Jimi Hendrix, pequeña guía para neófitos - Jot Down Cultural Magazine

Jimi Hendrix, pequeña guía para neófitos

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Jimi Hendrix. Foto: Corbis.

Jimi Hendrix. Foto: Corbis.

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Murió a los veintisiete años. En vida publicó tres álbumes en estudio, un directo y un recopilatorio del que puede prescindir, salvo que sea usted coleccionista. Si es usted fan, ya conoce de sobra ese material. Pero si nunca se ha sumergido en la discografía de Jimi Hendrix y desea hacerlo ahora, la verdad es que tiene todo un laberinto por delante: la cantidad de lanzamientos póstumos es tan enorme que basta para confundir al más pintado. De primeras, cuesta distinguir los lanzamientos oficiales de los extraoficiales y piratas (la situación se vuelve dantesca si bucea usted en los vinilos), y además no todos esos lanzamientos póstumos merecieron la pena, ni mucho menos. Esto es algo que hubiese mortificado al pobre Jimi, siempre tan perfeccionista en el estudio, porque se han editado demos, maquetas, grabaciones de ensayos o directos que él nunca hubiese autorizado y que en algunos casos resultan incluso inaudibles. Sin embargo, en la era previa a internet, con tan poca información como había, los fans nos lanzábamos a por cualquier cosa y solamente escarmentábamos a base de golpes. Eso sí, con internet han surgido nuevos problemas, como las grabaciones falsas que se intentan hacer pasar por suyas (¡No se fíen de YouTube! ¡Ni de los programas de intercambios de archivos! Están repletos de falsificaciones). Por todo esto, para que ningún neófito se desanime a la hora de descubrir la música de este maravilloso individuo, vamos a comentar los discos más básicos e imprescindibles, aquellos que no admiten discusión. Quizá no le parezcan muchos, porque apenas cuatro años de carerra en solitario no dieron para más. Aun así, el intento de descubrir todo lo que hizo merece la pena. Esos discos están repletos de detalles que irá descubriendo incluso después de años. La música de Hendrix es un universo sin fin.

Empezaremos con lo fundamental, los tres discos en estudio que grabó con The Jimi Hendrix Experiencepower trio donde le acompañaban Mitch Mitchell a la batería y Noel Redding al bajo. Muchos consideran esta la formación «clásica» de Hendrix. Teniendo en cuenta que fue ensamblada a toda prisa con dos músicos ingleses a los que no conocía, la química resultó ser increíblemente buena. Especialmente entre Hendrix y Mitchell, cuyo estilo a la batería, a medio camino entre la complejidad del jazz y la potencia del rock al estilo Cream, resultó ser el mejor acompañamiento posible para la guitarra de Hendrix. En cuanto a Noel Redding, se limitaba a tocar las líneas de bajo que le decía Jimi, lo cual terminó siendo uno de los motivos de fricción entre ambos, porque Redding pretendía participar más en el proceso creativo y Hendrix no estaba dispuesto a permitírselo. Aquel trío duró poco más de dos años, pero dejó tres álbumes impresionantes cuya todopoderosa influencia nunca se ha extinguido en el mundo del rock y más allá.

Are you experienced? (1967)

Imagen: Polydor.

Imagen: Polydor.

El debut producido por Chas Chandler, bajista de los Animals y descubridor de Hendrix. El repertorio del disco varía en un par de temas según la versión original publicada en el Reino Unido y la estadounidense, pero hoy puede encontrarse ya una versión unificada, incluyendo caras B que en su momento no estaban en los álbumes, así que comentaremos esa versión unificada.

