Gracias, Ingmar

En 1955, después de haber puesto en escena Don Juan de Molière y La casa de té de la luna de agosto en el Teatro Nacional de Estocolmo, Ingmar Bergman se retiró a descansar a un hotel de lujo llamado Monte Verità, en la frontera italosuiza, con la idea de escribir el guion de una comedia romántica y ligera. Los […]