Voltaire en San Petersburgo

Catalina II de Rusia, quien mostró un firme empeño en ser considerada una dirigente ilustrada y para ello se rodeó obsesivamente de insignes autores y de sus obras, compró la biblioteca privada de Voltaire —con quien la emperatriz mantuvo una intensa relación epistolar— a la sobrina y heredera del escritor nada más morir este en 1778. Tal era la admiración […]