Chandler tuvo el acierto de dejar que el trío sonase descarnado y ruidoso, sin arreglos impostados, gracias a lo cual eso capturó buena parte de su energía. De los tres álbumes en estudio que Hendrix publicó en vida, es quizá el menos variado en cuanto a sonido, el más crudo, pero también es el preferido de muchos porque las canciones son potentes, directas y fáciles de recordar. Incluso las baladas más delicadas tienen un sonido granuloso muy de los sesenta. Contiene varias de las canciones más conocidas por el público: «Purple Haze», «Foxy Lady», «Fire», «The Wind Cries Mary» o la celebérrima versión de «Hey Joe», pero también hay cortes menos célebres que merecen igualmente la pena, como la arrolladora «Manic Depression», la hipnótica «Are You Experienced» o aquella «I Don’t Live Today», cuyo final a base de aullidos, distorsión y feedback dejó helados a sus contemporáneos. Más allá de los hits, las canciones menos conocidas merecen igualmente la pena. Cosas como «Stone Free», «Can You See Me» o la fantástica «Highway Chile» suelen aparecer también en los recopilatorios. También de esta época primeriza es el blues «Red House», en el que Jimi imitaba a alguno de sus ídolos. En resumen, este primer álbum tiene una sonoridad muy cercana a la de un directo, con pocas pistas añadidas. Es cierto que muestra menor variedad de texturas de lo que estaba por venir, pero en su día supuso una conmoción; el tratamiento que Hendrix le daba a la guitarra eléctrica era algo nunca visto. En definitiva, una imprescindible colección de canciones tempranas en las que la Experience suena demoledora.

Axis: Bold as Love (1967)

Imagen: Polydor.

Imagen: Polydor.

El segundo disco de la Experience fue producido por el propio Hendrix, que con apenas veinticuatro años ya tenía muy claro qué clase de sonidos pretendía conseguir. El resultado es una mejora espectacular en cuanto a sonido. Jimi ya acumulaba bastante experiencia en el estudio y cuando se hizo con el timón de las grabaciones empezó a añadir arreglos más complejos y más capas de sonido. Las composiciones son más variadas, las texturas mucho más multicolores y la sonoridad mucho más cristalina, incluso en los temas más ruidosos. Sin embargo, las canciones de este disco son menos conocidas entre el gran público, exceptuando la grandiosa «Little Wing», esa balada cuya influencia sobre los guitarristas eléctricos es casi universal. Quizá es un disco intrincado, cuyas canciones tienen estructuras poco convencionales, y por eso tiene menos repercusión que el Are You Experienced?, pero en mi opinión el nivel es tan bueno o incluso mejor.

Hay temas que heredan el estilo más duro del debut, como la potente «Spanish Castle Magic» o las ácidas «You’ve Got Me Floatin’» y «Ain’t No Telling», pero también hay novedades estilísticas. La magnífica «Up From The Skies», por ejemplo, es un tranquilo y elegante experimento jazzy donde Hendrix juguetea con el pedal wah wah, de reciente invención por entonces, de cuyo sonido se apropia con una expresividad que todavía hoy está por igualar. También hay proto-funk, como en «Little Miss Lover». Y varias baladas, desde la delicadeza de «Castles Made of Sand» y «One Rainy Wish» hasta la épica psicodelia emocional de «Bold as Love». Incluso hay sitio para que Noel Redding componga y cante una canción, «She’s So Fine», que para ser sinceros está bastante por debajo del material escrito por Hendrix, aunque este lo arregla con un solo de guitarra marca de la casa. En general la psicodelia planea por todo el LP, pero la palma en cuanto a influencia del LSD se la lleva «If 6 Was 9», un desvarío repleto de momentos sorprendentes, como ese enloquecido solo de flauta que parece producto de una pesadilla esquizoide.

En resumen: cuando Hendrix se hace cargo de la producción demuestra que su visión estaba muy por delante de lo que Chandler (y otros muchos productores de la época) hubiesen sido capaces de entender. Axis: Bold as Love suena infinitamente más moderno y actual que Are You Experienced?, aunque sus canciones sean más difíciles de entender para alguien que se acerque al disco por primera vez. De los tres discos en estudio de Hendrix, es el más fresco y diferente. Como si el rock de fusión de los noventa se hubiese inventado en 1967; porque de hecho, eso es este disco: un artefacto adelantado a su época.

Electric Ladyland (1968)

Imagen: Polydor.

Imagen: Polydor.

