hacer la compra de buena mañana. Están blindados, y esto no es un problema exclusivo de la Universidad sino de todo el sistema laboral público. No se trata de reformar la Universidad sino todo el sistema.

  12. De acuerdo que este es un asunto peliagudo.
    Pero pocos se atreven a hablar claro como pablo artal.
    Que las universidades espanolas son malas es obvio.
    Cuantos premios nobel se pasean por sus aulas?
    Que no hay interes ni de cambiar ni siquiera de discutir tambien.
    Salud

    • – Resumen: El clasismo de siempre. Que la universidad solo puede ser para una minoría elitista y si estudian muchos es malo porque se devalúa.
      – El ejemplo siempre es el clasismo estadounidense y no Austria, Dinamarca,…
      – Para ser tan malas las universidades públicas, nunca en la historia de este país han habido tantos profesionales cualificados integrados en el extranjero, investigando en centros elitistas, con publicaciones en medios de prestigio internacional,…
      – Lo que está mal y lo que es insostenible es que haya una universidad en cada pueblo. También devalúa a los universitarios que este país esté repleto de universidades privadas donde los malos estudiantes de familia rica compran el título. Pero con eso no pasa nada, se puede convalidar por título universitario un nivel de instituto privado.
      – Deberían reducir el número de universidades y hacerlas más grandes (sin necesidad de expulsar de la universidad pública a los pobres que sean buenos pero no excelentes. Con universidades más grandes se consigue todo lo demás, se exigirá más al profesorado y al alumno, podrán gestionar de forma más eficiente los recursos, aumentará la competencia y el nivel de todos,…
      – Y también es necesario un control de las cuentas y exigir resultados al profesorado. Muchos deben bajarse de la nube y poner los pies en el suelo.
      – Reformar sí, destruir no.

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  14. No puedo estar más de acuerdo con el artículo.

  15. Buenas noches. No puedo quedarme impasible. Gracias por señalar alguna de las problemáticas que tenemos al menos en la Complutense. El inmovilismo y la “jeta” de muchos se unen al buen hacer y el empeño de otros que creen en que el estudiante se merece un trato digno. Uno de los grandes problemas que veo es la politización de la Universidad y el doble discurso de “universidad pública” que acaba dejándose en manos de partidos políticos que hacen de ella su cortijo, convirtiéndola en un premio electoral, en una pequeña ciudad en la que hacer y deshacer a su antojo sin solucionar los problemas que existen. La deuda económica que arrastran los rectores no se puede solucionar sin un cambio de estrategia…y si pensamos que alguien que piensa más en el logro de su partido que en el de los estudiantes nos va a sacar del apuro vamos mal. Si pensamos que las elecciones las deben ganar Podemos, PSOE o PP vamos muy mal. Las elecciones las debemos ganar los estudiantes, PAS y profesores. Y para eso HAY QUE VOTAR. TODOS. Los de estadísticas, veterinaria, farmacia, turismo y comercio, educación, filosofía…y que no sólo ganen momentos mediáticos aquellos que queman contenedores y se muestran como revolucionarios.
    Saludos del @cisneenfermo

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  17. Lo que dice Artal es clave. Un profesor universitario no puede llevar una vida medianamente normal si no se procura ingresos extra. Es decir, la situación previa a la LRU de 1983. Eso sí, “ajustan” su salario/hora haciendo lo mínimo posible.

    El mejor análisis -sintético- del nudo gordiano universitario español es este artículo de Carreras:

    http://elpais.com/elpais/2014/12/15/opinion/1418646405_524512.html

  18. Y las clases medias?

  19. Muy de acuerdo con Artal, pero incluyendo ciertas matizaciones de lo visto a día de hoy desde la propia universidad, diría que:

    1º Otro gran tabú es el de la burbuja universitaria en España. Una cosa es darle posibilidad a que toda persona pueda ir a la universidad, y otra muy distinta es poner una universidad con cuarenta facultades en cada capital de provincia. Así tenemos departamentos con más profesores que alumnos, y eso no es sostenible.

    2º El funcionamiento feudal de la universidad. (Servidor, a diferencia del Sr. Artal, tuvo la mala idea de escribir a periódicos por los atropellos administrativos durante mi contratación como profesor asociado) La velada respuesta de la universidad en la que trabajo fue poco más o menos que perpetré un ultraje de su imagen de dimensiones continentales. Vamos, que el propio rectorado sabe de la vacuidad del actual discurso universitario ante los problemas ya explicados aquí por el Sr. Artal, y la competencia entre centros, pero que de la misma manera, no hay interés alguno por resolver estos problemas desde la propia universidad, la cual perpetúa la mediocridad ad infinitum. No nos engañemos. la universidad no agradece a quien descubre y apunta a los problemas, simplemente le elimina. Si nadie ve los problemas, entonces los problemas no existen.

    3º Lo que es el súmmum surrealista de la escena universitaria actual. La convivencia feudal interna con una política de recortes de base neoliberal desde el exterior. Un oxímoron explosivo que hace que un profesor asociado, en muchos casos novel y sin otros trabajos, deba subsistir en este país con salarios de menos de 500€/mes por llevar a cabo la misma tarea docente que un titular, cuando este cobra cinco o más veces (si tiene sexenios y tramos de investigación, etc) y además se le piden tramos de investigación.

