Jot Down Cultural Magazine – Por qué me importa más un francés que un sirio

Por qué me importa más un francés que un sirio

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Fotografía: Baigal Byamba (CC)

Fotografía: Baigal Byamba (CC)

El pasado 22 de octubre, un soldado americano murió durante una operación de los Delta Force para liberar a setenta rehenes kurdos que el ISIS mantenía prisioneros en la ciudad de Hawija, al norte de Irak.

Lo primero que hice tras leer la noticia en El País fue buscar más información sobre el soldado en el New York Times. No encontré mucho. Supuse que, como es habitual en estos casos, su nombre no saldría a la luz hasta después de que los familiares fueran informados de su muerte por el Pentágono.

Supuse también que eso es lo que estaba ocurriendo en ese mismo momento. Imaginé a un emisario del ejército llamando a la puerta de una vivienda unifamiliar como las que he visto tantas veces en las películas. Pensé en la mujer del soldado. Quizá había recibido una llamada cariñosa de su marido poco antes de la misión. Ahora oía el timbre con un nudo en la garganta porque a-esta-hora-no-llama-nadie-a-la-puerta-y-eso-solo-puede-significar-una-cosa.

Pocas horas después leí en el Washington Post que el soldado se llamaba Joshua L. Wheeler, que tenía treinta y nueve años, que era de Roland, Oklahoma, y que era un Ranger. Que su misión no implicaba en principio entrar en combate directo con el enemigo. Que cuando las fuerzas peshmerga kurdas se vieron acorraladas por militantes del ISIS, su unidad decidió acudir en su ayuda. Que murió de un disparo y que tenía cuatro hijos. Los imaginé destruidos por la noticia y sentí pena por ellos.

Ese mismo día se publicó también la noticia de que doce personas, tres de ellas médicos, habían muerto en un hospital sirio durante un bombardeo de la aviación rusa.

Leí el titular de la noticia y pasé la página sin leer el resto del texto. Olvidé a los doce muertos en unos pocos segundos. De hecho, he tenido que buscar la noticia en Google para escribir este artículo porque ni siquiera recordaba los detalles exactos.

Los doce muertos podrían haber sido ochocientos mil tutsis o un millón de indonesios. Al soldado americano le dediqué varias horas de mi vida y unas cuantas fabulaciones sentimentaloides y a los doce sirios, apenas unos segundos.

Si los seres humanos fuéramos robots, lo anterior sería incomprensible. Doce muertos son, objetivamente, un hecho doce veces más grave, más triste y más impactante que un solo muerto.

Pero no lo somos. No es racismo. No es imperialismo. No es falta de empatía. No es nada de todo eso. Se llama el kilómetro sentimental y es algo que se aprende la primera semana del primer trimestre del primer curso de periodismo. El interés por un hecho cualquiera es inversamente proporcional a la distancia que nos separa de la víctima. A mayor distancia, menor interés.

Esa distancia puede ser geográfica, pero también cultural. Yo, blanco, barcelonés, ateo, clase media y periodista, tengo más en común con un tipo cualquiera de Nueva York que con un marroquí de Rabat. Aunque del primero me separen ocho mil kilómetros y del segundo, poco más de mil.

El kilómetro sentimental no es un juicio de valor sobre el diferente peso de los muertos. Tampoco nos dice cómo debería ser el mundo. Simplemente nos dice cómo es. Nadie nos ha manipulado desde las sombras de un búnker secreto enterrado bajo las rocas del Death Valley para que nos importe más un americano que un sirio. De hecho, el que ha sido manipulado es aquel al que le importa más un sirio que un americano. Porque lo natural, lo instintivo, es que nos importe más el segundo que el primero. Por la misma razón por la que nos importa más nuestro hijo que el de un amigo, el de nuestro amigo que el de un extraño, y el de un extraño de París que el de un extraño de Yemen.

Si la realidad fuera un dilema moral puro, desvinculado de cualquier contexto personal, yo no lo dudaría ni un segundo: prefiero que el tren atropelle a uno que a doce. ¿Deseo la muerte de miles de ballenas yubarta? Por supuesto que no. Si estuviera en mi mano evitar su muerte (y «estar en mi mano» no significa donar cinco euros cada tres meses) no dudaría en evitarla y publicitarlo luego en Twitter. Pero, ¿me importan realmente las ballenas yubarta? Si he de ser sincero, no. No he dejado de dormir ni una sola noche por las ballenas yubarta pero sí he pasado noches en vela por cosas mucho menos importantes en el esquema general de la realidad aunque infinitamente más importantes para mí, como la duda sobre si debería contestar al whatsapp de A ahora que ando viéndome con B.

Fotografía: Nicolas Auvray (CC)

Fotografía: Nicolas Auvray (CC)

Al kilómetro sentimental se añade un segundo factor. Una noticia es, por definición, algo que se sale de la rutina cotidiana. Es decir algo malo. Por eso un diario que solo publicara buenas noticias, como suelen pedir los niños cuando los adultos les incitan a jugar a arreglar el mundo, no duraría ni un solo segundo en la calle. Las buenas noticias que se publican en los medios, pongamos la del supuesto descubrimiento de un remedio contra el cáncer, no son más que colofones a malas noticias de mayor alcance. En el caso del ejemplo anterior, la evidencia de que cientos de miles de personas mueren cada año de cáncer sin que se pueda hacer mucho para evitarlo.

Y por eso más de ciento treinta muertos en París, donde los ciudadanos no suelen morir a docenas en atentados terroristas, es más noticia y recibe más atención que miles de muertos en Nigeria, donde esos muertos son rutina. La noticia en Nigeria no es que Boko Haram dispare contra la multitud en un mercado sino que no lo haga porque ha abandonado las armas.

Aún hay más. La acusación de que los medios occidentales no hablan de los muertos del Tercer Mundo es falsa. Sí lo hacen. Y, de hecho, a esos muertos se les dedica mucho más espacio del que les correspondería si los medios atendieran de forma estricta a los intereses de sus lectores. Claro que, si así fuera, todas las noticias hablarían del «House Water Watch Cooper» de Pablo Iglesias. Y por eso el periodismo intenta mantener un equilibrio entre aquellas noticias que deben y merecen ser contadas a pesar de que solo atraen el interés de una minoría de los lectores y aquellos pierdetiempos que interesan a la gran masa pero que nos podríamos ahorrar sin excesivos problemas.

Por no hablar de una segunda evidencia: los medios de prensa del Tercer Mundo también hablan más de sus muertos que de los nuestros. En la actualidad, solo algunas almas cándidas creen que existe algo así como un gen de la bondad, la equidad y la justicia universal en el ADN de los pobres y los marginados.

Los interesados en el tema pueden echarle un vistazo a la lista de universales humanos del antropólogo estadounidense Donald E. Brown. La lista recopila todos aquellos rasgos de la conducta y el lenguaje que son comunes a todos los seres humanos independientemente de su raza, edad, sexo, estatus económico, cultura o religión. Entre esos rasgos, para los que no se conoce excepción alguna, se encuentran los siguientes:

-Las armas.

-La prohibición del asesinato.

-Los celos sexuales

-El comercio.

-Las creencias falsas.

-La distinción entre los miembros del grupo y los extraños.

-Una mayor atención de las hembras por los hijos.

-La identidad colectiva.

-El miedo infantil a los extraños.

-La distinción entre parientes cercanos y lejanos.

-El nepotismo (la preferencia por los hijos propios y los parientes cercanos).

-La territorialidad.

-La distinción entre el «yo» y «el otro».

Un tercer factor. Un muerto resulta muy interesante pero diez millones no lo son tanto. Lo explican en este artículo, donde también se recuerda una frase de Teresa de Calcuta: «Si miro a la muchedumbre nunca haré nada; si miro a uno solo, sí». Stalin lo había dicho antes con bastante menos romanticismo: «Un muerto es una tragedia. Millones son una estadística».

Diferentes experimentos han demostrado que tendemos a donar más dinero si se nos dice que el beneficiario será un niño que se muere de hambre que si se nos dice que serán ocho. La proporción, por si a alguien le interesa conocerla, es de once dólares de media para un solo niño por cinco dólares de media para ocho niños.

Una segunda versión del experimento ofrecía a los participantes tres opciones:

1. Donar una cantidad voluntaria a una niña famélica de la que se enseñaba una foto.

2. Donar una cantidad voluntaria para «miles» de niños famélicos.

3. Donar una cantidad voluntaria para la niña de la foto, tras ser informados de la existencia de «miles» de niños famélicos como ella.

En el primer caso se donaron 2,25 $ de media. En el segundo, 1,15 $. En el tercero, 1,40 $.

La explicación es sencilla. Lo racional es concentrar recursos allí donde estos pueden ser aprovechados de forma eficiente y no tanto allí donde más se necesitan. Y nuestro interés, nuestra implicación emocional, no es más que un recurso limitado. De ahí que sintamos mayor interés por la matanza de París, donde la posibilidad de remediar la situación es mucho mayor (a través de nuestro voto por ejemplo), que por las matanzas de Siria, que escapan casi por completo de nuestro minúsculo radio de acción.

El cuarto y último factor. Una tragedia puntual (un terremoto que cause miles de víctimas, por ejemplo) es mucho más impactante que una tragedia continua (una guerra civil que vaya por su tercer año). Porque nadie, ni siquiera el individuo más concienciado y predispuesto del planeta, puede acarrear el peso del mundo sobre sus hombros durante más de unos pocos días. Y de ahí que las matanzas rutinarias, como las de Mali, Yemen o Siria, tiendan a pasar desapercibidas frente a aquellas otras a las que sí podemos dedicarles nuestra atención precisamente porque no la requieren a diario.

