Crimen perfecto

Uno no sabe cómo nacen las ideas, qué dispara ese destello, en qué momento y por qué va a instaurarse en uno esa figuración de realidad, esa maquinación preclara. Uno no es siquiera responsable de ese acto inicial, y eso, en cierto modo, es un consuelo, al menos cuando esa idea es, como decirlo, algo vergonzante, tan vergonzante como puede […]