Este doble álbum fue el más ambicioso de la Experience. En un periodo de meses, Hendrix se dejó llevar y evolucionó hasta ser capaz de componer un disco tan variado y rico que todavía hoy parece una especie de muestrario de toda la carrera de algún artista, tan distintos son los palos que toca. Si Axis: Bold As Love ya era caleidoscópico, este Electric Ladyland es laberíntico. De aquí salieron canciones que se convertirían en hitos populares, como «Voodoo Chile (Slight Return)», la irresistible «Crosstown Traffic» o la inmortal versión de Bob Dylan, «All Along The Watchtower», que habrán escuchado en una infinidad de anuncios y películas, y que impresionó tanto al propio Dylan que este la volvió a grabar. Pero eso no es todo, también hay canciones que el gran público apenas conoce. El álbum contiene blues (la versión larga de «Voodoo Chile», «Come on»), psicodelia («Have You Ever Been To Electric Ladyland», «Burning of the Midnight Lamp»), o ramalazos soul («Long Hot Summer Night»… ¡siempre pensé que la faceta soul de Hendrix está muy infravalorada!). Incluso había rock progresivo y épico, como aquella monumental «1983 (A Merman I Should Trun To Be)», que se anticipaba a la grandilocuencia de los Pink Floyd de los setenta, sobre quienes sin duda influyó.

Electric Ladyland no solamente es el último disco de la Experience, sino una especie de testamento de la faceta más ácida de Hendrix. En cierto modo, puede decirse que fue para él lo que el White Album fue para los Beatles, como Axis: Bold As Love había sido su Sgt. Pepper’s. Es decir, un vehículo para plasmar en vinilo algunas de sus ideas más experimentales, sin ponerse límites estilísticos y sin estar constreñido por el formato de power trio convencional. Aquí suenan desde clavicordios hasta saxofones y kazoos, con unos cuantos músicos invitados y la equívoca sensación de que fuesen canciones grabadas en diferentes épocas y lugares. Curiosamente, pese a ser posterior al Axis: Bold As Love, suena un poco menos moderno, menos cristalino. Esto lo percibió Hendrix, que no quedó contento con la masterización que la compañía hizo del disco. En cualquier caso, es un viaje fascinante a través de una mente musical en plena expansión. No hubiese estado mal un disco más en esta dirección, pero nunca sucedió. Fue su primer número uno en Estados Unidos, aunque en realidad sus anteriores dos discos también habían sido grandes éxitos.

Band of Gypsys (1970)

Imagen: Capitol Records.

Imagen: Capitol Records.

Este directo fue el cuarto y último álbum que Hendrix vio publicado en vida. Tras la separación de la Experience, quiso formar otro power trio, pero ya no para seguir los pasos de Cream y el rock ácido, sino combinando sus habituales blues y psicodelia guitarrera con un concepto más racial de su música, según él mismo dijo en su momento. Formó la la Band of Gypsys con su antiguo compañero del servicio militar, el bajista Billy Cox, y con el batería, compositor y cantante Buddy Miles. El espíritu era distinto al de la Experience: canciones no tan basadas en la fogosidad sino en el fluir de la banda, con unos ritmos más cercanos al soul. Hendrix se reparte el protagonismo vocal y las tareas de composición con Buddy Miles, así que, pese a tratarse también de un trío, sigue más el concepto de banda. El disco en sí contiene canciones registradas a lo largo de cuatro conciertos, y el nivel es muy alto, desde la pegadiza «Who Knows» hasta la fantástica «Message to Love». El álbum contiene algunos momentos verdaderamente escalofriantes, como la parte final de esa larga «Machine Gun» donde Hendrix se pone a imitar con su instrumento los sonidos de la guerra del Vietnam (tremendo, ¡tremendo! Los ambientes que este tipo podía crear con su guitarra eran cosa de otro mundo). Sin embargo, aunque cualquier fan ama este álbum y por entonces vendió extraordinariamente bien, hay que reconocer que es irregular y que el propio Hendrix quedó muy descontento con el resultado. De hecho, no quería editarlo y lo hizo obligado por cuestiones legales.

Para empezar, estaba la tendencia de Buddy Miles a buscar protagonismo innecesario, que obligó a recortar algunas partes durante las mezclas. Pero Jimi también estaba descontento con su propia forma de tocar. Pensaba que desafinaba en algunas partes y que, pese a algunos pasajes conseguidos, el conjunto no era bueno. Tuvo que eliminar partes que consideraba innecesariamente largas. El material tampoco gustaba a su manager Michael Jeffery, quien estaba buscando alguna excusa para deshacer este trío, porque temía que el nuevo concepto alejase a Hendrix de su público rockero, generalmente blanco y ansioso de psicodelia. Jeffery contribuyó a que Jimi se decidiese a cambiar una vez más de dirección,. El propio Hendrix solamente accedió a editar Band of Gypsys porque un contrato le obligaba a hacerlo, pero no se sentía identificado con lo que sonaba aquí. De hecho, durante las mezclas estaba ya decidido a deshacer el proyecto. El grupo había dejado de existir para cuando el disco estuvo en las tiendas, y Hendrix lo consideraba un mal paso.

