Los niños invisibles: la extra-vagancia de Secundino

Secundino tenía una gran facilidad para ponerse en el lugar del otro. Sentía como propio cualquier dolor ajeno. Había días en que ni siquiera le daba tiempo para pensar en sí mismo porque iba enganchando sin tregua opiniones y emociones de los demás. Era altamente empático y en poco tiempo adquiría las características de su interlocutor: su tono de voz, […]