Monzón, el hijo de la calle

Nadie golpea más duro que la vida. Descubriendo el significado de la palabra soledad, ignorando el hediondo olor de las letrinas y maldiciendo culpas, Carlos Monzón se sienta en el rincón de su mugrienta celda en el penal de máxima seguridad de Batán. Sus minutos son días. Y sus días, años. Encerrado, herido, con los ojos vidriosos y la mirada […]