Jot Down Cultural Magazine – Blade Runner 2049: espectacular y vacía como un holograma

Blade Runner 2049: espectacular y vacía como un holograma

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Imagen de Warner Bros.

Siempre he pensado que la aparición de una obra maestra en el cine tenía una parte de azar, ahora bien, lo que constato con pesar en los últimos años es una racha que ya pasa de la mala suerte y empieza a entrar en el terreno de la maldición gitana. La alineación de planetas que requiere un guion brillante interpretado por unos actores en estado de gracia, una dirección artística inspirada y una banda sonora memorable no era cosa frecuente, pero se daba. Un buen ejemplo lo teníamos en Blade Runner. Algo conté en su día del tortuoso trayecto de una película que se estrenó sin demasiado éxito y que el tiempo convirtió en un clásico del cine.

Comenzó con un escritor de ciencia ficción documentándose en torno a la Segunda Guerra Mundial, perplejo ante la absoluta falta de empatía de los soldados nazis hacia sus víctimas, como si fueran máquinas antes que humanos. Una idea que combinó con el miedo posterior a la guerra nuclear, lo que le llevó a fantasear con un mundo posapocalíptico en el que la radiación obligaba a emigrar a las colonias espaciales a todo aquel que tuviera recursos. La novela de tan peculiar título que surgió de ahí estuvo cerca de ser adaptada por Martin Scorsese, en su volcado a guion cinematográfico se implicaron, entre otros, un actor americano que había vivido en España trabajando como bailarín de flamenco y tras diversos cambios sustanciales el proyecto se estancó durante años, avanzó y finalmente recayó en un cineasta británico de portentosa capacidad visual que sin embargo necesita un productor cerca recordándole que no todas las ideas que se le ocurren son una genialidad. Vaya si lo tuvo aquí, hasta el punto de que fue despedido, luego vuelto a contratar y el resultado final distó de satisfacer las pretensiones de Ridley Scott (en su trayectoria posterior ha podido hacer lo que ha querido, así le ha ido). Salvo un Harrison Ford que ya empezaba a despuntar, el elenco de actores no era apenas conocido y no obstante tuvo bastante libertad para aportar elementos a sus personajes, incluso alterando el guion. Vangelis cayó del cielo para añadirle la banda sonora, y qué decir de la dirección visual, inspirada por la atmósfera del cine negro supo representar como nunca antes las calles abigarradas con rascacielos y neones que por entonces solo se veían en Hong Kong o Tokio, mostrándonos un futuro que ya no eran espacios pulcros y luminosos tipo 2001 sino una superposición caótica de lo viejo y lo nuevo, que es a lo que el mundo posterior se ha acabado pareciendo. La suma de todo ello se puso al servicio de una historia que nos hablaba de la identidad personal y el sentido de los recuerdos, la empatía hacia nuestros iguales y, ante todo, la conciencia de la muerte como algo que nos hace frágiles y, también, nos hace humanos. En definitiva, hubo cierto azar, talento combinado de muchos implicados, una gran libertad creativa y respeto a la inteligencia del espectador, al que se quería contar algo y dejarle un margen para que lo interpretase.

Pues bien, poco de todo ello encontraremos en Blade Runner 2049. Denis Villeneuve era un director de magnífica trayectoria idóneo para el encargo, además se nota que es un gran admirador de la cinta original y muestra un gran empeño por serle fiel. Casi diría que excesivo. A lo largo de sus larguísimos ciento sesenta y tres minutos se suceden los guiños: un anuncio de Atari, el piano, las fotos, los origamis, los tests de Voight-Kampff, el émulo de Tyrell… incluso se escuchan fragmentos de diálogos de aquella. Se diría que esta secuela se siente tan abrumada por la sombra de la original que tiene que apelar a ella en cada momento para ganar respetabilidad. Así que a aquel que no le gustase la de 1982 es imposible que esta sí lo haga, porque parece tener como principal baza ser su heredera. Bien, vale, si este fuera el principal problema resultaría asumible. Pero no. Lo incomprensible es la otra referencia que Villeneuve parece haber tomado. La tragedia, señores, es que por momentos uno no sabía si es que estaba volviendo a ver Drive. El mismo Ryan Gosling lacónico y con la mirada perdida (se supone que pensando en cosas), los mismos diálogos lánguidos en escenas innecesariamente largas que terminan impacientando al espectador más predispuesto. Sorprende además la poca chispa que muestran. Recordemos cómo en la original Roy habla con su creador, este le dice que la luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo y el replicante remata con «no haré nada por lo que el dios de la biomecánica me impida la entrada en su cielo». Impresionante. Aquí en cambio vemos a una mujer que vive encerrada en una sala hermética donde se pasa el día diseñando recuerdos, el protagonista le pregunta cómo puede hacerlo, y ella le responde que precisamente imagina las experiencias que no puede vivir. No, sí eso es precisamente lo que estamos viendo ¿de verdad era necesario explicitarlo? El guion se empeña en todo momento en explicarnos lo que vemos, lo que hacen o sienten los personajes, en subrayar lo obvio sin soltar de la mano al espectador, al que no parece considerar demasiado listo. No hay una carga filosófica comparable, más allá de algunas alusiones a los ángeles y las almas que bien podría haber firmado Coelho. Y sí, nos queda claro también que en el futuro habrá muchos hologramas: además de diálogos también hay escenas redundantes.

Algo más interesante resulta su hincapié en aquello que ya veíamos en Her, la sustitución de las relaciones sentimentales y sexuales con otros seres humanos por las virtuales con programas de inteligencia artificial. Siempre complacientes, dispuestos a decirnos todo lo que queramos oír, y en este caso con el arrollador aspecto de Ana de Armas. Probablemente lo mejor de la cinta, junto a la banda sonora y, eso sí, una estética deslumbrante. En conclusión: una película interesante a ratos, probablemente de las mejores del año, porque el nivel medio es bajo y parece que hoy en día se les haya secado el cerebro a los guionistas, o tal vez el cine ya lo haya inventado todo en el siglo XX y no queden más territorios por explorar. Una secuela que está muy lejos, desde luego, de aquella predecesora que cautivó para siempre nuestra imaginación.

Imagen de Warner Bros.

48 comentarios

  1. ALERTA SPOILERS (aunque suaves).

    Le estoy eternamente agradecido a Javier Bilbao por aquel articulazo sobre la primera Blade Runner. Después de ver aquel artículo vi la película original con ojos renovados, consiguió darle una vuelta de tuerca más al visionado de una película que ya era de por sí una de mis favoritas.

