Artículos escritos por Alberto D. Prieto

Un buen día para matar ratas

Un buen día para matar ratas

Hollywood es muy simple. La luz de color rojo indica algo prohibido. Meterse con una niña negra en el cole es el mal de todos los tiempos, aunque tú también tengas diez años y te importe una mierda el color de su piel. Ser el líder de los malotes del barrio te marca la vida. Y, por supuesto, el sexo […]

El diablo estaba dentro

El diablo estaba dentro

En el principio, era el poli malo. Wojtila abrazaba y sonreía, con esa rendija de ojos amorosa y esa genuflexión arrastrada cada vez que pisaba un nuevo suelo. Uno agachaba besos y otro, él, levantaba el dedo acusador. Un cardenal que llegó a papa viniendo de regir la curia con mano de hierro, el brazo armado de Dios, el inquisidor […]

El sustantivo adjetivado: piedra, papel o tijera

El sustantivo adjetivado: piedra, papel o tijera

Me dijeron que el curso más difícil de periodismo era COU. Y me hacía gracia. Me lo dijeron periodistas en ejercicio y recién licenciados que, en prácticas, recordaban así la carrera que habían cursado en el búnker de la Complutense. Pese a todo, o por eso mismo, lo comprobé. Nunca he sido un esforzado, sí un estajanovista. Es decir, que […]

Un día más en la historia: 50 años de leyenda

Un día más en la historia: 50 años de leyenda

Nadie se avergüenza de ser de los Beatles. Podría ocurrir, no nos engañemos. Son unos señores que ahora tienen 70 años. Los que están vivos. Presumir de que escuchas habitualmente a unos carcamales no es lo habitual. Sin embargo, ahí están, siempre, en cada casa, en cada iPod, en cada cinta de lentas que le hacíamos a la chica de […]

Alberto D. Prieto: El libro y la película

Alberto D. Prieto: El libro y la película

Superman tiene supervelocidad. Eso explica que siempre llegue a tiempo a salvarnos el culo. Al menos en los comics. Porque, desde la primera de la saga, las películas han tratado no de sus superpoderes, sino de sus debilidades, desafiando esa presunta superioridad, como si llevarla en el nombre no fuera suficiente. Así, Richard Donner lo puso en un brete ya […]

Huevos revueltos, la historia de Yesterday

Huevos revueltos, la historia de Yesterday

Cuando la escribió, pensó que era una copia. Cuando se escuchó tarareándola, se dijo: es demasiado buena. Incluso para mí. De hecho, cuando se la había mostrado a John, aún en pijama en ese ático de la calle Wimpole, al acabar de esbozarla sobre el piano, le preguntó. Y nada. Después, con la maqueta grabada fue de estudio en estudio. […]