Studio 54: el pecado y la redención

Los ojos cerrados. El esternón mirando al cielo. Los brazos en éxtasis como si hubiera un dios al que adorar. Los tirantes que siempre se niegan a quedarse en su sitio. Los músculos palpitando. Manos surgidas de la nada para completar un giro que anticipa giros más allá. El ritual siempre es el mismo aunque ya nada sea igual. Aunque […]