    Ante esas condiciones, sale más a cuenta emplearse en la limpieza del hogar. Se cobra lo mismo y no hay preocupaciones por los papers…

  20. Lo de las tasas sería fácil: que una familia pague el máximo entre 10.000€ y el 10% de sus ingresos netos en concepto de formación universitaria de sus vástagos. Con estos ingresos, becar a los más brillantes y/o desfavorecidos.

    De todas formas, el problema de la desigualdad empieza muchos años antes de que los chavales empiecen la Universidad. Para empezar, habría que invertir más y, sobre todo, mejor en guarderías, primaria, secundaria…

    • Un comentario simplemente, los profesores asociados tienen que tener un trabajo ya que estas plazas son para profesionales que traen su experiencia a la universidad. Personas que saquen la plaza sin tener un trabajo es ilegal.

  21. Un tema interesante, tocado desde el punto de vista del despotismo ilustrado. Tendríamos que aclarar qué es la clase media. Si en un matrimonio ocurre el milagro de que trabajen ambos cónyuges, rondaremos hoy en españa por los 30.000€ netos. No tendrás becas y tampoco te podrás permitir el estudio de tus hijos. Tu idea ya la defendía en 1996 ese gran ministro de industria llamado Jordi Sevilla, antes Jorge Sevilla porque Peces Barba no le dejaba, en ese proyecto de excelencia llamado Universidad Carlos III. ¿El modelo de excelencia?. Examenes imposibles si no pasabas por la academia Pepe o estudiabas por sus apuntes. Fue muy grande cuando el catedrático Peña, en la corrección de su examen, no fue capaz de realizar ninguno de los cuatro ejercicios con los que suspendió a un 95% previa campana de Gauss.

  22. Antes que nada quiero agradecer a todos los amables lectores por sus comentarios y por hacer puntualizaciones que siempre son valiosas.

    Se que este es un asunto dificil que no gusta tratar a nadie. Que enfada a las colegas y a los estudiantes, pero creo que es mejor el aire…

    Tambien querria hacer una declaración sobre mí origen que quizas pueda aclarar que no me guian extrañas intenciones. Provengo de una familia de clase obrera en la que fui el primero en ir a la universidad. Soy un “outsider” y no me identifico con las ideas tradicionales de las clases dirigentes. Conozco de primera mano las dificultades para abrirse camino y soy un defensor a ultranza del mérito medible. No me gustan nada los improductivos ociosos y los especuladores que no crean riqueza.

    Y si el tiempo sirve de algo, llevo más de 35 años en la Universidad, como estudiante, becario y catedrático. Ademas, me gustaria infinito que mejore…

    Un saludo a todos,

    Pablo

    • Me quito el sombrero y quiero dar las gracias al profesor artal y a jotdown por este articulo.
      Tambien creo que lo mejor es una universidad gratuita, pero si esta es muy mala, no servira de nada.
      Yo creo que incluso Artal piensa lo mismo.

  23. Estoy de acuerdo con el articulista en el tema de los salarios, pero, con el sistema de gobernanza actual, la megociación basada en lo que cada uno aporta a la universidad es imposible. Ahora mismo la negociación se basaría en lo que cada uno aporta al poder del rector. ¿Se imagina alguien la negociación entre altos funcionarios del estado y ministros y presidente del gobierno de los salarios basada en lo que los funcionarios aportarían al estado? Más bien se basaría en lo obedientes que pudieran ser al partido en el poder.

    En cuanto a las tasas, el sistema propuesto no me parece que pueda ser justo. Trazar una raya por debajo de la cual no se pague nada y por encima todo, sencillamente no peude ser justo. Hay que afinar mucho más, teniendo en cuenta el número de hijos, ingresos, patrimonio… 10.000 euros pueden ser asumibles para una familia de clase media, dice el articulista, pero eso anularía la movilidad, porque desplazarse a estudiar a otra universidad puede suponer entre 5 y 10.000 euros más al año. Y lo que puede ser asumible para un hijo puede volverse imposible para dos.
    Si afinamos más (porque la propuesta es demasiado simple) al final acabamos con un sistema próximo al del IRPF. Y eso plantea la necesidad de pagar tasas, cuando ya pagamos el IRPF y en el IRPF pagan más los que más ganan.
    Mi conclusión es que las tasas deben de ser lo más bajas posibles y la universidad se debe de financiar con impuestos y recursos propios que genere. Se puede argumentar que por qué los que no tienen hijos van a tener que pagar a través de sus impuestos la universidad de los que sí los tienen, pero lo mismo se puede decir de las escuelas, la sanidad etc. Y si todo se carga a los hombros de los que tienen hijos, nadie los tendrá y a ver quién mantiene las pensiones de los que no no los tienen. Que las nuevas generaciones se formen bien es un beneficio social, no sólo para los que estudian, y corresponde a todos sufragarlo, como las carreteras, que mantienens aunque tú no tengas coche o viajes poco.
    Con esto no pretendo que se paguen estudios de 10 años a vagos o incompetentes. Ése es otro tema.

