Ferran Adrià: “Yo no quería ser cocinero”

La cocina de El Bulli tiene algo de teatral. Los cocineros trabajan casi en silencio, avisando cuando se desplazan portando platos. Sus movimientos rápidos, mecanizados por la destreza, y el eco metálico producido por los utensilios evocan una escena de danza […].