De José Manuel Abascal a la quimioterapia: historia sentimental de un desencanto olímpico

No recuerdo que el baloncesto me gustara especialmente en 1984. No recuerdo, de hecho, que a los siete años mi gusto por los deportes fuera más allá de los fenómenos de masas que generaban puntualmente en una ciudad donde los dos principales equipos de fútbol no pasaban por sus mejores días. Me crié en un hogar en el que los […]