Hendrix formó un nuevo trío combinando la Experience y la Band of Gypsys. Es decir, se quedó con Billy Cox al bajo y recuperó a Mitch Mitchell a la batería. Con esta nueva banda actuó en Woodstock, por ejemplo. Y también empezó a grabar canciones para un álbum que nunca llegó a terminar.

Cry of Love / First Rays of The New Rising Sun (1970)

Imagen: Polydor.

Imagen: Polydor.

Este fue el disco en estudio que Hendrix no llegó a terminar, primero fue publicado como Cry of Love, muy poco después de su muerte. Más tarde fue ampliado con más canciones y publicado con un nuevo título, First Rays of the New Rising Sun. ¿Diferencia entre ambas publicaciones? Cry of Love es más breve, por lo que el sonido general es más homogéneo y la atmósfera es mucho más envolvente, más conseguida. El First Rays contiene todo lo del Cry of Love más otras canciones, y eso hace que pierda un poco la atmósfera como conjunto, pero con la indudable ventaja de que contiene más canciones que de otra forma solo podían encontrarse adquiriendo otros recopilatorios.

El disco estaba sin terminar cuando Jimi murió, pero descuiden, suena 100% a él. Muchas de las canciones estaban ya perfiladas, casi todas las guitarras estaban grabadas. Lo que faltaba fue completado por Mitch Michell con ayuda del ingeniero de sonido habitual de Hendrix, Eddie Kramer. Ambos lo produjeron de manera extraordinariamente respetuosa: todas las guitarras que suenan son de Hendrix (excepto una acústica que tocó Ken Pine, amigo suyo invitado a la grabación) y en el resto de arreglos, la verdad, no parece haber nada que Hendrix no hubiese grabado. Si había dos individuos en el mundo que podían saber qué le gustaba a Jimi Hendrix en un estudio, estos eran Mitchell y Kramer. Podemos sospechar que Hendrix hubiese añadido más arreglos, dada su tendencia al barroquismo, pero Mitchell y Kramer tuvieron el sentido común de no suponer qué hubiera hecho Hendrix y dejaron únicamente lo que ya había grabado, aun a riesgo de que en algún momento se eche en falta algún adorno de guitarra. De hecho, Mitchell fue tan cuidadoso que su batería suena mucho más discreta y convencional que de costumbre, como si no quisiera quitarle ni un segundo de protagonismo a su amigo fallecido. En resumen, es un trabajo maravilloso que nos muestra a un Hendrix más centrado en componer melodías, con unas guitarras menos salvajes y un espíritu más negro, más soul y menos psicodélico, pero sin la indefinición de Band of Gypsys.

Con este disco y los tres de la Experience, tienen ustedes todo lo que Hendrix grabó en estudio y quiso ver publicado. Hay otros álbumes que contienen tomas alternativas de diversas canciones, amén de instrumentales y rarezas, pero son discos para quien ya haya asimilado estos cuatro discos hasta sabérselos de memoria. Personalmente, no recomiendo ir a por esas rarezas antes de tiempo, porque eso puede despistarles sobre cuál era la dirección musical que Hendrix estaba llevando en cada momento. Sabemos que era hiperactivo y que grababa continuamente en el estudio, pero también nos consta que descartaba la mayor parte de lo que grababa, así que lo justo es empezar por lo que él sí publicó o pensaba publicar en un futuro.

BBC Sessions (grabado en 1967 y 1969, publicado 1998)

Imagen: MCA.

Imagen: MCA.

