Bolsilibros del infierno: el boom de la literatura de terror

He leído en un magacín de tendencias que las personas que sufren trastornos (serios) de ansiedad pueden ser grandes espectadoras de cine de terror. Gracias a estas películas canalizan su angustia diaria y, por un rato o durante el empacho de tres o cuatro pelis y el consiguiente desfile de torturas, alaridos y fantasmas, se olvidan de su propio trastorno […]