    En relación a esta, coincido en un aspecto fundamental. Es verdad que no va a adquirir la categoría de clásico y es por una simple razón: esa obsesión del guión por explicar todo lo que sucede, que en realidad es una reflexión interesante redundando sobre esa idea de la primera que es la humanidad fundamentalmente como un proyecto enfrentado a su propia finitud. Me parece interesante la propuesta de esta película, y el hecho de que en este caso se nos presente la perspectiva del replicante. En la original teníamos a un hombre que descubría la humanidad del otro y su propia inhumanidad, pues Deckard se nos presentaba como racionalidad pura en el sentido de que debía finiquitar al otro, por muy humano que resultase. Aquí tenemos a un replicante que dando muchos más tumbos y palos de ciego llega al (casi) mismo punto que el nexus de 2019. Y digo casi por esa absurda coletilla de morir “por una buena razón”. Sobraba. Por qué? Por el personaje de Ana de Armas, que se presenta como una mera codificación de ceros y unos, a diferencia de K, como una expresión pura de la racionalidad humana sin la muerte. Los replicantes aprenden por experiencias y por acumulación de recuerdos pero no tienen esa conciencia de muerte hasta que la ven cerca. Ana de Armas trata de convencer a K de que es humano porque ha nacido, ha sido amado, deseado, porque tiene relaciones sexuales… Poco de eso importa, como vemos al final: lo que importa es que somos un proyecto hacia la muerte y esa es la diferencia entre K y el holograma, y la vida es una búsqueda para dar sentido frente a la finitud. En ultima instancia trabajamos, socializamos y amamos para preservar la vida lo más posible y para armar un proyecto que al final ya sabemos que se pierde como lágrimas en la lluvia. Es decir: terminamos donde terminó la primera pero eso sí, a través de un guión que todo lo explica dos veces y deja poco margen al espectador a ser él mismo el que descubra lo que se quiere decir. Y he de decir que esto me pasa a menudo con Villeneuve pero en especial me ocurrió con La Llegada. La misma sensación de que es un superdotado para ambientar la ciencia ficción, para lograr tramas redondas y con sentido pero incapaz de alcanzar esa excelencia de los clásicos de la ciencia ficción, que es decir las cosas sin decirlas directamente. No obstante, tanto La llegada como Blade Runner las disfruté como un enano. Y de nuevo gracias, Javier Bilbao, porque gracias a ti he podido apreciar en toda su amplitud aquella joya. Poco después de leer tu artículo pasaron “The final cut” en un cine de Belfast, donde vivo, y salí de allí con el corazón ensanchado.

  2. No puedo estar más de acuerdo. Añadiría incluso que hay escenas un tanto ridículas como la pelea entre los dos protagonistas con Elvis de fondo. Para acabar, decir que el doblaje fue casi lo peor de la cinta. Como añoro el cine del siglo XX.

  3. No podría estar más en desacuerdo:

    Contextualicemos la titánica labor de enfrentarse a un tótem como Blade Runner, que no pasa por ser únicamente una de las mejores películas de ciencia ficción de la historia, sino en general, por su tremenda influencia en la estética, arquitectura y multiculturalismo. Recordemos que en su día fue un fracaso y maltratada por esa crítica que hoy caga pepitas de oro abjurando de sus diatribas y ceguera. La historia era sencilla, con elementos que han envejecido mal vistos hoy día, pero compensados con el lirismo y la sombría existencia de los que la protagonizaban. El monólogo de Roy Batty bastaba para justificar la película.

    -Blade Runner 2049 únicamente es inferior en el aspecto musical y emocional, que no es un defecto sino una consecuencia lógica del tiempo que retrata, y más aún, de la propia evolución del metraje, que desemboca en un epílogo arrebatador. La frialdad y elegancia que impregnan los milimétricos planos están en consonancia con el mundo devastador, post apocalíptico y casi soviético que describe. No hay palabras para describir el festín visual respecto a la fotografía y diseño de producción, donde se agradece la utilización de sets y decorados en detrimento del artificial y “cantoso” (por dar el cante, no la acepción de la RAE) CGI.
    Respecto a la música, sin ser Vangelis, sí que me ha gustado la atmósfera más aspera a tono con el film que han creado Zimmer y Wallfisch al alimón.
    La historia es mucho más profunda, expansiva y sólida que la de Scott, planteando nuevos enigmas/preguntas sin corroborar ninguna de las innumerables teorías acerca de la naturaleza replicante o no de Deckard. Otro acierto, ya que deja que el espectador piense y saque sus propias conclusiones, contraviniendo la tesis del artículo de que se da todo masticado y subrayado. La única concesión en este aspecto es el flashback de cuando K era niño.

    -En cuanto al reparto, destaco 2 nombres: Ryan Gosling y Sylvia Hoeks. El primero porque, siendo en mi opinión un muy buen actor limitado a una serie de papeles concretos, hieráticos (Drive), en este papel despliega una contención y economía gestual asombrosos, imprescindibles para el papel que interpreta. En otro foro dije que seguramente no sería reconocida su interpretación, y creo que se olvida a la hora de valorarla que es un jodido replicante, con un conflicto de identidad para más inri.¿Acaso los de la película del 82 tenían variedad de registros interpretativos? La guapa holandesa ejerce el papel más contundente y agradecido, otorgándole una implacabilidad pasmosa. Muy bien Ana de Armas, cuyo rol no es tampoco fácil. Bien a secas por lo corto de sus papeles Bautista y Mckenzie Davis. Jared Leto es el más flojo, un actor demasiado pagado de sí mismo aunque afortunadamente sale poco tiempo.

    – Después de 9 largometrajes (ninguno malo), a cada cual más asombroso, epatante y distinto, la versatilidad de Villeneuve es incuestionable, y su facilidad para transitar de un género a otro (ya demostrada) se remata con el empeño de la década por entregar una secuela a la altura (como mínimo) de la original. Yo creo que es superior.

    • De acuerdo, soy un admirador de la primera, pero era en el fondo un film noir futurista distópico, lo grande de aquella era Rutger Hauer con esa actuación tremenda que le da vida y sentimiento a Blade Runner. Esta versión, para mí es superior , es muy profunda, más compleja que la primera, llega a unos niveles de Alphaville de Goddard, Tarkovsky y Bergman. El concepto visual y el diálogo son los ejes de la trama y no la acción, que es un complemento. Al final un trabajo magistral de Villeneuve que no tiene nada que envidiarle al primer Blade Runner

  4. OJO SPOILERS
    Decir que ‘Blade Runner 2049’ es vacía es un disparate. Tiene una trama bastante sólida, que quizá queda desvaída en el último tercio de la película (escena de Wallace con Deckard en la que le quieren colar ese fake de Rachael; la aparición, por otro lado, de ese ejército secreto de replicantes me sacaba de la historia y del universo de Blade Runner, y por ello me sobraba).

    También, en disensión con el autor de la crítica (a quien hay que agradecer la información que aporta), creo que esta obra tiene una independencia creativa respecto al Blade Runner de 1982, se podría ver prácticamente como una película independiente. Las referencias a aquella son un nexo de unión, pero no un elemento de dependencia funcional.

  5. Un apunte. El artículo es muy difícil de leer, porque la longitud de las líneas es excesiva, y cuesta mucho trabajo avanzar a la linea siguiente al finalizar la anterior.