Acabo con el enlace a dos artículos. Este de Arcadi Espada y este de Daniel Rodríguez Herrera, en el que se puede leer el siguiente texto de Adam Smith, sacado de su Teoría de los sentimientos morales:

Supongamos que el gran imperio de China, con sus miríadas de habitantes, fuera engullido súbitamente por un terremoto, y consideremos cómo reaccionaría un hombre de humanidad en Europa que no tuviera ninguna clase de conexión con aquella parte del mundo al recibir inteligencia de esa terrible calamidad. En primer lugar, imagino, expresaría de manera inequívoca su tristeza por la desgracia de ese infeliz pueblo, haría muchas reflexiones melancólicas acerca de la precariedad de la vida humana y la vanidad de todas las labores del hombre, que pueden ser así aniquiladas en un instante. También entraría quizás, si fuese un hombre de especulación, en muchos razonamientos concernientes a los efectos que este desastre podría producir sobre el comercio en Europa, y sobre el comercio y el devenir del mundo en general. Y cuando toda esta excelente filosofía hubiese terminado, cuando todos estos humanitarios sentimientos hubiesen sido expresados suficientemente, continuaría con sus asuntos o sus placeres, tomando su reposo o su ocio con la misma calma y tranquilidad que hubiera tenido de no haber sucedido tal accidente. El desastre más frívolo que pudiera acaecerle ocasionaría una alteración más real. Si fuera a perder su dedo meñique mañana, no dormiría esta noche; pero, siempre que no pudiera verlos, roncaría con la más profunda seguridad tras la ruina de cien millones de sus semejantes.

A Adam Smith, en 2015, le llamarían trol. Pero Smith tan solo señalaba lo obvio: que a ti, querido lector, tampoco te importan un pimiento los refugiados sirios.

La buena noticia es que es mutuo.

159 comentarios

  1. Magnifico artículo. Sólo una puntualización sin importancia, no existen las ballenas yoruba, supongo que te referirías a las ballenas yubarta.
    Un saludo.

    • Probablemente esté hecho aposta para recalcar lo poco que le importan ;)

      Saludos.

    • Y además no hay 8.000 km. de Barcelona NuevaYor Ma o meno unos 6.000 km. Cristian hoy no das una, mi arma!

      • Hay más de 8 mil: todas las cifras que quieras dar, hasta el mismísimo infinito, si se quiere. Todo depende de por dónde o cómo vayas. La distancia mínima, esa sí que es invariable, objetivamente hablando.
        El artículo es tan bueno que lo de las ballenas yorubas parece metafórico. Pensé enseguida en una señora con sobrepeso pidiéndole a Eleguá…

  2. ¡Lapsus línguae! A esas me refería, gracias por la corrección.

    • Lapsus calami?

      • Pues más bien, sí.

        • Sinceramente esperaba que fueses el típico jovenzuelo motivao de 22 que dice las cosas sin demasiada reflexión pero con estilo. Ya encontré una foto.

          • Un drama, un verdadero drama lo suyo, pero se me ha roto un cigarro y me importa más eso que su opinión sobre el autor. Y espero que al autor también. Pobre de mí.

      • Si!! escritor…Lapsus calami. Los yorubas son una tribu amazónica. El articulo muy pero muy bueno. Compasión por el cercano y “me ne frega” el lejano. Horrible gente que somos. Pero así es la cosa.

  3. El artículo está muy bien, pero no acabo de entender el fetichismo del autor con los uniformes y los uniformados, visible en este y otros artículos.

  4. De acuerdo, a mi pesar

  5. ¿estás seguro de que tienes más en común con un estadounidense que con un norafricano, siendo catalán?

    • Y además esa identificación es “natural e instintiva”.

    • Supongo que dependerá de cada uno, pero en mi caso, estoy seguro, de sentirme menos extraño en una calle de Nueva York que en una de Marruecos.

  6. Estupenda explicación del racismo.

  7. Pingback: Por qué me importa más un francés que un sirio

  8. “que a ti, querido lector, tampoco te importan un pimiento los refugiados sirios.”
    Es una reflexión interesante.
    Y es una reflexión que también sirve para decir que:
    -El fútbol es mucho mas importante que nada (bueno, Star Wars, está ahí, ahí).
    -Que quién folla contra quién es superiormente y fundamentalmente mas importante que TODO.
    Así que digan adiós al periodismo.
    No nos importa lo que escriben. O como lo hacen. O lo que nos quieren contar.
    Solo nos importan las tetas.
    El pornhub y la próxima escena (triple anal) de tal actriz.
    Y luego no lloréis porqué “el periodismo se está muriendo”.
    A nadie le importa.
    Feliz hanukkah.

    • Leyendote me da la sensación de que el periodismo muere por falta de comprensión lectora. Porque el autor dice exactamente lo contrario de lo que le acusas de decir. Que algo nos importe más o menos no significa que sea más o menos importante. Y Campos explicita que lo que debemos hacer los periodistas es encontrar un equilibrio entre lo importante y lo que le importa a los lectores.

  9. Sí es racismo. Sí es imperialismo. Sí es falta de empatía. Sí es todo eso y se llama eurocentrismo. Menuda basura filofascista en Jot Down.

    Por cierto, esa cita no es de Stalin.

    • Suscribo totalmente. Menuda mierda de de miserable articulo. propagador de la indiferencia de los que no son capaces de ver mas alla de sus pezones.
      Patetico permitir publicar algo asi,..

      • Pero, ¿realmente les importa a ustedes, Joe, Edu, lo mismo lo que le pasa a su hijo que al de su vecino, y lo que le pasa al hijo de su vecino que al de uno que vive a dos manzanas y así sucesivamente? Deben sufrir mucho entonces. Todo el dolor del mundo clavado ahí en el costado desde que se levanta uno por la mañana. Y la culpabilidad, que esa es otra: no diga eurocentrismo, diga “euroculpabilismo”. Los occidentales tenemos la culpa de todo lo que pasa en el mundo y ya está. El autor del artículo, Edu, no propaga nada ni se congratula de nada. El lunes tendrá seguramente usted algún pequeño percance en el trabajo o algún desencuentro con un amigo y eso le producirá un malestar que no podrán borrar de su cabeza todos los refugiados sirios puestos en fila. ¿Es triste? No sé, pero es así.

      • Patético permitir publicar algo así? Según usted este artículo debería estar censurado? En serio? En serioooo? :D

    • Suscribo. Hay algo cínico y repelente en todo esto, Christian.

      • completamente de acuerdo con este comentario. Es una rticulo que intenta justificar nuestras miserias egocentricas occidentales..

        • Egocéntrico es pensar que son “miseria egocéntricas occidentales” presumiendo que a los Sirios/ Chinos/no-occidentales nos importamos mucho mas que ellos a nosotros…

          Y yo supongo que son igual de egocéntricos, y un Chino leyendo sobre un terremoto en China se preocupa mucho mas que si fuera el mismo terremoto en Argentina o Suecia.

          Saludos de Varsovia :)

    • yeah!

    • Eso es ridículo, cualquiera puede pensar diferente acerca de cualquier tragedia, él sólo explica porque psicológicamente tendemos a preocuparnos más por el país vecino que por el continente a 10000 Km de distancia. No tiene nada que ver con ”Imperialismo” o ”Eurocentrismo”. En mi opinión los comunistas son más intolerantes…

  10. «Porque lo natural, lo instintivo, es…»… anda pues que vamos a andar por la vida haciendo lo natural e instintivo sin mayor reflexión.

    Y sí, una noticia es lo que se sale de lo cotidiano, ¿no te jode que sea tan cotidiano que miles de sirios huyan aterrorizados de su propio país por las acciones de una panda de fanáticos? Bueno, veo que no, “no es natural ni instintivo”.

    No se trata de no mostrar solidaridad y compasión por las víctimas en Francia, de lo que se trata es de hacerlas extensivas hacia las víctimas en países que rara vez tienen puesto un reflector, porque en este mundo hay naciones y culturas que por desgracia, importan menos. En la medida que esto sea así, los propagadores del odio en cualquier latitud tendrán menos argumentos.

    Asumir como “normal” o “natural” que te importen más unos que otros es proclamar que estamos “destinados” a jodernos. Pero yo creo que si algo bueno puede llegar a tener el ser humano en la historia, es que si bien en un principio se ha limitado a cuidar solo de los suyos, con el tiempo su círculo de empatía ha ido creciendo.

    Todas las naciones modernas se construyeron apelando a eso. España es una construcción social “antinatural” pero en muchos aspectos positiva. Porque vuelvo tu argumento, lo “natural e instintivo” es que seamos una horda de no más de treinta primates, huyendo de los extraños o entrando en conflicto cada que nuestros caminos se cruzan.

    • Estoy de acuerdo, pero si ese mismo esfuerzo de empatía no se hace en todas las latitudes sino en una, esa latitud queda más debilitada, más “expuesta” que el resto.

      Gran artículo. Saludos desde la Meseta, ese ente abstracto que expolia a otras regiones.

      • ¿Y en qué medida ser empático con las víctimas en Siria de ISIS, DAESH, o como quieras llamarle, te deja te deja más “expuesto”?

        Por el contrario, incluso más allá de una posición ética, conviene hacerlo por puro pragmatismo. Las filas del fundamentalismo se acrecientan en mucho, gracias al rechazo y la indiferencia que experimentan muchos de estos inmigrantes por parte de las sociedades de Occidente.

        Son panfletos como el del señor Campos los que al “naturalizar” la indolencia, complementan a la perfección el discurso de aquellos fanáticos.

  11. Salva a las ballenas, tú que puedes.

  12. Creo que es un problema a combatir, este default setting del kilometro emocional. Mientras no sintamos que lo que le pasa a un sirio es tan importante como lo que pase a un europeo, esta situación se repetirá siempre.

  13. Pingback: La bandera siria | La Cibertaberna del Irlandés

  14. Muchísimas gracias.

  15. Iba a compartir el artículo en mi Facebook, pero he decidido no hacerlo para el final. Que me afecte más el atentado de París no quiere decir que no me importen un pimiento los refugiados sirios. Simplemente, afectan un poco menos.

  16. Admirable artículo. El veneno de estos tiempos es el sentimentalismo. Vela la verdad psíquica y es la coartada perfecta de los hipócritas. Esta es una reflexión moral que iré leyendo de vez en cuando, como cuando a los niños se les da el refuerzo de una vacuna.

  17. Campos da por hecho que el “kilómetro sentimental” es una cuestión innata, cuando es, en gran medida, una construcción. La educación y los medios, el relato nacionalista y el capitalista, entre otros factores, han colonizado nuestra mirada y han determinado nuestra identidad, de manera que un pobre periodista de Barcelona cree que se parece más a un ejecutivo catalán o neoyorkino que a un camarero de Madrid o a un periodista marroquí. Decidir si soy catalán o de clase obrera es una de las mil elecciones posibles que configuran quién creo que soy, qué voto y qué noticias me importan.

