Me acuso de piedad y no de rigor

Seis semanas le dieron a Mozart para escribir La clemenza di Tito y tres meses después de estrenarla se murió. Era 1791 y la corte austriaca estaba ocupadísima preparando el jolgorio y el boato para la coronación Leopoldo II como rey de Bohemia. La ocasión requería, qué menos, la composición de una ópera, así que llamaron a Salieri, y como […]