    • Luigi, no te lo pongas tan díficil, no seas tan exigente contigo mismo. Tú empieza leyendo comics y ya verás con el tiempo como esto de la lectura se va haciendo más fácil. Ánimo.

  6. De acuerdo con el autor. La primera tenía una textura, un peligro que jamás asoma en esta. 2049 te produce el mismo vacío, la misma frustración que imagino sentiría en el lugar de K frente al holograma de Joi, que me desea y yo sin poderla tocar ni olerla. Sí, hay momentos visuales fascinantes, frases y escenas con potencial (una de estas cuando K/Joe se entera de que él no es el bebé, a la que le dan menos tiempo que a la ridícula secuencia del casino que termina con Harrison Ford en modo Han Solo una vez más, presumiendo de listo), pero a las finales no las suficientes para evitar el dolor de lo que pudo haber sido.

    La propia película ofrece su mejor crítica en palabras de la chica encerrada en la pecera: “un recuerdo es real no por los detalles sino por lo que te hace sentir”. En Arrival Villenueve logró conferir sentimiento a su obra: nos dio una película viva. Pero en esta, no; se pierde en un fetichismo ingenuo, quizás cobarde, que solo encuentra placer en el estilo.

  7. He ido a verla con la escopeta cargada, pero la verdad es que me ha gustado.

    Quizá un poco demasiado larga, es verdad.

    Como ocurría con Arrival, hay excesivo énfasis en algunos detalles (incluidas reiteraciones) mientras que otros puntos esenciales no están del todo bien explicados. En Arrival el argumento físico, que complementa al lingüístico, dándole sentido al relato en el que se basa la película, desaparece inexplicablemente. En Blade Runner la idea que relaciona la humanidad con la maternidad, y el papel de ello en el entramado digamos político de la película, queda mal explicado, o explicado de forma poco imaginativa y elegante.

    Todo lo que gira en torno a Wallace, el industrial que reemplaza a Tyrell, no acaba de funcionar bien: ni su papel en la trama, ni su caracterización, ni sus motivaciones.

    La música de Zimmer & Wallfisch es muy atmosférica, se adapta muy bien a las imágenes, y responde seguramente a los deseos del director, pero carece totalmente de la sensualidad y variedad tímbrica, y de la riqueza melódica, de la música de Vangelis. Es música de acompañamiento sin mucho valor musical por sí misma.

    Por otro lado es un espectáculo visual apabullante. Absolutamente. Técnicamente es impecable, sorprendentemente perfecta, como ocurre también con las últimas películas de Ridley Scott, por cierto. Deakins ha hecho un gran trabajo. Los actores están muy bien en sus papeles, incluido Gosling. No hay nada que reprochar aquí.

    El planteamiento es ambicioso, pues trata de continuar los temas propuestos en la primera película y desarrollarlos, por un lado, mientras se profundiza en ellos o se revisan y actualizan. La trama digamos incidental, la continuación de la historia, no está mal (salvo lo dicho sobre Wallace). Es una posibilidad entre tantas, sugestiva por sus implicaciones. Pero lo más interesante son los aspectos secundarios, o filosóficos, que daban dimensión (y salvaban) la primera película. La reflexión sobre la soledad, lo real y lo imaginario, la esencia del ser humano, la idea de redención, etc. Todo eso está tratado de nuevo aquí, actualizado, de manera imaginativa y emotiva.

    No es perfecta pero sí es una gran película. Y en los aspectos técnicos no recuerdo algo reciente tan inmersivo, envolvente y subyugante.

    • De acuerdo con que es un espectáculo visual apabullante, pero creo que solo en contadas escenas la representación y lo representado lograron sincronizarse para lograr la intensidad que ofrecía la primera. Creo que las limitaciones técnicas de 1982 nutrió a la original de un ingenio que le permitió dar vida a un mundo totalmente nuevo, real, rugoso, al que esta nueva entrega supo hacer un elegante homenaje. Dicho esto, no logro quitarme la sensación que esta no supo innovar. Expandió visualmente lo que hizo su predecesora, sí, pero salvo ciertas escenas (aereas y panorámicas las mayorías, y las que tuvieron lugar en las oficinas de Wallace, especialmente la de la recepción, con aquella luz anaranjada) la película hizo más guiños que otra cosa.

      Con todo hay que admitir que no es una película fácil de hacer. Las expectativas eran monumentales, siendo su predecesora un objeto de culto, con un fanatismo y arraigo que hace casi imposible ver en esta méritos propios. Quizás hubiera ayudado reducir la presencia de la original en esta (el clon de Rachel estuvo de más, en mi opinión).

      En fin, espero vérmela una vez más para ver si mis primeras impresiones se sostienen o si le encuentro más virtudes de las que le encontré hoy.

      Saludos

    • “Un poco demasiado larga”. O “un poco caótico ” que también sueltan nuestros periodistas. Luego el autor se pregunta por qué hay que explicarlo todo como papilla al público. Por esto, sr Bilbao, el nivel baja, para igualar por abajo, que es lo demócrata. No pasa nada, es un “poco demasiado” normal. Maldita horizontalidad

  8. SPOILERS

    Muy en desacuerdo. Me da la sensación en el artículo que ya antes de verla el autor estaba predispuesto a despreciarla (de hecho, ya empieza el texto con una frase absurda). Lo mismo con Ryan Gosling, al que parece que está de moda criticar. Blade Runner 2049 cumple muy bien su función de secuela de una gran obra maestra como es la primera. Evidentemente, hay que entender que las pretensiones de ésta película no son las mismas que la original.

    Y principalmente estoy en desacuerdo con ese vació que menciona. La película retoma el tema de la original y añade una vuelta de tuerca al existencialismo de los replicantes, centrado aquí en las memorias implantadas, nacimiento, milagros y fe. La película juega con la nostalgia, pero aporta cosas nuevas (no sólo Ana de Armas). Y todo con una arrollante potencia visual, montaje y fotografía, donde se nota la mano de Dennis Villeneuve. Lo único con lo que estoy deacuerdo, y creo que no ha estado a la altura, es la banda sonora. Por lo demás, me parece que ni se ha intentado ver la película.

    • Completamente de acuerdo. Habría que ver qué dirían los que ahora consideran la original una obra maestra si la hubieran visto en 1982, cuando los críticos y entendidos la pusieron a caldo, y ahora se tapan. La dificilísima tarea de honrar la original y al mismo tiempo apartarse de ella dándole mucha más profundidad y expansión, es suficiente como para ponderar en su justa medida esta maravillosa secuela.

