El feminismo romántico

1836. Gertrudis de Avellaneda observa desde el pasamano de proa cómo se aleja su adorada isla al otro lado. Cuba se marcha, pero deja en ella su nombre grabado a fuego en la partida de nacimiento y en el interior de su corazón, que a esas alturas de la vida (veintidos años) ya amenaza con girar hacia el Romanticismo. La joven desembarcó […]