El orgullo de los malditos

—Somos hijos de una raza maldita. Xabier Santxotena habla, a menudo, en primera persona del plural. —Decían que éramos herejes, que hacíamos pactos con el diablo, que teníamos lepra, que no teníamos lóbulos en las orejas, que nuestra sangre hervía. Que si pisábamos descalzos, la hierba no volvía a crecer. Si agarrábamos una manzana, se pudría. En este valle no […]