Existen varios discos en directo de Jimi Hendrix, pero mi consejo para quien desee introducirse en su música es el siguiente: busquen filmaciones, no conciertos en disco. Aunque este disco del que vamos a hablar es una excepción. Fue publicado en 1988 con el nombre de Radio One y después ampliado con más canciones y el título definitivo de BBC Sessions. Es una espectacular grabación de la Jimi Hendrix Experience actuando en los estudios de la radio británica. Aunque el problema con muchos directos de Hendrix es que se oyen cosas raras porque Jimi estaba más preocupado ofreciendo espectáculo (al principio de su etapa Experience), o estaba demasiado colocado (los últimos tiempos de su carrera), aquí no tenemos nada de eso. Son actuaciones en vivo, sí, pero en un estudio de radio, así que Jimi, en vez de montar su típico numerito para los fans, se centra más en tocar. Y por suerte, no está tan drogado como de costumbre. ¿El resultado? Toca a un nivel apoteósico. La banda está asombrosamente conjuntada. Por si esto fuera poco, suenan algunos temas propios y algunas versiones que rara vez hacía en otros directos. Escucharle tocando cosas como «Hound Dog» o una arrolladora «Day Tripper» de los Beatles es algo que no tiene precio. Además, Hendrix recupera incluso alguna canción de su pasado como músico a sueldo, como esa «Drivin’ South» que había grabado con Curtis Knight y de la que aparecen dos versiones, una de las cuales es un crescendo continuo que está entre las más poderosas demostraciones de poder y buen gusto que le he oído a nadie con una guitarra eléctrica entre las manos. En definitiva, el directo en la BBC es una adquisición imprescindible que muestra a un Jimi Hendrix en la cúspide de su energía y entusiasmo juveniles.

Algunas filmaciones de conciertos

Quitando lo de la BBC y algún otro ejemplo, creo que siempre es mejor aproximarse a los directos de Hendrix mediante filmaciones. A lo largo de los años se han publicado unas cuantas, pero para empezar bastará con las más clásicas. La del festival de Monterey nos muestra a un Hendrix que tras hacerse un nombre en Inglaterra regresaba a su país para darse a conocer. Y bueno, la actuación es descomunal. Está muy centrado en su papel de showman (aunque con el tiempo terminaría agobiándole), tocaba mascando chicle, haciendo gestos, poniéndose la guitarra sobre los hombros, tocando con los dientes, moviéndose continuamente y más preocupado por asombrar que por tocar de manera pulcra. Ya saben, fue el día en que prendió fuego a su guitarra en mitad de una extraña ceremonia que causó asombro; la estampa de Jimi arrodillado sobre su instrumento en llamas se convirtió en una de las imágenes más icónicas del rock. Por lo demás, incluso antes de empezar a quemar cosas, tenemos a un Hendrix incendiario capaz de hacer algo como esto con una canción de B.B. King.

La otra filmación más conocida de todos es la del festival de Woodstock. Grabada tres años después, nos muestra a un Hendrix muy diferente. Más serio, más inmóvil, más centrado en la música que en el espectáculo visual. Hay momentos fascinantes, aunque no se sintió feliz. El festival, en contra de sus deseos y sin avisar, cortó el sonido a un percusionista y un segundo guitarra que le acompañaban, así que lo que escuchamos es el power trio que el público esperaba, pero no la actuación que el propio Hendrix había planeado y que nunca sabremos cómo hubiese sonado (resulta triste ver a esos dos músicos ahí sin escuchar nada de lo que hacen). Aun así, es un gran concierto con momentos tan famosos como su ya inmortal interpretación del himno estadounidense. También es recomendable el concierto en la Universidad de Berkeley, en el que toca algunas canciones poco habituales en sus directos como aquella versión de «Johnny B. Goode» repleta de solos marcianos, o la actuación en el Atlanta Pop Festival. El vídeo de su aparición en el festival de la Isla de Wight es muy célebre porque fue grabado muy poco antes de su muerte, aunque lo cierto es que durante la actuación sufre varios problemas de sonido y no se le ve especialmente cómodo. Por lo demás, cualquier documental sobre Hendrix merece la pena porque a veces se ven imágenes casi imposibles de adquirir por otra vía.

Y para terminar, algunas grabaciones de Hendrix antes de hacerse famoso

Antes de formar la Experience y alcanzar la fama en Inglaterra, Hendrix pasó algunos años ejerciendo como guitarrista a sueldo para un buen montón de nombres. Muchos de aquellos trabajos no quedaron registrados, pero otros sí, aunque en general nos muestran a un Hendrix muy joven cuyo estilo está todavía por desarrollarse. Aun así, resulta interesante comprobar de dónde venía y lo intensa que fue su transformación en uno periodo muy, muy breve; de discreto guitarrista de acompañamiento al ciclón que revolucionó el rock a mediados de 1967.

