Lo inquietante: Clift

Lo inquietante tuvo lugar cuando dos hombres presuntamente adultos enfundados en sendos trajes de conejo llamaron a nuestra puerta con un par de criaturas de celulosa en brazos. Lo perturbador aconteció cuando aquellas pesadillas lynchianas de felpa nos ofrecieron a sus retoños y nos alentaron: “Coméoslos”. Dichos retoños respondían (ambos) al nombre de Clift, eran cuadrados, tenían un gramaje generoso, […]