    Dice Mujica que no progresaremos hasta que sepamos vernos como especie.

    • Chorrada máxima. Si algo ha conseguido la civilización es ampliar el espacio de la tribu. Gracias a esas construcciones que desprecias la distancia sentimental se ha reducido enormemente para un montón de gente que en el estado de la naturaleza nos hubiese importado cero.

  18. Magnifica explicación de la deshumanización que inunda nuestra sociedad. Si alguien necesita explicaciones para tal lamentable comportamiento este artículo le despejará sus dudas y como bien dice el señor Smith puede seguir durmiendo y roncando plácidamente.
    Menos mal que existen personas en el mundo a las que les siguen importando otros seres humanos independientemente de la distancia a la que se encuentren

  19. Fuerte artículo mas malo, se ve que se quedo en primero de periodismo, ha sido incapaz de evolucionar de forma crítica, solo repite lo que un profesor le ha dicho. La realidad es una utopía pasada, los sentimientos de identificación son una construcción cultural instigadas por actores sociales y políticos, no por una asociación secreta de empresarios, sino por los intereses económicos de todos los empresarios . Creer que calcas la realidad es alimentarla, esto no es una norma, las mierdas de dogmas del periodismo son una losa terrible. Evoluciona, porfavor.

  20. Pingback: El milímetro sentimental | Quince Días Hábiles

  21. En el artículo se mezcla la cercanía sentimental con la mayor o menor identificación con personas de distintos entornos. Es normal, lógico y aceptable que te importe más lo que le sucede a alguien a quien tienes afecto, pero este no existe con el ranger americano, que es un perfecto extraño, como lo es un sirio. En este caso, si te afecta más es porque te ves más reflejado en él por una serie de identidades de distinta índole. Eso, y no el afecto ni lo sentimental, que no existen en absoluto, es lo que hace que te preocupe e interese más lo que pueda sucederle. Por tanto, se trata de una solidaridad egoísta, éticamente cuestionable, porque nace de verte más en su situación que en la de un sirio. Se parece más a ti, podrías ser tú en cierta manera y eso hace que te importe más.

    • Es ud. un hijo de la publicidad y los colorines.

      Se identifica más con el Ranger (un asesino profesional al fin y al cabo) que con los doctores sirios, porque en su cabeza, y solamente en su cabeza, su vida tiene mas que ver con la de un Ranger americano que con la de un doctor sirio.

      Una mayor cobertura mediática + un poco de fango cerebral pueden llevar a este tipo de conclusiones.

      Lo malo no es que Ud, un hombre medianamente preparado aparantemente, escriba esto en busca de clicks calientes, pues parece claro que no se termina de creer lo que escribe. Lo malo es que algún distraído de cabeza liviana entre aquí y termine de afirmar ideas erróneas que le estuvieran rondando.

      ¿Ud. como cree que es la vida de un doctor sirio?

  22. Magnífico artículo. Muy interesante. Pero concuerdo como el q dijo más arriba. No es que no me importe la vida de un sirio, me importa menos.

  23. Los anarcoindividualistas se acercan al fascismo. La gracia es que se creen que defienden la libertad y con el expediente de aportar nociones científicas y verborrea filosófica ejercen una prepotencia intelectual.

    Pero si me apuran, casi podría darle la razón: a mí me importa más cualquier persona desconocida que me cruce por la calle que un individualista medio-culto conocido.

    “Yo, blanco, barcelonés, ateo, clase media y periodista, tengo más en común con un tipo cualquiera de Nueva York que con un marroquí de Rabat. Aunque del primero me separen ocho mil kilómetros y del segundo, poco más de mil.”

    Será pedante el tío. Da por supuesto que el marroquí es creyente y pobre y que todos los neoyorquinos son de Mad Men.

    En el fondo, CC da penita, es un poco patético. Su complejo de inferioridad social es poderoso.

    Lo han dicho más arriba, basura filofascista.

  24. Homo sum, humani nihil a me alienum puto.

  25. Pensar todavía que lo que pasa en siria es muy lejano, que no afecta nuestras vidas es realmente estar muy desconectado, quizás demasiado encerrado en el kilometro sentimental ese. Hace falta que una bomba caiga dentro de tu kilómetro sentimental para que reacciones, ya no sentimentalmente, sino racionalmente, con el fin de solucionar el problema? Es tu problema entonces diferente o igual al de los sirios? Puede ayudarte estar informado sobre lo que acontece en Siria (filtrando los titulares sentimentalistas y el periodismo comprado o simplemente barato, claro) a solucionar los problemas que tienes dentro de tu kilometro? En fin, bastante flojete como argumento. Aun así, como provocación, sí que me ha gustado el artículo. Leo que a todos nos ha hecho pensar sobre ese ‘nosotros’.

  26. No estoy de acuerdo con lo que dice señor Cristian, pero le comprendo. No es usted una persona, ya es un periodista.

  27. Creo que la afinidad cultural y la proximidad influyen, pero el factor principal es que valoramos más a los que más nos aportan, sean individuos, ciudades o países. Si muere un músico al que admiro, sea estadounidense, español o senegalés, lo sentiré mucho más que si muere un vecino del que apenas se nada. Si ocurre un terremoto en Japón, lo sentimos más que si ocurre en Irán, porque Japón aporta mucho más al mundo que Irán en todos los aspectos. Si hay un atentado en París lo sentiremos más que si lo hay en Bombay, porque la cantidad de artistas, escritores, científicos, etc. parisinos que nos han aportado cosas es mucho mayor que la de Bombay. La aportación de Estados Unidos al mundo es tan descomunal que es inevitable que nos afecte lo que les sucede a ellos. Recuerdo que hace unos años fue noticia destacada que un niño norteamericano había violado a una niña. Se habló de lo mal que estaba Estados Unidos, de la decadencia de la civilización… A los pocos días sucedió lo mismo en mi barrio y no fue noticia ni en los periódicos locales. Puede ser duro aceptarlo, pero hay individuos y grupos humanos que valen más que otros.

  28. UNA PREGUNTA ¿para que suelta el rollo de la capacidad de empatizar, de buscar descomponer como nos afectan las noticias y todo ese rollo vacío? … si lo que quería decir es “El kilómetro sentimental no es un juicio de valor sobre el diferente peso de los muertos. Tampoco nos dice cómo debería ser el mundo. Simplemente nos dice cómo es. Nadie nos ha manipulado desde las sombras de un búnker secreto enterrado bajo las rocas del Death Valley para que nos importe más un americano que un sirio. De hecho, el que ha sido manipulado es aquel al que le importa más un sirio que un americano. Porque lo natural, lo instintivo, es que nos importe más el segundo que el primero.” lo natural, conforme estan las cosas, es que usted escriba esta basura y que yo la lea.

  29. Hombre, eso es falta de empatía. Otra cosa es que nuestra empatía tenga sus limitaciones y sus lógicas (el km sentimental), pero esa regla inversa de lo que habla es de nuestra capacidad para empatizar.

  30. Que el “kilómetro sentimental” es un fenómeno es algo obvio. Ahora, que el autor deje de satisfacerse con que el asunto tenga nombre. Que aquí no está reflexionando sobre causas, funcionamiento y responsabilidades éticas. Que nombre también tiene la ira y no por eso me da carta blanca para valerme de ella.
    ‘«Porque lo natural, lo instintivo, es…»… anda pues que vamos a andar por la vida haciendo lo natural e instintivo sin mayor reflexión’, escribe un comentario de arriba. Ahí te queda el asunto.

  31. Me gusta el artículo porque genera debate. Ahora, siendo periodista, decir que nadie nos ha manipulado para que nos importe mas un soldado americano que un sirio es de una ingenuidad pelogrosa. Mire Ud si habra sido buena la manipulación que ni siquiera la distingue. O no quiere reconocerla. Cultural, política y mediaticamente estamos manipulados para que nos importen ciertas cosas y no otras.

  32. Creo que estás publicaciones habría que tomarlas como una simple expresión de la incontinencia cerebral de algún “periodista”, que intenta agoviarnos con tantos ejemplos y citas bibliográficas para que racionalicemos el racismo y la indiferencia, de la que no es capaz de reconocer como su propia opinión. No me agrada que intente reflejar el pensamiento de la sociedad a la cree que representa. Me pregunto cual es el limite de una opinión, poseemos una libertad de expresión que nos permitiría hasta justificar el nazismo. Creo que el periodismo conlleva una responsabilidad de las que mucho de los que lo ejercen carecen.

  33. Casi me la pegas entre tan excelsa palabrería. Pero quizás ahí está el problema, en darle mucha importancia a lo poco que aprendemos en la carrera de periodismo, y darle muy poca a lo mucho que queremos cambiar el mundo antes de ponernos a estudiarla.
    “El kilómetro sentimental” nos lo hemos inventado para justificar lo injustificable, y creernos que por hacer paralelismos con las ballenas solucionamos dilemas humano-periodísticos. Nadie niega que lo que nos pilla más cerca sentimentalmente, consigue un mayor nivel de atención por nuestra parte. Tampoco nadie niega que resulta más llamativo que mueran 200 personas en París que en Yemen, pero darnos un baño de autocomplacencia hablando de que lo normal, lo natural, lo instintivo, es que los sirios nos den igual, me resulta realmente cobarde.
    Que si, que a lo mejor en la carrera de periodismo tragamos con la actualidad de un periodismo dependiente a más no poder de una financiación económica que sólo es capaz de proporcionar una gran audiencia, pero eso no significa que esté bien. Que no dé dinero, es decir, que no tenga audiencia, no implica que no sea importante. “Claro, fíjate, conseguimos un equilibrio entre las noticias relevantes y las que la gente quiere ver, leer o escuchar, somos cojonudos”.
    Bajo esa misma vara de medir, Sálvame Deluxe es lo que debemos ver cada viernes por la noche, y Mujeres y Hombres y Viceversa es lo que debe acompañar cada uno de nuestros aperitivos.
    Que no, que me niego, que el periodismo es mucho más que lo que tú me quieres contar, que hay gente que lucha por lo que importa. Que a mucha gente le preocupa la situación en Siria y que porque la mayoría de la gente pida Asunta y José Bretón en los noticiarios, tu argumento no es más válido.
    Nunca te había leído, llevabas buen camino y te perdiste en decirme lo que realmente me importa y lo que no.
    Mi humilde opinión.

