La estrella mundial que no podía ni atarse los zapatos

El hombre no es Gary Cooper sino Lou Gehrig y esta no es ninguna película sino la realidad. Gehrig en medio del Yankee Stadium, la cabeza siempre gacha, como avergonzado, recibiendo regalo tras regalo —uno de ellos, una insignia enmarcada, apenas puede sostenerla durante unos segundos antes de tener que dejarla caer al suelo— mientras a sus espaldas forman perfectamente […]