  9. Como la mayoría, yo también creo que Blade Runner es una obra maestra. Por cierto, muchos críticos la denostaron en su momento, acusándola de carente de acción y excesivamente superficial. Blade Runner 2049 debe visualizarse libre de ataduras, aunque resulte dificil, como una secuela que pretende tener vida propia. Es innegable que visualmente es un ejercicio de estilo apabullante, pero aparte de los elementos estéticos, la historia fluye con naturalidad durante la primera parte del metraje (Ana de Armas está espléndida) y rompe en la segunda con una Harrison Ford que a diferencia de Indiana Jones el Reino de la Calavera de Cristal y Star Wars episodio VII actúa de verdad. A diferencia de otros comentarios me parece que la escena de la pelea en el casino frente a Elvis y Marilyn es brillante, al igual que el trío en la habitación de K o la aparición de Rachel. Como única crítica, creo que el final es demasiado abierto y nos quedamos sin saber lo que ocurre con el personaje que interpreta convincentemente Jetto. Para mí, una película maravillosa, digna del primer Blade Runner e incluso superior en algunos aspectos.

  10. No es perfecta, como tampoco lo es ningún programa de codificación genética de replicantes, aunque estos sean infinitamente superiores a los genomas de los humanos convencionales. Pero se enfrentaba 35 años después a una tarea ciclópea, dar continuidad a la película que rompió para siempre con la esperanza de un futuro limpio y anestesiado, con predominio de la luz y los colores simples. Y acierta con la atmósfera, con los personajes y con la trama básica, aunque hay algún desvarío en forma de grupo de replicantes revolucionarios (quizás el Movimiento de los Replicantes Unidos por el Dominio de la Galaxia MRUD-Gal) y el Sr Wallace resulte un tanto desdibujado. Lo de Vangelis desgraciadamente no puede repetirse.
    Pero en general supera la prueba con nota. Espero ver la tercera parte en 2052, cuando cumpla 97 años. Será un privilegio, aunque para entonces necesite algún órgano biosintético, haber asistido al estreno de la trilogía completa.

  11. Simplemente excepcional. Gracias BLADE RUNNER 2049

  12. Venga, que no pasa nada por decirlo. No se acaba el mundo.

    Es un tostón de película.

    Si Blade Runner es una obra maestra, si lo es, es porque “abre un mundo”, su mundo ficción en el que se mueve de una manera soberbia. Villeneuve es un maestro, y ha seguido dilatando esa apertura hasta límites increíbles (un aplauso también al director de fotografía). El universo de Blade Runner es hoy mucho más mito si cabe, gracias a él.
    Pero lo que no puede disimular todo es despliegue es la evidencia de una historia que es una castaña.
    O el holograma de una castaña.

    Y los que queramos, disfrutemos y hablemos hasta desfallecer de este universo creado y ampliado. De su vida, sus seres y sus cosas y problemas. Pero hombre, con honestidad, tampoco intentemos hacer comulgar a la gente con ruedas de molino. Porque no, no tiene sentido.

    Salud y viva la ciencia ficción. ¡Buena semana a todos!

    • Pues la historia es mucho más expansiva y profunda que la que contaba la original. La “castaña” fue previa por tanto, y todo el mundo la empezó a considerar obra maestra 15 años después como mínimo.

      • Hola Dani (si me permites el tuteo):

        Pues creo que tienes razón en que la historia es más expansiva, y eso no sólo por motivos técnicos y audiovisuales, claro está. Pero que es más profunda no puedo estar de acuerdo, porque (y coincidiendo con el autor del presente artículo) la profundidad adviene en una parte inevitable de la libre reflexión responsable del espectador que aquí queda anulada por un “contar lo que está pasando” cosa muy de moda hoy en día, pero que ciertamente es una forma de decir que el espectador es un idiota (y ojo que tampoco quiero entrar a valorar que lo sea o no, ese es otro asunto).

        Lo que tampoco, e inisisto, me parece bien, es llamar “idiota” de nuevo a aquellos que digan la simple obviedad de que esta peli es aburrida. El espectador medio no tiene porque ser ningún visionario cinematográfico, y el argumento de “hace x años…ahora obra maestra” es iluminador siempre (hay otras tantas pelis a las que les pasa lo mismo) pero tampoco se puede utilizar como un comodín para todo. Vamos, es mi opinión y espero, un poco argumentada, no simplemente válida porque diga que es mía.

        Por supuesto puedo estar totalmente equivocado, Dani, y que tú andes acertado en tu apreciación. Quizá en un futuro, en ese 2049 esta peli sea otro maldito clásico. Y en ese aso pues olé. Pero lo cortés no quita lo valiente, y si alguien (un espectador medio, no un gran entusiasta pero no un pazguato) viene a decirme que le ha parecido un coñazo, tendré que admitirle que su apreciación, sin hacer gala de una gran talento interpretativo en estos ámbitos del sci-fi con el cyberpunk, está repleta de un sano sentido común (que ya sabes como decía el francés que es la cosa mejor repartida del mundo…¡tanto para bien como para mal!).

        Un saludo cordial.

        • Para nada, puedes tutearme sin problemas. Coincido en la mayoría de lo que aportas en tu réplica. Solo quería dejar constar con mis mensajes anteriores, que quizá Blade Runner (1982) no es tan obra maestra como ahora se considera (aunque para mí lo es), y que con ese lastre debe juzgarse igualmente a esta.

  13. Hola a todos.
    Alguien podría opinar si encuentra en la escena entre la diseñadora de recuerdos y el blade runner una incoherencia de guíon premeditada en la respuesta de ella al analizar el recuerdo del caballito de madera para mantener el engaño al espectador más tiempo?…

    • Creo que es uno de los cabos sueltos de la película: no sabemos nada de esta chica. Dice que está protegida por esa burbuja, prisionera, pero no hay un solo guardia. Dice que le provee recuerdos a Wallace, pero no lo vemos. A penas hay una mención por parte de la directora de la policia sobre la visita de K a este lugar. Si ella es la que está implantando los recuerdos, probablemente ella está compartiendo su historia a través de memorias para armar esta rebelión de replicants. Bien puede ella ser quien la dirige o actuar bajo el mando de la señora del parche. Es aquí, en este tipo de escenas, que considero que la película es tibia: se queda a medio camino de ofrcer al espectador material para la imaginación. Como decía Pedro en un comentario más arriba, en la primera supieron darle el espacio para armar las piezas, en esta o bien dan muy pocas piezas o dan demasiadas. La mención a las colonias en esta son reiterativas, le dan un mayor protagonismo que en la orignial, donde las colonias solo fuera someramente mencionas, pues el propósito de la película siempre fue el humano, lo que nos hace humano. 2049 respeta y ofrece sus respuestas a este misterio, pero divaga, diluye su mensaje en un exagerado uso del estilo.

