Entonces éramos hombres

Un día de primavera de 1888 veintidós británicos agitaron sus canotiers a modo de despedida desde las cubiertas inferiores y superiores de lo que entonces se consideraba el último grito en ingeniería naval, entonaron a coro con cierta maestría el God Save the Queen y el Rule Britannia, lanzaron al viento tres cacofónicos hurras, y finalmente se hicieron a la […]