  24. Para solucionar un problema, primero hay que identificarlo.
    Ojalá hubiera más personas como el profesor Artal en nuestras universidades.

  25. Pues en mi experiencia, diría que el problema no es el dinero de la matrícula, sino los criterios de acceso. He tenido la oportunidad de estudiar en una universidad artística de paises bajos. En realidad en dos diferentes. El sistema allí es bastante diferente. Es gestión privada financiada con recursos publicos. Y la primera conclusión que saco es que puede ser buena o mal en función de los gestores. No es ni bueno ni malo por el sistema en si. Una de ellas funcionaba muy bien y la otra dejaba que desear en bastantes areas.
    En cualquier caso, la contratación de profesores era según valía, y en general la calidad del profesorado era mágnífica, de primer nivel. Otra diferencia es el criterio de acceso, con exámenes de ingreso en cada universidad para cada aespecialidad y un nuemro mucho menor de plazas. En mi clase éramos 6, frente a los 75-100 de cualquier facultad española. Además, si no obtienes unos minimos te expulsan de la carrera.

    Y respecto a la matricula, cuando yo estudíe costaba 1200€ año. El resto lo financia el estado.

  26. Evidentemente el autor parte de una experiencia muy particular o desconoce la situación actual del profesorado universitario, totalmente distinta a la de hace cinco años. La inmensa mayoría de profesores que se formaron a través de becas de investigación o similares han quedado paralizados en contratos no precarios desde el comienzo de la crisis y aportan infinitamente más a la universidad de lo que esta les reporta.

  27. Aquí dejo mi experiencia ya que este tema me toca de cerca. Estudio en una universidad privada, donde los alumnos pagan alrededor de esos 10.000€ de los que hablas y los profesores están muuuy bien pagados. A pesar de esto, ni el rendimiento académico de los alumnos es bueno, ni los profesores más brillantes que los de la pública, ni el grado de inserción laboral es más alto. De hecho, a veces me comparo con mis amigos de la universidad pública y envidio a sus profesores.
    Las clases de mi universidad están igualmente vacías, los profesores siguen dando materia que no nos interesa y que no creo que utilicemos cuando empecemos a trabajar. Para mí, el sistema universitario apesta (no sé si es algo de ahora o siempre ha sido así). Suerte que siempre hay un profesor brillante por ahí escondido.

    • Otro apunte. La renovación de los profesores va en función de criterios como publicar artículos en revistas científicas. Estudio Periodismo y tengo muchísimos profesores que estudiaron carreras de humanidades (Sociología, Filología, Historia) y que jamás han trabajado como periodistas. Eso sí, se inventan una nueva palabra, escriben artículos sobre ello en revistas especializadas y eso les asegura cinco años más de trabajo en la universidad. Es un despropósito.

  28. El “mérito medible”, la valoración de objetivos, la eficiencia, la productividad,… Buenas ideas. Sobre el papel.
    ¿Y si vamos a lo concreto? Creo que es al concretar cuando aparecen los problemas reales: ¿Quién valorará la productividad ajena? ¿Cómo se fijarán los objetivos? ¿Qué criterio valorativo se aplicará?…
    Cuando uno se dedica a hacer tornillos, imagino que puede medirse la productividad, cuando lo que hace es impartir clases, resolver expedientes, investigar en un campo u otro parece bastante más complicado.
    Un expediente no es igual que otro, un campo de investigación requiere unos recursos determinados y un plazo variable, enseñar una materia implica una relación de reciprocidad con los alumnos que necesariamente afecta al resultado.
    Los sistemas de gestión basados en estas ideas acaban cayendo en el subjetivismo más galopante. Y eso en el mejor de los casos porque además son campo abonado para todo tipo de mamoneos.
    El que fija los objetivos es el político de turno o quien él haya elegido, el que señala quién los cumple es el superior jerárquico o quizás el órgano colegiado que lo ampara, la valoración del trabajo ajeno la desempeña quien poco o nada sabe de ese trabajo,…
    Vamos, que no se trata de hacer tornillos y que plantear ideas es muy sano y muy respetable, pero echo en falta algo de desarrollo para concretar cómo, quién, cuándo, por qué,…

  29. El Sr. Artal sabe mucho de profesores y universidades, yo sólo soy un abogaducho de tres al cuarto. Sin embargo, creo que parte de un imposible jurídico y económico cuando dice que los profesores negocien directamente su sueldo. Entiendo que debieran hacerlo con su pagador, y claro, su pagador es… el Estado, y los gastos del Estado están fijados en la Ley de Presupuestos Generales del Estado (donde se fija el sueldo de todos los funcionarios, TODOS. Eso me lleva a una serie de preguntas: ¿un funcionario puede negociar su sueldo y otro no? ¿modificaríamos la LPGE sólo para que un profesor universitario cobrara más que otro?

  30. Este es un apunte muy interesante pero con solución
    Habría que modificar la forma de relación y dejar de ser todos funcionarios
    Ya ha ocurrido antes en la administración

    • Dejar todos de ser funcionarios? Ummm, determinadas cosas no pueden dejar de estar en manos del Estado nunca. Hay ejemplos un poco tontos, como los jueces, los policias, los Inspectores de Hacienda… hace menos de 30 años, los recaudadores de Impuestos no eran funcionarios… miedo me da.

