Jot Down Cultural Magazine – Juego de Tronos Medieval Warfare: la batalla de los ineptos

Juego de Tronos Medieval Warfare: la batalla de los ineptos

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Imagen: HBO.

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Por si alguien no lo ha visto a estas alturas, este artículo contiene SPOILERS

Sin duda alguna el momento estrella de la sexta temporada de Juego de tronos fue el esperado choque entre los dos bastardos norteños más famosos, que además parece preconfigurar lo que será la séptima, una factible ensalada de guantazos de tono épico. A esas alturas no quedaban muchos que no le tuvieran ganas al sádico a tiempo completo de Ramsay Bolton —que no psicópata, pues es más que evidente que encuentra placer torturando gente y esperasen ansiosos que Jon cara-de-pena Snow le diera por fin su merecido. La cuenta de episodios donde el resucitado excomandante hacía de comercial a puerta fría por todas las casas del Norte intentando recuperar los antiguos clientes de su padre se perdía en las nieblas del tiempo.

Y hete aquí que antes de poder disfrutar de la transformación de Ramsay en un saco de pienso para perros parlante, a los guionistas se les ocurrió que tocaba por fin una buena vieja batalla medieval como las de antes. No solo eso, sino que además de poner todo el presupuesto en el asador para utilizar medios clásicos como señores a caballo y especialistas a tutiplén, han declarado haber sido inspirados por episodios históricos como la mítica batalla de Cannae, la guerra civil estadounidense o el shakesperiano encuentro de Agincourt. Nada excesivamente original, pero sí un buen augurio para todo aficionado al periodo medieval, subsección alicatarse la cara a leches.

Pues llegados a ese punto, tras atravesar un espeso camino de spoilers, y visto el capítulo de marras, uno se pregunta cómo es posible que con estos mimbres tan prometedores se haya llegado a perpetrar un atentado semejante al conocimiento no ya histórico, sino conocimiento a secas. El desarrollo general de la batalla es tan lamentable que hasta un lego en la materia necesita realizar una suspensión de juicio con doble salto mortal y tirabuzón con tal de ver a Ramsay pagar su repelente malignidad, y rapidito. No, ni todo cabe bajo la etiqueta «ficción», ni comprendo la afición por pensar que el espectador es un imbécil que se traga cualquier cosa. No hablamos de la celebrada carrera en línea recta de Rickon o del incidente de la espada de goma valyria de Jon, sino de un desastre mucho más estructural. Pero para esto hay que ponerse a analizar la batalla seriamente desde el principio.

Que es bastante interesante, puesto que se plantea de manera similar a las batallas reales del medievo: con la llegada de los ejércitos al escenario seguramente planeado de antemano. La guerra en la Edad Media consistía en su inmensa mayoría en asedios o rápidas incursiones de saqueo en territorio enemigo —razias, aceifas o cabalgadas, como se les llamaba entonces, siendo las batallas campales muy escasas, por lo que tenemos cumplida información de casi todas. Esto, que parece un sinsentido hoy en día, tenía sus motivos, como por ejemplo dar tiempo a los nobles a preparar toda la cacharrería que llevaban encima para la guerra. Como quiera que el que llegaba antes al lugar cogía sitio, tenemos minipunto para Ramsay Bolton, que juega al ladito de casa.

Pero por si no fuera suficiente la cosa, Jon Nieve además presenta una notoria inferioridad numérica; si hacemos caso de las cuentas que salen en la serie y las de los fans de internet, Jon dispone de poco más de dos mil efectivos, entre los que se cuentan los salvajes infantería tribal desorganizada que desconoce el concepto de flanco, más un puñado de caballeros reclutados de aquí y allá, incluidos los sesenta y cuatro hombres que le cede la mini-Churchill de la casa Mormont, unos cuantos arqueros y pare usted de contar. Ah, y un gigante, contribución a la fantasía que podríamos homologar, qué se yo, a una unidad de elefantes de guerra. El tarado de Ramsay junta más de cinco mil hombres, entre arqueros, caballería e infantería pesada, organizada en unas curiosas unidades a medio camino entre una falange griega clásica y los famosos piqueros suizos de la Edad Media y principios de la Moderna.

La terrorífica espada de goma valyria en acción. Imagen: HBO.

La terrorífica espada de goma valyria en acción. Imagen: HBO.

Con este panorama, lo más prudente que puede hacer nuestro bastardo favorito (el Stark, no el otro) sería desplegarse en posición defensiva e intentar evitar lo que durante todo el Medievo era el temor de cualquier líder militar en inferioridad: verse rodeado por el enemigo. Para eso habría sido interesante colocar su caballería como reserva móvil o en los flancos, para interceptar movimientos enemigos. Esta es la teoría, claro, pero después resulta que ocurre la cosa esta de Rickon, Jon se pone todo loco y se lanza en solitario contra las tropas de Ramsay como si fuera del mismo centro de Bilbao, lo que lógicamente implica ordenar una carga frontal de caballería. Y aquí empiezan los facepalms continuos, que me faltan dedos para teclearlos.

