Guía del commentary track insólito - Jot Down Cultural Magazine

Guía del commentary track insólito

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King Kong. Imagen: RKO Radio Pictures.

King Kong. Imagen: RKO Radio Pictures.

The Criterion Collection es una compañía americana que nació en 1984 con el objetivo de editar una serie de películas clásicas o de calidad reconocida de manera muy mimada, utilizando como punto de partida las mejores copias originales y forrando la edición con empaquetados digitales lujosos repletos de bonus; un tipo de producto enfocado a un público de nicho compuesto por gente muy cinéfila o muy fanática. En sus primeros andares se lanzaron a tostar LaserDiscs, aquellos cedés del tamaño de una bandeja de camarero, y aprovechando que a diferencia de las cintas de vídeo allí sobraba sitio por todos lados rellenaron huecos con extras interesantes. Sus dos primeras publicaciones fueron una pareja de clásicos del celuloide: Ciudadano Kane y King Kong, y durante el proceso de selección de contenidos para acompañar al gorila ofuscado a alguien se le ocurrió que podían aprovechar que tenían a mano al erudito cinematográfico Ronald Haver y añadir en el pack alguna de sus conferencias y anotaciones sobre el film. Se ideó para ello una técnica totalmente novedosa: sentar a Haver ante la película y dejar el micrófono abierto para que ejerciese de comentarista de la misma como quien narra un evento deportivo. El hombre arrancaba con estas palabras el primer audio comentario de la historia doméstica:

Hola, damas y caballeros, soy Ronald Haver y estoy aquí para hacer algo que consideramos especialmente único. Voy a llevarle a través de una conferencia sobre King Kong al mismo tiempo que usted ve la película.

Gracias a aquella ocurrencia el usuario dispondría en el producto final de la posibilidad de saltar a voluntad entre la pista de audio original y la que contenía las observaciones del propio Haver. El resultado se convirtió en una de las ideas de Criterion que se contagiarían al resto de la industria (la misma compañía estandarizaría otros recursos útiles como el letterboxing que conservaba la imagen original sin deformarla) y aquel inusual contenido extra en forma de comentario de audio se convirtió en una obligación cuando el formato DVD aterrizó en el mundo doméstico. Pero no escaseaban sus detractores: mientras el público más fanático celebraba su normalización algunos críticos se preguntaban qué clase de tarados tenían suficiente tiempo libre para tragarse toda la colección de comentarios (del director, de los actores, de los técnicos, de la portera, etc.) que incluían ciertos DVD. Hoy, si un Blu-ray o DVD no incluye pistas de comentarios, el consumidor suele sentirse estafado.

Comentario del director

Lo más común es que entre estas pistas de audio se encuentre alguna protagonizada por el director de la película en cuestión, pero esto no es siempre así: Woody Allen no participa en este contenido extra por considerarlo innecesario y también porque va asegurando por ahí que nunca vuelve a ver sus películas una vez terminadas. David Lynch justifica su negativa a participar en los comentarios con la firme y coherente creencia de que las películas deberían hablar por sí mismas sin necesidad de apuntador, Steven Spielberg opina lo mismo y considera que tanta cháchara extra solo serviría para distraer la atención de la película y que todo apunte adicional debería de formar parte del otro tipo de contenidos adicionales que suelen incluir los DVD. Otros realizadores ilustres directamente decepcionan: los comentarios de Tim Burton solo revelarían que al padre adoptivo de Johnny Depp se le da mejor expresarse con imágenes que tirando de la palabra; sus monólogos están inundados por silencios y el hecho de que su escasa verborrea esté salpicada de coletillas, «you know», resulta desquiciante para el oyente.

Invéntatelo todo

Sangre fácil de los hermanos Coen vendría acompañada por un comentario a cargo de un erudito de la historia cinematográfica llamado Kenneth Loring. Pero en realidad aquel Loring era un actor contratado por los Coen para interpretar un delirante guion escrito por ellos mismos. El falso experto proporcionaba sentencias fantásticas que se burlaban de la pomposidad de este tipo de comentarios, del tipo «el rostro humano… todos tenemos uno de esos», y también narraba disparatados detalles del rodaje: en un momento determinado aseguraba que una secuencia aparentemente normal había sido filmada colgando a los actores boca abajo con los pelos empapados en laca y obligándoles a recitar sus frases del revés.

