Artículos escritos por José Antonio Montano

José Antonio Montano: La llama olímpica

Me estoy acordando de Bayón, de Félix Bayón, en estas jornadas olímpicas. Son jornadas de reajuste emocional para el país. Se acabó esa doble curva, ascendente en el deporte y descendente en el resto, cuya simultaneidad resultaba tan irritante. Esa esquizofrenia de estar celebrando la Eurocopa mientras nos hundíamos. Ahora es cuando el ánimo se ajusta a la realidad, y […]

José Antonio Montano: Maestros del rococó

Menos mal que ayer no desayuné huevos revueltos: de lo contrario, se me hubieran revuelto aún más en el estómago. Fue ver en El País las fotos de “Un grito #porlacultura” para que me invadiera un estrepitoso malestar. Yo siento una repulsión creciente por Rajoy. En este señor, todo lo que no sea reconocer que no sirve y largarse, me […]

José Antonio Montano: El libro y la película

José Antonio Montano: El libro y la película

Lo primero que leí del Libro del desasosiego no fue en libro sino en periódico. Yo tenía diecisiete años y supuso una revelación. Fue en el suplemento literario de El País, que publicó una selección con motivo de la salida de la obra en España. Aquella edición de Seix Barral, con traducción de Ángel Crespo, sería pronto la mía. Hoy […]

José Antonio Montano: Las tripas de Frankenstein

La no celebración del debate sobre el estado de la nación posee la diafanidad de las tautologías: ese, exactamente ese es el estado de la nación. El miedo de Rajoy le ha llevado esta vez a expresarse del modo más osado: arrojándonos la verdad, sin tapujos; como no hubieran podido hacerlo mil debates. Él quizá imagina que gana tiempo, escondiéndose; […]

José Antonio Montano: Culo de saco

Yo, que he sido (¡y soy!) antizapaterista acérrimo, me revuelvo ahora cuando Rajoy se escuda en la herencia de ZP. Una herencia nefasta, naturalmente: pero el marrón que nos estamos comiendo contiene ya sustanciosos elementos rajoyanos. Su precipitado de incompetencia y contumacia aroma ya el pastel. Confieso que me he llevado una sorpresa. Era difícil ser un presidente tan malo […]

José Antonio Montano: Extranjero

Para quienes no vivimos bajo el radio de acción directo de los nacionalistas, ese “foco achicharrante” del que hablaba Arcadi Espada, sus monsergas casi se han extinguido con la crisis. Ellos siguen, pero nosotros no les hacemos caso. Tenemos cosas más importantes en las que pensar; es decir, tenemos cosas importantes en las que pensar. Sin embargo, el otro día […]

José Antonio Montano: Vaya mañanita

Del Apocalipsis solo sabemos una cosa: que nos pillará tuiteando. Sin duda hay quienes no tienen Twitter, pero a esos el Apocalipsis les ha llegado ya: estarán en el Infierno, o quizá en el Paraíso; aunque sin Twitter no puede haber Paraíso en absoluto. Qué bien lo pasamos. Del tostón de la vida nos salva el Twitter. Ahora no entendemos […]

José Antonio Montano: Un gin-tonic azul

Me parece que este chico (¡servidor!) está demasiado aislado. Hace mucho que no salgo, o salgo solo por las tardes, en paseos más bien introspectivos. Así, no me había enterado de la moda del gin tonic. He llegado a él por mi cuenta, un poco al azar, y me lo he encontrado lleno de gente. Aunque de gente que se […]

El cogote cinéfilo

Los seguidores de Qué grande es el cine coincidíamos en dos cosas: en despreciar a Garci y en admirar a Miguel Marías. En medio estaban los demás tertulianos, más o menos despreciables (¡Lamet, Giménez-Rico, Tébar!), más o menos admirables (¡Cobo, Torres-Dulce, Oti!); pero los que marcaban los extremos eran ellos. A Garci, con todo, le agradecíamos aquel programa, que le redimía en […]

José Antonio Montano: El formato es el mensaje

Con los depósitos audiovisuales de la red uno puede montarse historias instructivas en un rato. Historias a las que podría haber asistido en su tempo normal, de haber estado pendiente, pero que la compresión refuerza. Yo el jueves me armé una, con piezas que se emitieron el lunes. El protagonista fue Javier Sardá, uno de los individuos que más ha […]