El papel de la caballería en el Medievo ha sido muy importante, aunque se ha visto magnificado por el hecho de que los miembros de la misma fueran la élite nobiliar y por tanto los que acababan contando la película. Es cierto que la caballería podía decidir una batalla, pero resultaba imperativo utilizarla en el lugar y el momento oportuno para ello o la cosa podía acabar en desastre absoluto, arte en el que los franceses tienen un máster dada la legendaria ineptitud de sus caballeros. A grandes rasgos, había de dos tipos, pesada y ligera, cuyos cometidos eran bastante diferentes: si la pesada estaba formada por nobles fuertemente blindados y equipados con lanzas para el choque, la ligera se concentraba en hostigar, evitar maniobras de flanqueo y pillar a la caballería enemiga a contrapié.

La que trae Jon Snow al combate parece estar compuesta de lo que se conocía como men-at-arms en Inglaterra, serjeants en Francia y caballeros villanos en Castilla; soldados profesionalizados que no llegaban a la categoría de noble y por tanto su armamento y equipación no acaba de ubicarlos como caballería pesada, pero que combatían junto a los nobles. Los caballos carecen de protección más allá de la silla de montar, y los jinetes oscilan entre cotas de malla, placas y armaduras de cuero, con una lanza ligera en ristre. Poco músculo si de lo que se trata es de chocar frontalmente contra la formación enemiga. Aparte del hecho de que cargar toda la distancia que te separa de las filas de Ramsay cuesta arriba y a galope te asegura que los caballos pierdan toda la fuerza por el camino, pero bueno, todo sea por mantener la tensión dramática.

Esta táctica era la favorita de los reinos cristianos hispanos, ante la ligereza con la que la infantería musulmana iba equipada, y dado que los andalusíes no disponían a su vez de caballería pesada propia. Sin embargo, el infante don Juan Manuel nos da mucha información de cómo se podía resistir una carga de caballería: en algunos combates los musulmanes llegaban a acumular hasta cinco haces de infantería en el centro, o bien simulaban una retirada para esperar que se agotase la fuerza de la carga y pillarlos a la contra. También utilizaban obstáculos naturales o artificiales para impedir un posible reagrupamiento y segunda carga, como en la batalla de las Navas de Tolosa. Y es que no era sencillo cargar, pues debías llegar al choque con el máximo ímpetu para arrollar al enemigo (el galope solo se ordenaba en los últimos metros), todos a la vez formando un frente homogéneo algo que traía de cráneo a los teóricos militares de la época y esperando romper la formación contraria. Si no, podías verte fácilmente descabalgado y encarando a la infantería enemiga superviviente en solitario, con una maza o espada en la mano. Si te encuentras frente a campesinos penosamente armados esto no es un problema, pero no todos los días es domingo, así que más valía tener infantería de los tuyos detrás para echarte un cable. Teniendo todo esto en cuenta, a estas alturas de la batalla los Stark tienen la derrota ya garantizada con la carga suicida que se marcan porque Jon lo vale. Pero si hay un recurso infinito en esta vida es la estupidez humana, y aquí viene el otro bastardo a meter la pata hasta el cuezo.

El caso es que el sádico empieza bien, pues lo de arrojarles una nube de flechas es el recibimiento estándar para debilitar el ataque del oponente, si bien el cine nos ha distorsionado un poquito el asunto de los arqueros. Esta es una manía heredada de una querencia muy anglosajona por magnificar sus fazañas bélicas, que podríamos llamar el efecto english long bow por el cual todos los arqueros de las pelis tiran unas flechas que atraviesan lo que se les ponga por delante: escudos, armaduras, Rickons… Todo excepto a Jon Snow, cuya habilidad involuntaria para esquivar los proyectiles resulta incluso risible.