El reportero: la leyenda de Ron Burgundy. Imagen: DreamWorks Pictures.

El reportero: la leyenda de Ron Burgundy. Imagen: DreamWorks Pictures.

El comentario para El reportero: la leyenda de Ron Burgundy incluía a un Will Ferrell emborrachándose con el director y participando en una pelea con actores que se no pasaron el casting, y acababa invitando al legendario cantante Lou Rawls a la fiesta sin justificación alguna (no formaba parte de la película ni estaba relacionado con ella). La charla en los extras de Cuestión de pelotas duraba unos cuarenta minutos antes de que todos los actores se pusiesen a discutir entre ellos y abandonasen la sala de grabación, momento en el cual alguien sustituía la pista de audio por el comentario oficial de Algo pasa con Mary (el verdadero commentary track de la película de Ben Stiller y Vince Vaugh se encontraba camuflado en el disco en forma de huevo de pascua).

A Adam Mckay habría que aplaudirle que a la hora de sentarse a grabar los comentarios de su película Pasados de vueltas se tomase el asunto con tan poca autoindulgencia y sobre todo con tan escasa profesionalidad. Porque en su discurso para la unrated edition doméstica del film se dedicaba a enumerar, acompañado por el actor Ian Roberts, una extensa colección de datos sobre el rodaje completamente falsos: el realizador aseguraba que el presupuesto se disparó hasta los cuatrocientos setenta millones de dólare,s de los cuales tres sirvieron para pagar a Sean Penn por interpretar a un extra del fondo, que los hijos de Ferrell en la película no eran actores sino robots animatrónicos que luego se volvieron locos, que la producción viajó hasta Ecuador y Costa Rica para aprovechar la luz del lugar y rodar exclusivamente escenas en interiores o que el montaje original duraba nueve horas y media. Pero la coña no acababa ahí, porque en la otra edición estándar de la película el hombre incluiría un comentario más chiflado aún: uno narrado desde el 2031 donde el director había fallecido devorado por un tiburón martillo (el comentario en sí corría a cargo de su supuesto hijo), John C. Reilly se había convertido en líder de una milicia en la isla de Míchigan y la película había cambiado el curso de la historia mundial.

Mars Attacks! incluía una pista de audio con el comentario en idioma marciano. Galaxy Quest hacía lo mismo con el idioma thermiano. Shaun of the dead (Zombies Party) también se apuntaba a algo parecido: uno de sus comentarios adicionales estaba narrado exclusivamente por zombis.

Estaba borracho

En Cannibal! the musical su director Trey Parker, uno de los creadores de South Park, decide que la mejor manera de enfocar el asunto de comentar la película es juntar a un grupo de amigos y emborracharse mientras contemplan el film, una empresa que se va volviendo más graciosa a medida que aumenta el estado de ebriedad de la tropa. Por el camino Parker desvelaría intimidades bochornosas al explicar que la película realmente era un acto de venganza contra su novia de instituto y exprometida, Liane, por ponerle los cuernos con un cantante a capella un mes antes de la boda oficial. El asunto va a peor cuando un intoxicado Parker continua sudando rencor al rajar en mayor medida de su exnovia y confesar cosas que ha hecho para tratar de impresionarla. El remate de todo es reconocer que el realizador no solo bautizaría con el nombre de su expareja al caballo de Cannibal!, sino también la madre de Cartman en South Park (sí, la prostituta). La pista de audio finaliza con los integrantes alcoholizados y decididos a visitar un local de striptease. Parker y su colega Matt Stone repetirían esta curiosa zambullida entre licores para el comentario de otra de sus películas: Orgazmo.

Para analizar de manera erudita Eurotrip el director y los guionistas se montaron un drinking game con su propia película. El comentario extra de Colega, ¿dónde está mi coche? incluye al director Danny Leiner, Ashton Kutcher y a Seann William Scott, ese actor que tiene cara de vivir una yincana universitaria continua, decidiendo al cuarto de hora que lo mejor es empezar a beber cerveza. El LaserDisc de Clerks incluía un comentario de Kevin Smith grabado mientras su amigote y coprotagonista del film, Jason Mewes, se arrastraba borracho por el suelo gritando incoherencias hasta caer dormido.