«Testify», con Isley Brothers (1964): Una de las primeras grabaciones del joven Hendrix como músico de sesión. Por entonces tenía veintitrés años pero una experiencia relativamente amplia como guitarrista mercenario (durante sus primeros años antes de comenzar una carrera en solitario llegó a ser contratado por una imponente lista de artistas que incluía a Little Richard, Jackie Wilson, Aretha Franklin, Ike & Tina Turner, Wilson Pickett, Sam Cooke, Curtis Knight, Lonnie Youngblood… en fin, apabullante currículum). Aquí entra en un estudio y ayuda a grabar un tema enérgico donde, además, la guitarra tiene bastante protagonismo. Evidentemente no suena al Hendrix de tres años después —en estudio, especialmente, solían pedirle que fuese más comedido—, pero podemos reconocer perfectamente su sonido y algunos de sus recursos expresivos como instrumentista.

«Mercy mercy», con Dan Covey & the Goodtimers (1964): Un medio tiempo soul donde ya desde el mismo inicio escuchamos algunos de los toques típicos de Hendrix. Ese inicio es una versión bastante menos evolucionada de las características intros de guitarra que incluiría en varias canciones propias, especialmente las más melódicas, de sus futuros discos en solitario. Como en muchas grabaciones tempranas en las que participó, ha habido alguna controversia sobre su auténtica participación, pero —además de determinados guiños en sus fraseos— sabemos que Jimi grabó esta canción porque Steve Cropper cuenta la anécdota de que se encontró a Hendrix en unos estudios y le pidió que interpretase su parte de guitarra, ya que esta canción era una de las favoritas del propio Cropper. Hendrix lo hizo, aunque tocada del revés en la guitarra para diestros de Cropper. También el propio Hendrix mencionó este encuentro en una entrevista, recordando que también él le pidió a Cropper que le enseñase a tocar varias canciones suyas.

«Help me», con Ray Sharpe (1965): Una curiosa canción surgida cuando Sharpe y su banda estaban tocando el tema «Gloria» de Them, editado poco antes, y a Sharpe le dio por empezar a cantar cosas diferentes por encima. De ahí surgió esta «Help Me», hasta donde sé la única sesión que ha sobrevivido de Hendrix con Sharpe (hizo más grabaciones, pero al parecer las cintas se perdieron en un infierno). Eso sí, tendremos que fijarnos bien porque aquí la guitarra solista la toca otro músico y Hendrix permanece en completo segundo plano (durante el solo del otro guitarrista podemos escuchar los golpes de púa de Hendrix haciendo ritmos con la segunda guitarra). Como curiosidad, la base instrumental de este tema sería reutilizada en la canción «Save Me» de Aretha Franklin, pero la guitarra de Hendrix fue borrada, así que, pese a haber participado en la sesión, no podemos oírle tocando junto a Aretha.

«Keep the Faith Baby», con Lenny Howard: Aquí tenemos a un Hendrix bastante más reconocible. Especialmente inconfundibles son los fraseos de guitarra durante la parte inicial de la canción, incluyendo algunos de sus característicos trinos y toques percusivos con la guitarra enmudecida.

«(My Girl) She’s a Fox», con The Icemen (1965): Una sorprendente introducción que parece que vaya a dar paso a cualquier balada de los discos en solitario de Hendrix, de tal manera suena parecido a lo que haría un par de años después. Aunque el acompañamiento que realiza es sencillo durante parte de la canción, los típicos arreglos hendrixianos asoman aquí y allá por detrás de las voces. Aunque lo dicho, el fragmento inicial es como una rúbrica y no deja lugar a dudas: es él quien toca la guitarra aquí.

«I’m so Glad», con Frank Howard & Commanders (1966): Un tema soul con Jimi ejecutando un riff bastante repetitivo, pero no olvidemos que aquí estaba a sueldo de otros y no siempre le permitían recrearse durante las grabaciones. En esta canción lo más destacable es la presencia del bajista Billy Cox, antiguo compañero del ejército de Jimi y futuro miembro de The Band of Gypsys y Cry of Love, los dos power trios con los que Hendrix tocaría después de que se disolviera The Jimi Hendrix Experience.