      Saludos

  14. Un poco larga. Interesante a ratos. Sobran tantas referencias a la original. Ana de Armas está tremenda.

  15. Gracias por contestar Mural.
    Me refería a algo más concreto, en realidad a la respuesta de la diseñadora que tras analizar con el microscopio el recuerdo del blade runner y echar unas lágrimas dice que es un recuerdo real…lo que hace que el espectador-al menos mi caso- continúe con el engaño de que el runner es el hijo nacido que buscan. Por qué la diseñadora miente y no dice que es un implante (tampoco digo que tiene que decir que lo es de un recuerdo suyo personal, simplemente decir que es un implante y dar respuesta coherente al runner que lo que desea saber es si su recuerdo es o no implantado). La única explicación sería que la diseñadora ni implantó ese recuerdo ni por supuesto es suyo pero esa posibilidad hace aún más incoherente la trama que la extraña respuesta que tratamos de aclarar. En fin, seguramente de poder visionar otra vez la secuencia se podrían sacar mejores conclusiones pero a mi son las dudas que me ha dejado la escena.Saludos

    • K le pregunta si se pueden implantar recuerdos reales o si son todos los rcuerdos creados artificialmente. Ella responde que implantar recuerdos reales es ilegal. Él entonces pregunta si hay forma de reconocer si un recuerdo es real o no. Ella le pide que exponga el recuerdo que él quiere analizar en la maquinita. Ella llora y dice que es un recuerdo real. Real pero no quiere decir que sea de él, podría ser el recuerdo real de él o de la persona que le implanto el.recuerdo. La lagrimita fue un claro indicador de que era un recuerdo real de ella, la creadora de recuerdos.
      Tras una hora y pico insinuandonos, e incluso diciéndonos que él era el niño nacido d replicantes, por lo que de tan evidente ya empiezas a creer que no lo va a ser, llega esta escena en plan Fincher “pa engañarños” diciéndonos la verdad, pero yo como soy mu listo en ese momento supe que era ella.
      Me dicen que la peli es de Nolan en vez de Villeneuve, por lo sobreexplicada y el terrorismo sonoro, y me lo creo.

      • Lo que valida la teoría lógica y consistente de que ella se ha dedicado a implantar recuerdos reales en replicantes para rastrear a su padre.

      • Gracias David…por fin la respuesta q iba buscando …no recordaba así el dialogo y pensé q el runner lo q preguntó fue si había forma de saber si un recuerdo era implantado o real (es decir suyo)…en cualquier caso lo lógico -al menos si yo hubiese sido el runner- habría sido preguntar eso para salir de dudas pues quedarse en si un recuerdo es real o artificial obviamente no da respuesta a la duda del runner que seguiría sin saber si es suyo o de otra persona (en el caso por ejemplo de haberse infringido la ley implantándose uno real).

        Dicho de otro modo, al runner se la trae al pairo si su implante lo es de un recuerdo real o artificial…lo q quiere saber es si el recuerdo es suyo o es implantado (sea o no real) y por eso su pregunta -la formule como la formule- sólo puede ir en ese sentido.. además todo lo que digo queda confirmado con la consecuente propuesta de la diseñadora de que le exponga el recuerdo ante el microscopio ya que esa exposición sólo tendría sentido para poder discernir entre recuerdos reales (que se verían difusos y distorsionados) y recuerdos implantados (que al ser creados se verían nítidos y diáfanos)… para eso le examina en el microscopio y no para saber si el implante es real o artificial xq en ambos casos al ser creaciones el recuerdo se vería con la misma intensidad de nitidez y claridad resultando indiferenciables…

        y ahí está la trampa …al decir la diseñadora que es real el recuerdo miente ya que no es cierto (ni por supuesto es una verdad a medias)… es directamente una falsedad pues es un implante de un recuerdo de ella… el hecho de que la diseñadora llore puede responder a mil motivos uno de ellos la propia historia que se ve en el recuerdo que es muy triste o q le emocione dar la noticia al runner de q es humano … y tb la reacción del runner gritando de rabia va en ese mismo sentido pues sabe q el examen q se le ha hecho en sus retinas sólo era para conocer con que calidad se observa su recuerdo… siendo real (es decir suyo) el que se ve turbio y artificial el que se ve nítido….

        conclusión… responder “real” ES MENTIR por ser una respuesta descontextualizada (responde eso xq obviamente es suyo pero el objeto del examen no era ese) y al servicio no de ese dialogo sino de la sorpresa final buscada…

        aclarada la duda David…muchas gracias

        • Antes de nada perdón por no advertir de los SPOILERS, en el anterior comentario.
          Sobre el tema este yo lo veo como una “trampa” del guión sin más. No puedo asegurarlo porque no lo recuerdo exactamente, pero diría que la contestación exacta de la creadora de recuerdos no es “sí, es un recuerdo real”, sino “sí, es el recuerdo real de una persona”. Quitando la coña de “que me di cuenta porque soy mu listo”, sé que en el momento de esa respuesta pensé inmediatamente que era de ella y que ella era el niño nacido de replicantes. Tengo el recuerdo, espero que no implantado, de que me pareció una respuesta muy clara y que jugaba a la vez con la ambigüedad, y al estar dando tan mascado que él era ese niño, como que ya me esperaba que no lo fuera.
          Perdón por lo liado que escribo, pero con el móvil soy un patán

  16. No concuerdo en absoluto con el análisis de la película, y, sobre todo, con las continuas alusiones a que la primera era una obra maestra y esta, caquita vacía. Seguro que tiene muchas cosas que criticar, pero no las que se comenta en el artículo.

    1/ Dice el artículo: “El guion se empeña en todo momento en explicarnos lo que vemos” y continúa tachando la película de “sobre-explicada”.
    Alguien no ha hecho los deberes, o tal vez el autor del artículo es muy joven y no vio, como vimos muchos, la primera versión de esta película, cargada de una horrorosa VOZ EN OFF EXPLICATIVA que el director tuvo a bien eliminar más adelante, en una de sus múltiples versiones posteriores.
    Comparar la primera versión de esta película (no sabemos si tendrá más) con la quinta de la anterior, no parece muy justo.
    Desafortunadamente, no todas las películas tienen la oportunidad de poder ser montadas y editadas de nuevo tras diez años, después de haber escuchado las opiniones de crítica y público y poder hacer poda de lo que no ha gustado o no ha soportado bien el paso del tiempo (aparte del happy ending impuesto por el estudio).
    Es gracioso que el autor del artículo hable de que “la creación de las obras de arte tiene algo de azar”, refiriéndose a una película que ha llegado a tener hasta siete versiones. Poco influyó ahí el azar, me temo, y no es justo comparar una película nueva con otra que ha sido editada y depurada varias veces. Su primera versión era muchísimo más explicativa que esta, de aquí a Pekín.

    2/ Parece que al autor del artículo no le han gustado “algunas alusiones a los ángeles y las almas, que bien podría haber firmado Coelho”.
    Haría bien en revisar la película anterior, pues las referencias católicas no solo están presentes en muchas películas de género (Matrix y el mesías, por ejemplo) y en bastantes del propio Ridley Scott, sino en LA BLADE RUNNER ORIGINAL, tan idealizada y adorada por el autor del artículo.
    Pues sí, una mínima revisión (o búsqueda en google) te recordaría que el propio Roy Batty, en la primera película, citaba unos versos de William Blake con los que se comparaba a los replicantes con los ángeles (sí, sí, en la primera), en varias referencias se compara a Batty con Lucifer (“mi hijo más hermoso”), quien se pasa el tiempo buscando a su “creador”, a quien, cuando encuentra, llama “Padre”, Tyrell le llama “Hijo” y, al morirse, suelta una paloma (santísima trinidad). Coelho a tope en la película original, ¿verdad? seguro que está demandando por los derechos.
    Ridiculizar la aparición de ángeles y almas, y más cuando se ensalza tanto la primera película, está totalmente fuera de lugar.