Adultos modernos jugando a guerritas medievales, versión english longbowmen. Imagen cortesía de aya-life.com

Adultos modernos jugando a guerritas medievales, versión english longbowmen. Imagen cortesía de aya-life.com

La épica británica ha elevado a los arcos largos ingleses a la categoría de mito; decisivos en el campo de batalla, disparan unas salvas terroríficas que ríase usted de los SS-20 soviéticos. Las matan bien muertas, como el Cucal, aciertan siempre y hacen unos agujeros que ni el casco del Prestige. Crecy y Agincourt son lugares tópicos de masturbación patriótica británica… Pero, ¿había para tanto? Pues parece que el tamaño del arco, el peso y constitución del proyectil y las crónicas dicen que eran temibles, aunque las pruebas de la arqueología moderna de reconstrucción son bastante dispares. Resumiendo, según cómo y a qué le den resultaban mortíferos. Es más, si se tiene en cuenta que la guerra donde adquirieron fama, la de los Cien Años, la acabaron perdiendo los ingleses (igual que en la guerra civil castellana, donde aparecieron también), que se tardaba como diez años en conseguir un arquero competente, o que la nobleza aristocrática no parece haber dicho ni pum de este arma revolucionaria mientras ponía el grito en el cielo con los ballesteros o los primeros arcabuces, hay que matizar esta mítica un poquito. Aparte de que es fácil eliminar a caballeros acorazados franceses si están amontonados o atascados en el barro, como los almogávares hicieron en el río Céfiso en 1311 sin un puñetero arquero. Ya les dije que la ineptitud de los nobles francos es legendaria.

Había dos maneras de disparar las flechas: en tiro parabólico o bien directo en línea cuando el enemigo cargaba ya cerca de la formación de arqueros, que lo mejor que podían hacer para entonces era retirarse detrás de alguna unidad más pesada. Salvo los susodichos longbowmen o los arqueros montados turcos, que disparaban un arco doble curvo con muchísima fuerza, era raro que las flechas tuvieran la potencia suficiente como para matar a cualquier atacante; lo normal era que muchas se clavaran en la armadura, escudos o protecciones causando heridas de diversa consideración o dejando inservible el equipo. Se trataba sobre todo de desbaratar la formación enemiga. Cuanto más desprevenido o ligeramente armado el sufrido receptor de la salva de saetas, peores los efectos, y aquí los caballos sin guardas eran la víctima favorita. Justo, justito, los que llevan los caballeros de Jon Nieve, por lo que el efecto en los animales es muy destructivo.

Así que la cosa sigue estando muy guardia negra para nuestro héroe, pero cuando ya solo tiene que empujar la pelota dentro de la portería, Ramsay decide una gilipollez: lanzar su caballería frontalmente contra la de Jon. Vamos a ver… pero… ¿por qué? Si tienes una estupenda infantería de lanceros ahí mismo, ¿para qué desperdicias lo más caro de tu ejército en un improbable e innecesario choque de caballitos cuando puedes convertirlos en pinchitos sin esfuerzo? Huelga decir, además, que esto de embestir de frente una caballería contra la otra era extremadamente raro más allá de las justas individuales precisamente por lo primero: si puedes sacrificar peones, no gastas la flor y nata de tus filas. Pero queda todo muy cinematográfico, claro. Para redondear la idiotez, el tipo decide seguir lanzando salvas de flechas sobre el mejunje resultante del impacto, por si le sobrevivía algún caballero propio. Si alguno de ustedes recuerda Braveheart, se podrá hacer a la idea de cuán sencillo es desbaratar una carga de caballería pesada con unos cientos de picas bien puestas, tal como hicieron los escoceses en Bannockburn en 1314 y se dará cuenta de la amplitud de la memez.

¡¡¡Hola, Ramsay, venimos a explicarte algo!!! Imagen: 20th Century Fox.

¡¡¡Hola, Ramsay, venimos a explicarte algo!!! Imagen: 20th Century Fox.

Es en este punto donde ya la tontería se desborda y tiene lugar uno de los episodios más bochornosos que uno recuerda en cuanto a batallas medievales, la montaña de cadáveres. Por mucho que se inflen la cara a guantazos a campo abierto y se junten caballos y hombres tirados por el suelo, que alguien me explique cómo se forma exactamente una pila de cuatro o cinco cuerpos de alto ahí en medio. ¿Escalan a los muertos para alicatarse la cara a leches en lo alto? ¿Para qué? ¿Quién acumula fiambres así, alguna unidad de palas excavadoras que no vemos? Es cierto que en muchas crónicas se habla de campos cubiertos de cadáveres que dificultan el paso por allí (por ejemplo, en Hastings la infantería normanda tiene problemas para cruzar el campo sembrado de despojos de combates previos, aunque ¡¡subían una colina cuesta arriba!!), pero tomarse tan literalmente licencias poéticas de la época queda francamente ridículo.

En fin, el caso es que alrededor de la absurda pila de despojos tiene lugar un combate de infantería muy confuso, donde se juntan los salvajes de Snow con los infantes de Bolton (no confundir con Michael), y acaban rodeados por la falange esta famosa, que de pronto se mueve como si tuvieran un petardo en el culo y forman un bonito círculo perfecto. Aquí los guionistas querían transmitir la angustia que debieron sentir los romanos al verse rodeados en Cannae aunque en este caso los cartagineses se fueron retirando gradualmente y dejando que la masa de infantería romana en el centro se fuera metiendo poco a poco en una trampa. Para ello agitan la cámara como si Jon estuviera en una rave con chirridos a todo trapo, en plan 28 días después, aunque a él la cara de pena y confusión le permanece impávida, mientras la falange de Ramsay va apretando el cerco.