  31. Yo lanzo la pregunta: ¿de qué sirve que las universidades españolas produzcan licenciados en masa si no hay mercado laboral para absorberlos a todos? ¿La solución es que aún sea más fácil matricularse en una carrera? Y cuidado, que el sistema estadounidense tampoco es la panacea que nos vende Hollywood… De hecho, últimamente hay una gran polémica porque millones de estudiantes norteamericanos se han hipotecado de por vida con préstamos estudiantiles, que ahora se ven incapaces de pagar, para afrontar unas carreras en prestigiosas universidades privadas que luego no les valen para encontrar un trabajo acorde a su formación. Así, ahora tenemos a licenciados y graduados de ‘colleges’ trabajando de reponedores en Wal-Mart, o sirviendo cafés en Starbucks, en lugar de doblar camisetas en Zara, como en Españistán.

    P.D.: Completamente de acuerdo con lo de la UAM comentado arriba, los másters de Humanidades y Filosofía son TODOS unos sacacuartos…

  32. Si todas las clases universitarias se emitiesen online por el módico precio de un videoclub quedaría mucho más claro quién es productivo y quién no. Quién es claro e incentiva al oyente para que avance un pasito más en el conocimieno de una materia. Todos hemos sufrido a profesores (bien pagados o no, pero muy seguros de su puesto-poltrona) que rebajaban nuestro nivel de alerta e interés a cotas narcolépticas, que ante cualquier pregunta pertinente respondían con acritud grosera y con el solo deseo de dejar bien claro no el tema académico en cuestión, sino quién le tose a quién, o quién hace las preguntas, a ver, que para eso ellos se machacan tratando con mediocres retrasados mentales cuando su talento superaría con creces el de la universidad entera, colegas incluidos. Y también nos hemos apiñado como sardinas para poder sentir, disfrutar y maravillarnos ante la capacidad, la chispa, la elocuencia y la humildad exquisita de profesores brillantes, apasionados y entregados (les pagaran lo que les pagasen, siempre sería poco para sus oyentes y seguramente sería suficiente para ellos, dios sabe por qué). Y yo seguiría yendo a la universidad si hubiese una tv-guía de los mejores profesores, me daría igual cuál fuese su especialidad o que yo no fuese a recibir ningún título por escucharlos.
    Y creo que es necesario, legítimo y urgente que todo el mundo estudie al máximo nivel posible, tanto si tiene ahorros, papito o avales como si no.

    • (Pido disculpas por las redundancias, escasa justificación de mi punto de vista y errores de escritura: voy justita de tiempo. Gracias.)

  33. Interesante, incluso deseable, pero imposible. ¿Por qué? Muy simple: hay un porcentaje importante, que no me atrevo a cuantificar porque no dispongo de ese dato pero que sí sé que no son ni uno ni dos, que no quiere siquiera oir hablar de ese sistema de competencia que premie económicamente la excelencia como corresponda. Sé de lo que hablo porque justo vivo en ese entorno.
    Junto a esa cantidad estimable de profesores que de veras se parten el alma por sacar adelante sus clases y su investigación conviven otros especímenes que no dan un palo al agua y que no tienen la más mínima intención de hacerlo. Pueden ser los clásicos catedráticos, es decir, gente con mando en plaza que se han podido permitir el lujo de no hacer nada porque, a efectos prácticos, el sistema tampoco se lo exigía y no les castigaba por ello, y que no tienen el menor empacho en decirte (palabras textuales) “joder, no van a pretender que me ponga a investigar con cuarentaipico, cincuenta años, ¿no?” Y no están intentando hacerse los graciosos, conste. Otros, sin llegar a ser viejos dinosuarios, han entrado enchufados por los amiguetes de turno, con lo cual, si ya no tuvieron que disparar un chícharo para entrar, ¿cómo esperar que se esfuercen lo más mínimo una vez se funcionarizan? Como me dijo uno al llegarle ese momento, “ahora sí que me tocó la lotería”. Si ya antes no destacaba por su laboriosidad, imagínense después…
    Y junto a estos personajes convive, como les decía, gente que de veras le pone tesón y ganas, pero convendrán conmigo en que, pasado un cierto de ver cómo se les acaba retribuyendo a unos y otros por igual, no podremos extrañarnos de que más de uno acabe pensando que ha estado haciendo el canelo y que, total, mejor levanto el pie del acelerador, que al final me quemo y lo más que me van a dar es una palmada en el hombro.
    Porque, a todas éstas, para tener un sueldo que está varios miles de euros por debajo del que se cobra en otras universidades de países de nuestro entorno tienes que ser poco menos que un superhéroe compatibilizando clases, investigación, trabajo en órganos de gestión y gobierno y tratando de estar al día en lo tuyo y, de paso y a ser posible, seguir en contacto con la realidad que te rodea.
    Y en cuanto a lo de tasas y becas, no es muy distinto. Cuando hace cosa de año y pico o dos años se planteó asociar la concesión de una beca al rendimiento académico, que debería ser algo de mero sentido común y decencia, las fuerzas vivas al unísono (o al unínoso, que decía un personaje de Jardiel Poncela) pusieron el grito en el cielo. Es decir, ha calado el mensaje de que la educación universitaria debe ser un derecho universal, no algo para lo que uno deba tener unos mínimos mimbres intelectuales, con lo que, si eso es un derecho inalienable y el Estado no me lo pone en bandeja, estoy siendo víctima de la más flagrante de las injusticias. Se recurre entonces, al más puro estilo Cuatro o La Secta, al reportaje lacrimógeno de “Menganito no tiene dinero para pagarse la universidad y miren ustedes lo malo malísimo que es el Estado opresor que no le da una beca para estudiar”. Lo que nunca contarán esos intrépidos reporteros es que Fulanito es un mal estudiante, bien sea porque carece de las capacidades adecuadas, bien porque no pega un palo al agua y a lo que aspira es a seguir manteniendo el bacilón de la vida de estudiante el mayor tiempo posible, que ya habrá tiempo de llorarle a papá o decirle que es que el de Economía Financiera es un hijo de puta que me tiene manía… He visto demasiados casos de ese tipo como para que me vengan ahora con milongas. Del mismo modo que he visto alumnos que no sé por qué milagro contable, sin ser hijos de familias adineradas, no acceden a ese excelso grupo de becarios y que deben compaginar trabajo y estudios, siendo por lo general excelente alumnos, aplicados, responsables e interesados de veras por estudiar. Se ve que no hay nada como que te duela… Pero, ya digo, como todo se reduce a un discurso igualitarista de a todos por igual, nunca a cada cual según su merecimiento (y eso es lo que de verdad acaba con los privilegios de cuna), pues nada, aquí seguiremos con una universidad mediocre, con una minoría resistente al modo de la aldea de Asterix rodeada de caraduras llorando todo el santo día

