Poetikas: ‘Vamos, vemos’ + ‘Comida para perros’


Comida para perros
Gsús Bonilla ha dejado de creer en la amabilidad del policía, en el poso humano que bien pudiera emerger en la noche del que «acollara». De ahí que nos meta en su estómago (“otro miembro de la secta, el más agradecido”) con la advertencia de «¡cuidado, muerde!» La distancia con el que golpea, detiene o tortura crece en las preguntas del poeta y con el lenguaje del dolor y la ternura: «En la llanura enharinada de la hogaza» se agita quien ve al animal y se sabe desperdicio, comida para perros.

Sin embargo, sabemos que no son perros. Son sólo disciplinada gente de uniforme. Puede que hijos, padres, esposos o amigos ejemplares. En todo caso, en nada diferentes a cualquier burócrata o asesino de oficina: huecos, sumisos, hiper rebajados de empatía, sí. Pero son gente tremendamente normal. Obedecen como los esclavos y los niños. Cumplen con su deber como aquellos de allá atrás, y al llegar a casa se lavan sin culpa como Poncio Pilatos. Como Eichmann coordinan esfuerzos para una solución final. No incumplen ningún de los 10 mandamientos. El tribunal que pueda juzgarlos no se ha creado. Para ello, habría que convertir en virtud el pensamiento y la desobediencia. O practicar la poesía de Gsús Bonilla y «hacer del vientre un corazón».

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Vamos vemos

Segunda edición del poemario Vamos, vemos editado en el año 2004 por la Editorial Celya tras haber recibido en el Premio Internacional de Poesía León Felipe. En palabras de Victoriano Crémer en el prólogo del libro: «Mª Ángeles Maeso nos ha sentado en torno al fuego doméstico, ha rescatado plantas con raíces, nos ha vuelto a dar genética con memoria y aquel acompasado ritmo de una música íntima, con su voz como instrumento. Vamos, que en estos poemas vemos… Aquí no hay cristal de otro color para quien mira. Aquí la metáfora sirve directamente el propósito: traernos a la infancia de las cosas. Recuperar el calor perdido usando siempre ese modo magistral que ella tiene de utilizar la negación, para construir la afirmación sabia e irreal al mismo tiempo: esencia del poema».

Recogemos también un fragmento de la reseña realizada por Ángel Luis Luján sobre la primera edición del libro: «El lenguaje es claro y límpido, como corresponde a la concepción de la poesía como un deseo de comunicación, pero a la vez preciso en su imaginería, y fiel a la vertiente de juego por la que trascurre el libro. La ambigüedad de la palabra “Vamos”, que se repite como un leit motif a lo largo del poemario nos enseña cómo la lectura debe ir desgranando significados que no siempre están fijados».

Poétikas

Fecha
sábado, 1 noviembre, 2014
20:00 - 22:30

Ubicación
Librería Bar Vergüenza Ajena