Memoria de un tuit suicida

Había anochecido en Los Ángeles cuando el avión despegó con destino a Shanghái. El vuelo sería largo y monótono. Más de catorce horas atravesando quince husos horarios y sin conexión a internet, por lo que matarían el tiempo con películas, música, juegos de cartas, conversación y sueño. Nada que una expedición de los Lakers no conociera. Solo que esta vez […]