El cine negro nunca necesitó monstruos del espacio ni criaturas fantásticas para retratar la decadencia; le bastaban la lluvia asfaltada, las persianas entreabiertas y la sombra alargada de un hombre con un abrigo demasiado grande y la ambición desmedida. Durante décadas, los personajes que caminaban por el filo de la […]


