Cuando el cine entra por el estómago

Qué bien ir al cine. Y qué bien comer cosas buenas. Qué bien ver películas en pantalla grande y sala oscura. Y ver en esa pantalla grande cómo manos ágiles cortan la cebolla pequeña, pequeña y rápido, rápido. Qué bien cuando aunque cocinen en la película, te imaginas perfectamente el olor del guiso. Y el calor de los fogones. Y […]