Y aquí uno se pregunta si el gigante no podría haber hecho algo más que dar manotadas, no sé, coger una lanza larga y arrojar al que la maneja bien lejos, romper la fina línea enemiga, algo. Que esto fue lo que los romanos no pudieron hacer en la famosa batalla, pues estaban rodeados por una agrupación profunda y compacta. Menos mal que llegan a tiempo los jinetes de Rohan del Valle de Arryn, para chocar contra los lanceros y deshacerlos. Que también es curioso ver cómo chocan, pues logran la hazaña de desviarse en el último momento para no llevarse por delante por el mismo precio a los supervivientes de la infantería Stark.

En estas que el ejército de Ramsay se ha quedado de pronto sin más efectivos, cual Alemania en 1918 aunque parecieran muchos más y nuestro sádico decide consecuentemente salir pitando a refugiarse en su castillo. Se trata de otra escena rarísima, porque una extraña prisa se apodera del hasta entonces amuermado gigante, que corre en solitario a derribar la puerta principal de Chez Bolton. O era un gigante muy antipático o se me escapa el motivo por el cual el afortunado Snow no reagrupa a su gente y le proporciona cierta protección al grandote, que es puntualmente convertido en alfiletero por los arqueros contrarios. Que sí, que más drama y más sacrificio, pero hombre, se agradecería con cierto fundamento al menos. Quédense con que en la «vida real» la gente con cerebro no realiza estos dispendios militares. Total, que aquí termina el combate, con arqueros disparándose a bocajarro como si llevaran subfusiles de asalto, tanto rollo para llegar a lo que todos estábamos esperando: la cruel venganza contra Ramsay, por asesino y por mal actor.

No dudo que a muchos esto les disculpa todas las memeces anteriores, pero algunos de los finolis del tendido siete militar vintage estábamos ya completamente abochornados. Así que toca poner una vela al Cid y otra a santa Juana de Arco a ver si aprenden de cosas como la Gaugamela de Stone (lo único entretenido de la peli de Alejandro) y nos tratan un poco mejor en la próxima temporada, GoT, Hostias & Dragones. Vale, peor fue Troya, pero a la HBO hay que pedirle un poco más.

¿He cerrado el gas antes de salir del campamento? Imagen: HBO.

¿He cerrado el gas antes de salir del campamento? Imagen: HBO.

41 comentarios

  1. Como es la estirpe humana! pero es que teneis que sacarle pelos a una calavera? Pues claro que tiene fallos, y si vais de fotograma en fotograma más que vereis. ¿Todavía no os habeis dado cuenta que el fuego del que sale la Kalessi (o como se escriba) no es de verdad? modo ironic=off
    Disfrutad de la serie y centraos en otras de peor calidad y que la crítica está poniendo por las nubes como Breaking Bad o The Wire o mejor, en la muy celebrada West World, que no es otra cosa que un remake de una película serie B malísima pero con más medios.

    • Lo mismo se te podría decir a ti; disfruta de este magnífico artículo y céntrate en otros de menor calidad que están recibiendo más loas de la crítica.
      O la otra opción; que cada uno escriba , critique y se centre en lo que le apetezca.

      Me ha encantado el texto, el que algo sea fantasía no implica que no deba regir la coherencia interna y la verosimilitud dentro de las normas del universo creado. De lo contrario podrían meter mañana a Ned Stark pululando por ahí de nuevo como si nada y decir “los dragones tampoco existen”.

    • Claro que Westworld es un remake, lo han dicho los mismos creadores desde el primer momento. No has descubierto el fuego amigo. Breaking Bad es una pedazo de serie, no entiendo porque para decir que te gusta una serie se tenga que echar pestes sobre otra. En fin.

  2. Estupendo artículo, pero se me ocurre un pero: la batalla de “Braveheart” (la película, no la historia real) donde se desmonta la caballería inglesa con picas es la de Stirling, no la de Bannockburn, que es la que aparece justo al final de la película.

