Javier Giner es cuentista, cineasta, gordo en invierno, delgado en verano y muy
amigo de sus amigos. Le apasionan el cine, los libros, la música, las carreteras,
las conversaciones, cualquier cosa que tenga palabras, la nutella, conocer sus
limitaciones y fumar en terrazas. También las lágrimas y leer el periódico. Se ha
quitado de todo y se soporta a si mismo más que nunca. Siempre tiene la cabeza en
otro lado, maquinando e inventando historias y dejándose la piel en todo tipo de
proyectos, algunos la mar de interesantes. Vive con pasión, de la misma forma que
escribe. No sabe, ni quiere, hacerlo de otra manera.