    • Que bueno. Que bien complemente y mejora lo que Pablo Artal con mas cautela parece querer decir.

    • Discrepo en relación a que las becas sólo deben premiar a los expedientes brillantes, y por una sencilla razón: si es así, dentro de un tiempo la universidad estará llena de pobres y ricos muy listos, y de ricos tontos (porque ellos sí se podrían pagar otra cosa). Y creo que los pobres también tienen derecho a no dar palo al agua. Lo mismo la solución es que no se apruebe a no ser que se tenga un 6, o que el 5 haya que currárselo más… no lo sé. Pero becar a partir de una nota perjudica a los que tienen menos oportunidades económicas no por su esfuerzo, sino por su dinero.

  34. Resulta cuando menos curioso los argumentos utilizados por el profesor Artal para justificar su idea de “americanizar” la universidad española (sin mencionar, dicho sea de paso, los problemas que en USA empiezan ya a ser evidentes, empezando por la burbuja de los créditos universitarios: http://bbc.in/1ylAfHR).

    Dice el profesor que los sueldos de los profesores son “bajos” y que nadie se queja porque: a) algunos profesores lo tienen como complemento; b) se paga por actividades paralelas, no relacionadas con su puesto de trabajo pero sí con sus conocimientos; c) las parejas de algunos profesores trabajan e ingresan otro sueldo en casa. A veces trabajan en la universidad también.

    Dejando de lado el último argumento (si se me permite, extemporáneo), los otros dos tienen relación con la ley de incompatibilidades de la función pública, que intuyo que el profesor Artal propone modificar aunque no lo asevere, porque en realidad su objetivo no es criticar ni los sueldos bajos ni los pluriempleos en la función pública, sino que no se utilice el salario para primar a los que hagan bien su trabajo y penar a los que no. Y para lograr este objetivo (insisto, que nada tiene que ver con todo lo anterior), el profesor propone eliminar el derecho al convenio colectivo para los miembros del personal docente e investigador de las universidades españoles. Sacrificio realizado, además, en aras de la deseable y deseada “excelencia”.

    No existen otras alternativas para Artal, tan sólo la apuesta por un mercado en el que el individuo deberá competir para obtener beneficio propio, contribuyendo así al beneficio de la mayoría (en este caso, sus alumnos), en lo que no es sino una interpretación clásica de la economía y la sociedad liberal.

    Así nos luce el pelo en la universidad española, cuando el único modelo que se nos presenta como deseable para la (necesaria) reforma de las universidades es el estadounidense, con sus altos índices de endeudamiento estudiantil, de fracaso escolar, de estrés del trabajador, de desigualdad social…

    Tal vez sería deseable, en primer lugar, no utilizar argumentos no relacionados con la conclusión que se quiere obtener (por mera decencia intelectual) y, en segundo lugar, buscar otros modelos para repensar la universidad española, cuya problemática no radica, únicamente, en utilizar el sueldo como herramienta para captar a los mejores (solución única, al parecer), sino que va mucho más allá.

    Sin mencionar la argumentación sobre las tasas, que ya resulta delirante. Que el sistema finlandés, con resultados excelentes, sea enteramente gratuito parece no importar a la hora de señalar que únicamente un incremento de las tasas conseguirá, una vez más, darnos dinero para “contratar a los mejores”.

    Coincido con Artal (creo que todos lo hacemos) en la necesidad de mejorar nuestras universidades, pero no puedo menos que rechazar unas propuestas que crearían, en mi opinión, más problemas que resuelven.