  3. A ver, se agradecen artículos tan documentados sobre batallas reales, pero este falla en la lectura del capítulo.

    El autor se queja de que los que batallan hacen chapuzas, y no para de nombrar chapuzas de los caballeros franceses. ¿No será más realista si de vez en cuando pasa alguna y no si son todos estrategas perfectos? Así, como idea…

    Empecemos desde el principio, que no es la batalla de marras si no la preparación. Jon Snow ha recibido instrucción militar de su padre oficial, que algo sabía de su época de la rebelión además de los libros de historia. Pero no lo ha educado para ser líder militar, que siempre le dejaron claro que era bastardo y ya se las apañaría en la guardia de la noche. Por otro lado, Ramsay Bolton ni siquiera recibió esa instrucción, que lo acoge su padre más tarde, y su padre tampoco era tan bueno, minipunto para el “Stark”.
    Cuando planean la batalla, el propio Jon en el capítulo dice que sería liarla parda hacer una carga frontal con tan pocos efectivos y el campo de batalla en contra y todo lo que aquí criticas, vamos, que cuando la monta es porque se le va la cabeza, le ha funcionado bien el ataque psicológico a Ramsay. ¿Que no te gusta que monten una batalla con malas decisiones? Pues es lo que hay, hasta en la historia, esa que se nombra en el artículo de la que no se sabe muy bien cómo han sobrevivido los franceses si no es ganando a veces de chiripa, como Jon.
    Aquí se pide también que se proteja al gigante, pues bueno, con el grueso del ejército, que lo que queda ya son mayoría de salvajes y alguno de los de la isla del oso para prestarle el escudo a Jon, poco podían hacer ya a nivel ordenadito y táctico, más bien Meñique podría haber prestado ayuda, pero sospecho que no quería manchar sus unidades más de lo necesario. Y el tema de los arqueros, común no era que atacaran a sus propias filas en mitad de la batalla, pero ocurrió también en la historia, de ahí se inspiraron para Braveheart y para esta.

    El verdadero fallo de esta batalla es la llegada de Meñique. Que vamos, poco habían vigilado el terreno si un ejército entero puede pasar por toda la zona de los ríos, con aliados de Ramsay en las zonas clave, llegar a poca distancia de la retaguardia de Jon y atacar al final en modo épico. ¿A nadie se le había ocurrido enviar un cuervo en todos los días que tarda el ejército en subir al norte? ¿Ni siquiera como cotilleo porque lo que hasta ahora había sido la Suiza de la guerra en poniente, siempre neutral, había decidido mover sus armaduras recién pulidas y salir a dar un paseo? Eso sí que es raro.

  4. ¡Divertidísimo! Y lo de haber frenado los caballos con lanzas era un clamor, pero menos mal que no se hizo: viendo Braveheart sufrí nucho por los equinos. ??

  5. Buenísimo.

  6. Exigir realismo histórico a una serie de televisión de fantasía no es buscarle tres pies al gato: es lo siguiente. ¿No se os ha ocurrido escribir un artículo de física demostrando que los dragones no pueden volar? Y otra cosa: eso de que Bolton es un sádico pero no es un psicópata es un absurdo. El sadismo y la psicopatía no están reñidas, y el personaje tiene rasgos para cumplir ambos criterios con creces.

    • La fantasia y la verosimilitud no estan reñidas en absoluto. De hecho, la verosimilitud en una obra de fantasía es lo que le da más fuerza. Haya dragones o no, en el mundo de Juego de Tronos la tactica militar es igual de importante que en la realidad, y de ahi la crítica. Ejemplo tonto: si alguien matara a uno de los dragones con una piedra lanzada con un tirachinas, resultaría poco verosimil, y no seria excusa decir: hombre, hablamos de dragones, no esperaras que sea realista.

      Y en cambio el sadismo y la psicopatía SI suelen estar reñidos. El sadismo consiste en disfrutar provocándole dolor al prójimo. Y el cuadro típico de la psicopatía es el desapego emocional absoluto, y la incapacidad de reconocer el dolor ajeno como algo real.

  7. Pues vaya. Y ahora criticará Robín Hood porque en esa época no había mallas de licra y no es “realista”.
    Se llaman “licencias creativas” y se usan en ficción para aportar dramatismo a la trama

    • Que te metan un cambio de plano en plena batalla y de repente haya un muro de cadáveres de cinco metros de altura que no estaba ahí en el plano anterior no es una “licencia creativa” sino una chapuza comparable a que se vea el autobús del rodaje en primer plano.
      Aquí no se trata de si las cotas de malla de los legionarios romanos en “Espartaco” no coinciden con los uniformes reales que se usaban en la época, sino de una forma chapucera de rodar una escena de acción, donde en un plano los norteños parecen pocos, luego en mitad de la batalla parecen más, luego están rodeados contra un muro que popea del suelo cual enemigo de videojuego haciendo respawn y una falange que se despliega parsimoniosamente sobre ellos sin que a nadie se le ocurra hacer o decir algo para finalmente ser rescatados un una unidad de caballería que aparece mágicamente para salvar el día.
      Hay directores que saben rodar escenas de acción, y por eso hay películas que con cuatro duros te motan un thriller acojonante, y los hay que ni con 300 millones de blockbuster consiguen hacer algo decente. Y aquí pasa lo mismo. El realismo del combate me la suda, la cuestión es que la forma de narrar la batalla, que es una historia por contar con imágenes tanto como una escena de amor o de intriga, es horrorosamente chapucera. Y eso, en una serie que ha tenido magníficas secuencias narrativas, es un demérito.

