Verano de 2008, viaje ridículo por aquel país tan feliz - Jot Down Cultural Magazine

Verano de 2008, viaje ridículo por aquel país tan feliz

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1 Benidorm

Vean esta foto de Benidorm desde el piso 41 del hotel Bali, que entonces era uno de los más altos de España. Tengan en cuenta que yo no había estado en mi vida en Benidorm, apenas había oído leyendas, y para mí fue una revelación casi existencial. Me sentía como en un Gotham de primera línea de playa. Era julio de 2008, justo en la cúspide del máximo bienestar económico español, cuando nos creíamos todos ricos y ser millonario parecía la culminación natural de la evolución de la especie en próspera democracia. Es decir, estábamos en el inicio del fin. Allí estuve en lo más alto pero les aseguro que caí muy bajo, como España.

Mi periódico me mandó entonces a recorrer la costa, todo el Mediterráneo español, de punta a punta, desde los Pirineos a Tarifa, con una misión muy inconcreta de ver cómo se pasaba el verano en España. A ver qué salía. Para darle un punto divertido pensamos hacerlo en un Seiscientos, pero resultó imposible. Al final fue en un descapotable azul. Me vino muy bien para que me diera el aire y no me calentara demasiado. Porque en realidad lo que fue saliendo fue un paseo por el despelote ibérico del ladrillo y la rotonda que estaba a punto de saltar por los aires.

He rescatado del cajón algunas fotos del álbum del viaje. Quizá no se acuerden, pero en aquella hipnosis colectiva lo vivíamos así, como en esta publicidad de una urbanización que vi en el mar Menor:

2 Mar Menor

Vivir de lujo no solo era un aspiración, que ya está bien, sino casi un derecho. Eras tonto si no te lo proponías y mucho más si no lo conseguías. Es que era tan fácil, estaba al alcance de la mano. En el cartel, en letras pequeñas, dice así: «Porque ya no es cosa de unos pocos». Capta perfectamente el espíritu de la época. Sigue así: «Ver el mar desde tu ventana, hogar digital, pádel, piscina, spa». Aún no sé qué demonios será un hogar digital. La letra todavía más pequeña, abajo del todo, dice así: «Apartamentos por 193 euros al mes. Áticos por 286 euros al mes». ¿Ustedes picarían hoy? Miren esta otra encantadora publicidad en el mar Menor:

3 Mar Menor

El mar y tú, nadie más, una cosa íntima. La verdad sea dicha, en la Manga del Mar Menor ya apenas quedaba nada más que eso, el mar, tú, muchos otros como tú y torres infinitas de ladrillo. Se lo habían cargado todo. Es más entrañable este otro cartel de una urbanización en Carboneras, Almería:

4 Carboneras

Sí, es como retroceder a otra dimensión. Era la España de Los Serrano, parece que fue hace mil años. Pero en cuanto a dimensiones, obviamente, hay clases, y si hubo un lugar que se convirtió en algo fuera de este mundo, en el símbolo de una época, donde más me reí en el viaje, fue este:

5 Marina d'Or

Sí, sí, en Marina D’Or estaban tan locos que pensaban construir pistas de esquí y todo. En medio de un secarral de Castellón. El mastodóntico proyecto que preveía campos de golf y multitud de chiringuitos temáticos —recuerdo una bolera prehistórica, como la de los Picapiedra, y una reproducción de la torre de Pisa— se quedó en un sueño por la crisis. Pero qué sueño aquel, hasta dónde podíamos ir a parar. Por fortuna algunas cosas no las hemos llegado a saber, quedarán para siempre como un fruto prohibido en el jardín con adosados del bien y del mal. Qué decir de este lugar entrañable, que ahora casi se contemplará como una rareza arqueológica. Yo circulaba entre los farónicos bloques de pisos completamente embobado, pero eso fue una tontería al lado de la visión que tuve al entrar en la recepción del fastuoso hotel balneario del engendro:

6 Marina d'Or

No, no se han equivocado, están viendo bien. En el techo de la recepción tenían pintada una reproducción de frescos de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel. Este hotel era una profusión sin fin de baldosas relucientes e inigualables calidades, que merecería una mención honorífica especial en la definición de kitsch en el diccionario, aunque fuera una nota a pie de página. Sinceramente, era un lugar fuera del tiempo y del espacio donde la vida no parecía tener sentido, aunque paradójicamente uno allí entendía muchas cosas de lo que estaba pasando. Es decir, es un sitio donde la atmósfera te pide a gritos que te emborraches. La crisis empezaba a mostrar sus dientes y recorrías alucinado aquellas calles desiertas dominadas por ventanas cerradas de pisos vacíos. Como esta con una señora que parece la madre majara de Mujeres al borde de un ataque de nervios.

7 Marina d'Or

Por supuesto, a lo largo del viaje nuestro querido paisaje ibérico dio mucho juego en todos los matices de este campo estético. Se ha cultivado con ahínco. Independientemente de la modernidad debemos reconocer que era ya una cosa nuestra. Miren este club de las afueras de Castellón:

8 Oropesa

No me digan que no da sed. Vienen unas ganas terribles de entrar a tomarse una copichuela con las chavalas. Clubes de estos vi a porrillo, claro está, aunque si te salías de la autovía pillabas pocos, pero casi ninguno con tan acentuados valores artísticos. Por allí cerca, en Oliva, también me encontré con este restaurante que a buen seguro no habrá olvidado todo aquel de ustedes que haya pasado por allí:

9 Oliva, Valencia

Es el restaurante Viva España, con una falsa paella del tamaño de un autocar. El viaje fue todo un muestrario de esa confusión patria tan particular de caspa y gomina, de lo viejo y lo nuevo, esa fusión de texturas de vanguardia tan lograda que habíamos alcanzado. Como en este garito inenarrable de Tossa de Mar, una especie de caverna de mentira con estalactitas y olor a bodega vinatera en el que servían tapas y te podías fundir la pasta en las tragaperras. Entraban los turistas con curiosidad antropológica. Quién sabe lo que podrían llegar a comprender de nuestra esencia, mejor que nosotros mismos:

10 Tossa

Esa tensión creativa entre la tradición más cerril y el progreso irrefrenable se percibía en los más mínimos detalles a lo largo de esta ruta surrealista. Como en este bar de carretera de El Ejido:

11 El Ejido

Luego en Benidorm te topabas con una joya nacional oculta, como esas estrellas que siguen actuando en garitos perdidos de Las Vegas. Ídolos caídos o destronados, restos del sueño americano. En este caso, se trata de retales pero que muy dignos del olimpo musical español, resplandecientes en un mesón de pescaíto frito con terraza para jubilados y familias desorientadas:

12 Benidorm

De todos modos, miren qué familia española tan maja. Ni desorientada ni nada, están exactamente donde querían estar. Es la mismísima imagen del verano:

13 Benidorm

Pero desde luego para desorientación, la de los pobres exploradores avanzados del PNV en Benidorm. Veranea allí tanto vasco que decidieron abrir un batzoki, uno de los bares del partido, para que los compatriotas se sintieran como en casa en tierra extraña o tal vez buscaran refugio en momentos de inseguridad ideológica. Con tan mala suerte que lo abrieron en los bajos de este edificio:

14 Benidorm batzoki

Benidorm, en todo caso, para los vascos y para cualquiera está muy bien, porque es una tierra mítica. Los que somos de Bilbao nos sentimos en nuestra casa, está todo hecho a nuestra medida:

15 Benidorm

Terra mítica, decíamos. Fue una visión de un hombre, seguramente lo recuerden, y espero que sea así porque él lo hizo precisamente para eso, le darían un disgusto. No solo dejó su huella indeleble en nuestra memoria, sino que pretendió y consiguió imprimirla en el mismo trazado urbano. Uno de sus mayores logros fue una sucesión de rotondas dedicadas a los cuatro elementos —tierra, aire, agua y fuego— unidas por una magna avenida dedicada a su demiurgo telúrico, él mismo, arriba a la derecha, su lugar natural en el universo:

16 Benidorm avenida Zaplana

Para tanto lirismo es una foto muy prosaica, lo sé, no está a la altura, pero es que hay cosas que si no las documentas no te creen. Ahí ha quedado en el asfalto y en el mobiliario urbano de Benidorm para la posteridad. Un día, dentro de muchos años, o quizá ya mismo, pasará un niño por allí con su mamá y le preguntará quién era ese señor. Y la buena mujer le dirá que no tiene ni idea. ¿Qué envidia, no? Nosotros todavía somos conscientes.

En el espesísimo capítulo de las plazas y rotondas perpetradas por legiones de concejales inconscientes o iletrados, cuando no ambas cosas, no puedo dejar de mencionar una plaza que me llegó al alma. Está en El Ejido y está dedicada a otro héroe nacional:

17 El Ejido plaza Manolo Escobar

Probablemente lo habrán averiguado a la primera gracias al motivo artístico. En efecto, estamos hablando de la plaza Manolo Escobar, nacido en esta recoleta localidad andaluza. No les voy a aburrir con la cantidad de rotondas delirantes que atravesé con el descapotable, con los más variados y creativos despropósitos. Lo curioso es que mientras se entronizaba personajes como Zaplana y se ensalzaban en las rotondas las glorias locales, desde el pescador de salmonete a la industria del encaje de bolillos, era desconcertante comprobar lo que se hacía con otras personas tal vez más relevantes y que a lo mejor merecían una mayor consideración. Para que se hagan una idea: esta es la famosa casa del pintor Joan Miró en Montroig, pintada en algunos de sus cuadros, pero con una autopista y una autovía, dos mejor que una, que le pasan por encima:

18 Montroig casa Miró

Otro emblema absoluto del verano, como el inolvidable barco de Chanquete, también había acabado tirado en un rincón de Nerja, rodeado de pilas de baldosas, arena y hormigoneras. La plaza estaba en obras, no era lo que parecía, me tranquilizaron los vecinos. Luego iba a quedar mucho más bonita. Era un mantra de aquellos días, con el ladrillo todo iba a ser más bonito, aunque algo debió de salir mal. Como aquel otro lema de la época de que con un piso nunca pierdes dinero.

19 Nerja barco Chanquete

La verdad es que fue un viaje inolvidable. Lo he recordado muchas veces, sobre todo por lo que vino después. Ahora, al cabo de unos años, con la mierda que ha ido saliendo en los tribunales, se explican muchas cosas. Ya entonces todo tenía muy mala pinta, pero es que vivíamos tan felices es este mundo de colores que cualquiera nos despertaba. Aunque miren esta otra familia sinceramente cansada de ser feliz en Port Aventura:

20 Port Aventura

Sí, hay ratos muertos de lucidez en las vacaciones en que uno se pregunta si realmente hizo lo que quería hacer, porque luego te ves de nuevo de vuelta en la oficina y sientes que el tiempo se te ha escapado entre las manos. Son reflexiones bajo la mirada impasible del Pájaro Loco. Por cierto, allí descubrí que ya no se llama así. ¿Es esto posible? ¿Romper arquetipos de esta manera? Sí lo es. Resulta, me aseguraban, que ahora se llama Woody. No insistan, lo otro son residuos semánticos de una vida anterior, de otro país que ya no existe. Por fin éramos modernos, lo que siempre habíamos querido ser. Desde lo alto del Peñón de Gibraltar, en compañía de monos, España daba más o menos esta impresión, ponía los pelos de punta:

21 Gibraltar

Fotografía: Íñigo Domínguez

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Íñigo Domínguez es autor de Mediterráneo descapotable. Viaje ridículo por aquel país tan feliz, que acaba de salir a la venta en Libros del KO.