  35. Respecto al tema de si las universidades tendrían que ser de pago o no, sólo diré la tragedia que para algunos de los estadounidenses que conozco supone el término “Student Loan”: Algunos se han visto entrampados por estos créditos bancarios al llegar a un mundo laboral en el que la expectativa salarial es mucho menor que la de generaciones anteriores, y con ello su capacidad de devolver ese crédito.

    Yo creo que la Universidad, si Vdes. no la quieren “DeGratis Total”, cuanto menos debería ser accesible para aquellos interesados en cursar una carrera (que no es todo el mundo): En cierto modo, cuando se asume que alguien necesita padres con posibles o bien ser *muy buen estudiante*, ¿No estamos aceptando entonces que los mediocres pueden acceder a la universidad sólo por que ha nacido en una posición social más comoda que otras personas con más talento, pero menos dinero?

    Otro tema es si la formación de oficios (los de toda la vida y los que van generando las nuevas tecnologías) realmente necesitan estudios universitarios ¿Hay que ir a un “curso universitario de cocina” para trabajar en hostelería, por ejemplo? Sería necesaria A) Una reforma a fondo de la formación profesional y B) una adecuación real de la actalización de conocimientos (o formación continua) compatible con los horarios laborales.

  36. Queridos amigos lectores,

    Gracias otra vez por vuestras aportaciones, todas ellas interesantes y que complementan y mejoran mi articulo considerablemente.

    Una de las razones principales del mismo era generar debate y a la vista de tantos comentarios, estoy muy contento de haberlo conseguido!

    Algo que quizas no he transmitido bien (y que muy atinadamente apunta Gloria) es la necesidad de tener universidades de elite en investigacion. Y obviamente esas no deben ser todas las que tengamos. Otras orientadas a salidas profesionales (mencionaba los “community colleges”) deberian tener otras reglas y otro funcionamiento.

    Lo que me preocupa es perpetuar la situacion actual que tan estupendamente describe Isaias. Mantener lo que tenemos es apostar por la mediocridad media (cara para todos y mala para los jovenes) con unos cuantos haciendo de “aldea gala” hasta que se hartan o se jubilan.

    Saludos a todos y gracias de nuevo.

    Pablo

  37. Estimada Gloria,

    desde luego, el student loan es una de los grandes problemas de Estados Unidos ahora mismo, y lo será más en el futuro. Unido a la devaluación de los títulos (hace cuarenta años un licenciado tenía un trabajo al terminar la carrera, hoy ya ni con dos doctorados), nos hace prever un futuro realmente complicado para muchos estudiantes y para determinados sectores de la economía americana.

    Dicho esto, yo tampoco creo que la solución sea el “gratis total”, pero sí considero que sería deseable un “primera matrícula gratis total”, si bien la segunda y sucesivas aumentarían su precio acorde a los ingresos del alumno. Creo que esa sería una forma interesante de abordar el problema de las tasas, ganando equidad y exigiendo esfuerzo al alumno al mismo tiempo, con lo que se obtendrían algunos de los beneficios que el profesor Artal menciona como resultado del aumento de las tasas, pero evitando la falta de equidad que ello supondría.

    Obviamente, esto exige un esfuerzo mayor por parte del Estado (aunque un estudio detallado tal vez nos depararía alguna sorpresa y tal vez ese esfuerzo sea menor del supuesto), que no podemos esperar tal y como están las cosas a día de hoy.

    Saludos

  38. No puedo estar mas de acuerdo con lo que dice Pablo Artal. Creo que su análisis es muy lúcido y además valiente.

  39. En principio no estoy de acuerdo en subir las tasas de la Universidad. Se debería intentar mantener el modelo actual mejorando la calidad de la enseñanza. Es cierto que los sueldos son muy bajos. Eso hace difícil atraer a los mejores. Pero lo que más lo impide es la estructura de la universidad y los métodos de selección. No todos los que trabajamos en la universidad lo hacemos para ganar más. Gano cuatro o cinco veces más en la universidad suiza, pero con gusto me volvería a España si me dejasen. Falta flexibilidad en la educación en general y sobretodo en la universidad. Más bien parece una extensión del instituto donde a todo el mundo le da todo igual, tanto profesores como alumnos. Lo único que importa es trabajar poco y aprobar.

    Lo que tampoco creo que sea cierto es que todo el mundo tenga derecho a estudiar en la universidad. Hay gente más capacitada o más dispuesta que otros. Esos son los que deberían poder ir a la universidad a estudiar que es lo que debe de hacer ahí. Y eso no quiere decir que haya que dejar a la gente tirada sin estudios más allá de la ESO. Debe de haber otro tipo de estudior superiores, una especie de FP avanzada para crear buen personal más técnico y muy cualificado que sea pueda contribuir a la calidad general del sistema. Y que además ganarían buenos sueldos porque aportan mucho valor. Lo que no es normal es que sea fácil encontrar muchos ingenieros pero sea imposible encontrar buenos técnicos. Al final tenemos ingenieros trabajando de técnicos y frustados porque ‘ellos no estudiaron para eso’.