  8. Se agradece que al autor sea un exegeta de las batallas medievales pero creo que coge la dinámica de una persona que es capaz de ver cada incoherencia para soltar toda la bilis guardada. Decir que la HBO toma por estúpido al espectador es una exageración. Olvidamos que es una batalla al servicio de la trama y no al revés. Sí, se le puede pedir más realismo estratégico, pero exigirle un documental sobre el tema es un error.

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  11. Hombre, lo que se pide es un mínimo de coherencia interna. Que sea fantasía no significa que todo valga. La batalla es un despropósito de principio a fin, con el culmen de la montaña de cadáveres. Y lo de que los buenos están perdiendo hasta que de repente aparece por sorpresa un ejercito aliado, en fin, supongo que les gusto el gran von blucher. Hay cosas que chirrían mucho en la serie, como el papel del gran srannis y heredero legítimo como un fanático inútil, el buenismo de la niñata malcriada de daenerys, o el experimento genético de los niños del bosque que se les va de las manos y crean los caminantes. Y son concesiones al publico mayoritario por parte de la Hbo, que como es logico, lo que quiere es mayor publico para ganar mas pastq. Esperamos que al Gordo, cuando se digne a sacar el libro, lo enmiende de alguna forma.

    • ¿Sabes qué los dragones nunca han existido?

      • en el universo de Martin si existen los dragones, y tiene su coherencia. desaparecieron y volvieron a aparecer, es una cuestion de magia, que tiene su explicacion con las reglas de Martin. el que se apilen cadaveres hasta formar una montaña, que ramsay dispare flechas al gigante en vez de a jon, que jon carge el solo contra la caballeria, y los multiples disparates que tiene esa batalla, no tienen explicacion ninguna. es decir, martin crea unas reglas y dentro de ellas pueden suceder lo que las reglas permitan. en este caso los guionistas cometen demasiados errores con el fin unico de satisfacer a las masas. por cierto, que iban a aparecer los caballeros del Valle, estaba claro casi desde el primer minuto. Por ejemplo, podrian aparecer algo parecidos a vikingos o samurais, explicando que provienen de un continente aun mas lejano que Essos, pero lo que no podrian aparecer es jedis sin ningun tipo de explicacion….

        • O, ya que es un mundo de ficción, vestir a la caballería de payaso de McDonalds, con sus narices rojas y su peluca amarilla, todos formados para la carga.

  12. Pues sí, la batalla es un sindios, pero esto es una serie de entretenimiento y si la caballería de Jon hubiese sido aniquilada por las lanzas de la infantería de Ramsay en dos minutos, y el resto del ejército aniquilado por la caballería rival pues habría sido un capítulo realmente soso. En vez de eso, los responsables decidieron hacerla épica y que el el espectador estuviese en tensión haciendo primero que el plan de Jon de esperar la carga del rival se fuese a la mierda y después introduciendo más elementos sorpresivos como la envoltura de la falange de Ramsay (muy lograda la sensación de agobio de Jon dentro de la melé) y después con la típica entrada del ejército salvador en el último momento.
    Que sí, que tiene fallos tácticos por parte de ambos capitanes, pero todo con el que hablé al día siguiente estaba babeando con el capítulo, o sea que la serie consiguió lo que se proponía.

  13. Hola.

    A lo mejor no os habéis dado cuenta, pero no pasa nada almas de cántaro, ya os lo comento yo. Juego de tronos es una ficción basada en una historia fantástica.No tiene absolutamente nada que ver con la Historia. Me parece intelectualmente alarmante que el autor de este texto no tenga en cuenta tamaña obviedad.

    • Te suena de algo la Guerra de las Rosas?… Los Lancaster contra los York. etc…

    • A pesar de que salgan claras referencias a: el asesinato de César, la caída de Constantinopla, la conquista de Inglaterra por Guillermo de Normandía, el muro de Adriano y los pictos, la Alejandría griega, la guerra de las Dos Rosas, el fuego griego, la Horda Dorada y un largo etcétera, Juego de Tronos no tiene absolutamente nada que ver con la Historia. Qué va.

      • … el sacrificio de Ifigenia por su padre Agamenón para salir victorioso en Troya, Ricardo III “mi reino por un caballo”…es que está llena de cameos para fans de la Historia y la literatura…

    • Deberías leer los ensayos sobre los Comandantes de Poniente (Stannis, Robb, Tywin, etc) y verías que cada uno de los movimientos fueron pensados detalladamente para no terminar cometiendo sinsentidos (como en esta batalla).

