Suicidio fallido

Los amigos de Raymond Chandler (1888-1959) se reían de él porque escribía magníficas novelas, pero no sabía suicidarse. En eso era un desastre. Media vida escribiendo sobre tipos duros, con un arma encima, y poco después de su intento de suicidio, el 22 de febrero de 1955, confesó que «jamás había disparado un revólver». Ya en un texto de 1951 […]