  34. Otra gracia del efebo periodista: la pretendida superioridad moral, que sortea la hipocresía de los izquierdistas porque estos se preocupan de quienes no comparten nacionalidad, entorno o etnia. Y pone de ejemplo al pestilente Arcadi Espada, un infatuado que emite fatwas españolas y neoliberales.

  35. El comienzo del artículo me enganchó por el uso que hacía del lenguaje para expresar un dilema que a mí personalmente me sobrevino cuando supe lo de los atentados. He vivido muchos años en Francia, soy española medio francesa (de corazón) y hay dos cosas que me preocupan al final del artículo: El autor parece culto y está muy bien escrito, pero hay dos frases que chirrían en mi mente y son las referencias al paralelismo entre el catalán-blanco parecido al americano, y el de que las gente queda afectada por un acontecimiento en función de la capacidad que tenga de acción para cambiarlo, mencionando incluso el voto.

    A lo primero te diría que hay muchos americanos negros, franceses de origen magrebí tan poco o mucho parecido con nuestra cultura, pero por los que seguro que lloramos tú y yo delante de las noticias el mes pasado. Cuando facebook ofreció la oportunidad de poner la foto de perfil con el fondo de la bandera francesa, me ví tentada, estaba encendida, adoraba más que nunca París y mis amigos y quería poner la bandera…pero me dí cuenta de que entonces participaría en el juego mediático por el que se terminan manipulando los sentimientos de la gente. Si me hubieran ofrecido la bandera de cada país que es afectado por una injusticia o acto terrorista, lo hubiera adoptado, pero no es así. Y al final, somos una corriente de ovejas y los sentimientos en grupo son mucho más potentes que los individuales. Estoy de acuerdo con la fórmula kilométrica y cultural, pero ojo, hoy en día ambas están mezcladas y lo que creo que en realidad nos impacta es el hecho de que ns pueda pasar a nosotros. Muchos catalanes van a París, pero pocos a Nigeria. Cuando piensas en el soldado americano, piensas en las películas que has visto siempre, con las que has crecido y eso, de un modo u otro, es fruto de algo programado. Si hubiéramos visto tantas películas asiáticas ( si las hubiera, para empezar) como americanas, seguro que cada vez que oyéramos una noticia de que un niño murió en un mercado por culpa de unos desalmados ,seguro que también reflexionarías unas horas porque en esa imagen concentrarías todas las personas de ese país que aprecias.
    La segunda preocupación es que podemos cambiar algo con el voto, refiriéndote a Paris…sinceramente ése es el argumento de Le Pen…no digo que no podamos evitarlo, pero para eso nuestra cultura tiene que dejar el cinismo a parte y las invitaciones a jeques, financiaciones de gobiernos oscuros, venta de armas, etc…
    De todos modos gracias por la reflexión, aunque no la comparto, me ha hecho reflexionar :)

  36. Los comentarios a este artículo son la prueba de que tiene en el fondo tiene razón. Ahora es Siria, antes fue Libia, Iraq, etc. ¿Qué tienen en común esos conflictos? Que uno de los bandos en conflicto somos nosotros, o más bien los que nosotros percibimos como nuestro rival ideológico. Porque no nos engañemos, salvo a cuatro casos puntuales, en el fondo los muertos que no son nuestros nos importan una mierda, lo que nos importa es cómo podemos utilizarlos en nuestro beneficio. Nunca he visto manifestaciones ni campañas de Facebook o de twitter en favor de las víctimas de las guerras en Chechenia, ni de las víctimas de los escuadrones de la muerte en Guatemala o de los Tigres tamiles en Sri Lanka… (creo que no es necesario seguir enumerando tragedias aleatorias). ¿Por qué? Repito, porque en el fondo os (nos) importan una mierda. Si realmente estuviésemos concienciados y realmente tuviésemos la voluntad de hacer algo o cambiar las cosas nos iríamos todos a vivir 50 años en una choza de Uganda como muchos misioneros, o nos organizaríamos en grupos de vengadores por la justicia, vagando eternamente de guerra en guerra para defender a los más débiles, e incluso, llevándolo al extremo de lo realmente factible, nos iríamos a Lesbos a comprarnos una barca y patrullar la costa para rescatar al próximo Aylan en lugar de lamentarnos y poner frases bonitas en nuestro muro de Facebook. Pero no lo vamos a hacer. Yo no lo voy a hacer y vosotros tampoco lo vais a hacer. Os indignaréis, pensando que el autor, o yo, o cualquiera que discrepa es la reencarnación de Hitler, os daréis una palmadita en la espalda pensando lo fantástico que sería el mundo si todos fuesen como vosotros y a continuación volveréis a vuestra vida cotidiana en la que no le dais limosna a todos los mendigos que os cruzáis, os preocuparán problemas gravísimos como dónde encontrar los gin tonics más baratos, o lo caro que está ir al cine desde que han subido el IVA, os fumaréis cuatro porros, veréis el siguiente capítulo de Walking Dead, os haréis una paja ( o lo que proceda) y el domingo por la mañana describiréis con pelos y señales la que juraréis que es la última resaca de vuestra vida.

    Porque queridos amigos, lo realmente jodido de ser un “concienciado” y tener motivos para subirse en el peldaño más alto de la superioridad moral es que hay que hacerlo todos los días a todas horas.

    • No te vayas a los extremos, si no ves que hay un término medio entre “me importa una mierda” y “me voy de misionero a África” creo que tienes un problema muy gordo.

  37. Mas que la cantidad de defuntos, lo importante es el motivo de su muerte. Mientras que los 12 que murieron lo hicieron en su tierra, el otro lo hizo por estar invadiendo una tierra extranjera.

    Entretanto, la hipocresía siempre:
    1 – Inventa términos técnicos para justificarse, y aqui este se llama “kilómetro sentimental”.
    2 – Dice que no está sola en sus creencias, que de hecho estas existen en todos, pero que solo ella tiene coraje para confesarlas
    3 – Justifica sus actos con una extensa verborrea a ver si a base de cansancio vence

    Como se puede ver, las 3 características estan presentes en esta basura de texto.

  38. Yo no le dedico ni medio segundo a un americano y menos a un soldado, no es un civil, punto. Lo siento mucho pero su elección. Ningunan empatía.

  39. Creo que el error del artículo es haber mezclado tipos de argumentos y, quizá porque ha primado la profesión del autor, priorizar aquellos que se refieren al interés periodístico. Después de los atentados de Paris, y ante la pregunta difundida por miles de personas de porqué importaban más ciento y pico muertos en Paris que decenas de miles en conflictos armados o atentados, como si fuese una indignidad, hubo decenas de artículos que lo explicaron, pero argumentando desde la psicología y la naturaleza humana. Es absolutamente normal sentir más y empatizar más con lo cercano, abarcando cercano a muchas dimensiones. Es lo normal y lo sano psicológicamente. Quien quiera corroborar esta idea tiene a su disposición toda la literatura académica que quiera.

    Lo realmente chusco es que también es explicable psicológicamente el rechazo manifestado a la última frase del artículo, incluso por aquellos que dicen estar de acuerdo con el contenido y la última frase, simplemente, lo resume. Si se ha hecho intencionadamente, para comprobar las esperables reacciones de incongruente desacuerdo, me quito el sombrero. Si no es así, también ha sido divertido comprobarlo.

  40. Para los que expresan que si es racismo nuestra diferente intensidad de conmoción según los muertos o que en todo caso se trata de eurocentrismo, ¿ habéis leído alguna ves un periodico africano o del extremo oriente ?. Tratan nuestros muertos como nosotros tratamos a los suyos, los europeos no les importamos mucho, hablan de lo suyo, creo el 11M en algunos periodicos llegó a ser una noticia de pequeño recuadro en la cuarta pagina.

    • Que?? Acaso has leído un periodico de Oriente o has visto las noticias?? Cuanto os gusta hablar sin comprobar…

  41. Cierto es que en principio nos importan menos las cosas que ocurren al margen de nuestro día a día que las que ocurren en nuestra propia casa, por dispares que sean en cuanto a magnitud; pero de eso a afirmar que no nos importan los refugiados sirios, hay una gran diferencia. En mi opinión lo que pasa es que nos resulta más cómodo no pensar en ellos, no dedicarles ni un segundo de atención no vaya a ser que nos demos cuenta de que tienemos una obligación moral hacia ellos, al igual que la tienemos hacia todo el resto del prójimo. En realidad vivimos en un mundo muy limitado, los efectos de nuestros actos tienen consecuencias más allá de la distancia. Alguien te dice “gracias” en los comentarios a este artículo. ¿será por que le has hecho sentir que no tiene responsabilidad hacia los refugiados sirios y se ha sentido aliviado por eso?
    ¿Que clase de humanidad es esta? ¿vas a justificar la indiferencia hacia miles de personas inocentes que sufren día a día las consecuencias de nuestro modo de vida? venga ya! No te importarán a ti, pero no hables en mi nombre.

  42. Un ejemplo simple; supongamos, por un momento, que se produce un incendio en un bloque de pisos de nuestra plaza, en el bloque de pisos en que vive nuestro vecino al que vemos a diario salir a comprar el periódico. Casi seguro que la inmensa mayoría de nosotros saldríamos, al menos al balcón, a ver qué ha pasado, fastidiados por lo que ha pasado, viendo si podemos ayudar, etc…
    Ahora supongamos que el incendio se produce en una casa del centro de la ciudad, a 15 km de la nuestra y que nos enteramos porque estamos escuchando la radio. ¿Saldríamos? Obvio: no.
    Ello, como bien dice el artículo, no implica que quisiéramos que se produjera un incendio en el centro de la ciudad.
    El que no entienda esto debería leer varios libros, primero, sobre lógica elemental. Segundo sobre la vida en general.

  43. La coartada moral que elaboras para tu cinismo se te desmontaría fácilmente si fueras una temporada a vivir fuera de tu zona de confort. Este posicionamiento solo perpetua la noción dualista de “ellos y nosotros” mediante un fascismo encubierto.

