Nymph()maniac, o la maldición del goce ilimitado

Si Marcel Proust hizo desplegar las ninfeas del Vivonne, el parque del señor Swann y las buenas gentes que poblaban los jardines de Combray a partir de una taza de té; en Nymph()maniac Lars von Trier no se anda con florituras y hace desplegar todo un campo de nabos, desfloramientos varios y algún que otro pato silencioso. «Me gustaría una taza de […]