18 comentarios

  1. En Valencia anunciaban unos áticos altísimos con el eslogan “Para vivir por encima de los demás”.

    Me lo has recordado tu, y ahora te odio un poco

    • Si no recuerdo mal el eslogan de ese edificio era “Venga a vivir por encima de los demás”

      • Y me ha venido a la memoria otro eslogan genial de la época, este en la playa de Pobla de Farnals (muy cerca de valencia). Era un edificio en última fila, lejos de la playa, y el eslogan era “en primera línea de sol”

  2. Os ha faltado una referencia al museo de cera de Benidorm. ¿Lo visitasteis en ese viaje? Yo lo estoy deseando…

  3. Lo peor es que no hemos aprendido nada de todo aquello. Si al menos hubiera servido para eso… http://www.elmundo.es/espana/2015/02/19/54e59ab0268e3e7c408b456c.html

  4. Pingback: Verano de 2008, viaje ridículo por aquel país tan feliz

  5. Muchísimas gracias. De ahora en adelante, al primero que diga que los ingleses son todos unos horteras sin estilo que dan verguenza ajena cuando van de vacaciones por España, le sacudiré con este artículo. Impreso mil veces y enrollado en forma de bate de beisból.

  6. Lo del barco de Vigo me ha recordado y los eslogans me ha recordado algo que pasó hace unos 25 también en Vigo.
    Derribaron un cine-teatro, el Tamberlick, que era el más antiguo de la ciudad para hacer edificios de viviendas y se anunciaban con:
    “próximo extreno viviendas de 2, 3 dormitorios…”
    “nos ha quedado de cine…”

    En fin …..

  7. Yo soy de un pueblo de al lado de Benidorm. A pesar de que se mantenía casi “virgen” de turismo (mi pueblo, no Benidorm), he tenido que soportar el embrutecimiento paulatino de la costa bajo el manido soniquete de “el desarrollo es riqueza”. Mi padre lo decía con la boca llena, el que llegó a la zona huyendo de una Andalucía pobre y sin trabajo. Para la generación de mi padre, el cambiar de un ámbito rural sin futuro a uno turístico y pleno de trabajo era “El Progreso” (con mayúsculas)

    Visto lo visto, lo exprimimos demasiado. Yo aun recuerdo los 80, cuando Benidorm era un destino “de postín”, con tiendas caras y alquileres de apartamentos en Agosto a precios inasumibles. Todo lleno de escandinavos y gente con dinero. Además, se respiraba una cierta tolerancia más desconocida en muchas partes de España, por aquello de la interacción con la gente del norte de Europa. Pero de ahí a convertirse en un destino repudiado por cualquiera con un poco de gusto no se tardó más de una década. No se cuanto tuvo que ver en esto el Sr. que da su nombre a cierta avenida, pero la caída libre de Benidorm coincide plenamente con su mandato en la alcaldía. Empezó la idea del más (más turistas, más hoteles, más barato); los touroperadores traían a la gente en autobuses, los descargaban a toda prisa y al aeropuerto a por el siguiente avión. Hablo de hordas de gente con poco dinero y ningún interés por la cultura del lugar. Gente que venía con el ánimo de comer poco y mal, beber muy barato y pasearse sin camiseta durante el día y la noche. Y rápidamente, el poco gusto que podía quedar en Benidorm se fue por la alcantarilla. Los pocos restaurantes decentes fueron sustituidos por decenas de hamburgueserías de franquicias mientras que los comercios “de siempre” fueron reemplazados por aquellos que abren todo el año y no respetan ni un sólo convenio de trabajo.

    Puedo decir con un cierto orgullo estúpido que Benidorm es un sitio que nunca me gustó. Ya de bien pequeño me enfurruñaba en casa para no tener que ir allí con mis padres. Pero lo que pasó entre 1995 y 2008, que fue cuando nos creímos que estábamos en la “Champions League” de la economía aun me genera una gran vergüenza que no se muy bien cómo gestionar.