  44. La reflexión es interesante, pero tiene un punto débil: el “kilómetro sentimental” siempre está cerca de Europa y Estados Unidos, y nunca en América Latina, África o Asia, incluso para sus ciudadanos.

    Con esto quiero decir: para un chino, para un indio, para un peruano o para un keniata, informativamente también ocupa más tiempo la muerte de un estadounidense, un francés o un alemán que la de ciudadanos del país de al lado con quienes tienen mucho más en común.

    No solo eso, sino que aquellos acontecimientos que suceden en Europa o Estados Unidos tienen mucha más capacidad de convertirse en “históricos”, de ser recordados año tras año y de marcar la agenda en todo el mundo. Puede que a un español le importe más la vida de un francés, como sucedió en los atentados de París; pero el hecho es que a pesar de la distancia geográfica y cultural, esa noticia también impactó más en Egipto, Turquía, Irán o Rusia, que pueden tener más afinidades culturales o sentirse más cerca de los refugiados sirios.

    Todo esto tiene que ver con el dominio económico, cultural e informativo de Estados Unidos y Europa. Francia, por ejemplo, tiene mucha más altura política, peso económico e influencia cultural para, después de los atentados de París, ir por todo el mundo resaltando la importancia de luchar contra el terrorismo. Éste no es por supuesto el único elemento a tener en cuenta en esas diferencias informativas, pero sí es uno de los más importantes.

    O dicho de otra forma: la cuestión no es tanto por qué a un español le importa más la muerte de un francés que de cinco sirios; sino por qué a nivel global, en todo el mundo, a las víctimas de París se les ha dado más importancia que a las de Siria o Libia.

    • Hispanoamérica sí que está bastante más cercana sentimentalmente. De ahí que se hable mucho de Venezuela y Cuba y no de Corea del Norte, objetivamente la peor tiranía actual.

      • De Arabia Saudí, el paraíso de los primos de nuestros reyes y el lugar donde se busca a su modo el propio bienestar, Morenés dixit, esa sí que está cerca, ¿eh?

      • Sí, es una cuestión de sentimientos, se habla mucho de Venezuela y Cuba pero prácticamente nada de México, con sus miles de muertos al año, porque a Venezuela y Cuba les tenemos más cariño que a México y son más latinoamericanos… No tiene nada que ver con la política española. Qué periodistas tenemos en este país, Dios mío.

  45. El autor no entiende que es su “incorporación armada” (España, Europa y la OTAN) y los “sentimientos” que esta proyecta a través de sus medios y que de él requiere la causa de lo que describe. Mantener otra opinión, sería contradictorio con mantener que los muertos del ISIS le parecen igual que los de los rangers o los parisienses, algo que es imposible de sostener en nuestro entorno.
    Sucede que no tiene conciencia de la realidad “virtual” del arma -a la que él está ineludiblemente vinculado- que no solo mata sino que proyecta su violencia “virtualmente”, amenazando, con la que él se posiciona, en la que el mismo se encuentra como incorporado (e inconscientemente, tal como nos muestra) y de la que participa.
    Si los seres humanos nos uniéramos, simplemente conviviéramos todo ese discurso no tendría sentido, convivir sería que no habría ni ejércitos, ni siquiera uno (¿cómo podría haber uno sin oponente?) ni se permitiría hacer o tener una simple arma, ¿cómo podríamos admitir hacer o tener objetos para matar? mientras que divididos en unidades armadas como ahora el arma es la producción suprema humana en todo tiempo y lugar….

  46. Lamentable artículo con ínfulas (pseudo)filosóficas. Sentirse “más cerca” de un estadounidense que de un sirio es un claro ejemplo de racismo, imperialismo y xenofobia, por mucho que lo disfraces con excusas patafísicas. Y si ese “kilómetro sentimental” es lo que aprendéis en las escuelas de periodismo, empiezo a entender el cariz que está tomado la prensa ultimemente: basura disfrazada con sofismas y precisos ejercicios de obsceno cinismo. En fin.

  47. Estimado Cristian. Inteligentes reflexiones muy interesantes, con un pequeño derroche de rusofobia, por otro lado. En el periodismo existe la agenda setting que configura la elección de los hechos informativos. Los periodistas olvidan hechos y racalcan otros. Todos nos llevamos las manos a la cabeza con el bombardeo de las tropas occidentales al hospital que quedó hecho trizas y en el que murieron tantas personas, pero siempre es más evocador en Occidente hablar de otros bombardeos ya que si los hacen los rusos para salvar a un país democrático de unos rebeldes yihadistas armados por Occidente siempre es más alentador para las conciencias occidentales de cara a olvidar que sus gobiernos y empresas son los culpables de un éxodo de millones de sirios por el terror yihadista sufragado por Occidente. Cuando se trata de.explicar y robar las riquezas de un país todo vale en el periodismo de cloacas. Arcadi Espada es un buen ejemplo de ese periodismo, y bien le vendría leer tus excelentes reflexiones…

  48. Como periodista te debería dar vergüenza publicar esto.

  49. Cristian Campos como siempre brillante llevando el agua a su molino. Ruego pierdan 30 segundos de su tiempo en esta imagen de la genial página web cinismoilustrado.com donde explica lo mismo de forma mucho más sencilla:

    http://cinismoilustrado.com/image/117609140948

    PS.Yo no tengo nada que ver con cinismo ilustrado. Que más quisiera.

  50. Como tu dices y yo matizo, y me voy a ese ultimo parrafo de Smith, si no lo ve o lo que se suele decir “porque no esta en mi mano” no lo quiere ver.

    Ninguno somos perfectos y hay factores que explican muchas cosas, pero “lo que puedes cambiar con tu voto” o cualquier otra respuesta racional o emocional es mucho mas de lo que cambiaras si decides no ya “no ver” sino no mirar.

  51. Articulo interesante por la polémica que suscita.. Identifica, de forma algo confusa, la conducta humana con el interés periodístico por explotarla, Es obvio que nos interesa mas lo propio / próximo que lo ajeno / lejano. En la África primitiva robaban asesinaban y hasta se comían a los que pertenecían a la tribu colindante. Siglos después llegó el cristianismo con un discurso antagónico: “ama a tu prójimo como a ti mismo” y ciertamente tuvo un gran éxito en todo el mundo. La civilización, la cultura, (ya lo dijo Froid) consiste en, mediante un proceso reflexivo, racional e inteligente, reprimir ciertos instintos básicos en aras de la convivencia, de la armonía, de la paz. El fascismo en buena medida es una vuelta a la barbarie, pero contando con grandes recursos y métodos mucho mas sofisticados y eficientes. Que te importen los sirios tanto como los franceses no es sentimentalismo ni hipocresía, es simplemente inteligencia.

  52. Cristian,

    No es el kilómetro sentimental, ni nada parecido. Y se puede demostrar con bastante facilidad. Dices haber imaginado la situación del soldado americano. Tienes imágenes en la cabeza una vivienda unifamiliar, de esas de madera que aparecen en las películas ¿no?. Con un emisario, del que es muy probable que también haya una clara visión. Incluso el mensaje en sí, puede estar más o menos claro en nuestras mentes. Sabes lo que es un Ranger, la pinta que tienen y lo que hacen. Incluso tendrás una idea bastante aproximada de sus vida en casa, de sus gustos deportivos o del bar que frecuenta. En definitiva, tiene una composición de lugar muy acertada de la escena. No hay duda sobre esto. Y esto es consecuencia de esa cercanía emocional ¿no? Cercanía evidentemente no compartida con los sirios.

    Sin embargo…

    En ese kilómetro sentimental, se encontrará España y lo que ocurre en ella. ¿No es así?

    Por favor, en ese caso, hazte estas preguntas:

    -¿Podrías decirnos cuál es la escena que se desarrolla en tu cabeza si intercambiamos al militar estadounidense por uno español?

    -¿Sabrías decir cuál es el protocolo habitual para informar a la familia? ¿Teléfono, visita oficial, correo, medios… nada? Si es una visita, ¿Acude un militar o un civil? Si va el militar ¿Qué grado, qué tipo de uniforme?

    -¿Dónde viven los militares españoles? ¿Cómo son sus residencias privadas o si viven en algún tipo de acuartelamiento o similar? ¿Su representación es tan detallada como la del otro lado del Atlántico?

    -Si te digo, por ejemplo, que el caído pertenece al Regimiento “Soria” número 9, ¿Tendrías una imagen tan clara como la del Ranger?

    -¿Cuál sería el equivalente de un Ranger en el ejército español? ¿Qué uniforme o armas llevan? ¿Algún distintivo?

    ¿Cómo imaginas el entorno del fallecido? ¿Bares, familia, amigos, entretenimientos… incluso cómo habla o cómo se mueve? ¿Es una composición prolija y minuciosa o es algo más genérico?

    Si, honestamente, no tienes una imagen ni remotamente tan clara como la del Ranger es porque todo esto no se debe a ese “Kilómetro sentimental”. O, en todo caso, porque tu kilómetro no es tuyo, es el de otras personas y otra sociedad. Una que produce la mayoría de los películas, artículos, series, música… etc. etc. Es así de sencillo

    Dices:

    “El interés por un hecho cualquiera es inversamente proporcional a la distancia que nos separa de la víctima. A mayor distancia, menor interés.”

    ¿Estás completamente seguro?

    • Me sangran las manos de aplaudirte.

    • Has escrito el comentario que yo iba a hacer, y además mucho mejor que lo que yo hubiera hecho.
      Me parece evidente que esa mayor cercanía con unos que con otros es puramente ideológica, no tiene nada de natural.
      De natural en el ser humano deben quedar algunas erecciones nocturnas y poco más.
      Cristian no parece darse cuenta de que toda esa cercanía con el soldado americano lo es en realidad con la imagen del soldado americano que ha comprado. Un día conocerá a un sirio y se le derrumbará el sombrajo.
      Los medios de comunicación, el cine, la literatura…. No es “lo natural”. Y no digo que eso tenga nada de “malo”, solo que no es “verdad”.

    • Lo has clavado.

    • Una argumentación muy prolija para quedarte mirando el dedo, Stefan. La distancia no tiene por qué ser geográfica. Es, ya se ha dicho, sentimental. Y claro que nos duele más si muere un soldado español que uno yanqui, aunque hayamos visto una docena de veces “Salvar al soldado Ryan”.

