Una juego mesopotámico de hace cuatro milenios, reconstruida aquí para un duelo contra la máquina.
fig. El recorrido en zigzag y sus cinco rosetas
Tu turno. Lanza los dados para comenzar.
Cada bando lleva siete fichas desde su reserva, recorre el camino en zigzag y debe ponerlas todas «a salvo» fuera del tablero. Gana quien lo logre primero.