«How Would You Feel», con Curtis Knight (1966): De todos sus empleadores, Knight fue uno de los que más escuchaba las opiniones de Hendrix cuando grababan. Como bien sabemos, Hendrix era un fan entregado de Bob Dylan, así que arregló para Curtis lo que básicamente es un plagio descarado —en lo musical y en la temática de la letra— de «Like a Rolling Stone» de Dylan. Tan descarado que se trata básicamente de una versión a la que cambian el nombre y algún que otro acorde para no tener que pagar derechos de autor. Hoy puede parecer extraño, pero en aquella época este tipo de adaptaciones eran de lo más habitual —era como ofrecer la «marca blanca» de una canción— y de hecho no se molestan en disimular lo más mínimo. Es más, al año siguiente el propio Hendrix tocaría la canción original de Dylan durante su presentación en el festival de Monterey, aunque ya adaptada al formato power trio de la Experience en una fantástica interpretación más lenta que la original (nunca dejará de impresionarme la naturalidad con la que Hendrix interpreta todos esos sutiles arreglos en directo, teniendo en cuenta que ¡aún no había cumplido los veinticinco años!).

22 comentarios

  1. Cierto que Buddy Miles tiene afán de protagonismo en ese “Band of Gypsys”, y no tenía ni idea de que Noel Reding hubiera estado totalmente sometido a Hendrix (por si no fuera poco haberse pasado al bajo siendo guitarrista). Además estaba convencido de que “Axis Bold as Love” había sido el último de los tres de la Experience; y ahora entiendo porqué. Me has enseñado y aclarado muchas cosas que no sabía. ¡¡Mil gracias!! Me queda pendiente por escuchar esa grabacion de la BBC, que va a ser ya, y todo ese material de fuera del estudio que ya veremos cuando. Un lujo leer este, y otros muchos artículos tuyos, para un amante de la música moderna. Saludos

  2. En un programa televisivo del grupo norteamericano The Monkees, aparece Jimi Hendricks como su telonero a quién para más agravio es abucheado por el público blanco que prefería, obvio para la época, ver y escuchar a The Monkees.

    • Recuerdo esa seria televisiva, hace muchos años, como es obvio. No estoy muy seguro si The Monkees fueron un grupo de una sola canción o no.
      Me viene muy bien el artículo, Hendrix es una de mis asignaturas pendientes, a ver si me hago con alguno de sus trabajos y apruebo la asignatura. Aunque no es seguro, con los años, mis gustos musicales han cambiado.

  3. La versión de Red House que tocó en el New York Pop Festival en 1970
    sigue siendo insuperable:
    https://open.spotify.com/track/50CnCqm5joUGl7Zu78IknX

  4. Hendrix, al igual que Morrison, debe mucho a Arthur Lee. En marzo de 1970 estuvieron grabando juntos. De ahí salió The Everlasting First incluida en el False Start de Love (tributo a Love ya!!!)

    https://www.youtube.com/watch?v=K6qPocCekJE

  5. Emilio, disfruto mucho de tus artículos. Le das a la música y al cine la seriedad que se merecen.

  6. Pena que no se aluda a Rainbow Bridge. No soy experto en Hendrix, pero creo que contiene piezas únicas, y el conjunto es fascinante. Hendrix era de cualquier siglo, pero quizá del XXI en particular. Me encantó cuando otros grandes del rock y del jazz después de Clapton o Miles Davis reconocieron su talento, sobre todo cuando Pat Metheny nos aclará que no solo un aficionado cree que la música de Hendrix va más allá de los tópicos del rock. Ocurre con él como con Dylan: cuanto más años cumples, más los aprecias. Alguna ventaja tiene envejecer.

  7. Articulazo, enhorabuena al escritor, muy informativo, bien escrito y bien estructurado. Algo me ha sorprendido, no se menciona el álbum “blues”, cuyo origen desconozco por completo pero que me parece un hito en la historia de la música y es uno de mis discos favoritos sin duda. Me hace entrar en trance y creo que Jimi lo hubiera aprobado sin duda ( en caso de que él no sea responsable de su edición).

    Queda a la espera de más artículos tan buenos como este

  8. Mil gracias por el artículo. Por su culpa he completado la colección en Amazon, pero al menos las recomendaciones hacen que no tire el dinero comprando malos vinilos. De acuerdo con Pepe Jones sobre el álbum Blues, me parece magnifico aunque desconozco su historia.

  9. Buen articulo para adentrarse en la obra de Hendrix, pero personalmente no estoy de acuerdo en obviar los discos en directo del genio. Albumes como In the West o Isle de Wight me parecen mas frescos e interesantes que Axis o Electric Ladyland , demasiado recargados de arreglos jugando con los dos canales. Son gustos claro, pero reitero buen articulo. felicidades.