  53. Felicidades. Me parece un gran artículo.

  54. ¿Pero por qué a la gente le preocupan más los perritos y los gatitos que sufren que los mendigos? ¿Acaso nos identificamos más con ellos que con una persona?

    Por otra parte, entiendo lo de sentirte más estadounidense que marroquí (en ciertas partes de España), pero en Estados Unidos y en países del norte de Europa somos lo mismo que hondureños o guatemaltecos. ¿Hasta qué punto es recíproco esto del kilómetro sentimental?

    Yo creo que estamos insensibilizados y en nuestra burbuja. Y se está bien. No nos gusta lo feo de verdad y tampoco hay que buscar excusas para decir que a lo mejor estamos pensando inconscientemente que hay personas de primer, segundo y tercer nivel e incluso gente que no llega a categoría de personas. Nos asusta pensar que podemos llegar a ser monstruos.

    Si no lo queréis llamar racismo, lo llamamos de otra manera. Pero vamos, no pongáis ‘blanco’ si vais a EEUU, poned ‘hispano’.

    • No sé qué es más detestable y falso: Cercanía (mental) a Marruecos, dependiendo de la parte de España¿?. O lo de que somos lo mismo que los hondureños. Es un tópico imbécil y manido, y es falso. Ni el gringo más analfabeto piensa eso

      • Desde luego que hay partes de España que son más Marruecos que Estados Unidos. Incluso muchos barrios que están a diez minutos andando del centro de grandes ciudades españolas. No sé si usted lo ha tomado de forma negativa. España es muy diversa y Marruecos también, y en muchos barrios se juntan.

        Por otra parte, no hay que engañarse. Los suecos y americanos no nos ven como si fuéramos ingleses o alemanes. Saben que España no es Honduras, pero el concepto de ‘persona blanca’ que tienen allí es muy diferente al que tenemos aquí.

        En resumen, lo que me resultaba curioso es cómo nos creemos cercanos a gente a la que no le somos cercanos.

  55. que seres tan raros todos ustedes, el sr cristian escribio sobre lo que el piensa sin juzgar a nadie y ustedes lo unico que se les ocurre es comparar ese pensamiento(que para mi es valido) con lo que ustedes piensan (que tambien podria ser valido) y de ahi se largan a despotricar como burros chiquitos.

  56. Sí, pero no.
    Lo siento. Me preocupó mas saber que cuando había un grupo de periodistas asesinados em París todo el mundo se solidarizó ( por lo menos algunos jefes de estado y gobierno ). Nadie se preocupó de las muertes, allá por el mismo tiempo, de medio centenar (de cristianos) en un país que lo llamaron Nigeria.
    No consigo dar respuesta a este sentimiento mío, aunque entienda tu exposición teórica (que no me toca en lo más mínimo).
    Estoy a Años luz sentimentales. Y, por cierto, no soy hispanic. Ellos no me lo permitirían.

  57. Gracias por tu artículo, muy prolijo. Me viene muy bien para justificar las reacciones de animadversión de muchos conocidos que criticaban el luto que hacíamos por los recientes atentados de París y no por los habituales muertos de todas las otras naciones asechadas por el terrorismo. Lo comparto , con tu permiso. Gracias otra vez.

  58. Interesantísimo desfile de opiniones! Yo misma me pregunté porque me afectaban mas los muertos de París que los de Siria, Nigeria.. Pero al pasar por ello (vivo en París) entendí un poco mejor la gente de esos países donde hay bombas cada dos días.. Finalmente, mi empatía fue la misma.. Pero esa noche dormi sin mas problema.. Es a lo que nos hemos acostumbrado..

  59. Yo tengo mi propia serie de explicaciones a tu artículo.
    1. Eres periodista, y sabes como contar las cosas, pero no necesariamente tienes ni idea de sobre lo que cuentas cosas. No puedes saberlo todo.
    2. Crees que estamos preparados para no guiarnos principalmente por el instinto ?. Crees que podríamos hacer lo que tenemos que hacer ? y no solamente lo que espontaneamente y llevados por nuestro instinto, tendemos a hacer.
    3. El tercer mundo no es responsable directo de sus muertes en la mayor parte de los casos, lo es el primer mundo. Eso debería cambiar las cosas ¿no?.
    4. Cuando no sabes que en tu pais vecino, matan gente, no haces nada. Cuando lo sabes, tienes que hacer algo ¿no?, sino de que nos sirve ser humanos ??.
    5. Cuando las yubartas hayan desaparecido, tu estarás un poco mas cerca de bañarte en mierda en lugar de en el agua salada del mar.
    6. Parapetarnos en lo que escriben los antropólogos, solo es normalizar una situación injusta. La analizan, la explican y el orden de las cosas queda justificado.
    7. Sabemos lo que hay que hacer, así que dejemos a un lado tanta palabrería.

  60. Reflejar las cosas como son parece fastidiar en ocasiones. Es así. De lo cercano a lo lejano. Eso no supone negar que hemos “avanzado” en ese reconocimiento del lejano y del problema común, la globalización (medio ambiente, derechos humanos, …). Y también que muchas veces cada uno elige a su cercano-lejano en función de sus intereses, por ejemplo, ideológicos (se implica en una guerra donde estén los USA pero pasa de la dictadura china o las guerras en las exrepúblicas soviéticas).

  61. Campos presume con Peter Medawar de poseer una capacidad analítica de la que carecen característicamente la mayoría de titulados universitarios. Paradoja, según lo que demuestra en el artículo. No sabe distinguir el razonamiento moral de los datos científicos ni separa la ganga de su interés propio de las pepitas de la moralidad y la justicia, cuando precisamente presume de ser moral y no moralista. En definitiva, un simple reduccionista, sin capacidad dialéctica.

  62. Reconozco de entrada que no he leido el articulo ( C. Campos me parece un fascista, o al menos un reaccionario ), pero sí los comentarios.
    Si la cosa vá de que no nos importa lo que ocurra a mas de 1 km. de nuestra casa, entonces espero que vds. comprendan que me importe un ardite el 11 S en EEUU.

    • Es increible lo fácil que es ser fascista en España. A poco que te mueves de la baldosa de lo acuñado como correcto / buenista / progre ya te ponen la camisa azul, el yugo y las flechas. A este paso resucita José Antonio en cualquier momento.

      • No, chato.
        Lo que ocurre es que los tenemos ya cierta edad, olemos el fascismo a leguas de distancia, la costumbre, debe ser.
        Como siempre digo, estos que utilizan progre como insulto, es porque deben ser antiguos, rancios y reaccionarios.
        POr cierto, no lo digo sólo por este artículo; busca uno reciente, sobre un político canadiense – no recuerdo titulo exacto, lo siento – y lo comprobarás.

        • Para empezar, menos confianzas, que también tengo mis años. Y en segundo lugar, me está dando la razón: según usted, fascista es todo el que no se ajusta al canon de lo que se supone que es ser de izquierdas. Un cajón de sastre cada vez más confuso, más heterogéneo y más lleno de paja. Cosa que lamento, creame.
          No he utilizado el término progre como insulto, pero sí encuentro que lo progre (ya casi no hay progres, esa es la verdad) es un sucedáneo de la izquierda. Un izquierdista de guardarropía, por así decir.
          Ya sé por dónde va el señor Cristian Campos, pero en este artículo de fascista hay poco, por no decir nada.
          Cuídese el olfato.

          • Ya puestos a que hablemos los que tenemos unos añitos, de fascista en el artículo creo que hay mucho.

            O quitemos “fascista”, por no molestar a los fascistas y consentidores de fascistas, y digamos racista, xenófobo, prepotente intelectual y medio culto.

            • A usted le preocupa mucho distinguir los datos científicos de los razonamientos morales, pero lleva varios comentarios haciendo juicios morales y aportando ningún elemento científico.
              Si me duele más lo que pasa en Francia que lo que pasa en Australia, ¿eso es racismo?, ¿de qué tipo? Y si me importa más lo que pasa en Marruecos que en la India, ¿tengo cura, doctor? Ilumínenos con su altura moral y su cultura universal. Mientras tanto sujeto mi brazo derecho, no vaya a ser que salga disparado como el del Dr. Strangelove, que aquí a poco que te descuidas te ponen de facha para arriba.

              • El que a vd le importe más lo que pasa en Francia que en Australia, no significa para nada que sea vd fascista.
                Pero hay un trecho desde eso a darle carta de naturaleza a ese sentimiento, y considerarlo como algo puramente objetivo.
                Yo no digo que el artículo de Cristian sea fascista, pero lo que sí es fascista es cosificar el otro.
                También opino que nadie de nosotros está libre de su ración de fascismo. Es más, creo que existen el anarquismo y distintos niveles de fascismo (unos mucho más soportables que otros).

                • Vale, gracias, ya me quedo más tranquilo. Un sentimiento es siempre subjetivo, claro, no puede ser de otro modo. Y aquí nadie ha hablado de cosificar a nadie ni de que una vida valga más que otra. Bueno sí, el tal luchino, tan progresista él, ha dejado escrito que espera que comprendamos que le importe un ardite el 11S. Estos son los que luego llaman fascistas a los demás. Ole.

                  • Creo que estaba muy claro lo que quise decir, pero lo explico: si el articulista, y algún que otro comentarista, sostienen que es normal que nos importe más un francés que un sirio, porque están mucho mas cerca, entonces los neoyorkinos, que están a mas de 10.000 kms de mí, no me importen demasiado.
                    Y que conste, entre los estadounidenses, justamente los neoyorkinos son los que mejor me caen.

  63. El kilómetro sentimental lo conceptualizó el filósofo David Hume, en el siglo XVIII: Como nuestros bachilleres podrán llegar a saber hasta que la LOMCE entre en vigor, lo llamó “círculo de simpatía”.
    Las otras tres razones que alegas son de otro orden, relativo a las leyes de la atención. Lo gordo es lo del círculo de simpatía. La explicación evolucionista es clara: nos preocupa principalmente lo que puede acabar con nosotros. A la escala planetaria en la que, empero, ahora vivimos, no nos iría mal hacer más caso a nuestra razón que a nuestros impulsos naturales: tal vez ya nos afecte más la guerra de Siria que el divorcio de nuestro hermano.

