El futbolista que se fue

En realidad, los minutos de silencio no duran un minuto. Al menos, no los previos a un partido de fútbol. El motivo es sencillo: cuesta mucho que la gente mantenga la boca cerrada tanto tiempo. Por eso, o bien ponen por megafonía una música lúgubre, o el árbitro acorta los segundos y pita antes de llegar a sesenta. O ambas […]