Para Roberta Findlay, el cine de terror y el cine porno son lo mismo; lo único que cambia es el color de los fluidos corporales. Todo cobra sentido cuando nos enteramos de que odiaba filmar escenas de sexo; no era una cuestión moral, le resultaban repugnantes.
Etiqueta: adicción al sexo
Shame: el sexo como cárcel
Hace dos o tres años, tuve la impresión de que ya estaba todo hecho, que ya no quedaba nada por hacer. (…) Después de Pierrot, ya no tengo esta impresión. Sí. Hay que filmarlo todo, hablar de todo. Todo está por hacer. La cita es de 1965, y la pronunció […]