Uwe Boll

El infame Uwe Boll se inflaba con todo esto del comentario del director hasta alcanzar proporciones de chiste: trataba de tejer relaciones entre su House of the dead y el expresionismo alemán al mencionar El gabinete del doctor Caligari como influencia; en Alone in the dark le echaba la culpa al fracaso del film a Tara Reid por no querer enseñar las tetas; durante la grabación de los propios comentarios del director daba de comer a sus perros o contestaba al móvil sin preocuparse de que todo aquello quedase registrado; en medio de la pista de audio para Far Cry encargaba y se zampaba una hamburguesa y bromeaba con rodar Dungeon Siege 2 explotando a niños chinos porque resultaban una mano de obra muy barata y no era justo que solo Nike o Adidas se beneficiasen de ellos. En BloodRayne II Deliverance la desfachatez tocaba techo cuando el hombre se largaba a mitad de comentario sin explicación alguna dejando los micrófonos abiertos y la sala vacía.

Mantenerse en el personaje

La recomendable Bubba Ho-Tep, donde un JFK negro (Ossie Davis) y un Elvis Presley (Bruce Campbell) internados en un asilo se enfrentaban a una momia sobrenatural, incluiría entre sus extras un comentario realizado por Campbell sin abandonar el papel de Elvis. La olvidada por toda la humanidad, con razón, Osos a todo ritmo de Disney juntaba al director con un par de osos de la película que no dejaban de soltar apuntes simpáticos: «Quise presentarme a Christopher Walken, pero me miró y me asusté». Hemano oso haría algo similar al invitar como comentaristas a la pareja de alces de la película. Una serie de catastróficas desdichas llegaría comentada por el ficticio autor de los libros originales, Lemony Snicket, quien narraba los eventos mostrados como si fuesen reales llegando a asegurar que el actor Jim Carrey había sido secuestrado y sustituido en la cinta por el diabólico conde Olaf. Dragones y Mazmorras 2 tenía a los comentaristas haciéndose pasar por personajes del juego Dungeons & Dragons. Space Jam se servía de Bugs Bunny y el pato Lucas como cronistas.

Tropic thunder. Imagen: DreamWorks.

Tropic thunder. Imagen: DreamWorks.

Lo de Tropic thunder es elogiable: en la pista de audio del comentario oficial Ben Stiller y Jack Black se esfuerzan por hacer el trabajo como es debido mientras Robert Downey Jr. interpreta el papel del actor Kirk Lazarus interpretando el papel de Lincoln Osiris, su disparatado rol en la película. La broma continua, a pesar de que Stiller se dirige a él como «Robert», hasta que Lazarus deja de interpretar a Osiris en la pantalla y al mismo tiempo en la sala de grabación. El verdadero Downey Jr. no hace acto de presencia hasta los créditos finales. Y todo esto tiene su origen en una línea del guion de Lazarus: «No me salgo del personaje hasta que no he grabado el comentario del DVD».

De todos modos el comentario más descacharrante de entre todos aquellos que juguetean con los personajes ficticios es el contenido en la special edition del 2000 de ese falso y divertidísimo rockumentary que es This is Spinal Tap, una obra cómica en sí misma donde los actores Michael McKean, Christopher Guest y Harry Shearer encaran el visionado del documental metidos en sus personajes, quejándose de cómo la obra les hace parecer una banda de zoquetes y salpicando el asunto de chistes y gags que no desentonarían nada en la propia película («el director de esto intentaba tomarnos por tontos y engañarnos diciéndonos continuamente: haced como si no estoy aquí»).

Invitados especiales

Para la creación de los extras de Superbad (Supersalidos) Judd Apatow se llevó a su hija de diez años a la grabación del coloquio para disgusto del reparto de la película presente, que se vería obligado a evitar las palabras malsonantes delante de la criatura. Uno de los intérpretes presentes, Jonah Hill, acabaría cuestionando las habilidades de Apatow como padre al arrastrar a la niña a la proyección de una película saturada de chistes guarros y aquello desembocaría en una discusión entre el director y el actor, la salida del padre junto a la chiquilla del estudio de grabación camino de un musical, los actores aprovechando para maldecir como locos ante la ausencia de la pequeña y el espectador dudando si todo ese espectáculo estaba planeado o era real.