    3/ Se queja el autor del artículo del “Ryan Gosling lacónico y con la mirada perdida”.
    Es un replicante, se sabe desde el minuto 5, ¿qué debería hacer, montar un show como Arturo Valls? De hecho, el mismo laconismo y frialdad despliega la propia Rachael en la primera película.
    ¿Que no es expresivo y radiante como Roy Batty? Pues claro que no. Pero es que resulta que el problema de Joe en esta película es totalmente diferente del de Batty. Mira, eso hubiera estado bien comentarlo en el artículo, ¿no?
    Si bien Batty tenía claro, desde el minuto cero, que ellos eran seres vivos que merecían seguir vivos y luchaba por ese derecho, en esta película el conflicto es otro: Joe (Ryan Gosling) no está seguro de ser un ser vivo, de ser alguien real.

    A mí me parece que esa vuelta de tuerca al argumento de la anterior propone giros muy interesantes, y totalmente distintos a los conflictos planteados en la primera película, o desde un punto de vista diferente. Porque en la primera era el espectador el que se cuestionaba, en todo caso, la humanidad de Batty, pero no el propio replicante… como aquí.

    Por eso Joe se compara todo el rato con Joi (atención al juego de palabras buscado), e incluso, como ella, se mira las manos cuando le cae la nieve. Quiere creer que no es solo, como ella, unos y ceros, que es real. ¿Un replicante consciente de lo que es y que no está seguro de estar vivo… cómo podemos esperar otro registro actoral más que la expectación y la resignación?

    4/ “Y sí, nos queda claro también que en el futuro habrá muchos hologramas”
    Esta me parece de las afirmaciones más tontas de todas. Es como decir que la primera de Blade Runner “estaba llena de muchos muñecos y juguetes”: la sala de Sebastian, los origamis, un muñequito de madera que monta Eduard James Olmos, la propia Tris se hace pasar por muñeca… ¡Qué pesadez de muñecos por todas partes, ¿no?!
    Pero claro, se trata de símbolos que representan el conflicto principal de la película: creamos objetos para nuestro divertimento, o para que nos sirvan, y ¿son nuestros esclavos?

    Lo mismo, en esta película, representan los hologramas, ya que el conflicto aquí es lo que es real y lo que no. ¿Es Joe real por tener conciencia de sí mismo? ¿Es el amor de Joi real aunque haya sido programado? ¿Es real el personaje que reaparece -no desvelo quién- aunque sea una copia del original?
    ¿Es real nuestro mundo digital y de apariencias?, podemos pararnos a pensar. ¿Qué es real en este mundo, lo que decidimos nosotros que lo es, o hay alguna manera objetiva de determinarlo? Eso son los hologramas, símbolos de lo que trata la película.

    Hubiera sido interesante que el articulista hubiera ahondado en esas preguntas que nos propone la película (o en otras cuestiones interesantes, como que los robots que hemos creado se distraen ellos también con otros robots “inferiores”), pero como no ha visto nada de eso… al parecer, la película está vacía.

    4/ “A lo largo de sus larguísimos ciento sesenta y tres minutos se suceden los guiños (a la original)”: pues claro, el pobre director tiene que mostrarnos que estamos en el mismo universo. Sin esos guiños, podría casi parecer una película independiente. Si no tuviera esos diálogos, todo el mundo estaría quejándose de eso.

    En fin, lo dicho. La crítica no tiene pies ni cabeza y las comparaciones con la original son todas erróneas. Se le pueden criticar cosas, sin duda (por ejemplo, algunos agujeros de guión que -curiosamente- no quedan explicados y que tal vez aparezcan en una versión extendida en DVD), pero por favor, críticas con base, que así ofenden.

    De todas formas, echando un vistazo a los artículos que suele escribir este articulista veo que todos son “click-bait”, o sea, de estos para que la gente haga click, como “¿cuál es la mejor canción de una película?” y cosas así.
    Así que me imagino que este artículo cumple esa función también: ¿quién va a hacer click en OTRA buena crítica a una película estupenda? Casi nadie. En cambio, si la pones a caldo, enseguida llegarán los fans a responderte -entre los que me encuentro, por cierto. Buen trabajo, en ese sentido.
    Un saludo

  17. SPOILERS
    Vamos a ver:

    El guion pretende encauzar de forma muy estrecha y sin dejar lugar al espectador a que respire por obligarle a ir por el mismo camino lógico-mental por el que va el protagonista. Dirige tanto al protagonista para llegar al giro final que dirige demasiado al que ve la película. La primera no era así, en la primera se iba descubriendo, creando el sendero, aquí se nota mucho que es un camino prefabricado y preparadísimo lo que da sensación de artificio total.

    Lo de que aumenta la humanidad, de manera pluscuamperfectamente definitiva, cuando los replicantes pueden tener descendencia es un axioma que le meten con calzador a los espectadores a través de una jefa de policía neurótica y alucinada y una conspiradora de una rebelión que por típica hace torcer el gesto. Hay que asumirlo como que esa apertura y señalización de lo borroso de la idea de lo humano se aclara con la descendencia y en consecuencia destruye lo precioso de esa duda planteada en la original. Simplismo tonto.

    El nuevo melón que intentan abrir sobre la esencia humana y si una copia nuestra seríamos nosotros, que es interesantísimo, lo solucionan de la forma más penosa posible “tenía los ojos verdes”. Conclusión: ni dilema ni hostias, simplemente resulta que no me atrevo a plantear el dilema y es un quiero y no puedo.

    Intentan dar un nuevo punto de vista sobre la humanidad con la introducción de la IA de la que el protagonista está enamorado (poco sufre cuando ella se destruye, no como el sufrimiento total de Roy cuando muere Pris, que es el cúlmen de su desesperación final) pero tampoco lo abren de verdad. Dejan la frasecita de que tú eres ATCG y yo soy 1 y 0 muy tonta intentando reducir o dar algún sentido a que 4 es más que 2 pero el resultado es más confuso y ellos mismos lo cierran una y otra vez dejando claro que ella va a decir todo lo que quieres escuchar y será todo lo que esperas. No me parece mal, pero se quedan, de nuevo, a medias de abrir un dilema.

    Que sí, que a nivel de fotografía es la repera, pero hay luz, luz y blancos por todas partes. Fatal, rompe la estética y la acerca a cualquier otra película de ciencia ficción de los últimos tiempos donde lo pulcro abunda. Blade Runner es un mundo sucio y aquí solamente es sucio a ratos.

