Wu Ming: «Las historias son hachas de guerra»

En la sala de espera de la estación de Bolonia todavía puedes ver el cráter de la bomba del 2 de agosto de 1980. Lo dejaron tal como quedó, bajo una gran lápida que recuerda los nombres de las 85 víctimas. Como a menudo ocurre en Italia, la autoría material e intelectual del atentado ha suscitado, durante más de 30 […]