Una de las ediciones domésticas de Hot Fuzz (Arma fatal) parecía incluir en el interior de sus tres discos una pista de audio donde Edgar Wright y su amiguete Quentin Tarantino proporcionaban un audio comentario en pareja a la pieza de Wright. Pero lo que arrancaba como un comentario del director normal acababa convertido en una conversación entre colegas sobre un par de centenares de sus películas y series preferidas que se olvidaban continuamente de que estaban allí sentados para hablar de Hot Fuzz.

La sorpresa resultaba doble con Las 36 cámaras de shaolin, una de guantazos orientales del 78, cuando entre las pistas de sonido extras el usuario encontraba un comentario del rapero RZA, fundador del Wu-Tang Clan y una persona tan aficionada al cine de kung-fu como para haber bautizado uno de sus discos en honor a las treinta y seis cámaras de la presente cinta. La segunda revelación del asunto era descubrir que el hombre era una asombrosa enciclopedia con patas del género cinematográfico y las hostias del kung-fu.

En el DVD de Bowling for Columbine Michael Moore delegaba el comentario en sus empleados y su secretaria. Para Casi famosos el director Cameron Crowe se llevaba a su madre a la grabación. Las reglas del juego anunciaba un invitado sorpresa en la contraportada del DVD («bonus commentary by a mystery guest!») que resultaría ser el inquietante cómico Carrot Top sometiéndose a un primer visionado del film. Hot Fuzz invitaría a un par de policías y la hedionda Date movie a un par de críticos que odiaban la película (y aquel probablemente fuese el único chiste gracioso de toda la producción). Una edición de la trilogía Matrix incluiría un par de bonus commentary tracks por film con invitados inesperados: una de ellas estaba narrada por un par de filósofos y la otra por una pareja de críticos a los que no les habían gustado nada las secuelas. El disco de El sentido de la vida de los Monty Python incluiría un acompañante virtual molesto: la pista titulada «Soundtrack for the lonely» añadía la capa sonora de un Michael Palin interpretando a un hombre que mira en solitario la película mientras carraspea, evacua gases, murmura, contesta al teléfono y habla con los vecinos.

Miedo y asco en Las Vegas. Imagen: Universal studios.

Miedo y asco en Las Vegas. Imagen: Universal studios.

Miedo y asco en Las Vegas tendría a una gran estrella encargada de ejercer de comentarista, el mítico escritor Hunter S. Thompson dándole color al asunto. El hombre fumaría hierba durante la grabación, llamaría a miembros del reparto cuando la película le aburría e incluso al contestador automático de Johnny Depp, pegaría berridos de tanto en tanto y se cagaría en la figura del director de aquello, Terry Gilliam.

Showtime

Para Hermanos por pelotas Will Ferrel y John C. Reily improvisarían un comentario cantado y más simpático que la propia película. En Sospechosos habituales es posible escuchar como el director y guionista discuten acaloradamente durante la pista extra. Batman & Robin permitía escuchar a Joel Schumacher disculpándose durante todo el largometraje. En Crepúsculo y Eclipse la pareja protagonista, Robert Pattinson y Kristen Stewart, se ciscaba veladamente sobre las entregas de la franquicia. Roland Emmerich hablando sobre El día de mañana se permitía bromas a costa de las malas actuaciones que ofrecía el propio largometraje. El director de Zardoz aprovechaba la oportunidad del comentario dedicado para sincerarse y aclarar que la película fue parida bajo el efecto de las drogas.

La comedia Wet hot american summer incluía la pista de audio bonus más imbécil de la historia, aquella que estaba compuesta exclusivamente por flatulencias que sonaban en momentos determinados del film. En palabras del propio director: «La idea para aquella fart track era similar a las muchas otras ocurrencias que íbamos tanteando. Uno de nosotros empezó diciendo “debería de existir una pista extra en el DVD compuesta solo por pedos ¿no?” y otro le contestaría «por supuesto que sí, no tienes ni que decirlo. Por supuesto que eso es lo que deberíamos hacer”».