  8. “Debajo del asfalto y los adoquines está la playa”…
    Podría ser un lema más de esta época en la que paletos de toda clase social, enriquecidos por la especulación y la burbuja dibujaron un paisaje vergonzoso por toda la piel de toro.
    Spain es el paraíso de las edificaciones cutres, de los pisos y de las casas horribles a modo de colmena soviética. No sé si hemos llegado tarde para expresar que estamos hartos de todas estas generaciones que han sepultado nuestros sueños y esperanzas debajo del cemento, mientras ellos tienen su caja de caudales a buen recaudo.
    No sólo hemos tenido unas élites empresariales y políticas ladronas: también son sumamente incultas, ignorantes, zafias y ostentosas. Demasiados caciques paletos y codiciosos, adalides del hormigón, reinando en un país que como se ha podido comprobar y a tenor de las miles y miles de monstruosidades urbanísticas, no tenía la educación ni la preparación para afrontar el desarrollo urbano.

  9. Solo estuve en Benidorm una vez. Fuimos 5 amigos, desde Vigo, en coche, allá por 1978-1979. Nos lo pasamos muy bien, pero lo recuerdo como un sitio mas bien feo o directamente horrible. Teniamos entre 18-20 años , y claro, a esa edad, con algo de pelas, coche, vacaciones y sin que nadie te conociese, se puede uno imaginar el desmadre. Creo que los 3-4 dias que estuvimos, todos muy pasados de vuelta. Risas, borracheras, ligoteo (sin resultados concretos) con algunas guiris, y de vuelta a casa, Recuerdo la playa como fea, quizás arena oscura, quizás no. Acostumbrados a las maravillosas playas gallegas, nada que ver. Hablo de la arena , no de la temperatura del agua.Esa es otra historia.

  10. La última vez que fui a Benidorm fue hace un par de años, ya bien mordida por la crisis y la política de tribunales y juzgados. Sólo puedo decir que es la cosa más decadente y venida a menos que he visto nunca en una ciudad española. Anclada en los noventa (eso no puede significar nada bueno), sin posibilidad de avanzar, y con legiones de turistas sexagenarios encantados con ese status quo.

  11. Me gustaría contestarle al sinvergüenza del tal Iñigo ese, pero creo que ni se lo merece, ahora bien, si de mi dependiera lo desterrada de España, estoy seguro que gracias al binestar que se creó el también comió….

    • 4 faltas de ortografía y sin argumentar ni justificar los motivos de sus insultos.
      Aunque claro, quizás Ud. crea que no hay relación alguna entre el volumen de los construido hasta el 2008, y la crisis actual.

  12. Posiblemente ni lo publiquéis a la izquierda no le interesa y a los vascos menos

  13. Miedo y asco en Las Vegas a la española.

  14. Parece que ahora esta de moda criticar Benidorm y para mi y muchos de mi zona era un lugar que ofrecia de todo lo que buscabamos .
    Diversion .Pero claro hay gente que venia a Benidorm con aires de grandeza y buscando una cultura veraniega elitista.
    Benidorm fue lo que fue y es lo que es y el que no le guste que no venga que nadie le ha llamado.

  15. Es que no aprendeis eh JD? ya no recordais la que liasteis con este articulo http://www.jotdown.es/2013/09/benidorm-el-turismo-antihipster/ de Kiko Llaneras ? ajajaj

    En fin, no estuve en Benidorm solo lo conozco por opiniones..osea que mi opinion no la puedo dar…no obstante ,no os engañeis gente de Benidorm, dicha ciudad se ha convertido en lo que es por quien la gestiono y permitio su decandencia (otras ciudades y otros sitios si la burbuja durara un poquito más pasaria lo mismo..)acosta de la ignorancia del resto del populacho…y engañandolo y lo peor de todo que de todo esto no se aprendio nada

    …que si que seguro que habra cosas positivas y lugares fuera de esa esencia rancia no lo niego…

    Un saludo

    PD: alguien por ahi arriba recomienda las fotos del crack de Martin Parr ….por aqui dejo el link http://www.magnumphotos.com/Catalogue/Martin-Parr/1997/SPAIN-Benidorm-1997-NN162686.html

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