Monegros: mujeres en primera línea de campo

Monegros explota en colores durante las primaveras lluviosas. Las amapolas bordean las carreteras y los caminos, devolviéndole la circulación sanguínea a una tierra agrietada por la sed. Pero cuando el agua falta hasta las chicharras se quedan afónicas. Por eso, la llegada del regadío supuso un antes y un después en una zona cuyos cultivos dependían de la clemencia del […]