Bailar después de Fidel

«La vida es más lenta aquí que en Gilmore Girls». En los pasillos del viejo palacete del paseo del Prado de La Habana, los aspirantes a bailarines esperan entre ensayo y ensayo apoyados en la balaustrada y pegados a sus pantallas del móvil. Tienen suerte las nuevas generaciones, desde 2008 está permitido tener un teléfono propio en la isla, aunque […]