Schwarzenegger

Arnold Schwarzenegger es, sin mucha discusión, el comentarista definitivo, el entertainer total. Los comentarios de audio que ha protagonizado para varias de sus películas no se encuentran entre los más informativos o lúcidos, pero sí entre los más reverenciados por un detalle fabuloso: Arnie demuestra que ante sus propias películas se comporta como un niño de cuatro años. En el comentario para Terminator 3 se marca un pequeño monólogo impagable sobre glándulas mamarias: «Esta escena con el aumento de pechos es genial, ves como las mujeres del público se preguntan: “¿No sería fantástico que pudiese hacer eso?”, porque hay tíos que prefieren las tetas pequeñas y hay otros que las prefieren grandes». El de Conan el bárbaro incluía joyas como «en esta película mojo un montón», «aquí es cuando le doy un puñetazo al camello. ¡Mirad cómo le doy un puñetazo al camello!» seguido por un: «No, Arnold, esa parte no ha llegado todavía» del director John Milius; «Ahí estoy durmiendo, es gracioso», «¿Ese niño lleva pintalabios?», o el genial «Mirad, ¡todo el mundo está metiendo!» durante la escena de la orgía. Para Desafío total el austriaco se pasaba todo el discurso convertido en el Capitán Obvio: «Aquí salgo yo haciendo de obrero de la construcción», «Esta escena hace creer que todo era un sueño», «Aquí me pongo una toalla húmeda en la cabeza y no pueden detectar dónde estoy. Voy por ahí pareciendo un indio», «Aquí utilizo a un hombre como escudo humano», «Ahora me asombro y miro a la pistola». Sublime.

Conan, el bárbaro. Imagen: 20th Century Fox.

Conan, el bárbaro. Imagen: 20th Century Fox.

5 comentarios

  1. El Chuache es el mejor. Punto.

  2. Joderrr. Acabo de perder toda la productividad de los próximos meses.

  3. Yo confieso haber visto la película entera de ‘300’ con los comentarios del director, no sé porqué lo hice! Ahí me enteré que había escenas eliminadas porque eran muy muy muy disparatadas, como un persa lanzando flechas desde la espalda de un gigante, o no sé, no lo recuerdo, he tratado de olvidarlo… Bueno, no del todo, recuerdo que una roca la usaron para 3 secuencias distintas, sólo enfocando desde cada uno de los puntos cardinales.

  4. Hubo una época en la que me tragaba todos los extras, incluídas las pistas de audiocomentarios, pero la salvajada de las 4 pistas de comentarios, alguna insufriblemente aburrida, de El Señor de los Anillos afortunadamente puso fin a esta costumbre y ya sólo veo ocasionalmente los de películas o series que me resultan especialmente interesantes.

    Destacaría:

    – El audiocomentario que realizaron el guionista y el productor de Speed, el primero sacando a relucir cada problema del guión y el segundo tratando de quitarle hierro al asunto.

    – Spaceballs: también cuenta con audiocomentario en idioma ficticio, el dink.

    – Por contraposición, los de los directores de La Jungla de cristal y La Jungla 2: mientras que el primero va contando detalles sobre lo calculado que tenía cada plano, el segundo te sale con cosas como “aquí lo llenamos todo de humo…. porque era la moda en las pelis de aquella época”.

    – Dr. Horrible’s Sing-Along Blog: vale, no es una película, pero ¡¡tiene una pista de comentarios formada por canciones expresamente escritas para ese audio!!

    – Los Goonies: aunque la edición en DVD no tuviese subtítulos en la pista de comentarios (un mal recurrente en los editados por Warner)… estos no eran AUDIOcomentarios, sino que de tanto en tanto veíamos al reparto, ya adultos, viendo la película.

    Sobre los directores que no hacen audiocomentarios, señalar la ironía de que el propio Spielberg señaló una vez lo mucho que disfrutó cierta ocasión en la que otro director (¿Truffaut?) le fue comentando una de las películas de este último mientras la veían juntos.

    Y Amenábar es otro de los que son pésimos con los audiocomentarios. Es que, de hecho, a veces deja de hablar hasta el comienzo del siguiente “capítulo” en que esté dividida la película en el DVD.

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