  10. El primer directo de Jimi Hendrix, ¿ no fue el festival de Monterrey de 1967 dónde acaba quemando la guitarra en el tema Wild Thing? Y ya que estamos, si nació el 27 de noviembre de 1942 y murió el 18 de septiembre de 1970, tenía 27 años y unos meses, creo. Aunque existen dudas sobre si su año de nacimiento fue el 42 o 43. Gracias

  11. HENDRIX VIVE Y DYLAN ES DIOS!!

  12. Pingback: Jimi Hendrix, pequeña guía para no iniciados

  13. Dejo el enlace a la guía a su obra que hizo el gran crítico Robert Christgau por si a alguien le interesa echarle una ojeada a una visión alternativa (hay algunas diferencias interesantes (sobre todo en cuanto a Axis Bold As Love y Band of Gypsys):
    http://www.robertchristgau.com/xg/cdrev/hendrix-ble.php
    Saludos!

  14. Me ha gustado mucho el artículo, enhorabuena! solo una cosa que creo sería digno de mencionar, el album tributo que le hicieron, publicado en 1993, llamado Stone Free: A Tribute to Jimi Hendrix. Para mi, una autentica maravilla.

  15. Muy buen artículo.
    Lo único que sugeriría sería cambiar vodoo chilE por chilD en varios sitios del artículo.
    Enhorabuena, grande Hendrix.
    Saludos!

    • está bien escrito, la canción se llama voodoo chile

      • En el disco Electric Ladyland el tema se llama Voodoo Child (Slight Return), y no Voodoo Chile. Es un tema surgido de este último y grabado el día después.

  16. Hola a todos. Algunos apuntes al respecto: Noel Redding fue relegado al bajo porque no había discusión posible acerca de quién sería ‘el guitarrista’ en esta banda. Un poco como lo que ocurriría con Sammy Hagar al entrar a Van Halen. Creo que “1984” Merman turn The Tides es un tema de proporciones épicas, sin embargo no sería éste el que influiría grandemente en la obra de Pink Floyd. Me viene antes a la mente Ceremony de Spooky Tooth y In The Court of The Crimson King del grupo homónimo, entre otros. La obra de Jimi Hendrix es muy corta pero su legado enorme, quizá sea el artista que más álbumes póstumos se han editado. El álbum Blues es una recopilación de temas remasterizados y que en algún momento ya habían sido publicados en otros trabajos, los que hemos devorado su discografía a través de los años nos damos cuenta de ello. Por cierto Red House es una obra imprescindible en la evolución del blues, Voodo Child es algo indescriptible. Aunque Niki abusaba a veces de la reverberación y el wah-wha en términos generales siempre trató de ser innovador. Los Who ejercieron una poderosa influencia en su forma de tocar la guitarra y en sus actos en directo, más de lo que estaba dispuesto a reconocerlo. El primer visionado de un acto en directo de los Who lo impactaría gravemente, se preparó como un atleta para una olimpiada cuando supo que se enfrentaría a ellos en el Monterey Pop Festival, y los superó con creces entre otras cosas porque los Who no pudieron usar su equipo completo. El siguiente round en Woodstock también sería para Jimi. El definitivo en la isla de Wight mostraría uno de los mejores conciertos de The Who y uno de los peores de Jimi. Desgraciadamente el propio guitarrista declararía que ya no tenía mucho para extraer de su instrumento. No podemos hablar del álbum de Jimi en Monterey porque no existió oficialmente al ser un festival con múltiples artistas. El de los Who sólo lo he podido conseguir vía digital. Jimi Hendrix va más allá del tópico de Rock porque el rock en esencia no es tópico, o no debió serlo.

    • Jimi adquirió una soltura y unas tablas impresionantes en poco tiempo en Inglaterra con el cobijo y la admiración de los grandes genios de la época, Clapton, Beck, Townshend entre otros muchos. Aunque no fue su primer concierto Monterey lo catapultó como un meteorito en el panorama musical, su gira abriendo para los Monkees fue como acercar la cera al fuego, nunca debió ser. Es una pena que haya muerto cuando probablemente su mejor aportación estaba en gestación. La muerte le dio alas donde antes teníahombros lisos como garra de cuervo (cortesía de Jim Morrison).

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