    Lo de meter referencias no sé si es enternecedor o lamentable: los azulejos de la cocina de la casa del protagonista, ciertos gestos como el mirarse la mano antes de morir (lo de la nieve es una excusa muy barata), ciertos planos calcados… No sé, si el resto acompañara esos homenajes no quedarían en caricaturas.

    La banda sonora sigue esa moda que han impuesto las películas de Nolan en las que ahora para que algo mole siempre tiene que llevar ruidos industriales como de perforadora distorsionada. Ya cansa. La personalidad, por otro lado es inexistente y se demuestra con el enorme cambio que es el incluir cuatro notas de la original justo al final. Pretende dar redondez a todo y lo que hace es que las comparaciones resulten odiosas.

    Ryan Gosling es un actor que en fin, ahí está nadie sabe realmente muy bien el motivo. Aquí y en otras películas. Tendrá una flor en el culo. Todos los demás actores de la película le superan con sus papeles.

    Lo único que merece la pena es ese Wallace que no es capaz de alcanzar la divinidad que le obsesiona y que sabe posible por su predecesor pero que es incapaz de alcanzar y Deckard desesperado diciendo algo que no se creé: yo sé lo que es real. De nuevo, algo que ya se trató en la primera y que aquí no hacen más que repetir sin aportar nada: antes Rachel sufría por su infancia, ahora K sufre por la suya, ¿novedad? Ninguna.

    En fin, lo han intentado fuerte y los que no han valorado todas estas cosas de la primera una y otra y otra vez pues les parecerá una gran película, a mí simplemente me parece una gran producción en ciertos aspectos.

    Se la podían haber ahorrado.

  18. Hay quien se queja de excesivas explicaciones y, a la vez, de que no se les explican otras cosas lo suficiente, porque hay cosas que no entienden o perciben incoherencias (es decir, que el guión tiene agujeros).

    Algunos ejemplos:

    1. Luv deja vivo a K en Las Vegas y le dejan además un spinner armado.
    La explicación más lógica es que Luv sigue órdenes. Le hace a K todo el daño que puede pero no lo mata porque le han ordenado que no lo haga. Deckard es solo el cebo. El spinner de K está “marcado”. El plan es que K les lleve hasta la hija de Deckard. Es obvio que Deckard es el cebo, pero antes tienen que comprobar la historia y le llevan a la sede de Wallace. Después dejan que K les intercepte. Si el spinner de K está marcado, el presunto final feliz de la película no es tal: habrá llevado a Wallace hasta el escondite de Ana.

    2. Por qué Wallace quiere que los replicantes procreen.
    La explicación más sencilla: para aumentar los beneficios de su empresa. No puede escalar la producción de replicantes, probablemente por falta de materia prima orgánica o material reciclado suficientemente puro (esto se indica varias veces en la película: los replicantes solo se producen en la Tierra y esta está devastada). Wallace dice que quiere colonizar el espacio exterior. Es obvio que los replicantes son utilizados por la propia Wallace Industries en su explotación de las colonias exteriores (probablemente minas). Una forma de reducir los costes de comunidades de replicantes-esclavos es permitiendo que procreen. Los modelos actuales son obedientes, no hay problema con eso. Luv es una prueba. Pero no puede lograrlo artificalmente. Tyrell lo hizo sin embargo, y no saben cómo. Los archivos no se conservan completos y los huesos de Rachel no aportan toda la información genética necesaria.

    3. Luv va a la comisaría y mata a la teniente.
    Luv sigue órdenes, como en toda la película, de Wallace. Quizás pretenden culpar a K de la muerte de la teniente y así alejarle de la ciudad. La policía no es una autoridad. No lo es para Wallace. Son los guardianes de las elites humanas, a las que Wallace pertenece. Cuando la teniente se entera de que han matado a un agente y han robado los huesos se lo toma con filosofía: “no han tardado nada en llevárselos” dice (o algo así), y se queda tan pancha. Sabe que ha sido Wallace y que no puede mover un dedo.

    4. Los recuerdos de Ana.
    Los recuerdos de Ana han sido implantados en muchos replicantes, no solo K. Lo sabemos porque Ana distribuye recuerdos artificiales mezclándolos con algunos propios (reconoce “sus” recuerdos al examinar los de K). Los replicantes de la rebelión le dicen a K: “muchos creímos ser el chico del caballito de madera”. Muchos tienen ese mismo recuerdo.

    No se explican todos los detalles, pero hay pistas suficientes para seguir la historia. Eso sí, esta es complicada y larga, dejando muchos detalles sin explicar del todo.

    • Hola Rosuna,
      todos los puntos me parecen acertados, en especial el último que es el que a mí me atañe y por eso el único que voy a tocar. Mis dudas no pretenden cuestionar la trama argumental de la película, para lo que además no me encuentro nada autorizado como seguro puedan estarlo personas que aquí escriben. Yo sólo quiero saber si en la conversación entre Ana y el runner ((a la que yo asisto en la creencia -casi desde el principio de la peli con el descubrimiento de la fecha grabada en la base del arbol- de que éste último es el hijo nacido que buscan)), hay una manipulación premeditada de guíón que fuerza contra natura -y para seguir alimentando el engaño al espectador- la respuesta que de forma natural tendría que dar Ana al replicante al examinar su recuerdo. Es decir, si Ana observa que lo que ve es un implante de un recuerdo suyo tendría que haber respondido que era un implante y no un recuerdo real, que es lo que le dice al runner cercenando la posibilidad del espectador de salir de su engaño. Se me puede decir que no miente ya que al tratarse de un recuerdo de Ana es por tanto un recuerdo real pero eso no sería correcto porque el recuerdo real lo era en Ana pero en el replicante no deja de ser un mero implante. Por eso cuando Ana mira por el microscopio en los ojos del runner debió apreciar las imagenes del recuerdo nítidas y claras al ser un implante y no borrosas y difuminadas como tendría que verse un recuerdo real (como se vería ese mismo recuerdo en los ojos de Ana por ejemplo). Por tanto, mi duda es por qué esa incoherencia en la respuesta de la diseñadora de recuerdos…y si sencillamente es que miente Ana al replicante, por qué lo hace o con qué intención?…o quizá se me escapa algo y la respuesta es coherente con la trama…lo que sí me molestaría es que fuese una licencia del guionista para simplemente seguir enredándonos. Un saludo

      • Podría ser porque Ana quiera buscar a su padre, y va diseminando recuerdos propios en replicantes hasta que alguno (K) se cuestione su identidad y así pueda rastrear a su padre.

        Es plausible pero tengo que verla otra vez para ir fijándome en detalles que pudieron pasarme desapercibidos. Encajaría con mitología y debates que suscitó y sigue generando la original. Supongo que Villeneuve, al ser tan escrupuloso y respetuoso con esta, habrá querido hacer algo parecido.