  64. El propio filósofo escocés, acercándose a su rival universalista Hutcheson, reconocía lo útil que sería para la humanidad la ampliación de ese naturalmente limitado círculo. Confió en que la educación se dedicara principalmente a esa tarea, si bien su alcance no llegaría a abarcar nunca al conjunto de la Humanidad.

  65. ¡Para que luego digan que la Historia de la filosofía es un fósil académico!

  66. Lo mejor del artículo es cuando te das cuenta de que el título miente.
    Porque el resumen de todo lo que nos dice viene a ser algo idéntico a… la falta de empatía.

    Así que mejor hablemos claro: sí es falta de empatía, sí, no es más que el vil egoísmo propio de todo ser vivo.
    Pero eso no quiere decir que sea ético.
    Uno, cuando acepta que le importa menos un sirio que un francés, tiene que sacar la conclusión de que está siendo un despojo moral.

  67. A mi personalmente me dolió más por cercanía, vivo en Francia (piensas y si me pilla a mi con los niños) es más las víctimas de Francia me impactó más que los policías del consulado español, y soy español pero supongo que es miedo

  68. El autor del artículo no dice que personalmente le parezca bien el kilómetro sentimental, sino que se limita a señalar la luna, es decir, a ofrecer una explicación a ese rasgo del comportamiento humano que hace que produzcan más impacto en nuestros sentimientos los muertos de París que los de Nigeria o Siria. Tampoco dice que hagamos bien en dormir a pierna suelta a pesar de las calamidades que sufren los sirios desde hace tres años. Al contrario, a mí me parece que es una denuncia de esa indiferencia sentimental de los europeos -que no indiferencia en la práctica porque Europa, o sea, Occidente, está haciendo un gran esfuerzo para ayudar a los refugiados sirios-. Pero es una denuncia desde la inteligencia. Aporta elementos para el debate, que es lo que debe hacer un periodista. Enhorabuena, señor Campos, por su buen trabajo. Sin embargo, lo que son las cosas, tengo que confesar por mi parte que me deprimen esas numerosas opiniones contrarias cuajadas de desprecio “antifascista” que insultan al autor denunciando su presunto “fascismo” intelectual. Pues bien, que sepa quien se dé por aludido que por mi parte desprecio desde lo más profundo a esa jauría de niñatos “antifas” que no tienen ni idea de lo que fueron de verdad las cárceles franquistas y los calabozos de su policía política ni tampoco la miseria impuesta a los polacos, checos, húngaros o albaneses por los regímenes de bocachanclas terroristas que tuvieron que sufrir y por lo tanto son incapaces de sentir empatía por LOS NUESTROS. Y ésta cuestión, la de saber quiénes son LOS NUESTROS, es la asignatura que tienen pendiente y nunca la aprobarán.

  69. Absolutamente patético. No lo he podido leer entero. Va de crítico, analítico y muy inteligente. Pero se queda en cerrado y asqueroso.

    Y por cierto, en New York con tu acento español serias otro sudaca. Te lo dice un colombiano, blanco, con perfecto acento inglés.

  70. Lo que más me llama la atención de este artículo no es lo que en él se dice (que a mí me parece bastante lógico y parecido a lo que me ocurre a mí mismo) sino los comentarios que ha generado en contra (muchos, y algunos especialmente ácidos, casi insultantes). Cuando yo era pequeño, cada vez que me preguntaban (y era una pregunta bastante recurrente, por desgracia) a quién quería yo más, si a mi madre o a mi tía (segunda) Mercedes, me quedaba callado como una estatua. Intuía yo entonces (y eso que sólo tenía lo mismo dos o tres años) que no era una buena idea responder con sinceridad a una pregunta como aquella. Hoy mismo (tantísimos años después) he comprendido la razón: tanto mi madre como mi tía segunda Mercedes eran dos personas, exactamente iguales en derechos, entre ellos el derecho a ser amadas.

  71. Hombre, no podía ser otro que Cristian Campos. Y citando a Adam Smith. Este tío me da la vida.

    • Qué vida más triste, sin saber distinguir lo emocional de lo moral y lo científico de lo ideológico. Qué tedio, sí, si la vida te la da CC.

      • Qué Dios me libre de estar de acuerdo con este hombre, que no por casualidad los artículos más necios que leo en esta web salen de su pluma. Pensaba que con mi nick quedaba clara la ironía, pero ya veo que no. A la próxima seré más claro.

        • Disculpe, entonces. El nick es tan plástico que me he confundido, no he sido lo suficientemente fino.

          Un saludo.

  72. Porqué un sirio o un francés es igual que uno mismo (o para qué mirar la forma sin haber sentido el fondo)…
    https://mobile.twitter.com/Marodriguez1971/status/678135908898578433?s=04

  73. Fantástico artículo para explicar lo que para alguien puede ser RACISMO.
    No comparto la opinión, primero porque en ninguna de mis circunstancias podría sentirme más identificado con un soldado norteamericano que se encuentra “luchando” o “defendiendo” a su patria, que con un paciente, enfermero, médico, cocinero, etc… de un hospital sirio, en el que podría encontrarme realizando mi vida habitual, rutinaria.
    No es kilómetro sentimental, es RACISMO. Y debemos aprender a identificarlo para así poder evitarlo.

    • Si se siente más identificada con un cocinero sirio que con un soldado yanqui ya está estableciendo su propio círculo sentimental. El círculo existe, lo que pasa es que cada uno tiene su propia sentimentalidad. Hay a quien le duele más lo que le pasa a su perro que a su propia madre.

  74. Pingback: Por qué me importa más un francés que un sirio | RFU

  75. Qué pereza.

  76. he leido algunos comentarios al artículo y, sinceramente, alucino en colores, por decirlo graficamente; ¿pero como es posible que haya, en algunos supuestamente cultos, tan poca comprensión lectora?; no entiendo en los charcos en los que entran ciertos elementos hablando de fascismo y otras estupideces, cuando, simplemente, describe algo tan humano como son la cercania; dice el refrán: el roce hace el cariño; simple, no entiendo lo de buscarle tres pies al gato.

  77. A este “kilómetro sentimental” lo llamó David Hume “círculo de simpatía”. El escocés combatió contra las tesis de un tal Hutcheson, que defendían un común sentimiento de compasión por toda la humanidad.
    Las otras tres razones que alega el autor dependen de las leyes de la atención. Lo gordo es esa existencia de un grupo limitado de personas al que tratamos moralmente.
    Hume, empero, reconocía las limitaciones de esta humana disposición, por lo que recomendaba que a través de la educación se intentase ampliar ese círculo, o por lo menos, no ser beligerante con los ajenos al círculo.-
    No creo que la actual psicología evolucionista tenga muchas dificultades en explicar este hecho por lo adapatativo que resulta preocuparse tan solo de lo que pasa cerca de nosotros.
    Claro que,en nuestro mundo globalizado,tal vez deberíamos empezar a temer más por lo que pasa en Siria a lejanos musulmanes que por el robo que acaba de sufrir mi vecino.
    Por supuesto, ningún holocausto lejano podrá preocupar nunca a
    nadie como el resultado que espera de la biopsia de su tumor.

  78. Campos, después de tantos años, ¿escribes esta porquería? Qué cansino es esta clase de periodismo del “por mis huevos”, poco título pincante y hablo en boca de todos (muy Jot Down, por cierto, revista decimonónica donde las haya). En el fondo es tan cobarde…Habla por ti y deja de citar links. Ten una idea propia. Una. Y si te pones a decir cafradas, al menos haznos reir.

  79. Dices que no estás manipulado pero tú mismo reconoces que te imaginas la escena en la que notifican la muerte del soldado a su familia, porque ya la viste en películas. Sabes a caso cómo le notifican a alguien que su familia murió ahogada escapando del terror? Claro… como no lo viste en una película no lo puedes imaginar… menuda empatía la tuya… empatía de película. Apaga y vámonos.

    • Cualquiera puede imaginar cómo se enteraría un sirio de que su familia había muerto ahogada. Puede que un grupo de agentes del servicio de información de Assad se acercara a su casa de madrugada y se lo llevaran a empujones hasta un sótano, donde le exigirían explicaciones -quizás bajo tortura- de porqué su familia había abandonado Siria, si les había ayudado y a qué ‘grupo terrorista’ pertenecían. Y si vive en una zona dominada por el ISIS, el escenario y la hora serían parecidas y los interrogatorios también. Sólo que quizás terminaran con su decapitación o algo parecido. Lis?… Listo, que eres un listo.

  80. Adam Schmit no era un troll. Quienes cercenan sus pasajes para hacerle decir lo que no dijo, sí. El fragmento que contrapone la amputación del propio dedo frente a la muerte de todos los habitantes de China sigue así:

    “Por tanto, para evitar esta desgracia insignificante para sí mismo, ¿estaría un hombre de humanidad dispuesto a sacrificar la vida de un centenar de millones de sus hermanos, a condición de que nunca los hubiera visto? La naturaleza humana se sobresalta por el horror ante la idea, y el mundo, en su mayor depravación y corrupción, nunca produjo un villano que pudiera compararse con él”.

    Después Schmit se pregunta por la naturaleza ese personaje interior que proclama “con una voz capaz de asombrar a las más presuntuoso de nuestras pasiones, que no somos más que uno entre la multitud, en nada mejor que cualquier otro de la misma; y que cuando nos preferimos a nosotros mismos a los demás tan vergonzosa y ciegamente, nos convertimos ciertamente en objeto de resentimiento, odio y execración”. Y concluye encontrando el origen de esa voz en “el amor a lo que es honorable y noble, a la grandeza y la dignidad, y la superioridad de nuestros propios caracteres”.

    http://www.econlib.org/library/Smith/smMS3.html III.I.46

    Quien quiera encontrar argumentos para ignorar el problema de los refugiados sirios, que deje en paz a los clásicos occidentales como Schmit o Nietzsche.

    • No, si se refiere a Smith, probablemente el apellido sajón más común y que usted no ha acertado a escribir correctamente ni una sóla vez. Casi me creo que sabe …

  81. “Porque lo natural, lo instintivo, es que nos importe más el segundo que el primero” , el ser humano hace tiempo que ha dejado de guiarse por los instintos, y aunque sentimentalmente (por razones evolutivas) pueda ser normal que lo sientas mas empatia por alguien cercano, la razon deberia indicarte que una vida tiene el mismo valor en cualquier lado. Igual que mucha gente no defiende racionalmente la pena de muerte aunque en algunos momentos el primer impulso seria hacerlo.

