Se ruega silencio

Siendo niño, Francisco Tárrega (1852, Villareal, Castellón) tuvo la mala idea de escoñarse por un canal de riego aprovechando un descuido de su canguro, un accidente tan desafortunado como para provocar graves daños en la visión del pequeño. A consecuencia de aquella desgracia, su padre, temiendo un futuro laboral anubarrado en caso de que al pequeño se le encapotase la vista […]