  14. Me ha gustado el articuko. Quizas excesivamente tiquismiquis, pero yo cuando vi el capitulo no pude disfrutar de la derrota de uno de los personajes mas odiados por parecerme absurda toda la situacion, desde la carrera a la batalla, pasando por el trillado deux ex machina. Una pena, y mas teniendo en cuenta el presupuesto que se gastaron…

  15. ¡¡JAJAJAJAJA!!
    “el resucitado excomandante hacía de comercial a puerta fría por todas las casas del Norte intentando recuperar los antiguos clientes de su padre…”
    “Jon se pone todo loco y se lanza en solitario contra las tropas de Ramsay como si fuera del mismo centro de Bilbao” ¡¡Je, je, je…!!
    Ya decía yo que a pesar de lo bien resuelta que estaba esta batalla, habían cosas que chirriaban. Pero por donde no paso es por admitir que “el Ramsay Bolton” fuera mal actor y la prueba de que no lo era, es la rabia que nos daba y da a todos y las ganas que teníamos de verle palmar.
    Muy divertido el artículo.

  16. Absolutamente de acuerdo incluso pense en Cannas cuando vi los cuerpos amontonados,no se pudo hacer peor y no es ser tiquismiquis es que es nucho
    mejor hacerlo bien.
    Por cierto si hay una recostruccion falsa de una batalla en el cien esa es la de Sterling en Braveheart

  17. Más fallos.

    Ningún salvaje lleva ESCUDO. Ni escudo, ni nada en la mano izquierda. Nada. La mano al aire. Que es un cacho de madera. Históricamente, sólo había un motivo para no llevar escudo: llevar un arma a dos manos Y armadura. Además un escudo es barato. Está hecho de madera.

    Casi nadie lleva CASCO. Si hay una pieza de armadura que todo soldado ha llevado siempre, aunque no llevase nada más, eso era un casco. Aún hoy en día los soldados llevan casco. Lo primero que quieres proteger es la cabeza.

    Y algún gambesón o algo. Que son unas capas de tela. Sobre todo para el gigante. El gigante es supuéstamente el último de su especie. Y es muy valioso. Es tan grande que puede soportar un palmo de fieltro alrededor de todo lo que no sea la cara. Y con eso habría sido una bola de demolición invulnerable.

  18. O la batalla de la última del Hobbit,los elfos saltando por encima de los enanos

  19. Me lo he pasado genial leyendo este artículo y además vi este capítulo justo ayer. Muchisisimas gracias.

  20. Que discusión mas absurda…si la HBO toma por tontos a los espectadores, que decir de Hollywood en general, con esas películas de acción en la que el protagonista no esta en el traumatólogo después de cada secuencia.
    Disfruten de la historia, que parecemos esos frikis del capítulo de los Simpson que hacía preguntas científicas a Xena y esta contestaba “para todo lo que no tenga explicación científica, ha sido magia…”

  21. Estupendo artículo para que muchos se la cojan con papel de fumar.

  22. Me gusta esta crítica de la batalla de los bastardos. Basada en la lógica militar. Ahora ya solo falta que critiques los de la chica saliendo de entre las llamas, los dragones, los muertos no muertos, los vivos resucitados, la dama roja, el fuego valirio. A ver si le pones un poquito de cordura que esto parece una peli de ciencia ficción. Andaaaa!

  23. Hitchcock, el buen tío Alfred, se ciscaba alegremente en la verosimilitud, consideraba que no era especialmente necesaria para hacer avanzar la trama. Consideraba licito darle gato por liebre al espectador, si era necesario. Y aquí esta el quid de la cuestión: ¿Es la coreografía presentada la que más aumenta el valor dramático de la trama?
    ¿Existía alguna otra manera? ¿Alguna más fiel a la lógica intrínseca del acto que se representa ante la cámara?.
    En el universo de Juego de Tronos, los dragones existen, la gente resucita, lo muertos caminan y tal, pero las flechas trazan parábolas y cuesta más correr cuesta arriba que hacia abajo. El resultado es que esta escena, inicialmente, te hace perder la atención de todos los freakis de las batallas antiguas, tipos como yo que cuando se cortan un dedo con un papel se desmayan, cuatro gatos lo que no es importante. Lo que debe preocupar es que el grueso del público no sufra un caso de “pollo congelado”.
    Mr. Hitchcock lo describía como la revelación que sufría el espectador un par de horas más tarde, mientras realizaba un acto anodino, por ejemplo sacar un pollo del congelador. Ese momento en que se daba cuenta de que algo no era posible, siendo el significado de posible el acto, la acción que se rige por la lógica interna de la trama. Esto en el cine, tiene una gravedad relativa, el espectador a salido ya de la sala , ya abono su entrada. En televisión es más grave, por que va horadando la atención del espectador, del que quieres que vea el próximo episodio, que lo espere.
    No te puedes permitir perder los freakies de las batallas un día, el siguiente a los perfumistas y otro a los marinos, deshilachar la trama por aquí y por allá planteando actos, en el sentido teatral, trazados con trazos gruesos. Y tios esta serie cada vez se va pareciendo mas a fotos de tios que hablan, como decía el buen tito Alfred.
    Además lo de meñique no es un Deux ex Machina por los pelos, pelos.