  40. Todo el mundo tiene derecho a estudiar en la universidad, pero no todos estamos preparados para hacerlo. El hecho de que haya miles de estudiantes incapaces o simplemente mediocres conlleva a que el valor del título universitario caiga hasta el punto de que tener 2 o 3 carreras no sirva de nada y todo el mundo pueda optar de manera asequible a tener un título. En España, matamos la excelencia y brillantez, esa es la realidad.

  41. No es cierto que hoy en día cualquiera estudié en la universidad. El perfil socioeconómico de los alumnos es muy distinto al de la sociedad en general: más ricos. Por lo tanto, mantener la universidad gratis para todo el mundo es transferir dinero desde las clases bajas a las medias y altas. Redistribución negativa, vaya.

    • Mi sensacion al leer el articlo del profesor Artal era que queria transmitir exactamente esta idea. Pero este comentario lo aclara muy bien. Gracias.

  42. En USA al mismo nacer te abren una cuenta corriente donde van metiendo dinero para la Universidad y poder pagarla. 18 años metiendo dinerito te da para pagar buena parte de la carrera digo yo.
    En países nórdicos los jóvenes se piran de casa y trabajan para pagarse sus estudios. No es que sean pobres, es que lo ven lógico.
    Aquí solo queremos que todo sea gratis, seamos pobres, menos pobres o ricos.

    Otro tema a tratar es la ingente cantidad de facultades repetidas que hay en este país. Es una locura. Hace unos días salió en prensa que Europa nos llama la atención porque van a abrir 17 facultades más de las que ya hay de veterinaria, cuando en Francia y otros países de nuestro entorno tienen 3 o 4.

    En este país, después del ladrillo, hay burbuja de bares y universidades.

    Y es cierto que el recorte a funcionarios es por igual a todos. Pero la comparativa que tendrías que haber hecho no es la de trabajadores vs vagos sino el profesor que gana 2000€ porque tiene varias asignaturas con el profesor contratado que solo da un par de clases por lo que cobra 300 o 400€ al mes y si le quitas ese porcentaje lo nota mucho más que el anterior.

  43. Veo en muchos comentarios la idea (explícita o a veces implícita) de que estudiar en la Universidad tiene que ser para todos, se valga o no se valga. Lo contrario se tacha de “elitista”. Pero por supuesto que la Universidad tiene que ser un lugar elitista, para aquellos que pueden estudiar, en el sentido de que tienen la capacidad intelectual para hacerlo. Lo económico no tendría que contar, por supuesto, pero lo siento, no todo retoño que acaba el instituto sirve para estudiar. No se por qué no se dignifican otras salidas laborales que no sean pasar por la Universidad, pero si la Universidad tiene que bajar el nivel de lo que se supone que tienen que ser estudios superiores y especializados para dar cabida a todo aquel que simplemente quiere estudiar, entonces apaga y vámonos. No todo el que quiere, y hay muchos, puede ser delantero del Real Madrid, y eso no se considera elitista. Sin embargo, si uno pide cierto nivel de inteligencia para poder seguir unos estudios universitarios se es inmediatamente calificado de elitista. Hay ciertos elitismos que son buenos para todos, y de una Universidad centrada en educar a los buenos estudiantes se beneficiaría la sociedad en general a la larga.
    En la cuestion de la excelencia, hay diversas formas de alcanzarla, pero como se ha dicho ya por el foro, lo primero es querer, y eso es lo que parece faltar, la voluntad.
    En cuanto a sueldos, de mi experiencia como profesor de una universidad pública en Suecia: el sueldo se negocia al entrar individualmente, y se renegocia cada tres años también individualmente (estoy hablando a nivel funcionario ya, con un puesto fijo) El nivel de sueldo se fija en términos de qué se ha aportado en investigación, educación y administración en el último periodo. ësos son los tres pilares que se tienen en cuenta. La edad no tiene NADA que ver con el nivel de sueldo. Mi colega del despacho de al lado puede estar cobrando algo bastante distinto a lo que cobro yo, aunque sea del mismo nivel y misma edad.
    Hay por supuesto cierta correlación entre el nivel (titular o catedrático) y el sueldo, pero se dan casos de profesores titulares que cobran lo que algún catedrático.

  44. Siempre me acordare de algo que escuché en una reunión en una universidad europea de las consideradas de élite. “What an excellent university needs is champions and not busy people”…Descraciadamente nuestro sistema lejos de premiar la excelencia científica anima a nuestros profesionales a involucrarse en inacabables e inutiles comisiones de calidad, verificación de titulos, competencias transversales y mandangas similares…..
    Organismos como la ANECA son solo el vehiculo para uniformizarnos a todos en la mediocridad…

    • Jose, lo que dices lo suscribo como una verdad irrefutable. Ese es otro gran drama de nuestras universidades. Papeles para todos.