        • Hay otra teoría publicada por el dibujante de cómics Mark Millar (Kingsman, Kickass) más retorcida a lo Mulholland Drive, que resulta casi inverosímil:

          “Tras ver la película, Millar ha escrito en el foro de su página web una teoría sobre estos momentos del filme descritos sobre estas líneas. Y es que, hay un importante detalle a tener en cuenta: cuando K se tumba sobre la nieve para morir, la cámara se recrea especialmente en ese momento y Ana Stelline está en su habitación creando un recuerdo en el que aparece la nieve. Entonces, ¿cuál es la teoría de Millar? Que ninguno de los eventos de la cinta han ocurrido de verdad y todo lo visto eran recuerdos falsos implantados en la mente de Deckard por su propia hija con el objetivo de reunirse. Esto respondería a la pregunta de si Deckard es un replicante o no: lo es.

          Entre las pistas que Millar utiliza para explicar su teoría se encuentran el momento en el que Joi (Ana de Armas) ve la lluvia por primera vez y su similitud con el de la nieve del final, el momento en el que K asume que su nombre es Joe, el cual puede recordar a “joke” (chiste) o Josef K (Kafka, El Proceso) y el estilo tan meticuloso de Villeneuve a la hora de rodar”.

        • Hola Dani, puede dar respuesta al problema pero no termina de convencerme.

  19. Totalmente de acuerdo Rosana.

  20. ¿Existe la posibilidad que el autor de este artículo haya constatado lo evidente sin pensar que quizá arañando un poco la superficie? Quizá hubiese un poco más. A muchos espectadores les pasó con la primera.

    Sin ir más lejos, es fascinante todas las implicaciones filosóficas y políticas del hecho que desencadena la trama: el nacimiento de un replicante o medio replicante.

    Establecer una paralelismo de Joy con la película Her es también un poco injusto. En este caso, plantea lo mismo que en la película, pero añade otro matiz, ¿algo creado, pero falso, que genera una experiencia vital auténtica, pero en el fondo impostada tiene más valor que unos recuerdos que se perciben como auténticos pero en realidad son solo una ilusión? ¿Los recuerdos auténticos fruto de una gran ilusión o mentira, realmente tienen más valor? Eso es Joy en la película, una gran farsa, una gran historia de amor que solo existe en la cabeza de K.

    Y hay más que rascar en esta película, por ejemplo la deshumanización de los niños que son tratados como esclavos en el vertedero, que supeditan, en el fondo, su vida a una función y que termina, otra vez, relegando al humano y al replicante al mismo nivel.

    Es cierto que la película no llega al nivel de simbolismo de la primera, es cierto que es muy difícil encontrar algo que brille al nivel no ya de sus escenas más míticas, sinó de la profundidad y sentido de un personaje como Sebastian. Pero decir que carece de alma es un despropósito. Si Blade Runner 2049 carece de alma y propósito, no me quiero imaginar como calificaréis a la mayoría de grandes producciones actuales.

  21. No la he visto, pero como ya viene siendo costumbre hoy en día cada vez que leo una supuesta crítica encumbrando tal o cual película como ‘obra maestra’ deduzco lo siguiente: Va a durar 2 horas y media, va a ser aburrida con decenas de minutos que se podrían haber ahorrado, el guión va a hacer aguas, va a tener música y sonido altísimo en cada escena y va a estar plagada de efectos digitales a mansalva.

  22. Sencillamente infumable. Lo mejor: las actrices y Harry, con un carisma a años luz del de Leto o Gosling. No sale mucho. Seguramente trabajaría una semana y le pagarían veinte milloncejos.

  23. No puedo estar mas en desacuerdo con esta crítica. Un clásico. El tiempo pone a cada uno en su lugar.

  24. No me esperaba una crítica tan superficial y floja.

    Gracias a los comentarios y en concreto al usuario “Dani” por darle nivel.

  25. Por cierto, Harry lo hace bastante mal. Carisma cero.

  26. Mediocre. Prescindible. Peor aún por ser secuela de lo que es.

  27. Un universo tan rico tiene suficiente potencial por si solo como para sostener una historia completamente original. Sin necesidad de traer de vuelta, como en otras películas recientes, al personaje de Harrison Ford.
    El resultado es continuar la historia de la original con….redoble de tambores…
    SPOILER!!!!! El hijo/a de Deckard….lo que convierte la película directamente en una telenovela.

    Espectacular apartado visual, con una gran bso que acompaña perfectamente las imágenes( muy lejos de vangelis), con una historia pobre donde la enésima revolución de las máquinas hace de telón de fondo para una más que posible continuación.

    Una más que digna secuela de uno de los mayores filmes de culto de la historia del cine. Por uno de los directores más capaces para afrontar semejante tarea.

    Cuál será la siguiente en ser viol*#da?
    2001? Metrópolis? Regreso al futuro?

    Todo es posible, bonito y aterrador a la vez.
    Qué grande es el cine.

  28. He pensado…le hubiese gustado la nueva Blade Runner a K. Dick? No, creo que no y a mi tampoco. Asi que pueden ponerla por las nubes, porque me seguirá pareciendo una soberana mierda dentro de una caja bonita.

  29. Muy cierto todo. Estoy de acuerdo en que hace ya demasiado tiempo que no se juntan las musas, la magia y sale una peli buena de verdad. O falla el guion, los actores, el ritmo , la bso o lo que sea, pero ya cansa tanta falta de inspiracion. Bueno en realidad siempre falla lo mismo para que engañarnos, el guion es lo que nunca acierta.
    Esta peli no es mala, pero es indigna de llevar el nombre de Blade Runner, solo cumple en lo visual, aunque a mi ni en eso me ha llenado. Esperaba algo mas espectacular como en la original donde aun me quedo maravillado y embobado cuando veo esos luminosos coches voladores de la policia sobrevolando la majestuosa ciudad entre humo, lluvia y oscuridad. Lo que falla totalmente es la historia, que es intranscendente. El prota es un mero vehiculo para Deckard, como termina da a entender que estaba en una mision que ni le iba ni le venia!. Tambien es dificil identificarse con K al principio, ya que es un mero replicante sin aparentes emociones. Una peli que dura casi 3 horas para contarte lo que te cuenta es para hacerselo mirar, la historia es mas anecdotica que nada. A esta peli le falta epica, interes!, el final es un anticlimax total. Tampoco hay un malo carismatico de verdad, nada para el recuerdo. Dentro de un mes me habre olvidado de esta cinta que si se titulase simplemente “2049” pasaria como una peli medio decente, pero con la coletilla de Blade Runner pues es una decepcion mayuscula. Tan dificil era encontrar un historia mas potente, y sin recurrir a la nostalgia con personajes en la trama del film original. Muestrame Marte por ejemplo, muestrame los replicantes trabajando por alli o viajando por el hiperespacio (cerca de la puerta de tanhauser,lol!), muestrame algo que no se haya visto. Hay muchas vias nuevas por recorrer, todo un futuro para imaginar, cambia algo, diferenciate del original para desmarcarte algo (que han pasado mas de 30 años copon!), pon lo de los animales electricos del libro, que se yo!, hay mil maneras para impresionar.

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