Elogio de Goliath

La primera tentación, obvia, es ponerse a buscar frases grandilocuentes pronunciadas por tipos que hubieran trabajado con él y adornar con ellas un artículo de situación; la segunda, lógica, es tratar de ser trascendente, no es para menos tratándose de quien es; y la última, banal, es explicar por qué Philip Seymour Hoffman era el mejor actor de su generación. […]