La última noche de Martin Luther King (y II)

Las amenazas lo atormentaron durante toda su carrera pública, muy especialmente después del asesinato de Kennedy: si el mismísimo Presidente no tenía garantizada su seguridad, cualquiera podría abatirlo a tiros a él en cualquier momento y lugar. No renunció a su agenda de actividades por ello, pero no era la clase de individuo que aceptaba con resignación el constante peligro: […]