«Yo no vivo la vida, la vida me vive a mí». La leyenda de Mané Garrincha, el ángel de las piernas torcidas

Sus amigos le llamaban Mané, pero el mundo entero conoció a Manoel Fernando dos Santos por el apodo con que su hermana Rosa lo rebautizó cuando nadie podía imaginar que aquel muchacho medio lisiado, despistado y enamoradizo, se convertiría en uno de los mejores y más singulares futbolistas de la historia: Garrincha, la alegría del pueblo. En 1950, mientras Brasil […]