Guillermo Ortiz: Cuando Frank Rijkaard se convirtió en Johan Cruyff

El problema de la mística futbolera es que puede acabar convirtiéndose en tradición o, para ser más exactos, en rutina: algo que uno espera que suceda como si hubiera un designio universal detrás de cada sobresalto. Algo así les sucedió a los barcelonistas de 1992 a 1994, aquellas tres ligas ganadas en el último partido gracias a los pinchazos rivales […]