  24. Todos estos errores, y más, son los que tiene en cuenta GRRM a la hora de escribir sus libros (y eso que no sabe mucho de batallas). El señor te escribe una historia de fantasía pero quiere que sea realista, que no haya incoherencias y que la gente disfrute del contenido tanto o más que con la serie (mucho más).
    GoT perdió el rumbo el día que decidió separarse de los libros (mucho antes de llegar al último publicado) y tratar de impactar al espectador promedio. No se fijan demasiado en los detalles porque el espectador promedio no lo hace; y quien lo hace es tachado de hater y hasta ridiculizado en las redes sociales (publicando los comentarios de todos aquellos que resaltan las incoherencias de la serie para que los fanáticos defenestren al autor del mismo).
    A esta altura no vale la pena prestar atención a esos detalles porque a los productores no les interesa, sólo quieren shockear al espectador, terminar la serie y ganar dinero.
    Si la batalla de los bastardos te pareció tan mala espera a ver la séptima temporada, que si lo que se filtró es cierto, superará con creces la estupidez del 6×9.

  25. Recuerdo cuando vi ese capítulo, luego de todo el hype en las redes sobre “la batalla de los bastardos” yo también estaba emocionada. ¡Será increíble! La serie ya me tenía bajoneada pero una buena batalla épica siempre es bienvenida… y no fue así. Sufrí mucho viendo ese capítulo. Y eso que desconecté mis neuronas principales para no pensar mucho y solo disfrutar del camino (cosa que hago cuando voy al cine a ver un blockbuster veranero entretenido que sé no me ofrecerá gran cosa) pero es que mis neuronas más perezosas simplemente no entendían lo que estaba pasando. La batalla fue espantosa y no por las muertes y la sangre, sino por lo mal llevada que estuvo. No soy una genio militar pero he visto documentales y películas sobre guerras (y no solo americanas) pero esto… esto fue terrible. No, simplemente no. Al menos el momento Martha de BvS me hace reír ahora, pero esto no. Se me hizo eterno el capítulo y lo peor es que no podía adelantar…
    Que alguien me explique por qué Sansa no dijo nada a Jon sobre los jinetes de Rohan, digo del Valle. Creo que ni los propios actores entienden bien… dirán que es que Sansa no confiaba en Jon… por favor… Es Guerra!!! y si tienes un ejército disponible úsalo y hagan un mejor plan de batalla!!! No, fue un capítulo horrible, ya no lo quiero recordar. Ya no lo voy a recordar, nunca lo vi.

  26. Me ha gustado el artículo y tiene razón en parte: Jon Nieve y Ramsay Bolton no son buenos generales. Pero sólo hay que echar un vistazo a la historia para ver que la incompetencia en la guerra era más habitual de lo normal…
    ¿Acaso los romanos no perdieron tristemente en Cannas por una simple maniobra de envolvimiento de Aníbal, que sí era un gran estratega? ¿No se demostró que la caballería pesada medieval en las Cruzadas, por ejemplo, era inútil ante la movilidad de la caballería ligera musulmana, aparte del calor que debían pasar con la armadura en mitad del desierto? ¿En las guerras de la edad moderna, ya con rifles, los soldados no marchaban en línea y al paso para ser masacrados por las balas? ¿O los soldados de la Gran Guerra por las ametralladoras? ¿Los franceses no empezaron en esa guerra con uniformes de color rojo y azul, para ser un pato de feria para sus enemigos? ¿La Wehrmatch no se fue al frente ruso sin tener ropa de invierno, porque creía que eliminaría a los rusos en cuestión de semanas???
    La incompetencia militar es legendaria. Por eso me extraña que a una serie de ficción se le pida contar con generales a la altura de Alejandro Magno… Que yo sepa, en Juego de Tronos, los verdaderos generales aptos para la batalla ya están muertos, como Tiwyn Lannister o Stannis Baratheon, que por cierto, no sé si se ha criticado o no, pero tenía un gran ejército cuando venció a los salvajes y sin embargo, se deja sorprender por los Bolton sin venir a cuento… Sí, hacía frío, soldados y monturas lo estaban pasando canutas, pero se supone que Stannis era un gran militar…

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