Los primeros labios que busqué

Con tres años hice magia y nadie se dio cuenta. Mi hermana Ángela andaba atareada descubriendo mundos o creándolos, lo habitual en una niña de poco más de año y medio, y mi madre iba de acá para allá en casa, con el trasiego propio de quien, con apenas veinticuatro años, tiene que inventarse día a día un futuro para […]