  45. Estupendo debate el qué ha iniciado el sr. Artal y necesario para que este país avance y en un futuro tenga alguna oportunidad.
    En mi opinión las propuesta realizadas por todos tienen algo en común: son poco ambiciosas y no atacan directamente a la fuente del problema. Solo he visto breves referencias a la secundaria y su falta de calidad, pero quedarse en el bachillerato es ser corto de miras.
    Antes está la primaria y antes los padres y el entorno dónde crían a sus hijos.
    Analizando todo esto en su conjunto la conclusión debería ser más, mucho más, radical:
    Eliminar toda fuente de apología de la ignorancia.
    Hay muchas, para nuestra desgracia y es difícil elegir por donde empezar.
    ¿Qué tal quitar la licencia a A3 Tv y Tele5?
    Le hacen mucho daño a este país.

  46. Mucha razón en la exposición y muy bien defendida. Yo haría alusión a la carrera horizontal que a muchos apoltronados asusta. Me explico, que haya profesores de 1a, 2a, 3a, … y que cobren de acuerdo a sus méritos reales. Que promocionen de acuerdo a unos méritos que serían revisados cada X tiempo (trienio-quinquenio…). También abogaría por una revisión de méritos cada tres años a todo el sistema funcionarial, pero no para recibir complementos, sino para mantener su posición.
    En nuestra titulitis, hemos pasado de pensar que todos deben poder ir a la universidad (lo apoyo, si los futuros universitarios son válidos), al todos deben tener un título universitario (y ahí es donde nos encontramos, con algunos graduados en magisterio que todavía suman con los dedos, por ejemplo).
    Finalmente, me gustaría mencionar un sector que se ha olvidado en este artículo: la administración universitaria. Hoy en día por cada profesor de universidad tocan 1 o 2 administrativos, en el mejor de los casos. Los hay buenos, que realizan su trabajo y saben lo que hacen, como en todo. Pero hay si los papeles pasan por la mesa del malo (en gestión de investigación, en OTRIS, en oficinas europeas, en oficinas de valoración, …). No sólo no facilitan la labor del docente-investigador, ni le buscan los contactos empresariales oportunos, sino que comienzan a hacer uso de la burocrácia del ‘mamoneo’, que es como justifican los incompetentes su puesto de trabajo. Por desgracia, no importa que un laboratorio con 5-10 publicaciones/año e innumerables proyectos I+D con empresas se quede parado porque no hay presupuesto para el técnico, pero si de lo que se trata es de una oficina por la que pasan papeles, al técnico se le hace funcionario o indefinido inmediatamente.

    • El tema de los PAS es muy importante. Son necesarios y muchos son excelentes profesionales. Otros, puras remoras. Para mi es un calco de lo que pasa con el profesorado. Una mayoria mediocre y unos pocos buenos que hacen el trabajo de varios y claro, cobrando lo mismo.

  47. ¿Acaso ha habido algún problema en la historia de la humanidad que no se haya solucionado subiendo un par de puntitos más la competitividad entre los individuos?¿Verdad que no?

    Vivimos en un país donde un montón de gente repiten cada sábado por la noche al entrar en el bar/restaurante de moda de la ciudad y verlo lleno, aquello de: “Para que luego digan que hay crisis” (Prueba fehaciente de muerte moral y en muchos de los casos intelectual).

    Un país donde la gente es capaz de hacer una gymkana visual/mental para evitar ver a la gente que recoge comida de la basura, la gente que hace cola en los comedores sociales o que va a Caritas a recoger ropa y a llevar recibos impagados.

    Un país lleno de gente que piensa que las estadísticas de gente que vive bajo el umbral de la pobreza o que tiene un sueldo que difícilmente le permite vivir dignamente (no digamos emanciparse o formar una familia) son equivalentes al listado de vagos y perezosos.

    Un país lleno de gente que tras ver una película sobre Steve Jobs, le da por pensar que esa señora que limpia todos los días el portal de su casa desde la siete de la mañana, tomó malas decisiones y decidió echarse una siesta en lugar de montar una Start-Up tecnológica que le hubiese granjeado una fortuna que no hubiese sido capaz de contar (y no por ser analfabeta, eso es circunstancial y fruto de su vagancia y pereza once again).

    Vivimos en un país de idiotas donde cada vez que uno tiene el coraje de asomarse a un foro como este, no le queda más remedio que admitir que el progreso no existe y que como Españoles (y por extensión como humanos) tenemos bastante más de lo que nos merecemos.

    Mi más sincera enhorabuena, señor articulista, por su larga carrera universitaria, según mi humilde opinión es francamente meritocrático haber llegado donde usted lo ha hecho y a la vez ser tan incapaz de vislumbrar la realidad en la que vive.

  48. Escribir sobre los sueldos del profesorado universitario sin tener en cuenta las diferencias entre titulares, catedráticos y asociados; sin tener en cuenta que los complementos de sueldo dependen de la «investigación» (sí, entre comillas, porque habría que ver qué criterios cuentan para valorar la investigación) y no de la calidad docente, y metiendo de por medio el problemas de las tasas universitarias equivale a hacer un cóctel que ni explica nada ni ayuda atajar el problema, que efectivamente existe.

  49. Muchisimas familias no parpadean pagando sustanciosas matriculas de guarderias y escuelas para los chiquillos, pero la universidad si es gratis y se la pagan los demas (mas probres por cierto), mejor.
    Pablo Artal tiene agallas de decir las cosas claras. Y se le entienden.

  50. Pingback: ¿Por qué se van los buenos científicos? - Jot Down Cultural Magazine

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