  82. Magnifico articulo. Mi enhorabuena.

  83. Os lo voy a explicar a los entusiastas randianos, ultraindividualistas o incultos en general.

    Tengo una perra en casa. Si somos unos siete mil millones de habitantes humanos en el planeta, calculo que sentiría muchísimo más la muerte de mi perra que la del 99,999999% de los seres humanos. ¿Quiere esto decir que antepongo a mi perra a cualquier persona? No, todo lo contrario. Existe algo que se llama moral y que va acompañada de la reflexión, que prioriza el cuerpo (y el alma) de los seres humanos y sus bienes.

    Seguro que, desde el campo de la ciencia, hay explicación (neurológica, biológica) que soporte fácilmente mi emoción por la perra, lo cual no justifica moralmente nada, en ningún sentido, respecto al orden social humano ordinario.

    Podrán decir que esto es sencillamente en el fondo lo que expone CC, que explica el “kilómetro sentimental”, en un modo provocador.

    No. En coherencia con la ideología que expone habitualmente en sus artículos, bajo la capa de la explicación científica justifica en el terreno práctico (moral, político) determinadas posiciones muy gruesas, repugnantes para la convivencia, a no ser que quieras vivir en una sociedad en pleno proceso entrópico.

    Es normal que este artículo esté en el desván

    • Los “incultos en general” nos hemos quedado igual. Tiene usted demasiado nivel, amigo. Y seguimos viendo como una aberración que se sienta igual de implicado emocionalmente por lo que pasa en España o Francia que por lo que pasa en Nueva Caledonia. Vamos, que no cuela, por mucho batiburrillo pseudocientífico o pseudomoral que exhiba.

      • Aberrante será usted que no se entera. Quienes no tienen empatía son el autor y sus secuaces con aquellos que no son estrictamente de su cuerda. So fascista ;-)

        • Y dale… Fascista ya me lo llamó usted más arriba. Se le acaba el repertorio. En fin, si así se queda más tranquilo, empatizando con todos los seres humanos por igual, por mí vale. Es usted muy buena gente. Pero empatice un poco también con este pobre fascista sin remedio, hombre, no sea así :-(

  84. Caballero, no nos conocemos. Pero si usted lo necesita, aquí tiene mi hombro. Además no creo que sea fascista ni siquiera un middle-cult, simplemente está desorientado. En el mundo virtual estamos todos tan cerca…,¿no?

    • Gracias, no esperaba menos. Creame si le digo que le envidio. Debe ser maravilloso levantarse cada mañaña siendo usted. Tan orientado, tan culto, con unos principios morales tan firmes, sentir que todo está en orden en la propia cabeza y que el bien y la justicia resplandecen por donde uno camina. Yo ya me conformaría con ser middle cult. De hecho, me conformaría con saber lo que es.

      • David, si quiere llamarme pedante, hágalo. Yo por mi parte pienso que los pedantes e incapaces morales son usted y su Cristian Campos. Sacar las conclusiones morales y políticas que sacan desde su neoliberalismo utópico y su individualismo romo y satisfecho del hecho del “ordo amoris” es o una torpeza o es una aberración. Si lo quiere entender, lo entiende. Si no, a otra cosa, papillon.

        • 1. Cristian Campos no es “mío”; 2. Usted no es pedante; 3. Yo no soy neoliberal (ni siquiera utópico); 4. No he sacado ninguna conclusión moral ni política sobre este tema; 5. Quisiera entenderle, pero el problema no es mi escasez de cultura (evidente, por otra parte), sino su exceso de hipocresía y de mala educación.

          • ¿Hipocresía? ¿Por qué? Estoy diciendo que el nivel argumentativo de don Campos (normal en cuestiones de racionalidad práctica en los ultraindividualistas al uso, actualmente casi todos neoliberales) y sus acólitos en este caso (por ejemplo, usted) es ínfimo. Desde su ideología y de modo radical, de un rasgo banal quiere sacar una categoría de valor, moral y político.

            ¿Mala educación? Ni más ni menos que usted. Puede ser hasta más borde, eso sí, y cero que es difícil que usted me supere, pero si quiere, siga.

            Agur.

            • No se despida, hombre. Siga con su cháchara autocomplaciente. Tal vez al final consiga usted convencerse a sí mismo.

  85. Medio Frances Entero para ti no tengo palabras………………………………………..

    • Qué curioso, yo para ti tengo muchas de las que usa Pancracio Celdran. Por ejemplo, badulaque.

  86. Desde luego la capacidad racional del articulista queda en entredicho desde el momento que intenta justificar que está más manipulada la persona que siente más la muerte de un sirio que la de un americano. Es tal el disparate, que sólo se puede hallar explicación en el sectarismo propia de su ideología, de la cual hace alarde en alguno de los refererentes periodísticos que toma como fuente, amén de con un sencillo ejemplo. ¿Qué hacía el soldado americano en Irak y qué ha estado haciendo en la última década o lustro? ¿Qué hacían los médicos y sus ayudantes? Por otro lado, observo más manipulación en quien siente más cercana la muerte del militar americano tipo imagen bucólica de la película “Saving Private Ryan”, que quien contextualiza cada escena en su etapa histórica concreta y analiza la funcion que la “víctima” tenía en ese contexto dado. El articulista no debiera mezclar las cosas, menos aún pensar que su falta de empatía es generalizada y por los mismos motivos, aquello del ladrón piensa que todos son de su misma condición. No, detrás de este texto subyace una mal carga ideológica evidente.

  87. Pingback: La història de Farkhunda | o / 52.423

  88. Pingback: Tragèdies a Europa vs tragèdies a l’Àfrica | o / 52.423

  89. BRAVO. Impresionante artículo. Maravilloso

  90. No solo me parece un artículo de alguien que tiene bastante poca razón en su premisa más básica, sino que me sorprende que encima lo aplaudan. Eso de que un «blanco, barcelonés, ateo, clase media y periodista» tenga «más en común con un tipo cualquiera de Nueva York que con un marroquí de Rabat. Aunque del primero me separen ocho mil kilómetros y del segundo, poco más de mil.» es tan falso que hasta me enfada.

    ¿Por qué tiene más que ver ese periodista ateo catalán con un bombero neoyorquino que con un periodista de clase media marroquí? Porque lo ha aprendido viendo series y películas estadounidenses. Y punto. Y yo las veo y disfruto de ellas como cualquier otro, pero decir esa afirmación como punto de partida para explicar que te la traiga más al fresco una persona que otra por su origen es una chorrada sin sentido. Así de simple.

    Pero bueno, el artículo, aunque sea toda una mentira basada en más mentiras (como las supuestas enormes diferencias culturales), vende bien y saca aplausos facilones de los que se sienten mejor porque justifica su propia hipocresía.

  91. Cierto. Además de que el artículo resulta contradictorio, habla primero de “kilómetro sentimental” refiriéndose a la importancia de la distancia, pero luego pone el ejemplo de Nueva York (Yo en twitter puse el ejemplo de Australia también) que son excepciones a ese “kilómetro sentimental”.
    Si resulta que a tu teoría se le pueden poner varias excepciones como la de Estados Unidos, Australia o Canadá, es que tu teoría es una mierda.
    Tampoco pasa nada por reconocer que es cuestión de raza, no es necesario el cinismo.

  92. Pingback: En defensa de la empatía selectiva | Revista Malinche

  93. Algunos han tenido más de tres meses para leerse el artículo tranquilamente, sin prisas, y siguen sin entender nada. Y resulta que a primeros de marzo el CIS nos cuenta que el problema de los refugiados sirios no preocupa a los españoles: http://politica.elpais.com/politica/2016/03/08/actualidad/1457441801_932118.html
    Vale, somos unos ignorantes, racistas, insensibles, miserables y fascistas, pero parece ser que tan desencaminado no anda el artículo de la realidad. Nos miramos en el espejo y no nos gusta lo que vemos, y decimos: no, ese no soy yo, a mí me preocupa la humanidad entera por igual. ¡Mentira! A la vista está.

  94. Hoy al parecer hubo un ataque terrorista en Estambul, donde murieron como 36 personas, pero asimismo, tambien hubo un ataque en Yemen, donde murieron como 80, y al parecer a nadie le importan los muertos de Yemen.
    Yo creo que este mundo va a destruirse solo por la indiferencia social.

  95. Aquellos que acusan de fascista al articulista, son precisamente los más fascistas. Están pregonando que debemos, (sí, debemos, como imposición) tener el mismo afecto por todos los habitantes del planeta. Da igual si ese afecto es mucho o es poco, pero tiene que ser el mismo hacia todos.
    Debemos ser autómatas del sentimiento.

    Una persona que nos odia a todos, pero nos odia de la misma manera, tanto como para querer asesinarnos, es mucho más respetable que aquella persona que tiene sentimientos diferentes hacia diferentes personas.

    De todas formas, el objetivo del artículo no es posicionarse de un lado u otro, sino dar una perspectiva de por qué se generan estos sentimientos. Luego ya cada uno ha comprendido lo que le ha dado la gana.

    Y las acusaciones de racismo rozan el ridículo. Se ha ejemplificado con un soldado estadounidense vs habitantes de Irak, de la misma forma que se podía haber ejemplificado “habitantes de Madrid el 11M vs habitantes de New York el 11S”. Todos ellos con las mismas características raciales. Creo que no es necesario explicar qué víctimas afectaron más a los españoles, y cuales a los estadounidenses.

    Y ojo, no es una cuestión de eurocentrismo, ni de la cultura occidental. Afortunadamente, he podido vivir en 3 continentes diferentes, y a la hora de ver los noticiarios y leer los periódicos, en todos ellos se le da más importancia a los sucesos ocurridos en el país, que los ocurridos en países a miles de kilómetros.

  96. Pingback: Tan hortera como suena – La página 22

  97. Gracias por esta nota interesante, inteligente y bien escrita. Las citas son supérfluas. Siempre habrá un aguafiestas que demuestre lo contrario con otra cita, pero tambien esa cita sera supérflua. Buscaré mas notas suyas, que me gustó.

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