Pecadora entaconada

La próxima vez que vengan a mi cama permítanse la osadía de mirar debajo de ella y elijan. No se corten, no tengan pudor alguno; escojan el par de zapatos que prefieran. Tengo variedad para casi todos los gustos. Los hay anudados al tobillo con un pulserita de charol, con ventanita en la punta de los dedos de los pies […]