Capablanca vs Alekhine: los Mozart y Salieri del ajedrez (I)

Uno nació con un don divino, un inabarcable talento natural al que no concedía demasiada importancia. El otro vivía por y para el ajedrez. Uno era el campeón aunque no entrenaba nunca ni se esforzaba lo más mínimo. El otro se veía siempre relegado al segundo lugar pese a que estudiaba y se preparaba obsesivamente. Uno asombraba al público con […]